El triunfo de Clío

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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Escepticismo.

14/06/2004

No hay dos sin tres

Con adelanto sobre las fechas previstas, acabo de recibir el tercer número de la revista Pensar. Los temas tratados (como ya es habitual, con un carácter de introducción a un problema determinado) son plurales, desde "Ovnis en el arte prehistórico" por Julio Arrieta hasta "La rebelión del mono. Gurúes financieros y pseudociencia económica" por Pablo Mira pasando por "Periodismo y escepticismo: Sembrar la semilla de la duda es una inversión a largo plazo" por Alejandro Agostinelli, "El mito de los mensajes subliminales" por Widson Porto Reis y "Nazca: "laberintos" en el desierto" por Joe Nickell (en mi opinión, el artículo más flojo de este número pese al renombre de su autor).

Junto a estos artículos las secciones habituales de Pastillas con noticias breves que van desde un detector de la presencia divina a la emisión en España de "El castillo de las mentes prodigiosas"; Noticias Locales con presencia de supuestas apariciones marianas en Costa Rica, los astrólogos colombianos, los conflictos entre catolicismo y religiones sincréticas en Venezuela y los espiritistas brasileños; y Libros con una crítica a "El código da Vinci", completan este número.

Como en cualquier otra publicación, unos escritos resultan más interesantes que otros. Personalmente me quedo con el de Julio Arrieta y el de Pablo Mira por ser los que recorren los caminos menos trillados. También me parece del máximo interés la reflexión, nada autocomplaciente, de Alejandro Agostinelli sobre el escepticismo. Frases como: "Pedir que te crean, aunque te asista toda la razón del mundo, no es tan sevicial, didáctico e instructivo como informar. Y antes que predicar o tratar de convencer, lo que cuenta es mostrar que existe otra forma de reflexionar." deberían hacernos meditar a todos los que consideramos que el pensamiento crítico es fundamentalmente positivo, que lo importante no es desenmascarar a Fulanito o Zutanito sino enseñar a la gente los recursos para que sean cada uno de nosotros el que descubra la superchería.

En resumidas cuentas, interesante número que cumple a la perfección su carácter de introducción. Esperemos que la otra publicación escéptica en español "El Escéptico" que edita ARP- Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico con un carácter opuesto (el de tratar temas en profundidad) esté a la misma altura en su próxima entrega que debe estar al caer.
14/06/2004 17:04 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

04/06/2004

Proyecto Magonia, una respuesta desde el escepticismo

pufo.jpgComo estos días hemos estado hablando de la "Alerta OVNI" organizada desde la SER, creo que considerarán interesante conocer el Proyecto Magonia. ¿Es un intento de burla, de reírse (reírnos) de los participantes? Para nada. En realidad, todo el tinglado ufológico (en su variante de OVNI = nave extraterrestre) se basa, ante la ausencia de pruebas materiales, en las declaraciones de los testigos; pero ¿cuán fiables son éstos? ¿Hasta qué punto están influenciados por lo que esperan ver? ¿Cuánto se cambian las declaraciones de los testigos cuando son reflejadas por la prensa? A dar una respuesta a estos interrogantes es a lo que se orienta el Proyecto Magonia.

Si alguien se anima a participar podremos seguir toda la cadena entre el estímulo inicial, la percepción que hagan de ese estímulo los participantes en la "Alerta OVNI" y en qué se convierte en los medios de comunicación, todo ello muy alejado de cualquier intento de burla o ridiculización ya que, de haber sido ésta nuestra intención, no lo estaríamos anunciando públicamente.

Dicho esto, sólo me queda invitarles a que tomen parte de este experimento sin olvidar el fin que pretende que no es la creación de un lindo (p)UFO, sino el seguimiento de qué reacciones desencadena ese OVPI (objeto volante perfectamente identificado). Adelante con los faroles (de colores, obviamente).
04/06/2004 12:39 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

03/06/2004

Carta abierta a la SER

ummo.jpgComo no podía por menos de ser, acepto la sugerencia que me formula en un comentario a una historia anterior D. ElPez, también conocido como D. Javier Armentia, de redactar un texto base para una carta de desagrado ante la movida de la Alerta OVNI que se va a celebrar bajo el patrocinio de la Cadena SER. Sin embargo, quiero hacerles un par de advertencias previas, la primera es que, obviamente, esta carta es mi carta (acabo de quedarme calvo detrás de las orejas) lo que supone que no tienen Vds. ninguna obligación de compartirla ni en todo ni en parte, la segunda es que, en caso de que alguno de Vds. crea que hay en ella algo de provecho, pueden sentirse libres para tomar lo que deseen, cortar, pegar, modificar... lo que gusten sin pedirme autorización ni sin necesidad de citar la fuente. Una vez dicho esto, comencemos con la carta:

ALERTA PSEUDOCIENCIA

¿Debería sentirme extrañado al saber que su cadena de radio patrocina una actividad como una "Alerta OVNI"? Ignoro si ésa es su pretensión, aquello tan rancio de "épater le bourgeois", pero me temo que las "Alertas" no consiguen ni siquiera eso. Ya han pasado 25 años desde que Vds. comenzaron con estas actividades a través de su programa Medianoche que presentaba Antonio José Alés. En ese tiempo, al igual que en los años transcurridos desde el considerado como primer avistamiento OVNI en 1947, una parte de la Ufología ha sido incapaz de presentar pruebas de su más conocida afirmación, que los OVNIs son naves extraterrestres. Sin embargo, en ese lapso sí han sucedido muchas cosas que, al menos de forma parcial, han transcendido a la opinión pública.

Por ejemplo: "Y uno conoce un día a Antonio José Alés, aquel fantástico profesional de la radio, de voz grabe y tono pausado, que tantas noches de fantasía y misterio nos obsequio a todos. Y, entre copa y copa, el legendario autor de las "Alertas OVNI de la SER", le confiesa que no cree en los OVNIs, ni en el más allá, ni en los fantasmas… ni en nada de lo que cuenta. Y uno se contagia de aquel desencanto, porque descubre que aquellos fantásticos relatos nocturnos, que creía informes sobre auténticos casos reales, eran solo eso, relatos fantásticos. Al menos para su autor, que se justificaba con un "a mi edad, no me voy a poner a hacer radio deportiva, y esto me da para vivir"." ¿Les suena? ¿No? Pues es un fragmento de un artículo de D. Manuel Carballal titulado "La prostitución del periodismo paranormal" que pueden encontrar íntegro en la siguiente dirección.

Creo que deberán reconocer que no resulta presentable que una persona que no cree en OVNIs se dedique a fomentar una actividad consistente, precisamente, en localizar UFOs en los cielos de España. La razón para ese contrasentido, según reconoce el propio interesado, nada tiene que ver con el encontrar las pruebas necesarias para validar una teoría sino con la mera recompensa económica. Como participante en aquellas "Alertas" debo confesar que me siento engañado por ello.

Sin embargo, no interpreten esta carta como un intento de que no se lleve a cabo esta "Alerta". Nada de eso. Como cadena privada que son, no voy a criticarles por ganar dinero que, a fin de cuentas, es su objetivo. No obstante, parece que están Vds. obviando que también son un servicio público. Como tal tienen varias obligaciones, la de reflejar la pluralidad de la sociedad española les ampara a la hora de programar este tipo de actuaciones, pero si me quedara en ese punto estaría omitiendo algo que también es importante. Permítanme que les cite un párrafo del "Libro de estilo" de El País, diario que pertenece a su mismo grupo empresarial y que, por tanto, supongo que también se consideran Vds. obligados a observarlo: "En los casos conflictivos hay que escuchar o acudir siempre a las dos partes en litigio." Lo dice en la Sección 1: Normas generales, apartado 2.12 y se reitera en la Sección 3: Tratamiento de la información, apartado 1.23 como pueden comprobar aquí.

Obviamente eso me lleva al objetivo de esta carta, ¿piensan Vds. aplicar esa norma de estilo? ¿Van Vds. a consultar a "la otra parte"? Porque, por si lo ignoran, junto a la Ufología que cree en los OVNIs como naves extraterrestres existe otra Ufología que no acepta tal afirmación por falta de pruebas. En el caso de que Vds. desconocieran ese extremo, les doy un par de direcciones: Fundación Anomalía y ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. Si necesitan nombres propios éstos tampoco faltan: Félix Ares, Luis Alfonso Gámez, Javier Armentia, Luis R. González Manso, Vicente-Juan Ballester Olmos, Ricardo Campo Pérez... podrían dar el contrapunto a su "Alerta" en busca de supuesta naves extraterrestres.

No obstante, temo que no esté en sus planes el hacer nada de esto. ¿Por qué? Mantienen Vds. en su programación el espacio Milenio 3 presentado por D. Íker Jiménez. ¿Cuándo se han preocupados Vds. de recurrir a la otra parte en conflicto ante las afirmaciones que se vierten en dicho programa?

Evidentemente es su elección el hacerlo así o no, pero si continúan como hasta la fecha, por favor, después no pretendan Vds. que la suya es una cadena que elabora unos contenidos informativos serios e imparciales porque estarán cumpliendo al pie de la letra el viejo aforismo latino: "Pecunia non odet".

Fin de la carta.

Ahí la tienen. Reitero que pueden Vds. hacer con ella lo que crean conveniente desde olvidarla hasta adaptarla para el uso que deseen. Por mi parte, permanecerá aquí colgada para que pueda ser leída no por cientos de miles de visitantes como indica irónicamente D. Javier Armentia, pero sí por los que tengan interés o los conduzca aquí una broma de Google. Mejor eso que el acabar, presumiblemente, en el Archivo General (léase en la papelera) del encargado de recibir E-Mails que, salvo que sean laudatorios, suelen encontrarse con ese destino.
03/06/2004 18:27 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

27/05/2004

SER motivo de (P)RISA

monkeys.jpgLo reconozco. El no ser nadie conocido ni pretender serlo nunca tiene una inmensa ventaja, la libertad de decir exactamente lo que me dé la real gana. Si se encuentran Vds. en el mismo caso, no necesitan que les diga lo sumamente bien que se siente uno cuando puede desahogarse sin rendirle cuentas a nadie. Quizás haya otras personas que tengan que "cortarse" por pensar "Es que si digo esto luego criticarán mi libro XXX o, peor aún, ni lo mencionarán. No me entrevistarán en la radio, el canal de TV, los periódicos...", pero, afortunadamente, no es mi caso. Son las ventajas de asumir que nunca escribiré un libro, que nunca tendrán interés los medios de comunicación en entrevistarme... que, en fin, soy un mediocre consciente de serlo y feliz con ello. A fin de cuentas, esta vida es la única que tenemos y es demasiado corta como para amargarnos por no tener la inteligencia de Einstein o el físico de Marilyn Monroe. En caso de precisar algún consuelo adicional piensen que la genética nos podía haber gastado la broma pesada de tener el físico de Einstein y la inteligencia de Marilyn. Puffff...

Como tampoco me atraen los partidos políticos y no pienso hacer carrera en ninguna de ellos tampoco eso me preocupa, así que "libre, como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar..." dado que, además, me importa un carajo que los demás piensen que soy facha, comunista o anarquista de extremo centro. Vamos, que puedo dedicarme tanto a criticar a la Virgen del Rocío como a Jesús del Gran Poder (y no, no me refiero a la talla sevillana sino al apodo por el que es conocido -a sus espaldas, claro- Jesús de Polanco, el gerifalte del grupo PRISA). Pues verán, este señor, muy progresista él (o eso se supone), amigo de políticos socialistas como Felipe González... es, a través de su grupo PRISA, el propietario de la Cadena de radio SER. Hasta el momento nada que objetar. El problema, claro, reside en los contenidos de esa cadena. Ya hablamos de su "Rocío hasta en la sopa" por obra y gracia de Iñaki Gabilondo (¿por qué cuando le escucho siempre me viene a la mente la imagen de un sacerdote declamando la homilía ante los fieles?). Ahora, gracias a un comentario de D. Julio Arrieta me entero de algo aún más divertido, que la SER patrocina una "Alerta OVNI". ¿Que no saben de qué va esto? No se preocupen que como alguna me tragué cuando era joven (y aún más bobo que hoy) se lo puedo explicar. Imagínense un grupo de adolescentes (al menos la mayoría lo éramos) en el campo, tumbados sobre la hierba y mirando las estrellas (ya, ya sé que hubiera sido más productivo estar tumbados sobre una estrella -la Weaver, la Pfeiffer...- y mirando la hierba, pero nadie es perfecto) en espera de que aparecieran los Hermanos Cósmicos que debían tener cosas mejores que hacer que dejarse ver por una panda de adolescentes con problemas de acné porque no asomaban ni siquiera una lucecita de colorines. Bueno, tampoco se trata de ser tan negativo que en alguna "Alerta OVNI" sí vieron cosas como Venus, aviones o al cachondo de turno con una batería y el faro de un coche, pero lo que son extraterrestres, ni por el forro, vamos.

Bueno, pues estas movidas que uno creía que pertenecían al pasado, son las que los "progres radiofónicos" quieren revitalizar. Tampoco es que me sorprenda mucho (más bien nada) habida cuenta de que servidor cuenta entre sus múltiples defectos con el de tener buena memoria y se acuerda de que la misma cadena hizo exactamente lo mismo en el año 1979 cuando, tras la dictadura de Franco y la transición democrática, todas las pseudociencias se presentaron revestidas de una ola de progesía y modernidad.

Incluso hoy todavía hay alguien que pretende que fueron perseguidas durante la dictadura franquista lo que es motivo para el que quién esto subscribe se descojone de la risa. A ver, prueba de agudeza histórica ¿cuando se murió Francisco Franco, Caudillo de España por la Gracia de Dios y para Desgracia de los Españoles? Si la fecha que han recordado es la de 20 de noviembre de 1975, han acertado. Voy a comprobar la fecha de publicación de algunos libros de los que componen la parte esotérica de mi biblioteca a ver con qué me encuentro: "El oro de Rennes" por Gérard de Sède en la colección Otros Mundos de Plaza & Janés, primera edición en enero de 1970; "El enigma de la Catedral de Chartres" por Louis Charpentier de la misma colección y editorial, primera edición en febrero de 1969; "La rebelión de los brujos" por L. Pauwels y J. Bergier, misma colección y editorial, primera edición en enero de 1971; "Recuerdos del futuro" por Erich von Däniken, misma colección y editorial, primera edición en enero de 1970; "Pasaporte a Magonia" por Jacques Vallée, misma colección y editorial, primera edición en mayo de 1972... y yo juraría que compré esos títulos en una librería nada clandestina y sin el menor peligro de ser detenido por la "Secreta"... Desde luego la reescritura del pasado que pretenden hacer algunos es para echarse a temblar.

