El triunfo de ClíoBlog sobre Historia y sobre historia de la Historia. Se permite la libre reproducción de todos los contenidos con el único requisito de citar la procedencia.
|
Se muestran los artículos pertenecientes al tema Miscelánea. 02/06/2004De Parga, Cipolla y un montón de mierda Como cualquier otra persona que sienta afición por la Historia tengo con ella una relación ambivalente. Sé que sin el pasado la sociedad resulta incomprensible y, simultáneamente, sé que hay momentos en los que es necesario revelarse contra lo instituido para poder progresar. Quizás sea cierto lo que asegura un amigo mío de que el pasado es siempre peor de lo que nos merecemos. Todo esto me venía a la neurona a cuenta de la última y las pasadas broncas sobre Jiménez de Parga, presidente del Tribunal Constitucional Español.Que a Jiménez de Parga hay mucha gente que se la tiene jurada es obvio, que él se lo pone fácil a sus críticos lo es igualmente, pero al final de la polémica ¿queda algún fruto? Me temo que no y es una lástima porque los temas que trata el Sr. Jiménez de Parga sí resultan interesantes objetos de debate. Por desgracia, este país es poco dialogante y aquí la moda desde siempre consiste en ensalzar o emplumar al personaje y no preocuparse de si lo que dice es o no cierto. Por ejemplo, una de las polémicas sobre el Sr. Jiménez de Parga versó sobre las raíces de lo europeo. De Parga tiene muy claro que esa raíz es la religión cristiana. Bueno, como ateo que soy esas afirmaciones pueden gustarme poco o nada, pero ¿es o no es cierto? Y este punto que se me antoja un inicio obligado para cualquier discusión, la evaluación de la certeza o no de los argumentos del contrario, es algo de lo que se prescinde habitualmente en este país de mis amores y mis odios que es España. Puedo calificar al Sr. de Parga de deslenguado, metepatas, inoportuno, provocador, aficionado a las boutades (gilipolleces en forma menos fina y más castiza)... pero eso nada implica sobre lo importante, si lo que dice es o no verdad. El Sr. de Parga puede ser todo eso y mucho más, pero como dicen en mi tierra "Hasta un reloj parado marca la hora correcta dos veces al día" o si lo prefieren de forma menos sutil, "Hasta un tonto puede decir la verdad". Supongamos que yo no estuviera de acuerdo con el Sr. de Parga sobre ese punto. Como defensor del pensamiento crítico que soy, debería criticar sus afirmaciones con hechos y poner sobre la mesa otras raíces de lo europeo distintas a lo cristiano, y, la verdad, no podría hacerlo. Podemos hablar hasta cansarnos del Imperio Romano, el Imperio Carolingio... pero, al final nos encontraríamos con un contrasentido, Europa no coincide con el Imperio Romano ni con el Carolingio ni con ninguna entidad política que haya existido nunca. No creo que nadie dude de la europeidad de Suecia o de Polonia (por ejemplo) que nada tuvieron que ver con Roma y sí de la de Siria que, sin embargo, fue una de las provincias romanas primero y bizantinas después. Tampoco encontraríamos nexos étnicos, lingüísticos, jurídicos, culturales... porque la historia europea es una sucesión de invasiones de pueblos de distinto origen con diversas tradiciones. ¿Tradicionales amistades? Históricamente, en Europa el amigo de ayer era el enemigo de mañana. Por si lo han olvidado, en sólo una década España pasó de luchar contra el Reino Unido en Trafalgar a conceder el título de Generalísimo a Lord Wellington por su lucha contra Napoleón. Asi que al final ¿qué queda? Pues o consideramos que Europa es una mera cuestión geográfica (¿dónde quedaría Rusia en ese caso?) o, en efecto, lo que sirvió de fundamento a la identidad europea es el cristianismo y eso pese a las matanzas mutuas entre una forma de entender esa religión y las restantes. Sin embargo, del reconocimiento de un hecho histórico no se deriva necesariamente absolutamente nada de cara al futuro. Me fastidia considerablemente ese tipo de personas que se lían a buscar entre legajos polvorientos no para conocer mejor el pasado sino para intentar sostener cualquier aspiración política, como si la Historia fuera un áncora del que no podemos desprendernos. Por ejemplo, otro de los "líos" monumentales que organizó el Sr. de Parga fue a cuenta de la higiene (de la falta de ella, más bien) de los pueblos cristianos hispanos en comparación con los musulmanes de Al-Andalus en el año 1000. El que dijera que los musulmanes andaluces se bañaban frecuentemente cuando los cristianos castellanos, leoneses, aragoneses, navarros... no tenían tal costumbre fue algo así como el acabóse para los que se sintieron insultados por esa afirmación. Por cierto, y para poner las cosas en su sitio, el follón enmascaró lo que el Sr. Jiménez de Parga criticaba con ello, el uso del término de comunidades históricas sin otro argumento para determinar lo histórico o no de las comunidades que el que hubieran contado o fueran a contar con estatutos de autonomía durante la II República (1931-1936,1939) o no. Sin embargo, vayamos a lo accesorio que es lo que hizo la mayoría de la gente, a fijarse en el dedo que señala y no el objeto señalado. Por cierto, no termino de entender porqué nadie se da por aludido por lo que hicieron sus antepasados de un milenio atrás. Por simple cuestión estadística, todos tenemos no sólo a un "guarrete" en la familia sino también a un ladrón, un asesino... basta con pensar en la progresión geométrica de nuestros ancestros (dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, dieciséis tatarabuelos...) para comprender que el que se sienta aludido por las "burradas" que hicieron nuestros antepasados no debería salir a la calle. A lo que íbamos, ¿nuestros antepsados eran unos cerdos de cuidado o iban más "bonitos que un San Luis", según el curioso dicho castellano? Me temo que aquí entramos nuevamente en la construcción de un pasado idílico. Vemos en las "pelis de Jolibú" (o de cualquier otro sitio) unas ciudades medievales muy monas y nos creemos que eran así en la realidad. La realidad era distinta y no sólo en la Edad Media sino en tiempos mucho más recientes. ¿Se han preguntado alguna vez de dónde nace la costumbre entre las gentes del teatro de no desearse suerte ante un próximo estreno sino de decirse "un montón de mierda"? Tan aparente contrasentido es, por el contrario, algo lógico. Si a la puerta de un teatro había un montón de excrementos eso suponía dos cosas, que habían acudido personas principales que eran las que podían permitirse el acudir a caballo o en carroza, y que se habían quedado durante toda la representación (olvídense de la hora y media o dos horas actuales, una representación de la época incluía entremeses -piezas breves-, números musicales...). Si, por el contrario, no existía tal montón de estiércol, eso era mala señal. Y esto, por supuesto, nos lleva al Sr. Cipolla, es decir a Carlo M. Cipolla y a su obra "Contra un enemigo mortal e invisible" (Traducción de Mireia Carol. Ed. Crítica. Barcelona, 1993). El gran historiador italiano criticó una concepción tradicional, la de las grandes epidemias como un factor exógeno (es decir, externo) cuando eran algo endógeno para las sociedades de la época. A demostrarlo dedicó una obra de pequeña extensión (154 páginas en la edición española sin contar apéndices, glosarios...), profusamente documentada y que se lee como una novela apasionante (si pensaban que ambos cosas son contradictorias ya ven que no lo es, que un texto histórico puede ser riguroso y entretenido y que si no es así es por una mera incompetencia para divulgar del historiador de turno). El Sr. Cipolla se fue a los archivos y el resultado no deja lugar a dudas. Pese a que habla de la zona de Florencia y del siglo XVII, al ser los medios de vida similares hay poca duda de que sean extrapolables a otros tiempos y lugares. Sencillamente, en la Toscana hubo una preocupación temprana por estudiar las condiciones higiénicas del pueblo (a la que se relacionaba correctamente aunque por causas equivocadas -teoría de la enfermedad relacionada con la corrupción del aire y el desequilibrio de los humores- con las pandemias) que en otros lugares fue inexistente o, al menos, más tardía. Los médicos debían acudir a las poblaciones e informar de lo que veían. Lo que dijeron es: "Al haber tenido noticia nuestra Magistratura de que en muchos lugares del Estado los habitantes estaban hundidos hasta el cuello en la basura..." (Informe del magistrado de Sanidad al Gran Duque de Florencia, 14-7-1622, reproducido en la pág. 24 de la Op. Cit.) El podestá (equivale más o menos a nuestro alcalde) de Bibbiena comunica (8-X-1622) que: "en este lugar hay un callizo de aproximadamente cuarenta brazas de longitud en la cual desembocan más cloacas de