Claro que esperar más racionalidad por parte de una cadena que mantiene un programa de contenido esotérico, Milenio 3, de la mano de, ni más ni menos, Íker Jiménez es tanto como pretender obtener peras del olmo. En fin, que las posiciones "progresistas" en cuestión de Ciencias y Pseudociencias ya ven en qué se quedan, en procesiones rocieras y alertas OVNIs, con un par.

Claro que el mandamás de PRISA no tiene motivo para la preocupación. Practiquemos el noble arte de la adivinación mediante el recuerdo del pasado: ¿Quién, entre los escépticos españoles, se movilizó cuando el suplemento dominical del diario El País -también del mismo grupo de ¿comunicación?- publicó una serie de reportajes alucinantes sobre pseudomedicinas? Vaya por Dios, nadie (y no será porque el Sr. Gámez no lo intentara). ¿Conocen las figuras de los tres monitos, el que se tapa los ojos, el que se tapa los oídos y el que se tapa la boca? Pues eso mismo, pero en versión escéptica. ¿Habrá esta vez quien tenga el valor de olvidarse de quién es el mensajero y criticará el mensaje? Esperémoslo, pero hagámoslo sentados por si acaso.
27/05/2004 18:17 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

26/05/2004

El rocío y la escarcha

rocio.jpgHay muchas costumbres que me disgustan, pero con las que hago "la vista gorda". A fin de cuentas, por ejemplo, si quiero ir a las procesiones de Semana Santa de mi tierra por motivos artísticos y tradicionales lo hago y si no quiero saber nada de ellas me quedo en mi non sancta casa. No me las encuentro "hasta en la sopa" si mi deseo es "pasar" de cofrades y pasos.

Cuando este principio de "el que quiera saber de ello que acuda y el que no, no se va a ver bombardeado con fiestas que se la traen floja y pendulona" se rompe es cuando comienzo a sentirme levemente molesto. Por descontado, que cada uno acuda a los festejos que quiera por los motivos que le den la gana, desde pasar una noche buena en mayo hasta para cumplir con una fe religiosa. Sobre esto no pienso hacer crítica alguna porque es una manifestación personal de la libertad individual de cada uno. Por lo que a mí respecta, si alguien se siente bien por hacer el Camino de Santiago de rodillas puede comenzar cuando le dé la gana. Otra cosa es que los medios de comunicación se empeñen en que eso es la noticia más trascendente desde que el mundo es mundo.

Viene esto a cuento porque ha comenzado, una vez más, la procesión del Rocío, la marcha de las cofradías hasta la aldea de Almonte (Huelva) para venerar a la Blanca Paloma (por mí como si veneran a un Gato Negro). Echar a andar las carretas y comenzar el "peñazo" informativo es todo uno. La Sociedad Española de Radiodifusión (vulgo SER) ha estado dando la "matraca" toda la mañana con la procesión de las narices y eso que es una cadena pro-PSOE. Mucha defensa del laicismo de la sociedad, pero a la que te descuidas te clavan el fiestorrio religioso como si la mayoría de los españoles tuviéramos la menor obligación de sentirnos concernidos por él. Y esta situación alucinante se repite año tras año desde que tengo uso de razón (en el supuesto, improbable, de que ese momento aconteciera alguna vez).

Y lo más gracioso es que nadie parece sentirse molesto por ello. Nadie protesta por el tratamiento informativo absolutamente desproporcionado que se dedica a este evento. Curiosamente, sí hay protestas por todo lo demás, que si el programa X es telebasura, que si en la Boda hubo pocos primeros planos salvo de Zapatero... pero el tiempo dedicado a difundir algo que es una fiesta religiosa que a la mayoría de los españoles no nos dice nada parece ser un tema ajeno a la crítica. Lo malo no es que el patio esté como esté sino que a nadie parece importarle. ¡Venga alegría! Queríamos un país laico y moderno, alejado de los tópicos de charanga y pandereta y la noticia es un montón de gente disfrazada de gitana peregrinando al son de sevillanas. Arsa, chiquillo. Pues qué bien. Después de esto, que los de la SER no se enfanden cuando les pregunten a los corresponsales extranjeros que si son toreros o que si su mujer lleva navaja en la liga. Cuando uno fomenta el tópico que cargue con las consecuencias. Toreador, toreador...
26/05/2004 18:22 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

Iconos y cultura popular (y VI)

invaders.jpgHemos ido viendo algunos ejemplos de cómo se reflejó la mitología de los platillos volantes en la cultura popular, cómo esa abundancia de extraterrestres por todas partes pudo contribuir a relajar el sentido crítico ante afirmaciones como las de los "astronautas en la antigüedad" o las abducciones. Si una de las premisas del escepticismo es "Afirmaciones extraordinarias necesitan pruebas extraordinarias" pero no existe una clara percepción social de lo que es extraordinario porque lo extraordinario se presenta cotidianamente hasta que lo consideramos como algo ordinario, tendremos una clara idea de lo complicada que es nuestra labor como escépticos.

No sé si alguien espera ahora un deus ex machina en forma de solución al problema. Si es así, siento desencantarle. No conozco la fórmula del bálsamo de Fierabrás que cure todas las enfermedades. Es más, les estaría ocultando la verdad si no les dijera que, en mi opinión, éste es uno de los problemas que no tiene resolución posible. Cualquier fórmula que pasara por una limitación de contenidos de la cultura popular sería, primero y ante todo, inasumible desde la libertad de creación. Si alguien pretendiera (no creo que exista nadie que lo sostenga) que en aras del pensamiento crítico se pueden limitar los derechos individuales, en ese mismo momento mandaría a tomar por el saco el escepticismo.

La censura es inadmisible incluso en su vertiente más sibilina, la de la autocensura. La creación cultura no es crédula o escéptica, debe ser libre y debe tener calidad. Si está poblada de vampiros, extraterrestres, magos, dioses y milagros es porque los autores así lo quieren y están en su pleno derecho de que así sea. Podemos analizar la influencia que tienen esas creaciones culturales en la aceptación social de las creencias (influjo que funciona en ambos sentidos), pero ni podemos ni debemos impedirlo. En definitiva no hay solución salvo que el mero análisis sea parte de la solución. Sólo si la sociedad aprende de errores pasados y llega a ser capaz de levantar una frontera nítida entre creación cultural y realidad, a aprender a considerar que todo esos supuestos entes y hechos están muy bien en la ficción, que resultan muy entretenidos, muy atractivos... pero que eso no supone que sean realmente menos extraordinarios por mucho que me haya habituado a ellos, sólo entonces podrá deshacerse este nudo gordiano y, francamente, no veo señales esperanzadoras de que sea así.

Si en el pasado han sido los alienígenas, las civilizaciones perdidas, los magos orientales... (ya iremos viendo nuevos ejemplos en próximas series sobre cultura popular y creencias) el presente se nos muestra llenos de templarios, cátaros, sorprendentes revelaciones religiosas... y no es una mera casualidad que autores y revistas que comenzaron en la Ufología se hayan reconvertido a estos nuevas temas, pero de todo esto hablaremos en otra ocasión.

La ilustración de este artículo corresponde a la película "Invaders from Mars".
26/05/2004 12:18 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

25/05/2004

Iconos y cultura popular (V)

fantastic4.jpgCómics, libros, películas, series de televisión... ¿Hay algún aspecto de la cultura popular que no mostrara extraterrestres? Pues salvo la excepción (por lo que sé) de la música, más bien no.

Además, el hecho de que agrupemos las apariciones ETs por décadas y medios no debe hacernos pensar que, por ejemplo, después de la década de los 30 ya no existieran cómics en los que aparecieran alienígenas. Nada más lejos de la realidad. El problema es que las apariciones de visitantes (o visitados) del espacio eran acumulativas con independencia de que en cada una de las décadas se manifestaran con mayor frecuencia en alguno de los medios que ya hemos ido estudiando.

¿Qué queremos decir? Pues que el niño (o no tanto) de los 60 que viera una serie de televisión como "Star Trek" no sólo contemplaba allí la imagen de los ETs porque éstos seguían apareciendo en cómics, libros y películas cinematográficas. Cada década supone la aparición (o popularización) de nuevas formas de reflejar las creaciones de la Ciencia Ficción sin que eso suponga necesariamente que las anteriores desaparecieran (aunque alguna sí lo hiciera como los seriales radiofónicos y cinematográficos arrumbados por la TV).

Por ejemplo, nos habíamos quedado con los cómics de los 30 que, repetimos, tuvieron una larga pervivencia. Buck Rogers llegó hasta los años 60, Flash Gordon hasta finales de los 40 y Supermán hasta nuestros días. A tan gloriosos antecedentes se fueron sumando nuevas creaciones. En 1940 nació Planet Comics, la primera publicación periódica dedicada íntegramente a la Ciencia Ficción a la que acompañaba Fiction House´s Planet Stories, una serie de novelas "pulp" sobre la misma temática. En sus páginas aparecieron personajes como Flint Baker, Buzz Gandall de la Patrulla Espacial o el Capitán Nelson Cole de la Fuerza Aérea Solar. En sus aventuras (y en la de los demás personajes) desfilaron todo tipo de entes alienígenas con cierta predilección por el subtipo BEM (Bug-eyed monster o monstruo con ojos de bicho) que, a su vez, mostraban cierta preferencia por poner en apuros a bellas astronautas que eran salvadas por el héroe de turno. Antes de que nadie empiece a pensar en "machismo, machismo" en descargo de los autores de Planet Comics me apresuro a declarar que también hubo heroínas espaciales que no esperaban al macho de turno para que les sacara las castañas del fuego.

En los 50 podemos destacar las publicaciones de EC que, al contrario que las dedicadas al género policíaco y de terror, consiguieron sobrevivir, aunque por poco tiempo, a la imposición del Comic Code. EC tenía dos publicaciones sobre S-F, Weird Fantasy y Weird Science que aparecieron en mayo de 1950 y que se prolongaron hasta noviembre de 1953 (cada una, 22 números más dos anuales) cuando se unieron en una nueva publicación, Weird Science-Fantasy, que apareció en marzo de 1954 y desapareció en junio de 1955 (7 números) para ser substituida por Incredible Science Fiction (4 números entre julio de 1955 y enero de 1956).

Si por algo destacan los cómics EC (además de por su factura artística) es por la "mala leche" que se gastaban los guionistas. Por ejemplo, en la portada de Weird Science nº 13 (jul-ago 1950) aparece un militar hablando con los periodistas y negando tajantemente la existencia de platillos volantes... mientras tres OVNIs "tamaño buque" sobrevuelan el Capitolio. Si pensaban que las pretensiones de los ufólogos sobre la conspiración militar de silencio era algo reciente, ya ven que nones.

Incluso en el número de Weird Science-Fantasy nº 26 (Dic 1954) EC fue más allá. La portada de ese número que muestra a un OVNI sobrevolando un cuatrimotor contiene, además, la siguiente leyenda: "EC desafía a la Fuerza Aérea de los EEUU con este reportaje ilustrado sobre los Platillos Volantes." El contenido no se presenta como una ficción sino como un reportaje verídico sobre los OVNIs.

La casi total desaparición de EC no supuso que los alienígenas se desvanecieran de los quioscos. El relevo lo tomaría Marvel Comics. En 1961 Stan Lee y Jack Kirby crean un cuarteto de personajes que durante un viaje espacial sufren una exposición masiva a los rayos cósmicos. En vez de morirse, adquieren unos extraños poderes que emplearán contra malvados terrestres... y extraterrestres. Evidentemente, se trata de Los 4 Fantásticos. Ya en el número 2 (¿para qué esperar más tiempo?) de enero de 1962 se las tienen tiesas con unos ETs polimórficos, los Skrulls. Fueron los primeros, pero no los últimos. Por allí aparecieron también Kurrgo, señor del Planeta X (nº 7 de noviembre de 1962), el Vigilante, el miembro de una raza alienígena ancestral que vigila la evolución de los humanos desde la zona oculta de la Luna (nº 13 de abril de 1963), Galactus (que debe alimentarse con la vida de planetas enteros) y su heraldo Estela Plateada (nº 48 de marzo de 1966), los Kree, los enemigos de los Skrulls (nº 64 de julio de 1967)...

Sin embargo, su mayor relación con la Ufología la obtendrían con los Inhumanos (nº 44 de noviembre de 1965), una raza inteligente que en la Prehistoria (sin más detalles) dirigió su propia evolución mediante la manipulación genética. Uno de ellos explica (nº 46 de enero de 1966) así su origen: "¡La ciencia de la genética nos apasionaba! Fuimos capaces, mediante el uso de variagenes, de controlar la evolución... ¡y de dirigirla hacia donde quisiéramos!" [1] En otro episodio (59 de febrero de 1967), el doctor Muerte se hace con el poder cósmico del extraterrestre Estela Plateada y lo emplea para hacer evolucionar a un gorila. Si unimos todo esto a la presencia Kree en nuestro planeta desde tiempo inmemorial: "Por increíble que pueda parecer, nos hallamos en un espaciopuerto. Un espaciopuerto que ya era viejo cuando la especie humana estaba aún en su infancia." [2] (nº 64 de julio de 1967) ¿qué resultado nos dará? Si les suena a von Däniken no estarán desencaminados.

Obviamente, no se trata de sostener que von Däniken obtuviera sus (descabelladas) teorías de Los 4 Fantásticos, pero sí que es evidente que sus ideas no eran novedosas. Circulaban, antes de que las pusiera por escrito, por el mundo de la cultura popular. Eso facilitó su asimilación masiva. Durante años, las jóvenes (y no tan jóvenes) generaciones habían vivido rodeadas de extraterrestres de ficción. Cuando alguien pretendió que eran reales no se nos dispararon las alertas lógicas. Estábamos tan acostumbrados a la idea de que la Tierra estaba siendo visitada por alienígenas que parecía más extraordinaria la tesis de que ese supuesto hecho no fuera tal que su antítesis.

NOTAS:

[1] Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos, tomo 5. Traducción de Eduardo López. Ed. Planeta-DeAgostini. Barcelona, 2001.