pozos negros descubiertos, las cuales no tienen la mayoría en su casa retretes y arrojan por la ventana porquerías..." (Op. Cit. Pág. 32). El podestá de Castelfranco era un innovador y quería que se pusiera en su localidad un sistema de alcantarillado, pero al no haber nadie en su población que entendiese de tales asuntos pidió ayuda a Florencia que le remitió al albañil Mazantini que aseguró: " ...todas las casas tienen sus retretes sin conducto, los cuales dejan caer las porquerías al exterior, y éstas se ven aparecer por la calle mayor, con grandísimo hedor..." (Op. Cit. Pág. 33). Y no sólo hay excrementos humanos, las ciudades estaban llenas de animales, caballos, ovejas... y cerdos. En 1628 el sacerdote de Palaia denuncia a la Magistratura a uno de sus vecinos: "Pollonio di Nicolo Boscagli, carnicero de Palaia, tiene entre 40 y 50 carneros y 2 cerdos en una habitación que da donde comienza la calle mayor... Ahora, por el hedor tan grande, no se puede estar en la puerta ni en la ventana." (Op. Cit. Pág. 36) Afortunadamente para la salud pública, el estiércol es abono así que no faltaba quien lo recogiera para venderlo a los agricultores. Por desgracia, lo almacenaban en su propia casa. El comisario de Sanidad de Castelfiorentino envía en 1628 una "lista de aquellos a quienes se ha encontrado estiércol acumulado en casa, y éstos no tienen animales, sino que lo recogen por las calles para venderlo y son todos gente pobre y todos tienen niños que suelen recoger por las calles y meterlo en casa." (Op. Cit. Pág. 37) Sumen a esto los productos de actividades como las carnicerías (que eran simultáneamente mataderos), cordelerías (por la maceración del cáñamo), curtidurías... y comenzarán a tener una idea aproximada del aspecto y los olores de las "bucólicas" condiciones de vida de nuestros antepasados. Y digo que comenzarán porque hay aspectos en los que difícilmente habrán pensado. Por ejemplo, los cementerios extramuros no eran algo habitual. Lo usual era el enterramiento en o junto a lugares religiosos. En épocas de gran mortalidad por epidemias (mucho más frecuentes de lo que se piensa) los enterradores no se esmeraban en su labor como era fácilmente perceptible cuando comenzaba el calor. En reiteradas ocasiones se tuvieron que sellar sepulturas por el hedor que desprendían. ¿Y cuál era la actitud del pueblo ante esa situación? ¿Estaban encantados con las medidas higiénicas que propugnaba la vanguardista organización sanitaria de Florencia? El podestá de Barberino del Mugello informa (27-6-1622): "En este lugar hay una plaza enfrente del palacio del podestá y en dicha plaza hay también una iglesia, y entre dicho palacio y la iglesia hay un espacio de aproximadamente ochenta brazas, y el sábado se reúne allí un gran número de bueyes y producen, de este modo, tanto estiércol que no se puede salir de casa. Cuando llueve, al estar dicho plano inclinado hacia el palacio, toda esta porquería se desliza hacia el mismo. Y hay un pozo delante de dicho palacio, y dicha porquería corrompe el agua de dicho pozo y, además, el olor es tan malo que no se puede vivir. Yo me enfadé y el sábado pasado los hice ir al río, donde ya estaban acostumbrados a estar y hubo algunas gentes que dijeron que querían ver quién era aquel maldito cabrón que los echaba y les hicieron volver a mi despecho." (Op. Cit. Pág. 41) El podestá de Bibbiena informa de que ha ordenado sacar el estiércol de las calles de la localidad y de que no le han hecho ni caso. Los mismo sucede en Castelfiorentino cuando se promulga una ordenanza para impedir que hubiera animales (cerdos y ovejas) intramuros. ¿Y cómo eran las cosas en la magnífica ciudad de Florencia, rebosante de obras de arte que hacen que, aun hoy, sea una de las ciudades más hermosas (o la más, para el que esto subscribe) del mundo? En 1620-1621 se produjo una epidemia de tifus exantemático. La magistratura de Sanidad investigó las condiciones higiénicas de la ciudad y lo que informaron al Gran Duque fue: " ...que van a visitar a los enfermos pobres, que en las casas han hallado un tufo y un hedor tan grandes e insoportables que se contentaron más bien con que los enfermos sufrieran frío, haciéndoles abrir puertas y ventanas para que saliera el tufo y el hedor... Porque hallamos que, en casi todas las casas, las bóvedas y los sótanos están llenos de agua apestosa y fétida, que la amyoría de los retretes están llenos y vierten en dichos sótanos, que los pozos de beber están sucios por la resudación y la mezcla de las aguas pútridas y fétidas y, sin embargo, se sirven de ellos para beber y otras necesidades suyas, y que, teniendo las bóvedas y los pozos negros llenos, se sirven para sus necesidades hasta de las habitaciones donde viven y también de las calles, las cuales se ven llenas de inmundicias..." (Op. Cit. Págs. 105-106) Con este panorama de higiene pública, ¿cabe pensar en una mejor higiene privada? Pensemos por un momento en lo que implica tomar un baño, agua en cantidad (y forma de desaguarla convenientemente) y combustible para calentarla (salvo que uno sea del mismo Bilbao, claro). Hoy cuando todo se limita a abrir un grifo parece muy sencillo, pero si tienen que sacar el agua a cubos desde un pozo deja de parecerlo. Si además tiene que acarrear la leña para calentarla... Por ello, la cuestión de darse un baño quedaba para los ricos que tenían una servidumbre que se encargaba de la parte engorrosa (se dice que Carlomagno se bañaba a diario. El simple hecho de que se comentara eso implica lo poco frecuente que era ese comportamiento) y los demás acudían a los baños públicos... donde los hubiera. Lo mismo hacían los romanos, los árabes... e hicieron los cristianos españoles durante mucho tiempo. Sin embargo, esto cayó en desuso por un problemilla religioso. Ya en tiempos del Imperio Romano los escritores cristianos habían clamado contra las inmoralidades en las termas, condena que se plasmó en el Concilio de Laodicea con la prohibición de que los cristianos acudieran a los establecimientos mixtos de baño. Esta mala fama de tales lugares se reprodujo durante la Edad Media tanto más cuando se equiparó el baño frecuente con las costumbres religiosas judías y árabes. A partir de ese momento, la guarrería personal quedó como timbre de ser cristiano viejo (y por la peste que despedirían más que viejos parecerían muertos y descompuestos). En uno de sus "Diálogos amorosos" Margarita de Navarra expresa la admiración por la blancura de las manos de una joven pese a que hacía ocho días que no se las lavaba, lo que, bien mirado, dice mucho más sobre la higiene de la época que todo lo que quiera escribir yo. Aunque en las declaraciones del Sr. de Parga haya excesos (que los hay. Posiblemente la gente era más guarra en el S XVI que en el S XI por la razón ya apuntada y por la teoría del agua como mecanismo transmisor de la sífilis -casi aciertan los médicos de la época, pensaron en el agua en vez de en el polvo-) y sospechas de intencionalidades políticas en las que no voy a entrar por dos razones, primero porque todo el mundo tiene derecho a tener sus ideas políticas y a defenderlas como crea conveniente mientras no sea por medios ilegales, y segundo porque no es ése el tema de que habla este blog; pero, la verdad, tampoco es para tanto rasgarse las vestiduras. ¿Que nuestros antepasados eran un poco o un bastante cerdos? ¿Y qué? Posiblemente también creían que matar moros era un acto que complacía a su Dios, que el rey era representante de Dios en la tierra o que la astrología permitía conocer el futuro. Si no pudiéramos superar la Historia, seguiríamos sin bañarnos más que en las grandes fiestas, declarando guerras santas al moro infiel, rindiendo pleitesía al monarca de turno, consultando al astrólogo antes de emprender cualquier negocio..., pero como sí podemos, todo eso pasa a ser un mero reflejo de una época pasada, no es un condicionante para el futuro, aunque, por desgracia, sigue habiendo quien emplea la Historia a modo de garrote para agredir a los demás y en eso, hay muchos que protestan sin darse cuenta de que hacen lo propio. ¿Verdad, Sr. Aznar? 