[2] Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos, tomo 7. Traducción de Eduardo López. Ed. Planeta- DeAgostini. Barcelona, 2001.
25/05/2004 19:42 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

24/05/2004

Iconos y cultura popular (IV)

bellero.jpgAntes de proseguir permítanme una breve aclaración. Hoy, con la perspectiva que da el tiempo, pudiera parecer que la iconografía ufológica permanece invariable desde un principio, desde el avistamiento de "naves" de Kenneth Arnold de 1947. No obstante, eso no es para nada cierto. En los primeros tiempos casi no existen descripciones de los "tripulantes" (y las que hay son absolutamente contradictorias) ni mucho menos de sus supuestas intenciones con relación a los seres humanos. Para la descripción de las después habituales abducciones tendrían que pasar casi veinte años más [1 y 2] y aún más para que von Däniken publicara su primer libro "Erinnerungen an die zukunft" (Recuerdos del futuro) en 1968.

Esto explica la importancia que tiene la cultura popular en la lenta y contradictoria formación de esa peculiar mitología que comenzó con supuestos marcianos verdes y ha acabado con los enigmáticos "grises" abductores provenientes de vaya Vd. a saber qué planeta situado en el quinto carajo a mano izquierda. ¿Cómo? ¿Los grises no arrancan del caso Roswell de 1947? No nos olvidemos que el "incidente" de Roswell no se popularizó hasta la publicación de "The Roswell incident" (El incidente) por Moore & Berlitz a comienzos de la década de 1980 y sólo pocos años antes se comenzó a hablar de los supuestos cadáveres de alienígenas encontrados en esta localidad.

Si las primeras descripciones de alienígenas son tan contradictorias como las representaciones en los cómics y las películas cinematográficas (véanse los casos citados en "The flying saucers conspirancy" de Donald Keyhoe de 1955 entre los que Martin Kottmeyer [1] recoge los de ETs rayados como cebras, un alienígena con cabeza de elefante -tanto en Buck Rogers como en Flash Gordon los ETs aparecen con frecuencia con una mezcla de características humanas y animales como los hombres-gato de Marte o los hombres-león de Mongo- y diversos seres monstruosos que aparecen con frecuencia en los films de la época como en la ya citada "Invaders from Mars" (Los invasores de Marte) o en "Invasion of the Saucer-Men" de 1957), el actual arquetipo de ET enano, lampiño, débil, cabezón, grisáceo y con grandes ojos negros (una hermosura, vamos) popularizado en dos películas de Steven Spielberg ("Close Encounters of the Third Kind" -Encuentros en la tercera fase- de 1977 y "E.T The Extra-terrestial" -E.T.- de 1982) comienza su andadura con las descriciones bajo hipnosis de la supuestamente abducida Betty Hill en 1964. Kottmeyer ha sido capaz de encontrar su antecedente iconográfico... en una serie de televisión. [1]

No deja de ser lógico. Si en los 30 y 40 los extraterrestres pueblan los cómics y las emisiones de radio y en los 50 las pantallas de cine, los 60 son una auténtica edad de oro de la televisión norteamericana. En aquéllas serie no podían faltar los alienígenas que ya entonces estaba claro que vendían. Veamos algunos ejemplos en un listado que, nuevamente, no tiene la pretensión de ser exhaustivo sino meramente ilustrativo.

En 1959 comenzó una de las series más recordadas de la TV mundial, "The Twilight Zone", que se extendería a lo largo de 156 episodios hasta 1965. Con guiones a cargo de autores tan competentes como Richard Matheson, Ray Bradbury y el propio creador de la serie Rod Serling, con directores como Don Siegel, Stuart Rosenberg y Richard Donner, y actores de la talla de Robert Redford y Lee Marvin fue un completo éxito pese a su reducido presupuesto. Basada en episodios cortos de tema fantástico fue imitada hasta la saciedad pese a sus defectos como extraterrestres que calzaban zapatos de cocodrilo [3] (cocodrilo alienígena, supongo).

Una de las series que la imitaron fue "The Outer Limits" (Rumbo a lo desconocido) que se extendió a lo largo de 49 episodios desde 1963 hasta 1965. Precisamente en uno de ellos "The Bellero shield" emitido el 10 de febrero de 1964 aparecía un alienígena lampiño, sin orejas ni nariz y con grandes ojos almendrados. El 22 de febrero de 1964 Betty Hill recordó bajo hipnosis qué aspecto tenían los ETs que le habían abducido y ¡oh, casualidad! era el mismo que el extraterrestre televisivo que se había emitido doce días antes. [1]

El alienígena más duradero de la televisión (aunque fuera de la TV inglesa y no de las americanas) vio la luz en esas mismas fechas "Dr. Who" (Doctor Who) que prolongaría su vida a lo largo de 695 episodios, desde 1963 hasta ni más ni menos que 1989. El Doctor Who es un alienígena huido del planeta Gallifrey que viaja por el tiempo en una típica cabina de teléfonos inglesa (curioso, ¿no?) enfrentándose a todo tipo de amenazas, desde trogloditas hasta extraterrestres.

De regreso a los EEUU nos encontramos con una de las series más cutres de la TV mundial, "Lost in Space" (Perdidos en el Espacio). El viaje espacial de la familia Robinson (¡qué original!) y el piloto Donald West en busca de planetas habitables se ve una y otra vez torpedeado por el malvado doctor Smith que intenta vender a la familia a cuanto extraterrestre se encuentran por las vías lácteas. Como los Robinson parecen ser un poco (bastante) gilipollas le perdonan una y otra vez... para que se la vuelva a liar en el siguiente episodio. Pese a que los alienígenas que por allí desfilaron podían ganar un concurso al E.T. más "freakie" de todos los tiempos (me estoy acordando de una especie de hombre-peluche con cuernos y colmillos absolutamente demencial) la serie sobrevivió desde 1965 a 1968 con un total de 83 episodios emitidos.

Si la anterior fue cutre, no le fue a la zaga "Star Trek" que comenzó a emitirse en 1966 y sobrevivió (más mal que bien) a lo largo de 80 episodios hasta 1969. Pese a las grandes limitaciones dramáticas de sus actores, el demencial vestuario (más que una nave espacial parecía una fiesta de pijamas) y a los efectos (¿o era defectos?) espaciales, se convirtió (incomprensiblemente para quien esto subscribe) en una serie de culto (satánico, supongo) pese a que en el momento de su emisión no fue ningún éxito. En cualquier caso, aportó a la iconografía de los extraterrestres a los klingons, los romulianos y otros bichos sin denominación conocida y que olían a gomaespuma hasta para quien entonces era un tierno infante que se sorbía los mocos.

Al año siguiente (1967) apareció otra serie mítica, "The Invaders" (Los invasores) que sólo aguantó en la programación 80 episodios (hasta 1968). Los alienígenas aquí no son bichos más o menos monstruosos sino entes iguales a los seres humanos salvo por el pequeño detalle de que no tienen corazón (¿a ver si los políticos son E.Ts?) y que llevan el dedo meñique en estado de erección permanente (he dicho el dedo meñique. Que no haya malos entendidos). El "prota" David Vicent (interpretado -o algo así- por el actor Roy Thines) intenta conseguir pruebas de esa invasión alienígena pero una y otra vez se ve frustrado en ese intento por la mala constumbre que tienen los E.Ts de desintegrarse cuando la "palman" (obviamente se ahorraban mucho en entierros). (Por cierto, ¿no les recuerda esto a cierto investigador del FBI bastante zorruno él?) Como la serie iba de culo, cuesta abajo y sin frenos, Roy Thines se dedicó a dar conferencias en las que alertaba del, para él, riesgo de una auténtica invasión alienígena para lo que contaba con las mismas pruebas que su alter ego televisivo, es decir, absolutamente ninguna. La cosa llegó a ser tan demencial que se canceló la producción de una tercera temporada de la serie.

También alcanzó (de forma contradictoria, dado su título) las más altas cotas de alucinación extraterrestre la última temporada de "Voyage to the Bottom of the Sea" (Viaje al fondo del mar). Había comenzado en 1964 y duró hasta 1967 a lo largo de 110 episodios. Si bien en un principio se había limitado a las típicas aventuras submarinas, a la lucha contra desastres naturales y espías soviéticos, acabó en el delirio más total y absoluto en su tercera y última temporada en la que aparecieron desde momias atlantes hasta los mismos extraterrestres que poblaron "Perdidos en el espacio" y que si ya resultaban ridículos en un primer vistazo al verles repetidos... dado que el productor de ambos engendros era el mismo Irwin Allen.

Obviamente y pese a sus múltiples defectos y algunos aciertos, estas series consiguieron propalar la idea de que los extraterrestres andaban por esos cielos de Dios y este planeta nuestro. El declive de estas series, no obstante, era paralelo al de la Ufología. El público estaba cansado de supuestas invasiones extraterrestres que nunca llegaban, de alienígenas muy sabios pero que nunca movían un dedo para resolver los problemas reales como la proliferación nuclear de la Guerra Fría, los conflictos causados por el reconocimiento de los derechos de la minoría negra o la Guerra de Vietnam. De ese aburrimiento la Ufología saldría gracias a los "Astronautas de la antigüedad" de Charroux, von Däniken & Cía a finales de los 60 y hasta mediados o finales de los 70 y al fenómeno de las abducciones (popularizadas en gran medida gracias a un documental-telefilm de 1975 sobre los Hill protagonizado por el gran actor James Earl Jones -nuevamente la simbiosis entre pseudociencia y cultura popular-) que añadieron nuevos collares al mismo perro para caer posteriormente en un nuevo periodo de aburrimiento del que no ha salido hasta hoy. La televisión, por su parte, tuvo que esperar a un relevo generacional para lograr una nueva serie sobre extraterrestres de gran éxito, "V" pero esto ya en el bienio 1984-1985.

NOTAS:

[1] Nada predispuestos. El trasfondo cultural de los informes de abducciones. Martin Kottmeyer. Traducción de Adela Torres. El Escéptico nº 6. Zaragoza, Otoño de 1999.

[2] El hombre que moldeó un sueño americano. Luis R. González Manso. El Escéptico nº 6. Zaragoza, Otoño de 1999.

[3] La información sobre ésta y las demás series de televisión ha sido obtenida de Televisión de culto. Antonio Blanco. Biblioteca Dr. Vértigo nº 6. Ediciones Glénant S. L. Barcelona, 1999.

La ilustración que acompaña este artículo es un fotograma de la serie The Outers Limits, del episodio The Bellero shield.
24/05/2004 03:14 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

23/05/2004

Iconos y cultura popular (III)

abduccion.jpgBueno, a ver si es de una vez consigo olvidarme de bodas, bodorrios, tornabodas, vinos no castellanos (hace falta tener mal gusto para preferir un Rías Baixas a un José Pariente D.O. Rueda), capones de mi tierra (¡¡bien!!) y demás zarandajas "monarquicarcas" para centrarnos en lo realmente intranscendente (¿acaso lo dudaban?) como los E.Ts que campaban por doquier en la cultura popular norteamericana de los años 50 (vale,no es lo mismo el príncipe de Asturias que "El Principito" de Saint-Exupéry -por cierto, otro E.T. al canto aunque éste no tenga nada que ver con los U.S.A.-) que influyen y son influenciados en la configuración del mito de la H.E.T. (Hipótesis ExtraTerrestre -los OVNIs son naves de civilizaciones allende nuestro planeta- por si no andan al tanto de la jerga ufológica con lo que demostrarían su buen gusto).

A comienzos de los años 50 muchas circunstancias cambian en ese gran (en todos los sentidos) país. El miedo a la destrucción global a consecuencia de una guerra nuclear está presente junto a la sensación de que EEUU no es la gran potencia militar que se creía (resultado incierto de la Guerra de Corea) y con los problemas internos generados por la "caza de brujas" anticomunista que nace con la Guerra Fría. La URSS pasa de ser el fiel aliado en la lucha antifascista al nuevo y más temible enemigo. En la cultura popular norteamericana todo ello se expresa en forma metafórica. De igual forma que en la cultura europea los animales hablan para expresar verdades completamente humanas (por desgracia, las "Fábulas" de Lafontaine están hoy injustamente olvidadas), en los EEUU los soviéticos aparecen como extraterrestres que se infiltran en la sociedad norteamericana. Esto, evidentemente, no es el descubrimiento de la pólvora líquida y ya ha sido señalado por expertos en este mundo cinematográfico, pero no está de más el recordarlo.

Una mera enumeración (sin pretensión de ser exhaustiva porque, por ejemplo, me voy a olvidar voluntariamente del celuloide impresionado -no pienso llamarlo película- como ese engendro titulado "Plan 9 del espacio exterior" del peor director de la historia de la cinematografía -que ya es decir-, Ed Wood) de las películas norteamericanas de la década de los 50 es muy reveladora. Podríamos comenzar con "Destination Moon" (Con destino a la Luna) de 1950. Una película cuasi-documental sobre cómo podría ser un verdadero viaje espacial a nuestro satélite. Olvidándose de chorradas "vernianas" con sus cañonazos a lo "burro" resulta profundamente premonitoria y, según se dice, los miembros del proyecto Apolo la tuvieron presente, algo nada extraño porque entre sus asesores figuraban expertos en astronáutica. Otra película de ese mismo año "Rocketship X-M" (24 horas en Marte) fue más lejos, hasta el Planeta Rojo para encontrar allí que la civilización marciana ha involucionado hasta un estadio prehistórico. La célebre frase de Einstein de que si la III Guerra Mundial tuviera lugar con armas atómicas, la IV G.M. se llevaría a cabo con piedras subyace en esa situación apocalíptica. Esa misma consideración influiría en la posterior y exitosa saga de "El planeta de los simios" que es lo bastante conocida como para ahorrarme mayores descripciones.

El mismo terror a la destrucción termonuclear aparecería en una de las mejores películas de Ciencia-Ficción de todos los tiempos "The Day the Earth Stood Still" (Ultimátum a la Tierra) de 1951 en la que un platillo volante conduce a la Tierra a un E.T. para avisarnos de los riesgos de la proliferación de las armas atómicas, algo en lo que abundarían los "contactados" extraterrestres hasta fechas muy recientes. Los E.Ts se convierten así en una suerte de protectores cósmicos que velan por nuestra seguridad y temen por nuestro futuro. Los paralelismos entra esa concepción y los ángeles de las religiones judeo-cristianas ya han sido sobradamente señalados para precisar mayores explicaciones.

Muy distinta es "The Man from Planet X" (El hombre del planeta X) también de 1951 en la que el E.T. de turno pertenece a una civilización agonizante (posiblemente un préstamo de la serie de cómics de Supermán) y viene a la Tierra a morir.