02/06/2004 00:11 Enlace permanente. Tema: Miscelánea 08/05/2004¡Proteged a los mediocres! Juguemos a la política-ficción (término que contiene una notable redundancia). Supongamos que un buen día la Comunidad Autónoma no-histórica (joer lo que hay que padecer gracias a los políticos ahistóricos) de Castilla y León toma varias medidas para proteger su cultura autóctona (de momento, supongamos que tal cosa existe). Por ejemplo, los grupos musicales que canten flamenco en sus versiones modernas (EMMO, aún más horrorosas que sus modalidades clásicas) sólo podrán actuar si los preceden tres grupos folclóricos que interpreten jotas castellanas. Además, el acompañamiento con guitarras debe ser substituido por un acompañamiento de rabeles de Brañosera aunque también será admisible el de dulzainas, zanfonías (no confundir con las zampoñas)... u otros instrumentos tradicionales. Por otra parte, los grupos de rock deberán hacer referencia a los problemas de la despoblación rural y las baterías tendrán que cambiarse por zambombas, almireces, el golpeteo de tablas de lavar o botellas de anís la Castellana frotadas con cucharas. En cuanto a las películas tendrán que rodarse en escenarios castellanos y con actores nacidos en esta tierra en una proporción de uno de cada cuatro films estrenados...Si tal cosa llegase a suceder harían bien en pensar que esta Comunidad está regida por una panda de zangolotinos y que la idioicia campa por todos sus pagos. Sin embargo, cuando se habla de una cultura española (¿?) y de la necesidad de protegerla del "colonialismo cultural norteamericano" (¿?) de forma misteriosa lo que no pasa de ser la misma bobada se convierte en una muestra de progresismo políticamente correcto. Por de pronto ¿qué es la cultura española? ¿En qué se diferencia de la cultura norteamericana? Como no caigamos en la tautología de asegurar que la cultura española es la que elaboran los artistas, pensadores, científicos... españoles yo, al menos, no sé qué es. Como no sea en alguna tribu aislada en algún lugar remoto las culturas puras no existen. Es sabido, aunque no por ello deja de ser conveniente el señalarlo una vez más, que las estampas japonesas influyeron en el Impresionismo europeo, que las máscaras africanas hicieron lo propio con el Cubismo, que las pinturas indias fueron estudiadas por Pollock... ¿Qué permite, entonces, hablar de una cultura española, china o estadounidense? ¿Hay algo en la obra de Magritte y Delvaux, por ejemplo, que me permita saber que son belgas? Podemos caer en la tautología antes indicada y asegurar que pertenecen a la cultura belga sencillamente porque es allí donde nacieron, pero en este mundo ahora tan fácilmente comunicado, los problemas serían constantes. Por ejemplo, ¿Picasso pertenece a la cultura española o a la francesa? ¿Charles Chaplin a la británica, a la estadounidense o a la suiza? ¿Y Kandinsky, y Juan Gris, y...? Si el intento de poner fronteras a la cultura ya es complicado (y posiblemente absurdo) el caso de los Estados Unidos en aún peor porque las culturas autóctonas son, precisamente, las que menos peso han tenido en la historia cultural de ese país que es un crisol de culturas europeas fundamentalmente. El intercambio entre Estados Unidos y Europa ha sido continuo. Si muchos de los grandes nombres de la cultura norteamericana incluyeron en su formación la residencia prolongada en países europeos, muchos europeos acabaron residiendo en los Estados Unidos. El caso del cine (al decir de algunos, el máximo exponente del "colonialismo cultural") es paradigmático. Demos un repasito a los directores del Jolibú clásico a ver cuán norteamericanos eran. Chaplin nació en Londres al igual que Hitchcock, Victor Sjöström en Sibodal (Suecia), Josef von Stemberg en Viena como Erich von Stroheim, Fritz Lang, Fred Zinnemann, Otto Preminger y Billy Wilder, Ernst Lubitsch en Berlín, Robert Siodmak en Dresde, Douglas Sirk en Hamburgo, Michael Curtiz en Budapest, André de Toth en Mako (Hungría), William Wyler en Mulhouse (Francia), Frank Capra en Palermo, Rouben Mamoulian en Tiflis (Georgia)... sin olvidar que durante la II GM los franceses Jean Renoir, René Clair y Max Ophüls (éste último nacido en Alemania) trabajan en los EEUU. Si añadimos a los actores, el abanico de procedencias aumentan. Como curiosidad, de los actores que representaron el gangsterismo norteamericano en pantalla, Paul Muni había nacido en el imperio austrohúngaro y Edward G. Robinson en Bucarest (Rumanía). Incluso una película tan aparentemente norteamericana como "Casablanca" es una mezcla de nacionalidades. El director de origen húngaro Michael Curtiz dirige a un protagonista norteamericano (Humprhrey Bogart) y una sueca (Ingrid Bergman) y entre los secundarios hay de todo, dos ingleses (Claude Rains y Sidney Greenstreet), un alemán (Conrad Veidt), un húngaro (Peter Lorre) e incluso alguien nacido en Trieste (Paul Henreid) cuando formaba parte del Imperio austrohúngaro. Hoy sigue pasando lo mismo. Wolfang Petersen, Paul Verhoeven, Guillermo del Toro, Ang Lee, Ridley Scott, Kenneth Branagh, Peter Weir... continúan la tradición de directores foráneos que trabajan (de forma ocasional o continuada) en los EEUU con actores que nacieron desde Portugal (María de Medeiros o Joaquim de Almeida) hasta Australia (Nicole Kidman) pasando por el Líbano (Keanu Reeves) y, por supuesto, por muchos hispanos que continúan la tradición de José Ferrer o Anthony Quinn como la mexicana Salma Hayek, el cubano Andy García o el español Antonio Banderas. Esto por no hablar de los directores estadounidenses como Coppola o Cimino cuya tradición cultural no es, precisamente, la de los WASPs o por los que como Jim Jarmusch se formaron junto a directores europeos. Intentar poner puertas al cine norteamericano ¿no es ponernos puertas a nosotros mismos? Vale, en el cine norteamericano hay una inmensa cantidad de basura que no llega ni a merecer el calificativo de cultura. Que estas películas no se estrenen en Europa no supone ninguna pérdida (salvo que alguien considere imprescindible el ver horrores como "Los albóndigas en remojo", "El último americano virgen" u otros engendros similares), pero si vamos a cerrar las pantallas a esta basura made in USA que no sea para dejar hueco a la basura made in UE (con cosas como "Pepito Piscinas", "Druidas" o la última versión de "Fanfan la Tulipe"). Ya es hora de que el único criterio que se emplee en la cultura sea el de la calidad y nos olvidemos de nacionalismos que sólo sirven para proteger a los mediocres. 08/05/2004 12:45 Enlace permanente. Tema: Miscelánea 07/05/2004La pipa y los popes No les voy a descubrir la pólvora si les digo que el cuadro más caro del mundo es el "Muchacho con pipa" de Pablo Picasso, adquirido por alguna institución o por alguna persona por el "módico" precio de 93 millones de dólares, cifra que con los gastos de la sala de subasta se quedará en una "bagatela", en 104.168.000 dólares.No parece que haya grandes discusiones sobre la calidad de la obra, realmente excepcional, pero sí sobre la ética (o la moral, o la conveniencia, o ...) de dedicar esa suma de dinero a la adquisición de una obra de arte por muy extraordinaria que ésta sea. Personalmente, ese tipo de debates demagógicos ya me hastía. No es sólo que la persona (Bill Gates o alguien semejante) o la institución (Museo Getty o similar) que la haya adquirido se ha gastado su dinero (y cada uno con su plata que haga lo que le dé la gana mientras no cometa ningún delito) sino también que detrás de todo ello hay una minusvaloración del arte que es lo que realmente me saca de mis casillas. El "argumento" viene a ser algo así como "Con tantos niños que se mueren de hambre en África es obsceno el gastarse ese pastón en un cuadro para colgar en el salón de su mansión." Pufff. Con las mismas podíamos decir "Con tantos niños que se mueren de hambre en África es obsceno el comprarse una hamburguesa rebosante de calorías y colesterol." La verdad es que ese tipo de argumentos esconde una falsa disyuntiva porque no es una cuestión de compra de arte vs hambre que, por desgracia, seguirá existiendo mientras no haya relaciones comerciales justas, derrocamiento de regímenes dictatoriales... problemas éstos que nada tienen que ver con el precio de un cuadro de Picasso. Por otra parte, pocas inversiones me parecen más honorables que las dedicadas al arte. No sé si alguien protestará por el dinero gastado, por ejemplo, en el envío de unas sondas a Marte de las que nunca más se supo (seguro que algún marciano harto de ver OVNIS las soltó un misilazo en pleno amartizaje), pero eso sería una tontería. La ciencia aprende de sus errores y esos fracasos serán la base de expediciones exitosas. Claro que alguno podría pretender que, aun en el caso de que hubieran llegado y transmitido datos sobre el planeta rojo, seguiría siendo un gasto inútil. A fin de cuentas, ¿qué demonios le importa al hombre que se está jugando el pellejo en lo alto de un andamio que en Marte haya agua o vino tinto? Este tipo de "argumentos" (yo más bien lo calificaría de paridas) se olvida de que esta panda de monos que somos además de necesidades de tipo alimenticio y sexual tiene otras menos inmediatas. Somos inteligentes (o eso nos gusta creer), somos curiosos, somos conscientes. Nos encanta aprender lo que no sabíamos, nos