También es muy diferente "The Thing from Another World" (El enigma de otro mundo) también de 1951 y también un excelso film en la que unos científicos encuentran un platillo volante enterrado desde tiempo inmemorial en el hielo (no recuerdo si ártico o antártico) y cometen el error de descongelar a su tripulante que comienza a matarles. Ese mismo argumento sería empleado posteriormente en una película española "Pánico en el Transiberiano" (mucho mejor de lo que su olvido actual hace pensar gracias a las magníficas interpretaciones de, nada menos, Lee y Cushing) así como en la más famosa y mucho peor versión de Carpenter titulada "The Thing" (La cosa). Tampoco es ajeno a la exitosa serie "Alien".

En 1953 nos encontramos con tres invasiones marcianas "Invaders from Mars" (Los invasores de Marte) y "The War of the Worlds" (La guerra de los mundos). En la primera, un niño contempla la llegada de un platillo volante y ve cómo los adultos comienzan a no ser ellos mismos. Aunque aparentemente son los de siempre en realidad están controlados por una inteligencia marciana, un bicho cabezón pero físicamente débil según la absurda consideración de la época para la que la evolución privilegiaría una mayor inteligencia a costa de las restantes facultades físicas. Seguramente el guión tenía presente el relato "Puppet Masters" de Heinlein. La segunda es una recreación de la novela homónima de H. G. Wells de la que ya tuvimos ocasión de hablar anteriormente. Ambas, pese a sus diferencias (invasión sibilina vs invasión a lo "bestia") ejercerían una notable influencia en películas posteriores desde las diferentes versiones de "Invasion of the Body Snatcher" hasta las recientes "Independence day" y la "gamberra" "Mars Attacks!". En ambas, aparece la inutilidad del ejército para enfrentarse a la amenaza E.T. aunque ambas optan por el deus ex machina (o el happy end, como gusten) al revelarse en el primer caso como un sueño infantil y "cascarla" los marcianos por una infección bacteriana en la segunda (aunque en la primera... no, no se lo voy a contar). La tercera, "It came from Outer Space" (Llegó del más allá) está basada en un relato de Ray Bradbury, "The Meteor", y es coincidente con la primera de las señaladas. Unos E.Ts comienzan a suplantar a los habitantes de un pueblecito norteamericano...

En 1954 nos encontramos con un clásico producto de serie B (siendo benevolentes porque igual podríamos decir que pertenece a la serie Z) "This Island Earth" (Los supervivientes del infinito) en el que un científico norteamericano que está probando un avión experimental es abducido por unos ETs que le conducen a un refugio en el que ya se encuentran otros colegas para que construyan un arma nuclear con el que derrotar a otra raza ET que tiene muy malas intenciones. Tal vez lo único reseñable es (aparte del precedente de la abducción años antes del caso Hill) la ruptura del maniqueísmo imperante sobre los ETs que o eran angelicales (Ultimátum a la Tierra) o diabólicos (Los invasores de Marte). Ahora unas razas son benéficas mientras otras resultan maléficas.

De este mismo año es "Killers from Space" (ignoro si se llegó a estrenar en España y si es así con qué título) en la que una raza alienígena preocupada por las pruebas nucleares manda a uno de sus miembros para aquí para amenazarnos con la destrucción si no se detenían éstas. Aparte de ser deudora de "Ultimátum a la Tierra" es destacable porque las escenas en las que una mujer es secuestrada y sometida a experimentos médicos por los ETs es el más claro precedente de los relatos de abducciones extraterrestres.

En 1955 nos encontramos con una película-documental "Conquest os Space" (La conquista del espacio) que repasa la historia de la aviación. No habría lugar a que figurara en esta relación de no ser porque al final hablan de los platillos volantes como posibles naves de civilizaciones extraterrestres. Puffff

En 1956 son los humanos los que van a otro planeta en "Forbbiden Planet" (Planeta prohibido) para encontrarse con los restos de una civilización extraterrestre que se destruyó al crear una máquina capaz de hacer realidad los deseos... incluso los monstruos del subconsciente.

En este mismo año nos encontramos otras dos invasiones ETs, una oculta y otra a las bravas. La primera sucedió en "Invasion of the Body Snatcher" (La invasión de los ladrones de cuerpos) uno de los mejores films de esta relación. Por si no la recuerdan es la de las vainas ETs que se convierten en seres humanos cuando éstos están dormidos... La segunda tiene lugar en "Earth vs the Flying Sauceurs" (La Tierra contra los platillos volantes) en la que los OVNIs se cargan a base de rayos lásers edificios tan conocidos como el Capitolio. (Cualquier parecido con "Independence Day" no es mera coincidencia).

Después de este muestrario de situaciones, las repeticiones eran inevitables y el cine de "platillos" entró en un paréntesis hasta películas más recientes y, por tanto, más conocidas como las ya citadas (que, mejor o peor realizadas perpetúan los mismos esquemas). Aunque siguieron existiendo producciones de serie B o Z, sólo una de ellas me parece reseñable por su calidad (y no era estadounidense sino británica), la producción de 1960 "Village of the Damned" (El pueblo de los malditos) en la que las mujeres de un pueblecito inglés entran en coma simultáneo para, nueve meses después, dar a luz a unas "criaturitas" que poseen el poder de influir en la mente ajena.

Entre metáforas sobre los enemigos soviéticos, el riesgo de una destrucción militar y la amenaza de los propios fantasmas, la iconografía ET quedó definida. Seres benéficos o malévolos que acudían a nuestro planeta para salvarnos o perdernos, que podían secuestrar a seres humanos para obtener información o para experimentar con ellos... y que, por supuesto, se transladaban en los omnipresentes OVNIs. Y eso que sólo hemos hablando de uno de los campos de la cultura popular, la cinematografía. No debemos olvidar que alguno de estos films (ya hemos reseñado unos casos) estaban basados en relatos literarios como tampoco que estos iconos estaban reforzados por su plasmación en cómics y en televisión, pero esto es ya otra historia.

La imagen que ilustra este artículo es un fotograma de la película "Killers from Space" de 1954.
23/05/2004 20:51 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

13/05/2004

Iconos y cultura popular (II)

flash_gordon.jpgAlgunos autores como el etnólogo Wiktor Stoczkowski [1] ya han rastreado los orígenes de alguna de las creencias más extendidas (en este caso concreto la de los "astronautas en la antigüedad" popularizada por autores como von Däniken) y la han encontrado en los relatos de Ciencia Ficción. Sin embargo, los claros precedentes citado por Stoczkowski eran minoritarios. Pos sí solos no explican como pudo formarse un extenso caldo de cultivo cultural en el que se aceptara con facilidad la idea de que los extraterrestres no sólo existían sino que venían a pasear por nuestro planeta como Pedro por su casa.

En realidad, la sociedad de finales de los 60 y comienzos de los 70 del pasado siglo XX (la época del auge de las teorías dänikenianas) estaba más que acostumbrada a la idea de los extraterrestres y sus paseos por la Tierra. Es más, esa idea ya estaba muy popularizada cuando Kenneth Arnold aseguró haber visto unos extraños objetos volantes cerca del monte Rainier en 1947 (por cierto, Mr. Arnold aseguró que se movían como platos que rebotaran en el agua no que tuvieron forma de platillo. Eso fue una mala interpretación del periodista Bill Bequette, pero como "platillos volantes" se quedaron desde entonces).

No es sólo que Herbert George Wells hubiera publicado en 1898 "The War of the Worlds" y que en la noche de Halloween de 1938 Orson Welles desatara el pánico en los EEUU al radiar una adaptación de esa novela de forma tan realista que muchos de los oyentes creyeron que estaban ante noticias verídicas, que, en realidad, los marcianos habían invadido la Tierra; sino que los estadounidenses se desayunaban con los ETs desde hacía años.

En enero de 1929 comenzó la publicación de una serie de cómics basados en una novela corta obra de Philip Francis Nowlan titulada Armagedon 2419 A.D. y editada en el "pulp" Amazing Stories. El protagonista de una y otra era Anthony "Buck" Rogers, un ex-combatiente de la I Guerra Mundial que, a consecuencia de un accidente, quedaba en una especie de hibernación de la que despierta en el S XXV. Esta serie, conocida genéricamente como "Buck Rogers in the 25th Century", tuvo un éxito extrordinario pese a sus flojos guiones y su dibujo infantil. En los cómics, Buck Rogers no sólo debe combatir para salvar la idílica sociedad del S XXV de la amenaza totalitaria de... los mongoles (con un par) sino que también se encuentra con extraterrestres como los hombres-gato de Marte que viajan en unas curiosas naves esféricas que no sé a qué me recuerdan... [2]

Pese a sus múltiples defectos, fue un bombazo. Sus tiras se publicaban en multitud de periódicos hasta el año 1967 (casi cuarenta años de vida), se tradujeron a varios idiomas y dieron inicio a una serie de productos como una serie radiofónica que se emitió en la C.B.S desde noviembre de 1932 hasta 1939, un serial cinematográfico de 12 episodios (el equivalente de la época a las series de TV actuales. Eran episodios cortos -aproximadamente de 20 minutos- que se emitían en las salas de cine y que eran muy populares en esos años) y una colección de juguetes (cohetes espaciales, pistolas lanzarrayos, disfraces...) basados en sus aventuras y que no tendría parangón hasta que un tal George Lucas filmó "La guerra de las galaxias".

Como ya se sabe que no hay nada mejor que tener éxito para que te salgan imitadores hasta debajo de las piedras, en enero de 1934 comenzaba la publicación de un cómic de Alex Raymond, el mítico "Flash Gordon". En el caso (realmente imperdonable) de que no conozcan este clásico entre los clásicos, les aclaro que el protagonista homónimo y la joven Dale Arden se estrellan cerca del laboratorio del profesor Zarkov cuando éste va a iniciar un viaje espacial para desviar un planeta que sigue un curso de colisión con la Tierra. Zarkov está un poco nervioso (como una chota, vamos) así que secuestra a la pareja y se la lleva con él. Consiguen desviar el planeta errante aunque se estrellan en su superficie. El planeta Mongo resulta estar habitado y sometido a la tiranía del emperador Ming contra el que los tres terrestres (Zarkov ha recuperado el "oremus") inician una guerra de liberación. Los magníficos guiones y el espectacular dibujo lleno de fantasía a la hora de plasmar los habitantes, la fauna, la flora... de un planeta a la vez similar y distinto a la Tierra supusieron, también en este caso, un inmenso éxito y las inevitables secuelas radiofónicas: "The Amazing Interplanetary Adventures of Flash Gordon" (26 episodios emitidos en 1935) y "The Furter Interplanetary Adventures of Flash Gordon" (con episodios en los que Gordon regresa a la Tierra para tener aventuras en... la Atlántida. Se emitieron en 1936) y los habituales seriales cinematográficos que se agruparon en tres títulos distintos "Flash Gordon Rocketship" (1936), "Flash Gordon´s trip to Mars" (1938) y "Flash Gordon conquers the universe" (1940). Incluso se escribió una novela sobre el personaje en 1936 "Flash Gordon in the caverns of Mongo".

Si en estos dos cómics los extraterrestres eran personajes secundarios con mayor o menor intervención en la trama, en un tercero el extraterrestre era el protagonista aunque sus aventuras tenían lugar en la Tierra. Se trata, ¿como no? de Supermán. Desde 1933 dos jóvenes autores, el guionista Jerry Siegel y el dibujante Joseph E. Shuster, estaban intentado vender a periódicos y revistas una serie de aventuras protagonizadas por un extraterrestre proveniente de un planeta situado a 50 años de la luz de la Tierra llamado Krypton. Sus padres lo habían metido, siendo un niño, en un cohete sabedores de que el planeta iba a desaparecer en un cataclismo geológico. La nave llega a la Tierra, a un pueblecito de Kansas donde el niño es adoptado por los Kent. Pronto mostrará enormes poderes fruto de sus origen extraterrestre.

Esta idea le pareció tan descabellada a todo el mundo que nadie quiso publicarla hasta junio de 1938 en la que ve la luz en el primer número de la publicación Action Comics. El éxito fue inmediato. Si la tirada media de una revista de esas características era de menos de 250.000 ejemplares, en el nº 4 Action Comics vendía ya 500.000. En 1939 se edita una nueva revista titulada Superman. Desde enero de 1939 el personaje aparece también en tiras publicadas a diario en los periódicos.

Al igual que en los casos de Buck Rogers y Flash Gordon, Supermán se traslada a otros medios de comunicación. En febrero de 1940 comienzan los seriales radiofónicos en cuya presentación se incluían unas frases que se han hecho célebres: "¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡Es Supermán!" Entre 1941 y 1943 se realizan 17 películas de dibujos animados para su pase en salas de cine. En 1948 con el mismo fin se realiza un serial de 15 episodios de unos 15 minutos de duración cada uno. En 1950 un nuevo serial de quince episodios titulado "Atom Man versus Superman". Al año siguiente se rueda "Superman and the Mole Man" episodio piloto para una serie de un nuevo medio, la televisión. Esta serie televisiva "The adventures of Superman" se emitió en 1953 y constaba, en origen de 26 episodios, pero su éxito fue tal que en años sucesivos llegó hasta los 104 capítulos. En 1942 se había publicado la primera novela sobre el extraterrestre de Krypton: "The adventures of Superman".

Como vemos, las ideas de que existían civilizaciones extraterrestres, que estaban tecnológicamente avanzadas, que podían visitarnos o ser visitadas por nosotros con propósitos más o menos malévolos gracias a naves espaciales, no eran ninguna novedad. Bastó que Kenneth Arnold viera algo que creyó que eran naves extrañas en 1947 para que se pensara en una procedencia extraterrestre. A partir de ahí, ufología y cultura popular comienzan una proceso simbiótico en el que ésta se alimenta de ideas de aquélla (y viceversa) y, a cambio, actúa de caja de resonancia de sus postulados. Esto lo veremos en la próxima entrega de la serie.

NOTAS:
[1] Para entender a los extraterrestres por Wiktor Stoczkowski. Traducción de Francisco S. García-Quiñonero Fernández. Acento Editorial. Madrid, 2001.
[2] Nada predispuestos. El trasfondo cultural de los informes de abducciones por Martin Kottmeyer. Traducción de Adela Torres. El Escéptico nº 6. Zaragoza, 1999.