encanta la capacidad de transmitir sentimientos de un artista. La mejora de las condiciones de vida no se reduce al comer mejor o a follar más. Si creyéramos eso estaríamos reduciendo al ser humano a la animalidad. No. También queremos saber cómo es Marte o cómo es Sedna, cómo fue Ur o Ebla. Y en esa búsqueda de estímulos intelectuales también está el arte. Invertir el dinero en satisfacer esas necesidades no materiales no tiene nada de indigno sino todo lo contrario. Noventa y tres millones de dólares es mucha plata (al menos para el que subscribe) pero, francamente, me hubiera encantado que el gobierno español se hubiera presentado en esa subasta y que, a cambio de ese desembolso, se hubiera comprometido a no cambiar el nombre de los ministerios existentes (extraña costumbre que supone el tener que enviar al reciclado todos los impresos con los nombres antiguos y encargar otros exactamente iguales pero con la nueva denominación), a obligar a pagar a los ministros incompetentes el dinero perdido por su asombrosa capacidad negociadora (y si alguien piensa que estoy acordándome de la nueva ministra de Agricultura les aclaro que, en efecto, me estoy acordando de ella y de toda su familia)... No voy a decir que con el precio de una fragata de la clase F-100 (que tanto necesitamos para defendernos de, de... ¿Andorra?) habría para comprar varios "Muchachos con pipa" (bueno, sí lo voy a decir, ¡qué carajo!) porque cada uno de esos cuatro "juguetitos" cuesta unos 500 millones de euros. En realidad, bastaría con que cualquier gobierno (éste, el pasado o el futuro porque entre bomberos no se pisan las mangueras) se comprometiera a no dilapidar partidas presupuestarias en fastos chorras, en tonterías varias o en chorradas catedralicias para que hubiera dinero extra para lo realmente importante, cultura, ciencia e, incluso, para acabar con el hambre en el mundo. En fin, ya sé que estoy soñando despierto, pero la vida sin sueños es una pesadilla. 07/05/2004 20:06 Enlace permanente. Tema: Miscelánea 28/04/2004CLX No, tan extraño título no se debe a ninguna sigla oculta, a ninguna clave esotérica ni a nada críptico. Son, sencillamente, los números latinos que corresponden a la cifra arábiga 160, el número de historias que contiene este blog y con las que, por cuestiones personales, debe quedarse para los restos.Antes de tener que comenzar a colgar aquí historias de relleno, aún menos interesantes que las que ya he publicado y aún peor escritas, prefiero cancelarlo y avisárselo para que no pierdan su tiempo en buscar actualizaciones que a partir de ahora no podrán encontrar. Por si alguna de las historias, no obstante, pudiera serles de utilidad (aunque no consigo imaginarme para qué) les recuerdo que tienen autorización para copiar, citar, reproducir... lo que gusten. En fin, como las despedidas nunca se me han dado bien, no les diré adiós (con las vueltas que da el mundo como para saber si dentro de unos meses podré regresar) sino un cordial ¡Hasta luego! "Y ahora, apaudid, si os ha gustado la obra, y celebradlo entre todos." (Octavio, César Augusto). 28/04/2004 16:38 Enlace permanente. Tema: Miscelánea 22/09/2003Vistiendo santosDice una sentencia popular de mi tierra que no debemos "Desnudar a un santo para vestir a otro" haciendo referencia a las tallas religiosas que sólo son un armazón con una cara y unas manos y a las que se vestía con lujosos ropajes que ocultaban uno y dejaban visibles las otras. Salvando las distancias, como una Barbie en plan piadoso y sin prótesis de silicona. Parece ser que en algunos lugares existía la costumbre de tener sólo un juego de vestiduras que se iban colocando ora a una talla ora a otra, según qué festividad se celebrara y de ahí el refrán. Me venía esto a la mente al leer la noticia de que los encargados del Museo de Antropología temen que el Museo del Traje se abra a su costa, de que se encuentren compuestos y sin locales dónde ubicar sus colecciones. Como sospecho que el asunto va a traer más cola que Rocco Sifredi, me permito hacer algunas observaciones a título completamente personal. Subscribo completamente el refrán que da título a este comentario. Cerrar un Museo para abrir otro es absurdo y, para mí, inaceptable. Además, la Antropología es una disciplina merecedora del mayor de los respetos y que, pese al comportamiento acientífico de algunos de