La ilustración de este artículo (¿por ventura les recuerda a algo?) es una viñeta de Flash Gordon realizada por Alex Raymond en 1933. Por tanto, es 14 años anterior a que nadie mencionara en serio la existencia de platillos volantes.
13/05/2004 01:38 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

12/05/2004

Iconos y cultura popular (I)

thor.jpg¿Por qué creemos lo que creemos? es, para el escepticismo, la pregunta del millón. Por desgracia, la respuesta es mucho más compleja que la interrogación. Se ha señalado ya que durante nuestra educación adquirimos el sesgo cultural de creer. Algo es así porque el profesor o los padres (o los hermanos mayores, o...) lo dicen. Por más vueltas que le demos, los primeros fundamentos educativos se basan en el argumento de autoridad. ¿Alguien se imagina a un chiguito (localismo que equivale a niño) preguntando al profesor que se empeña en enseñarle que la "m" con la "a" es ma el porqué la "m" es "m" y no "z"? El educador podía cometer hara-kiri si tuviera que explicar la evolución histórica de las letras desde el alfabeto fenicio y de éste desde pictogramas, para comenzar a enseñar a leer.

Si nos vamos más atrás en el tiempo, a la época en que nuestros antepasados eran cazadores y recolectores ¿se imaginan la que podía montar un zagal que no aceptara la autoridad familiar? Imagínense la escena. Chaval que va a recoger una seta muy bonita de color rojo para comer. Progenitor diciéndole que ni se le ocurra porque es más letal que un programa de José Luis Moreno. Niño que se la traga pese a la advertencia porque el argumento de autoridad es falaz y las cosas hay que experimentarlas para admitirlas como ciertas. ¿Resultado? Un escéptico menos.

Sin embargo, a lo que realmente nos referimos es porqué, una vez que superamos ese estadio infantil, seguimos tragándonos carros y carretas, porqué no aplicamos continuamente una máxima tan de sentido común como que "Afirmaciones extraordinarias necesitan pruebas extraordinarias". Aquí ya entramos en terrenos muy complejos y a los que se ha intentado dar distintas respuestas no siempre acertadas desde el campo escéptico (campo en el que también pacen algunos "burros" -y si no vean al que subscribe esto-), como la de que la creencia proporciona una grata sensación de seguridad (¡Caralho! Eso será cierto en ocasiones, pero en otras tururú. Por ejemplo, cuando el Sr. Welles montó la que montó con su emisión radiofónica de La Guerra de los Mundos ¿qué sensación de seguridad obtuvieron los que creyeron que tenían los marcianos ad portas?). Así se ha intentado explicar, por ejemplo, la existencia del fenómeno religioso (ése que, al parecer y desde el punto de vista educativo, es adoctrinamiento y, por tanto, debe ser inexistente. ¡Qué bonitas son las falacias!) explicando que la vida de ultratumba proporcionaba un consuelo al fiel. Por desgracia para los que creen eso, la vida de ultratumba para un mesopotámico o un griego era cualquier cosa menos una juerga. Si observamos la Epopeya de Gilgamesh veremos que lo que pretende el héroe no es ir a ningún cielo comparable al judeocristiano sino, sencillamente, no morir. En los Diálogos de los Muertos de Luciano de Samósata vemos la concepción que tenían los helenos de la vida en el Hades. Claro, el Olimpo era otra cosa, pero estaba reservado a los dioses (y a algunos humanos "enchufados" como Hércules, Ganímedes...) La vida conforme a las normas religiosas no permitía su acceso a él a los pobre mortales que no tenían como papá a Zeus o a aquéllos por el que éste no sintiera una pasión pederasta. Coñe, que el can Cerbero no estaba vigilando el Hades para que nadie se colara de rondón sino para que nadie se escapara de la "felicísima" vida de ultratumba (y eso que a los espíritus de los muertos se les borraba la memoria de su vida terrena al beber las aguas del río Leteo).

Incluso en otras religiones en las que la vida de ultratumba parece más divertida que sus versiones clásicas y mesopotámica como la nórdica tienen su aquél. Se ha popularizado la imagen del Valhala con sus comilonas de carne del jabalí Saehrímnir y sus borracheras con el hidromiel que mana de las tetas de la cabra Heidrún. Pero tampoco estamos hablando de una vida de ultratumba que sea una juerga eterna. En una religión en la que hasta los dioses mueren, el concepto de eternidad queda bastante diluido. Por otra parte, el acceso al Valhala tiene que ver con una única condición, la muerte en combate. Incluso el propio dios Baldr cuando muere debe ir al infierno al no haberlo hecho en una guerra. Aun más, el Valhala será destruido en el Ragnarök (aunque suele traducirse como "el crepúsculo de los dioses" en realidad es "el destino de los dioses") cuando los dioses y los einherjar (los guerreros del Valhala) se enfrenten con el lobo Fenrir (que matará a Odín y será muerto por Vídar), la serpiente de Midgard (que morirá junto con Thor), el perro Garm (que morirá junto con Týr), Loki (que morirá junto con Heimdall) y Surt. Éste destruirá los mundos con el fuego aunque habrá supervivientes al combate apocalíptico que reconstruirán una nueva tierra y un nuevo cielo, el Gimlé (versiones posteriores bajo influjo cristiano como el Gylfaginnig de Snorri Sturluson -S XIII- presentan al Gimlé como el cielo de los justos y buenos y ya existente antes del Ragnarök en abierta contradicción con textos anteriores como la Völuspá -S X-XI-) así como una nueva Ásgard, Ídavellir, dónde vivirán los dioses que sobrevivan, Vídar, Vali, Modi y Magni junto a Baldr y Hödr que no se sabe porqué razón podrán abandonar el infierno después del combate en la llanura de Vígríd.

Si la idea del consuelo no está en el origen de todas las creencias ni siquiera de las religiosas, lo mismo sucede con otra explicación frecuentemente aportada, la ignorancia. Según los que sostienen esto, la credulidad es proporcional al desconocimiento. La explicación queda muy bonita pero es falsa. Basta con mirar las encuestas sobre distintas creencias en las que se haga referencia igualmente al grado académico de los encuestados para comprobar que no es así.

Pero si la explicación de la creencia como consuelo, como asidero al que aferrarnos en momentos de dificultad al menos no es completa (dijera lo que dijera el Sr. Asimov) y si la explicación de la creencia como fruto de la ignorancia es falsa, la pregunta sigue en pie. ¿Por qué no aplicamos más frecuentemente lo que es puro sentido común, que cuanto más extraordinaria sea una afirmación más extraordinarias deben ser las pruebas que la sustenten? Mi opinión es que no hay una única respuesta, pero una parte no insignificante del problema es, sencillamente, que la gente no percibe como extraordinarias afirmaciones que sí lo son al participar de una tradición cultural generalmente aceptada. En el mantenimiento de ese statu quo hay varias responsabilidades, entre ellas la de los medios de comunicación (aquí y aquí pueden encontrar información sobre el último caso de pifia mediática, el de los OVNIs mexicanos), pero también existe una responsabilidad en la llamada cultura popular. A ver algunos casos concretos dedicaremos nuestra próxima historia.
12/05/2004 13:55 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

03/05/2004

Brancusi, los "grises" y algunas cosas más

Brancusi.jpgReconozco que si hay algo que no me esperaba encontrar esta tarde al llegar a casa para disfrutar mis horas libres era un sobre naranja procedente de los Estados Unidos. Sabía que tenía que llegar, pero no lo esperaba hasta dentro de unos (muchos) días. La verdad, que uno se subscriba a una revista americana y la tenga en casa en menos de una semana roza lo milagroso (al menos desde la perspectiva española) y tal vez sea motivo para que Juan Pablo II inicie un nuevo proceso de turbo-beatificación aunque, acaso, el contenido de la publicación le haga desistir de ello.

Dentro del sobre había hecho su viaje transatlántico el segundo número de la revista Pensar, la publicación en castellano del CSICOP (The Commmitte for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal). Reconozco que la abrí con algo (mucho, para ser sincero) de temor. Una revista recién nacida puede ser algo parecido a un bebé, estéticamente horroroso y con virtudes que sólo se manifiestan en estado potencial. Tampoco los problemas del escepticismo norteamericano y del latinoamericano (entiéndase del iberoamericano) son exactamente iguales. Por ello, intuía que podía ser un bodrio de consideración y con muy poca utilidad para el que subscribe estos rebuznos blogocósicos.

Afortunadamente, una de las pocas cosas para las que estoy capacitado es para meter la pata hasta el corvejón y ésta ha sido una de esas ocasiones. Comencemos con los aspectos formales, la portada es de una sobriedad escurialense sin estridencias innecesarias. Segunda página con el plantel de la publicación (con pocos apellidos británicos y muchos hispánicos) y de la tercera hasta la vigesimoséptima el contenido. La última página, por contra, es la que parece fruto de un mal "viaje" de "Lucy in the Sky with Diamonds". Los artículos se han maquetado para algo que parece increíble en estos tiempos que corren de diseños "epatantes", para que se lean perfectamente. Márgenes amplios, fuentes claras y de un tamaño adecuado, pocas fotografías y adecuadas al texto, columnas bien diferenciadas... muestran que no se ha hecho ninguna concesión a los maquetadores que pretenden ser geniales y sólo resultan ridículos.

Asegura un dicho que "Aunque la mona se vista de seda, mona se queda" y todo ello no tendría la menor importancia si el contenido fuera flojo. Además la brevedad de los atículos, (dos páginas es lo habitual) no hacían pensar lo mejor. La poca extensión puede entenderse como superficialidad en el tratamiento de un tema pese a la afirmación de Baltasar Gracián: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno" y en este caso lo que hay, realmente, es un esfuerzo de concisión que no de simplificación (tanto más admirable para los verborrágicos como yo).

Los autores son una mezcla de viejos conocidos de Internet o de otras publicaciones escépticas como el brasileño Kentaro Mori, el español Luis R. González Manso y el argentino L. Enrique Márquez, con otros que hasta el momento eran para mí auténticos desconocidos como el argentino Dr. Ernesto Gil Deza o el norteamericano Dr. Harriet A. Hall (único artículo traducido del inglés) que, sin embargo, firman los artículos más interesantes (afirmación totalmente subjetiva, aviso) de este número, los titulados "Mitos en la oncología clínica de nuestros días" y "El oxígeno es bueno... aun cuando no está". Pocas veces la Medicina muestra esa faz dual a la vez científica (por su metodología) y humanística (porque los pacientes somos seres humanos) y ambos lo logran de forma sobresaliente.

No supone esto desmerecer a los restantes autores. Kentaro Mori hace una magnífica y documentada aproximación al problema de si la oración ayuda a los enfermos, Luis R. González Manso retoma una serie muy interesante que publicó en El Escéptico sobre temática ufológica y filatelia para añadir la numismática con el billete rumano dedicado a Brancusi en el que se representa lo que parece ser un "gris" y es, en realidad, una de sus esculturas (serie, por cierto, que fue injustamente minusvalorada en España por considerarla por parte de una escéptica -de cuyo nombre no quiero acordarme- una mera anécdota y no como el reflejo de una creencia muy arraigada), Enrique Márquez se sale de su temática habitual para hablar de curanderismo relacionado con el "empacho" aunque con idéntica calidad a la que tuvimos ocasión de admirar en varios números de El Escéptico, algo que también es aplicable al mágnífico e irónico artículo que Mario Méndez Acosta dedica al Feng shui.

El número se completa con breves comentarios a noticias de actualidad, noticias locales y críticas de libros. Como resumen, una publicación muy interesante que espero no varíe la línea en próximos números aunque hay alguna cosa que podría mejorarse como una mayor extensión en alguno de los artículos (que realmente "sabe a poco") y una revisión ortográfica más cuidada. No me refiero a los giros propios del castellano en cada país, sino a cosas como un "ícono" en la pág. 9 o un "Diego Zuñiga" en la pág. 2 que se convierte en un "Diego Zúñiga" en la pág. 22. En fin, tiempo habrá para que se pulan esas cositas.
03/05/2004 19:20 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

28/04/2004

El fin del nihilismo

vanitas.jpgEl programa más nihilista (nada de interés, nada de espectáculo, nada de inteligencia, nada de nada en suma) de la televisión ha cerrado sus puertas. En un magnífico horario de 1.45 de la madrugada (¡ay! aquel comienzo a las diez de la noche qué lejano parece...) más propio de un programa cultural que de un reality show, se realizó aquello de que no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague (esto último no se lo crean no sea que tengan que recurrir al cobrador del frac para recuperar el préstamo hecho a algún amigo que, por su pericia en dar sablazos, parece campeón del mundo de esgrima).

Así, con nocturnidad y sin alevosía (más hubieran querido ellos que haber seguido durante semanas y semanas) la cuadrilla de P. P. (presuntos paranormales, no sean mal pensados) tuvo que liar el petate y salir con el rabo entre las piernas (y éstos no tenían BMRs para ayudar a la mudanza). Para mantener el tono del programa, la despedida fue con pena (es decir, que fue penosa) y sin gloria (salvo que alguna de las heroicas espectadoras en el plató se llamara así). Como quién manda, manda, donde hay patrón no manda marinero y al que madruga le entra sueño a mediodía, se notó en demasía que la orden de la superioridad era cargarse cuanto antes este engendro televisivo. En su día postrero, no hubo el menor intento de añadir algo que justificara la emisión. No cupo, por tanto, aquello de que una buena muerte redimió una mala vida. En el poco tiempo que se les concedió para estar en antena y en capilla (a las 2:30 ya pronunciaron lo de Ite! Missa est) más de lo mismo, personajes estrambóticos (Molezún con peluca rubia parece salido de una pesadilla por indigestión de garbanzos o de una película de Jesús Franco que viene a ser lo mismo), peleas que hacen dudar (y eso por una concesión filosófica al escepticismo) del estado mental de los participantes y cotorreo intrascendente salvo que Vds. sean capaces de aprehender la importancia crucial de que el profesor Mercury mojara la tapa del retrete o de que no fuera él el verdadero responsable del chorrillo desviado. La pitonisa Lola le disculpó aduciendo que es que estaba mal de la "póstrata" (el profesor Mercury, claro, no ella). ¿Será Lola la protagonista de la célebre anécdota de la mujer que al oír el diagnóstico de gastroenteritis disenteriforme creyó que en el estómago tenía un gato enterito con uniforme?

En fin, el ente Kennedy estuvo particularmente cotilla (no sé si su locuacidad estaba causada porque no se creía que había llegado a la final o fueron motivos más espiritosos, perdón, espirituales). Además del asunto de la tapa del retrete, contó comadreos sobre sus relaciones con Paco Porras que confirmó lo que ya suponíamos, que con los tornillos que les faltan a ambos se puede abastecer una ferretería. También en su relato volvió a aparecer el profesor Mercury, al contar que se había metido en el vestuario femenino en pelotas cuando ella estaba desnudándose no sabía si por error o intencionadamente. La verdad, viendo las siliconas del ente Kennedy no me cabe duda de que fue una equivocación del profesor tañedor de vihuelas.