sus practicantes, ha demostrado en reiteradas ocasiones su capacidad de arrojar luz sobre aspectos fundamentales de nuestra cultura. Por ejemplo, cuando se encontraron los primeros útiles prehistóricos surgieron dudas acerca de cómo y para qué se usaban. Fue la Antropología la que por comparación con útiles semejantes de pueblos "primitivos" dio respuesta a esas preguntas, muy posteriormente confirmadas por el estudio mediante MEB de las huellas de desgaste. No obstante, me parece estar notando un cierto desprecio entre los estamentos implicados por la voluntad de crear un Museo dedicado al traje y su evolución, es decir, a la moda y en eso no puedo estar de acuerdo. Una de las características del siglo pasado fue abrir el concepto de lo que es Arte. En ese proceso ha habido, sin duda, excesos por todos conocidos; pero hoy no tienen ya sentido las discusiones acerca de si la Fotografía, la Cinematografía o el Cómic pueden ser lenguajes válidos para crear Arte. Sin embargo, los principios fueron poco prometedores. Los fotógrafos eran algo así como los retratistas de los que no tenían dinero para encargar un retrato de "los de verdad" (es decir, al óleo), el cine era una mera curiosidad perfectamente equiparable a una barraca de feria y el cómic era (y sigue siendo en gran medida) considerado como algo más propio de adolescentes que de adultos y que, además, estaba vinculado a algo tan poco intelectual como la "prensa amarilla". (Si alguna vez se preguntaron de qué viene esa denominación, nació de la lucha entre periódicos por la publicación de las tiras de su primer personaje, The Yellow Kid). Por supuesto que hay muchas fotografías, películas de cine o cómics cuyo valor artístico es nulo; pero eso mismo puede decirse de poesías, novelas, pinturas, esculturas... El que sean posibles formas de expresión artísticas no quiere decir que realmente lo sean. Eso mismo puede decirse de la moda. No todo lo que se intenta vender cn esa etiqueta tiene valor artístico. Es más, la inmensa mayoría de la creaciones no poseen nada de él, pero la minoría que trasciende del mero negocio sí puede considerarse Arte y, como tal, merece un puesto en su propio Museo. Además, la evolución del vestir tiene también, al margen de su valor artístico, un valor histórico, el ilustrar la vida cotidiana de nuestros antepasados. Por todo ello espero que el conflicto se resuelva de la única forma aceptable, con la creación de un nuevo Museo sin que desaparezca el antiguo, es decir, dejando a los dos santos perfectamente vestidos. 22/09/2003 19:18 Enlace permanente. Tema: Miscelánea 21/08/2003Declaración de principiosAnte la variedad de blogs que pululan por estos caminos digitales quiero advertirles de lo que no este blog para que, si así lo desean, puedan ocupar su tiempo en una lectura que satisfaga mejor sus preferencias que esta página. Este blog no es un blog de diseño. Me traen sin cuidado las diferentes plantillas existentes, los tipos de letras y los colorines varios. Este blog no es parte de ninguna comunidad de amigos. No hay (ni habrá) enlaces recomendados ni servidumbres del tipo "si tú hablas bien de mí, yo hablo bien de ti". Este blog no es un blog generalista. Si quieren leer cuestiones relacionadas con la política, el deporte, la literatura o el cine no faltan en la blogosfera bitácoras que puedan satisfacer esa demanda. Este blog no va a contarles mi vida en diecisiete mil fascículos. Mi historia es muy aburrida así que no tengo porqué cansarles con ella. Este blog no participa de la tendencia que recomienda publicar historias cortas y ocurrentes. Dedicaré a cada tema el espacio necesario para desarrollarlo, sin ponerme ni un límite mínimo ni uno máximo en cuanto a extensión. No creo en las actualizaciones periódicas, en el publicar para que no parezca que el blog está abandonado. Pueden transcurrir semanas entre una publicación y otra o, por el contrario, aparecer varias historias en un mismo día. Si después de esta declaración de principios, consideran Vds. que esta bitácora les interesa, sean bienvenidos. En caso contrario, les deseo una feliz navegación por la Red en la que, a buen seguro, encontrarán páginas que les resultarán más interesantes que la mía. 21/08/2003 19:52 Enlace permanente. Tema: Miscelánea |
Temas
Archivos
EnlacesHistoriaParahistoriaEscepticismo
Divulgación
Cajón de sastreOtros |