¿Y de poderes paranormales? Pues como siempre, nada de nada. Bueno, el resultado fue predicho (aunque esto no lo dijeron hasta después de conocerlo) por un espíritu que vive en una caja de música (¿?) con el que habían contactado en una sesión espiritista (porquería de predicciones espiritistas, oiga, si hubiera acertado con la combinación de la primitiva...). Como era previsible, ganó Astyaro. ¿Por qué era previsible? Francamente ¿votarían Vds. a Lola de España, al ente Kennedy o al conjurador céltico Molezún para algo que no fuera el primer premio en un concurso de fantoches?

¿Y después de esta hoguera de las vanidades y la razón, qué? Pues el ente Kennedy regresa a Argentina (mi más sentido pésame a los argentinos, tenían pocos problemas y encima eso), la Lola se va a la Feria de Abril sevillana (espiritual que es ella) y Molezún espera (espero que sentado) un aumento de su clientela ahora que le conocen (ahora que le conocen sus víc... clientes deben estar pensado irse a un sitio más tranquilo como Irak, por ejemplo). Astyaro es ahora 18.000 euros más rico y supongo que intentará rentabilizar su pírrica victoria en su país natal, México, o pretenderá hacer unos "bolos" en las televisiones españolas. La verdad, dado que tanto en el país americano como aquí hay mentalistas mucho mejores que él dudo que lo consiga aunque nunca se sabe.

Bueno, que afortunadamente se acabó; pero no se preocupen. Seguro que alguien de mente (o demente) empresarial logra inventar un engendro aún mayor y alguna televisión lo emitirá. El gato escaldado del agua fría huye, pero suponer que los programadores de las diferentes cadenas tienen la inteligencia de los gatos es hacerles un favor (a los programadores, claro).
28/04/2004 12:30 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

14/04/2004

Arcanos mayores y videntes que no ven

death.jpgUna vez concluido el paréntesis vacacional (éste es, indudablemente, uno de los eufemismos más idiotas que se hayan inventado en España en los últimos años), una vez acabadas las vacaciones, decíamos, podemos regresar a la tarea habitual.

"Volverán las oscuras golondrinas..." decía D. Gustavo Adolfo Bécquer en uno de sus más conocidos poemas. Las golondrinas todavía no ha vuelto, pero los pájaros de mal agüero de "El castillo de las mentes prodigiosas" sí han regresado lo que no deja de ser una desgracia. Bueno, en realidad no todos porque el conde Luconi tuvo que quedarse en casa al parecer por una subida de tensión (de la sanguínea, no de la eléctrica). Dando nuevas pruebas de sus dotes de (in)videncia ninguno de ellos previó los achaques del Sr. conde. Éste, por su parte, dejó clara su (des)confianza en las facultades sanadoras de sus compañeros y acudió a médicos formados en facultades universitarias.

¿Qué tal fue el programa? Mejoró sensiblemente ya que ha quedado reducido a la mitad de tiempo. Además, el cambio de horario (ahora comienza a las doce y pico de la madrugada) impide que la mayoría de la gente pueda encontrárselo haciendo zapeo lo que evitará más de un susto a la sufrida audiencia televisiva española. Eso sí, siento lástima por el espectador insomne que pueda ponerse a jugar con el mando a distancia en busca de un programa que le ayude a conciliar el sueño y se encuentre con esta cáfila pseudoocultista. Una experiencia traumática como ésta le puede condenar al insomnio crónico de por vida.

¿Algo más a destacar? Hombre, pues más bien no en el terreno de la demostración de sus poderes ocultos, (tan ocultos son que no aparecen por parte alguna). Sobre Le Château sigue planeando la sombra de la sospecha (¿a que me ha quedado la mar de cursi?) de si estas personas son de mentes prodigiosas o si son dementes sin más. En el aspecto cómico sí hubo novedades. El Divino Otelma (más conocido en España como el Divino Pelma por ser más pesado que transportar vacas en parihuelas) lució un modelito muy chic, de lamé plateado con ciertas influencias egipcias. Dicho sea en román paladino, el "jodío" de él parecía Amenofis IV después de saquear el guardarropa de su esposa Nefertiti. Claro que no le quedaba mal del todo. Como el buen hombre tiene cierto aspecto de momia, no desentonaba demasiado. Tal vez la razón de que Il Divino esté siempre con una copa o vaso de la mano sea que esté experimentando nuevas fórmulas de momificación sustituyendo el clásico natrón por el alcohol made in Scotland.

El Sr. Molezún aseguró al ente Kennedy que él era capaz de realizar conjuros mientras estaba cagando. Afortunadamente, no hizo ninguna demostración de esa aseveración. Después de haber visto cómo entiende el Sr. Porras aquello de que "Polvo eres y al polvo volverás siempre que puedas" (ya, ya sé que no es exactamente así), sólo faltaba haber contemplado al Sr. Molezún farfullando no se qué chorradas en gallegos mientras permanecía sentado sobre sus laureles.

La visita au Château corrió esta vez a cargo de una capacitada experta en "imbestigaciones" paranormales, Karina. Si no tienen ni idea de quién es demuestran su buen gusto musical o su juventud. La última teoría sobre la extinción masiva de los dinosaurios en el Cretácico es que asistieron a un multitudinario concierto suyo, con lo que queda casi todo dicho. No, no vayan a pensar que doña Karina no tiene ninguna relación con el mundo paranormal y que estaba allí sólo por ser una vieja gloria. Alguno todavía nos acordamos de la que organizó en un programa de Telemadrid que se dedicaba a gastar bromas a los famosos, famosillos o famosetes. A Dña. Karina la metieron en una habitación de hotel preparada para que pareciera que estaba teniendo lugar un fenómeno de poltergeist. La capacitada "imbestigadora" de los paranormal se tragó el anzuelo, la plomada, el flotador y la caña de pescar. Ayer (bueno, esta madrugada) siguió dando muestras de su espíritu crítico (Ay, un espíritu. ¡Qué miedo!). Afortunadamente, dadas la dotes de videncia del ente Kennedy no hay el menor riesgo de que se cumpla la profecía que realizó, que Karina acabaría en el Senado español (no nos faltaba más a los sufridos ciudadanos de este país). Puestos a proponer candidaturas al Senado, nos parece más propio que opte a él la presentadora con el mejor seno de la TV española, Senovilla.

En el jurado, Dña. Aramís Fuster, iba disfrazada de ave Fénix (¿o era de Ave César?), más colorada que los tomates del Sr. Porras. D. Javier Armentia dejó claro que conoce el refrán castellano que asegura que "Por la boca muere el pez" y que El Pez no está dispuesto a "diñarla" por abrirla.

Volvamos al esperp... a los concursantes. Después de que se produjera un empate entre la santera Miguelita y el Sr. Molezún, la presentadora decidió un peculiar sistema de "muerte súbita" (no, no sean mal pensados. No consistió en pesar el rimmel que cada uno de ellos llevaba en las pestañas seguramente porque a esas horas no pudieron encontrar una báscula para camiones). La Sra. Senovilla depositó boca abajo en una mesa las cartas de los Arcanos Mayores del tarot (por si no lo saben, son veintidós naipes) y pidió a los participantes que fueran eligiendo por turno una de las cartas. El que sacara el arcano nº 13 (La Muerte) ganaría. No sé si lo hizo aposta, pero esto supuso una nueva prueba de que no sólo no son videntes sino de que, además, tienen mala suerte. Tanto la que da de beber ron a los espíritus (coñe, ¡qué desperdicio!) como el inefable conjurador excrementicio fueron sacando naipe tras naipe. Salieron La Papisa, La Torre, El Ahorcado... y la de la guadaña permanecía más escondida que un cura en un burdel. Los poderes de (e)videncia no funcionaron hasta que sólo quedaban tres cartas sobre la mesa.

En fin, que para rematar la faena, el Sr. Porras dio un consejo para facilitar la expulsión del flato. Después de su receta para curar las almorranas a base de aceite y vinagre (sólo de pensar en lo contento que puede ponerse un paciente de hemorroides si se las remojan con vinagre me entra la risa floja) éste fue hasta discreto. Anises y regaliz. Parece bastante inofensivo al menos para el que se lo tome. No sé lo que podrán opinar los que estén en su entorno si realmente funciona.

Pues eso. Que la parada de los monstruos continúa.
14/04/2004 18:18 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

08/04/2004

Mea culpa d´un sceptique

cartailhac.jpgEn 1879, D. Marcelino Sanz de Sautuola penetró en una cueva situada en unas tierras de su propiedad cerca de la villa cántabra de Santillana del Mar. En ella encontró pinturas de animales de vivos colores. Dado que en esa misma cueva de Altamira había restos líticos y óseos pertenecientes a épocas prehistóricas, D. Marcelino relacionó ambas actividades para llegar a la revolucionaria conclusión de que esas pinturas habían sido realizadas por gentes antediluvianas, como entonces se decía.

Sin embargo, en el Congreso de Lisboa de 1880 esa idea es tajantemente rechazada. Hoy puede parecer una decisión equivocada (que lo fue) y arbitraria (que no lo fue). No tiene ningún sentido que juzquemos a aquellos doctos académicos según lo que hoy sabemos porque ellos no aceptaron la relación propuesta por el Sr. Sanz de Sautuola según lo que ellos sabían en esos momentos. Se conocía arte prehistórico, pero éste se limitaba a grabados animalísticos en hueso y cantos localizados en estratos antiguos lo que permitía una datación "a ojo". Estilísticamente, si bien representaban fauna como la de Altamira, eran mucho más sencillos, menos estéticos. En una época en la que no existían dataciones absolutas, D. Marcelino no pudo presentar ninguna prueba de que esas pinturas fueran contemporáneas de los útiles prehistóricos. Se pensó que podían haber sido realizadas por legionarios romanos durante las guerras cántabras e incluso hubo quien apuntó a que eran obra de los jesuitas para desprestigiar el estudio científico de la Prehistoria que Boucher de Perthes había iniciado cincuenta años antes. Los colores vivos parecían recién pintados y algunos pensaron que eso es lo que había pasado. En esa descalificación de las teorías de D. Marcelino se distinguió el gran experto en Prehistoria de aquella época, Émile Cartailhac.

El Sr. Sanz de Sautuola continuó su batalla infructuosamente porque no pudo presentar pruebas de su teoría. En 1888 falleció pensando que él tenía razón aunque poca gente lo creyera. Altamira, que había gozado de popularidad en un primer momento (incluso fue visitada por S. M. D. Alfonso XII) cayó en el olvido. Monsieur Cartailhac ni siquiera quiso verla. Hay una cierta justicia poética en lo sucedido a continuación. En 1895 en la cueva de La Mouthe, su propietario procede a eliminar los pedruscos que la llenaban en parte. Encuentra un corredor por el que entran unos niños que encuentran grabados parietales. Al contrario que en Altamira, varios de ellos estaban parcialmente tapados por estalactitas que debían haberse formado después de que se efectuaran los dibujos. Al año siguiente (1896) François Deleau (que llevaba años trabajando en excavaciones arqueológicas en la cueva de Pair-non-Pair) anuncia un descubrimiento sensacional. Ha encontrado grabados parietales tapados por estratos en los que se documentan útiles prehistóricos. Por tanto no cabe duda de que esos estratos prehistóricos se acumularon después de realizados los dibujos. Mr. Cartailhac vacila hasta que le convence de su error un sacerdote que estaba muy interesado por esos hallazgos, el abate Breuil.

En 1902, Mr. Cartailhac publica un artículo que se ha hecho famoso, "Mea culpa d´un sceptique" en el que reconoce que D. Marcelino siempre tuvo razón y que él se equivocó. Esta vindicación póstuma ¿como no? fue acompañada de una visita a Altamira acompañado del abate Breuil, la misma visita que antes se había negado a realizar.

El preámbulo ha sido largo (espero que no aburrido) porque lo que realmente quería era entonar mi propio "mea culpa d´un sceptique". Si frecuentan esta página, ya sabrán mi postura sobre la presencia de D. Javier Armentia en el programa de televisión titulado "El Castillo de las mentes prodigiosas". Dije en su momento que estaba seguro de que el programa sería aún peor sin su presencia. Me equivoqué. Me creí la publicidad de la propia cadena que aseguraba que se iba a poner a prueba las supuestas facultades paranormales (lo que hubiera dado sentido a su presencia en el programa por la necesidad de ser supervisadas por alguien con experiencia en estos temas). Eso ha terminado siendo una falsedad evidente para cualquier persona que haya tenido el estómago y el mal gusto (ando sobrado de ambas cosas) para aguantar la emisión de esa astracanada. La cuestión esotérica es sólo una excusa para realizar un calco de ese engendro de la telebasura que es Gran Hermano. Ni pruebas ni leches. No hay ninguna intención de someter a prueba a los invitados. Si albergaba muchas dudas después del segundo programa, el martes se disiparon todas las que pudiera tener.

Por si pertenecen Vds. al numeroso grupo de personas que deciden inteligentemente que tienen mejores cosas que hacer (abrillantar tortillas, coleccionar picaportes...) que aguantar este bodrio, les cuento el porqué. El martes, el encargado de poner a prueba a los videntes fue el padre Apeles, un sacerdote inteligente, cáustico y conocido detractor de las afirmaciones paranormales (por si no lo han notado, este hombre me cae muy bien). Intentó hacer un resumen de sus conclusiones momento en el que fue cortado por la presentadora (por lo que se ve, si dejaba hablar largo y tendido al padre Apeles, quedaría menos tiempo para lucir escote) aduciendo la falta de tiempo para ello. No deja de ser curioso cuando al principio del programa dejó que los videntes se pusieran a caldo con gritos, insultos... durante cerca de media hora, cuando al final hubo tiempo para mostrar a la Pitonisa Lola cantando no se qué, y al Divino Otelma perpetrando el "Guantanamera". Hay tiempo para las gilipolleces, no lo hay para lo que se suponía iba a ser el argumento central de programa. Morbo barato disimulado baja la capa del ocultismo, ésa es la jodida realidad de "El Castillo..."

Lógicamente, D. Javier no tiene nada que hacer en ese circo, así que optó por permanecer en plan estatuario. El programa no empeoraría si no hubiera estado allí (tampoco mejoraría si no estuviera). Ya que no puede hacer nada (para este tipo de cosas, con el padre Apeles basta e incluso sobra porque con dejar solos a los (in)videntes ya queda claro qué son, espero que, al menos, D. Javier se divierta. La audiencia no va a conocer el pensamiento crítico, el método científico... intelectualmente este programa no va a dejar nada positivo. El contar con un conocido escéptico y excelente divulgador científico parece que más que ser una garantía de seriedad es un ardid, un camuflaje para que parezca que este "Gran Hermano" es otra cosa que el mismo perro con distintos collares.

Por supuesto el Sr. Armentia es muy libre de hacer lo que le dé la santísima gana y de asistir a los programas que tenga a bien puesto que acude a título personal y cualquier descrédito que pueda salpicarle por ello le perjudicará única y exclusivamente a él (si alguien piensa lo contrario, estará cometiendo un non sequitur); pero los aspectos positivos que yo esperaba de su colaboración con este engendro, ni se han producido ni tengo la menor esperanza de que aparezcan por algún lado.

Me equivoqué y por ello les pido disculpas. Como penitencia copiaré doscientas veces: "No tomarás las promesas de la telebasura en serio." "No tomarás las promesas de la telebasura en serio" (les ahorro el tener que leer las 198 copias siguientes). Errare asinum est.
08/04/2004 00:44 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

07/04/2004

El Castillo de marras

obelix.jpgReconozcámoslo, el favor que está haciendo al escepticismo Antena 3 TV no tiene precio. Tal ridiculización, con su consiguiente desprestigio, de presuntos videntes, santeros... es, presumiblemente, más efectiva que todo cuanto pudiéramos argumentar en muchos años.

Tal vez sea arrojar piedras contra mi propio tejado, pero no puedo impedir sentir una inmensa lástima. Puede que recuerde aún los años lejanos en los que devoraba las obras de von Däniken, Charroux, Kolosimo... creyendo en lo que decían, en que, realmente, lo que aseguraban era cierto. Después descubrí que esos ídolos tenían pies de barro, pero entonces descubrí un nuevo esoterismo mucho más intelectual, el de los Guenon, d´Alveydre, de Lubicz... Vale, me decía entonces, los primeros son unos engañados o unos engañadores, pero éstos son otra cosa distinta. Tardé en darme cuenta de que no lo eran, que ser capaz de elaborar un discurso más intelectualizado no supone que sea más cierto. Sin embargo, nunca he pensado que el esoterismo no pueda ser materia de estudio. Al contrario, como parte de la historia del pensamiento humano no debe ser ignorado ni tampoco descalificado con un mero "No es cierto".

Por todo eso siento lástima al ver a esa cáfila que ni siquiera conoce los fundamentos de lo mismo que dicen practicar y creer, a esa panda de personajes que aseguran ser muy espirituales pero que se comportan como un grupo de verduleras (con perdón de las verduleras que tienen, en realidad, muchísima más educación), a esa reunión de "ocultistas" disfrazados como mamarrachos (lo del profesor Mercury camuflado de Merlín no tiene nombre) y haciendo el payaso (con perdón de esa noble y difícil profesión).

Hay estudiosos serios del ocultismo (independientemente de que crean o no en el objeto de su estudio). Al pensar en ellos siento vergüenza ajena por tanta miseria intelectual, por tanta ridiculización motivada por una búsqueda descarada de la audiencia y de los ingresos publicitarios que lleva aparejada. Dudo que los invitados al Castillo se merezcan otra cosa, pero la audiencia sí lo merece. El haber puesto realmente a prueba las presuntas facultades paranormales de los invitados hubiera resultado, tal vez, menos espectacular pero indudablemente más honesto.

¿Quieren saber el último disparate de esta astracanada? El Sr. Porras realizando un ritual de la fertilidad en un dolmen (¿tendrá la menor idea de qué es un dolmen?) en pelotas y follándose a la tierra (no, de verdad que no han leído mal y yo no estoy borracho porque, al contrario que los invitados, es muy difícil que me encuentren con un vaso en la mano). Este señor aseguró un montón de paridas sobre ritos celtas como que a las mujeres estériles se las enterraba con "el coño al revés" (no me pregunten qué es eso) y que los hombres meaban y eyaculaban sobre la tumba y que él pensaba meter la polla en un agujero hasta correrse para que su semilla fertilizase la tierra (si el Sr. Porras piensa en que los celtas tienen alguna relación con los dólmenes no lo explicó. Tal vez pensara que sí por sus lecturas de Asterix que parece lo más profundo que quepa en su cabeza que hoy lucía un adorno de pájaros de plástico).

Después de esto, me queda la duda de cómo podrán superar el nivel de imbecilidad intelectual la semana que viene. Por el contrario, no me queda ninguna duda de que lo lograrán.
07/04/2004 03:45 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

03/04/2004

Tropezón

el_esceptico.jpgDice un refrán castellano con la sabiduría del pueblo que: "Sólo quien tiene boca se equivoca". De igual forma, sólo quien echa a andar tropieza. Una única clase de personas puede presumir de no errar jamás, la que nunca hace nada. Los demás estamos obligados a pagar el peaje del error y cuantas más cosas emprendamos más nos equivocaremos. Nada hay de extraño en ello. Ya los romanos crearon aquel aforismo según el cual: "Errare humanum est" (Equivocarse es propio del ser humano).

No obstante, el saber la inevitabilidad de las equivocaciones no supone que debamos tener una actitud despreocupada ante ellas. En nuestra obligación el intentar minimizar esa posibilidad de yerro mediante una actitud crítica con lo que hacemos. De la autocrítica y/o de la crítica externa debe nacer la búsqueda de un trabajo libre de fallos o, al menos, tan libre como podamos. Si, por el contrario, adoptamos un criterio laxo los errores se multiplicarán.

Todo esto me venía a la mente al leer el último número de "el escéptico. La revista para el fomento de la razón y la ciencia" hasta hace poco (hasta la aparición de Pensar) la única revista impresa sobre escepticismo en castellano. Por ello, decir que era la mejor publicación sobre este tema era tanto como no decir nada, aunque, la verdad, es que es un producto muy digno, con todas las limitaciones que se derivan de que es fruto de un trabajo voluntario y realizado por personas que no son profesionales, pero aún así más que bueno y más que interesante. Por supuesto había altibajos, artículos mejor o peor escritos, más o menos adecuados, más o menos interesantes según la subjetividad de cada uno; pero, aun así, la calidad media era de lo más destacable.

No podemos decir lo mismo del número 17 (invierno 2004) que supone un borrón en la buena marcha de esta publicación. Por las razones que fueran, este número es un refrito de articulos ya publicados en otros medios (así los publicados en las páginas 20-25, 28-35, 36-37, 38-43, 57-61, 63-68, 78-80 y 80-81 no son obras inéditas y, de ellos, sólo el de las páginas 63-68 admite la justificación de la traducción ex-profeso al español) junto a artículos desfasados (páginas 6-9 y 62) que, evidentemente, fueron escritos hace ya tiempo. Si unimos a ello el poco cuidado mostrado en los aspectos formales (en mi opinión una mala maquetación y, ya de forma objetiva, una mala reproducción de fotografías -páginas 17, 32, 36, 49 y 76- y de dibujos procedentes de Corel -páginas 21 y 27- así como una mala revisión ortográfica, "Lope Felix de Vega y Carpio" -pág. 15-, "En este ano 2003" -pág. 72-, "campo excéptico" -pág. 80- o la pretensión de que una carta al director había sido publicada por "EDITORIAL CRÍTICA" -pág. 78-) y errores como que el Editorial (Pág. 5) es cualquier cosa menos un editorial, deja en el lector una sensación de chapuza, de trabajo realizado apresurada y descuidadamente (lo que tiene su "miga" cuando este número ha salido con nueve meses de retraso ya que el anterior, el 16, correspondía a invierno-primavera 2003).

En fin, esperemos que en próximas publicaciones se subsanen estas equivocaciones y vuelva a tomar el rumbo anterior, porque, en caso contrario irán de camino al desastre.
03/04/2004 18:30 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

31/03/2004

Tercer interludio castellano

freakies.jpgLa telebasura es la mejor prueba de la célebre ley de Murphy que asegura que todo lo que puede empeorar acabará por hacerlo. El programa de hoy ha sido aún más delirante y cutre que el anterior. Por de pronto ya parece que ha habido quien se ha hartado de esta astracanada y la "jueza" Dña. Beatriz de Orleans ha desaparecido substituida por el Sr. Carrión. Ha sido la única porque tanto el conde Luconi como el ente Kennedy, pese a una bronca realmente memorable en la que lo segundo ha acusado al primero de falso conde, falso italiano y verdadero estafador, mientras el primero anunciaba que iba a querellarse y llamaba a lo segundo de todo menos bonito (lo que hubiera sido una auténtica falsedad pese a las 200 barras de carmín -más o menos- que embadurnaban sus siliconados labios), continúan en "El castillo..." pese a sus amenazas de abandonarlo si no echaban al otro. Sospecho que la cláusula que suele poner A3 en otros programas semejantes según la cual el que abandona voluntariamente el concurso no cobra ni un euro por su participación, también existe en "El castillo...".

La verdad, el programa es un auténtico coñazo si uno se lo toma medianamente en serio, pero tiene su puntito si uno realiza antes un par de buenos conjuros sobre una queimada (y después se la bebe, claro). Por ejemplo, el divino Otelma apareció con un modelito absolutamente indescriptible que parecía un cruce entre las vestiduras papales (tiara incluida) y el vestuario de una drag-queen pasada de rosca con ciertas influencias de la capa de Batman. Aramís Fuster apareció con algo también inenarrable. Uno de los mensajes que ponen en pantalla (y que son lo mejor del programa) decía: "Aramís, pareces un avestruz gay". Si se imaginan un avestruz gay podrán tener cierto pálido reflejo del disfraz que llevaba la Sra. Fuster. Paco Porras continuaba con algo encima de la cabeza (otro de los mensajes aseguraba: "Aquí no hay otro espíritu que el de la rata que lleva Paco Porras encima de la cabeza" mientras otro se preguntaba si ése era Paco Porras o David Crocket) y con una corbata arcoiris que, supongo, habrá indignado al colectivo gay después de comprobar como el Sr. Porras tocaba, poniendo cara de arrobo, los pechos siliconados del ente Kennedy. Por su parte, nuestro querido mago celta-galaico había cambiado su disfraz de burbuja Freixenet por el de bola de árbol de Navidad made in Taiwan.

¿Algo más a destacar? Que el coro de las mentes prodigiosas y las voces deplorables perpetró bajo la dirección (si Ataúlfo Argenta levantara la cabeza...) del profesor Mercury aquella canción tan hermosa (si no la ejecutan -nunca mejor dicho- cantores como éstos) que dice: "Éstas son las mañanitas que cantaba el rey David..." ya que, al parecer, era el cumpleaños de la seño Senoalgo. Fue una interpretación tan armoniosa como la obtenida metiendo una zorra hambrienta en un gallinero repleto de gallináceas desafinadas. Por cierto, alguno de las "mentes prodigiosas" tuvo que leer la letra mediante una "chuleta". Parece que sus amplios poderes mentales no comprenden la prosaica buena memoria.

¿Y eso fue todo? Pues no porque el engendro ha durado dos horas y media (menos intermedios publicitarios), pero, la verdad, supongo que les importarán las broncas entre participantes y entre participantes y tribunal tan poco como a mí. ¿Y las pruebas previstas para comprobar la veracidad de los supuestos poderes psíquicos? Pues deben haber sido abducidas en el Triángulo de las Bermudas o en el de Venus, porque allí no hubo nada de nada. Al parecer, la cosa va a limitarse a enviarles unas cuantas personas de las que solicitan sus servicios y reflejar lo que opinan éstas sin que se emitan las consultas de videncia ni nada semejante. De pruebas de doble ciego y con rigor científico mejor que nos vamos olvidando. Bueno, también enviaron al castillo de Fantomas a la conocida científica Leticia Savater para que evaluara sus poderes, pero lo único que pudimos ver de esas pruebas es cómo la Srta. Savater se ponía hasta las patas en una comida con toda esa cáfila (si el buen comer es señal de poderes psíquicos Randi se va a quedar sin premio en cuanto me acerque por los Estados Arrejuntaditos de América).

¿Y el Sr. Armentia? Pues habló algo más que en el programa anterior (lo que, reconozcámoslo, era fácil). Dijo pocas cosas pero llenas de buen juicio (que es a lo más, me temo, a que pueda aspirar en este bodrio granhermanesco) y la hora de nominar a los candidatos a la expulsión aseguró que no sabía si nominarlos a todos porque nadie había demostrado ningún poder o pedir que les permitieran seguir a todos en el Castillo a condición de que cerraran la puerta y tiraran la llave al mar.

En fin, que cualquier duda que pudiera haber sobre este programa ha quedado despejada. Ni pruebas, ni poderes, ni pepinillos en vinagre. Todo eso no es más que una excusa para vender el morbo (para el que estas cosas se lo provoquen que hay gente para todo incluso quien pide vía SMS imágenes de la pitonisa Lola en la ducha -sólo de pensarlo me entran ganas de hacerme anacoreta y renunciar a los placeres carnales-) de unas personas que se insultan, gritan, acusan... mutuamente. Pues que con su pan (y su nabo del Sr. Porras) se lo coman.
31/03/2004 13:40 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

29/03/2004

Segundo interludio castellano

Armentia.jpgMe perdonarán vuesas mercedes (o se alegrarán un montón de) que haga un nuevo paréntesis en la historia de los Balkanes para tratar un tema que anda revolucionando el mundillo (el diminutivo viene al pelo porque somos cuatro mal contados) de los escépticos en España, la participación de D. Javier Armentia en ese paradigma de la televisión basura que es "El castillo de las mentes prodigiosas".

Por aquello de que el escepticismo no debe silenciar los datos contrarios a la hipótesis que uno sostenga, antes de seguir adelante les ruego que, si no lo han hecho ya, lean en la bitácora Magonia las razones por las que D. Luis Alfonso Gámez critica esa participación. Aunque no las comparta por los motivos que luego expondré, son dignas de reflexión como no podía ser menos habida cuenta del autor.

Bien, vayamos con mis propias razones para esperar la actuación de D. Javier antes de criticar o aplaudir. Comenzaré con una duda ¿si D. Javier no se hubiera avenido a participar en este engendro el programa no se hubiera realizado? Tengo muy claro que este espacio (cambie cada cual esta palabra por la calificación que le merezca) hubiera salido a la pantalla con o sin D. Javier Armentia. Basta con ver la cantidad de publicidad hecha en la propia cadena así como en las revistas dedicadas a la programación televisiva para comprobar que es un apuesta muy fuerte de Antena 3 para esta temporada (el que les haya salido "rana", de momento, es otra cuestión). Por tanto la decisión de D. Javier no hubiera supuesto en esto ninguna diferencia aunque hubiera sido otra. "El castillo...", desgraciadamente, existiría (y digo desgraciadamente porque me parece que la emisión de estos programas, al igual que los de cotilleos varios, famoseo e investigación de braguetas, sólo contribuyen a fomentar el idiotismo cultural en el que se hayan sumidas las diversas televisiones españolas tan atentas al balance de beneficios y tan despreocupadas con las obligaciones que les marca la ley como servicios públicos que son).

Así las cosas, si D. Javier, después de haber sopesado los pros y los contras a su participación en esta astracanada, hubiera decidido no acudir ¿qué habría pasado? Que el programa seguiría adelante sin que, tal vez, hubiera una voz crítica con los supuestos poderes mentales de los concursantes. Durante años el mundillo de los escépticos se ha venido quejando de la falta de proyección pública de su actividad, de que los medios de comunicación publiquen páginas de horóscopos, den alas a toda suerte de curanderos, astrólogos, zahoríes... sin que presten la misma atención a los que tenemos otras cosas que decir sobre estos temas (por si necesitan algún ejemplo, las informaciones sobre las caras de Bélmez de la Moraleda que se emitieron con motivo del fallecimiento de la propietaria de la casa en la que aparecían estos dibujos). Ahora, sin embargo, por las razones que sean (de tipo conseguir una mejor audiencia -lo más probable-, por una concesión al juego limpio...) una productora de televisión quiere contar con una voz crítica ¿hay razones para oponerse a ello?

Por descontado que sí las hay, la no colaboración con la telebasura, el que ese tipo de programas no es el lugar adecuado para una exposición rigurosa..., pero también las hay para sostener lo contrario. Una es de orden totalmente práctico, esa productora (que si no me falla la memoria es la misma a la que le debemos los triunfitos morningsingers -cantamañanas para entendernos-) elabora un producto para una televisión. Esa cadena cuando necesite a alguien que aporte el punto de vista escéptico en un programa de mayor calidad (lo que es muy fácil) ¿recordará mejor a alguien que haya participado en un espacio emitido o a alguien que se negara a ello? Tengo la respuesta muy clara.

Por descontado que ojalá este programa tuviera calidad (no digo más calidad porque para ello tendría que poseer algo de calidad lo que no es el caso), pero la realidad de las televisiones es la que es y mientras intentamos cambiar esa situación podemos amoldarnos a ella o negarla y lo segundo es una mala postura en mi opinión. Tal vez llegue un día en que este tipo de programas desaparezca de la programación porque la inmensa mayoría de la audiencia les dé la espalda, pero ese día no es hoy ni previsiblemente mañana. Siempre hemos declarado los escépticos (bueno, la mayoría porque también hay algún examinador de tráfico en Barcelona que piensa lo contrario) que no somos una élite intelectual ni una panda de mutantes con un hipotético gen escéptico activado. Somos personas completamente normales con la pretensión de que la duda metódica es tan positiva para los científicos como para la gente de la calle. Si no tenemos la intención de ser la élite intelectual (que en mi caso sería una pretensión para desternillarse de la risa) ¿por qué habríamos de limitarnos a programas serios y de calidad cuando mucha gente huye de ellos como de la peste por considerarlos aburridos? Sí, ya, ojalá hubiera buenos programas de debate en los que escépticos y crédulos pudieran discutir racional y educadamente, pero el caso es que ese tipo de espacios brilla por su ausencia.

Puede considerarse que todo lo dicho está muy bien pero que, de todas formas, la participación del Sr. Armentia en esa jaula de grillos es contraproducente, que enfanga la imagen del escepticismo hasta reducirlo a una atracción de barraca de feria (yo mismo he tenido mis dudas sobre ello), pero para el escepticismo como para el refranero castellano "La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero" De igual forma, veo racional la consideración de que "La verdad es la verdad, se diga en un palacio o en una porqueriza." Malo sería que para defender, supuestamente, el escepticismo empezáramos a considerar que el medio en que se expresa una verdad la minimiza o incluso anula porque esa pretensión sí me parece totalmente anti-escéptica.

Por otra parte, puede pretenderse que D. Javier ha cometido una falta de ética (alguno incluso habla de traición) por asentir a su participación en este programa, pero ¿hay tal? Para saberlo hay que atender a los fines que se pretenden y a los medios que se emplean (y no, esto no es aceptar que "el fin siempre justifica los medios" sino que hay fines que sí justifican algunos medios -por si tienen alguna duda sobre si esto es así, les pido que piensen en si les merece la misma calificación ética el que una persona corte una pierna a otra para hacerle daño o el que una persona corte una pierna a otra para salvar su vida por tenerla gangrenada-). ¿Qué fin pretende el Sr. Armentia? Pues eso, evidentemente, lo sabe él. Tenemos varios posibles, desde ganar algo de plata (que tampoco es algo malo), a pasar un buen rato, a difundir el pensamiento crítico desenmascarando a falsos videntes, brujos... Evidentemente, podremos hacernos una idea de lo que pretende cuando vayamos viendo su participación en "El castillo...", si se limita a hacer acto de presencia, si va explicando el cómo se pueden hacer supuestas proezas psíquicas mediante trucos de ilusionismo... Entonces podremos realizar un juicio ético sobre su participación, pero no antes (y si alguien pretende que ya ha tenido ocasión para denunciar farsas y no lo ha hecho, me permito recordarle que la presentadora, la seño Senoalgo, pidió en varias ocasiones a los miembros del tribunal que no criticasen aún a los concursantes porque el primer día era sólo de presentación y que ya habría ocasión más adelante para ello). Por tanto, si intentásemos hacer ahora un juicio ético estaríamos cometiendo un prejuicio más basado en las filias o fobias de cada uno que en una evaluación racional.

Por último, no faltará quien quiera interpretar este artículo como una supuesta defensa del Sr. Armentia o de la asociación escéptica que presidió en un pasado, ARP-SAPC. Que no se tome la molestia porque el Sr. Armentia no necesita para nada mi defensa (que tampoco es tal porque no es más que un aplazamiento de mi opinión hasta que tenga más elementos de juicio para definirme) y con respecto a ARP-SAPC es una asociación a la que, en este momento, me honro en no pertenecer.
29/03/2004 19:02 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

24/03/2004

Interludio castellano

pitonisa_lola.jpgPermítanme interrumpir brevemente la historia de los Balkanes para hacerme eco-eco de la rabiosa actualidad (se ve que no vacunaron a la pobre). Tal día como hoy (bueno, en realidad empezó ayer) ha comenzado el mejor programa de humor que jamás vieron los siglos pasados y esperan ver los venideros, "El castillo de las mentes prodigiosas" en Antena 3 Televisión.

Todo en él ha conseguido alcanzar las más altas cotas de comicidad, desde los modelitos de los videntes, santeros... (impagables la túnica en negro y oro del divino Otelma y lo que se hubiera puesto en la cabeza Paco Porras) hasta el tribunal inquisidor con Aramís Fuster sentada junto a Javier Armentia y convenientemente alejada del padre Apeles. ¿Qué decir de las primeras manifestaciones de los poderes de los participantes? Me resulta difícil encontrar palabras para describirlo, pero, por si se hubieran perdido tan fenomenal espacio cómico, intentaré brindarles algunas notas:

El divino Otelma (el divino Oluise no ha debido poder asistir) además de modesto realizó una memorable conjuro en el que se refirió a "los higos de las estrellas". Personalmente prefiero "las papayas de los planetas" aunque comprendo que lo de los higos tiene su aquel por traernos a la memoria aquella picarona canción que decía: "Venga higos, venga higos, quiero darme un atracón". La cosa iba de dejar de fumar. Por desgracia, después de haberme puesto una camisa verde y una bandana del mismo color, de haber revuelto Roma con Santiago para encontrar una vela verde y haber seguido al pie de la letra todas las cho... perdón, el ritual, debo confesar que me estoy fumando un puro (canario, por supuesto).

La pitonisa Lola estuvo, como siempre, memorable. Envocó [sic] a un espíritu para que se manifestase en el platón [sic]. Todavía le están esperando. Se ignora si fue porque el espíritu no tenía muy claro qué es una "envocación", si el espíritu se negó a ir al "platón" por ser aristotélico o si intentó manifestarse y fue detenido por carecer del permiso preceptivo.

También rozó lo sublime el profesor Mercury in concert haciendo una demostración de su música astrológica. Ya, ya sé que no era el "Concierto de Aranjuez", pero su interpretación guitarrístico-astral sonaba mucho mejor que la música dodecafónica, por ejemplo. Por cierto, a ver si el profesor Mercury se nos actualiza un poco y en su próxima carta astral refleja las influencias en el neonato del planeta Sedna.

Impagable la Barbie Kennedy (lo siento, no recuerdo cómo se llamaba esta señora o señorita que había acabado con la producción de agua oxigenada de la Argentina y con la de silicona del mundo entero -con decirles que la Jolie tiene los labios delgados en comparación con ella queda todo claro-) que no sé que es lo que se supone que hace salvo pretender ser hija (o higa que diría el divino Otelma) del difunto presidente de los EEUU.

El brujo gallego que iba disfrazado de burbuja Freixenet (peste de demencia senil que hace que me haya olvidado de cómo se llamaba) estuvo también magnífico cuando en el vídeo de presentación después de hacer conjuros sobre algo que se parecía sospechosamente a una queimada (diabólica bebida gallega obtenida quemando orujo) descalificó a "videntes" como Paco Porras (otro de los concursantes) y a Aramís Fuster (miembro del jurado). El enfrentamiento entre ellos por esas palabras dejó bien claro lo inútiles que somos los escépticos. Para desacreditar las pseudociencias no hay nada mejor que juntar a dos magufos. La bronca está asegurada. Como parece que doña Aramís tuvo poco con el gallego, también la lió con la pitonisa Lola al recordar que el espíritu "envocado" brillaba por su ausencia. Lola, en su papel, la dedicó sus tres palabras favoritas "ba-su-ra" y su amenaza habitual "Te voy a poné dos velas negras" (la obsesión de esta gente con los cirios es incomprensible. Ignorar a estas alturas los modernos avances tecnológicos como los quinqués...)

No sólo de velas vive el hombre. Otro producto muy empleado en el programa de hoy ha sido el incienso (¿complejo de monaguillo?) cuyo humo ha tenido que aspirar el sufrido público sin duda para compensar el haber dejado de fumar después del conjuro del divino Otelma.

Otros recuerdos para la Historia como los modelitos del conde italiano (y no era el conde Lecchio o como demonios se escriba) que pasó de ir vestido de árbitro de fútbol (de los de antes, de los que parecía que iban de luto por el fallecimiento del gato) a ponerse una túnica (sí, esto parece una obsesión) blanca de sacerdote yoruba para hacer el "primo" tirando trozos de coco por el suelo del plató (tamaña desconsideración con la pobre asistenta merece la reprobación de cualquier persona de bien), o Paco Porras mordisqueando la rosa que les habían dado como señal de bienvenida (¿no pensarán darles de comer para afinar sus poderes paranormales o es que este hombre tiene complejo de cabra?) son superados, no obstante, por el fino humor de los espectadores que se dedicaron a enviar mensajes del tipo "Porras ¿dónde te has dejado el perejil?" "Porras, ¿qué te has puesto en la cabeza? ¿Un gato?" "El castillo está completo. Tiene hasta fantasmas." "¿Alguien puede comprobar si la Kennedy es un travesti?" "Ésa es tan Kennedy como yo Borbón"...

Incluso hubo lugar para la diversión histórica cuando el gallego (que además de ir disfrazado de burbuja de Freixenet ha diseñado un tarot para gays y lesbianas) soltó un conjuro en una lengua que juraría que era la gallega (y no cometería perjurio) para aclarar después que era un conjuro celta. Anda la hos... los celtas hacían conjuros en gallego. ¡Manda caralho! (expresión celta sin boquilla).

En fin, que la cosa promete diversión a raudales. Por cierto, si alguien se pregunta qué hizo
D. Javier Armentia, paseó la capa roja que les pusieron a los del tribunal inquisidor con mucha galanura y donaire (que no es fácil porque la prenda era más cursi que una perdiz con ligas). Seguro que en el futuro puede tener un papel más activo cuando esa cáfila tenga que poner a prueba sus poderes paranormales y, si no, como persona de buen humor que es, se lo pasará cojonudamente que no es poco en estos tiempos que corren.
24/03/2004 02:43 Enlace permanente. Tema: Escepticismo

12/02/2004

Elogio de la sencillez

governator.jpg¿Recuerdan el comienzo de "La vida es sueño" de Pedro Calderón de la Barca? Por si no fuera éste el caso, les recuerdo que Rosaura, disfrazada de hombre, comienza a caminar porque su caballo la ha descabalgado mientras declama: "Hipogrifo violento/ que corriste parejas con el viento/..." que, como sabe todo el mundo, son las primeras palabras que se le vienen a uno a la mente cuando la montura te tira por los suelos. En la vida real, tanto caballeros como amazonas suelen referirse a su caballo con distintos epítetos que riman con "melón" y con "ruta" (eso en el caso de que sean capaces de decir algo, claro) y dejarse de florituras mítico-literarias que quedan muy bien sobre el escenario, pero que no hacen buena pareja con un cuerpo magullado.

Pocas cosas resultan más complicadas que la aparente sencillez y la aparente espontaneidad. Normalmente, detrás de un texto aparentemente coloquial hay mucho trabajo, un gran esfuerzo para hacer pasar por tal lo que, en realidad, está muy pensado y muy trabajado. En pocas ocasiones ha quedado esto tan patente como en "Conviértase en brujo, conviértase en sabio" por Henri Broch y Georges Charpak (Traducción de Núria Viver Barri. Colección Sine qua non. Ediciones B. Barcelona, 2003. 229 Págs.).

La idea que genera este texto es tan simple como efectiva. Los autores le van a aconsejar cómo convertirse en una persona dotada de poderes parapsicológicos, en definitiva, en un brujo. Claro que, para ello, no le van a recomendar ayunos, peregrinaciones a santuarios marianos, estancias en monasterios tibetanos, lecturas de libros iniciáticos... ni nada que se le parezca. Sencillamente, le van a contar unos sencillos (cuando uno sabe el secreto) trucos de ilusionismo, le van a desvelar el cómo las leyes de la probabilidad y de la física juegan a favor del "brujo" y todo ello de acuerdo con el más eficaz de los procedimientos: "Compruébelo Vd. mismo".

Pensemos en la eficacia de un horóscopo que casi el 70% de una clase considera que describe perfectamente su persona... antes de descubrir que es exactamente igual al horóscopo que la compañera de al lado que también se considera perfec