El triunfo de Clío

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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Crítica a la Pseudohistoria.

10/06/2004

Schliemann y la Atlántida

schliemann.jpgUna de las pocas cosas que resultan casi seguras es que si estamos hablando con un atlantófilo más pronto o más tarde va a decir aquello de que: ¿Por qué no van a ser ciertas las narraciones de Platón si Schliemann encontró Troya siguiendo la Iliada homérica? Mi respuesta suele dejarles bastante descolocados: ¿No sabes que Schliemann también encontró la Atlántida?

No me he vuelto loco, sencillamente tengo la pasión de los libros antiguos (en especial, de los relacionados a las pseudociencias) y buena memoria para estas cosas. En 1912 (el 20 de octubre, para mayor precisión) el periódico New-York American publicó una carta de Paul Schliemann titulada "Cómo encontré la Atlántida, fuente de toda civilización" que dice (en su traducción al español), lo siguiente:

"Algunos días antes de su muerte, en el año 1890, mi abuelo, el descubridor de la famosa civilización de Micenas, entregó en Nápoles una carta lacrada a uno de sus más íntimos amigos. El sobre tenía la siguiente indicación: "Solamente podrá abrirlo un miembro de mi familia, a condición de que prometa solemnemente consagrar su vida a las indagaciones científicas que se describen en él."
Mi abuelo, una hora antes de su muerte, pidió papel y un lápiz, y con mano temblorosa escribió: "Adición íntima al sobre cerrado. Romped eñ vaso de cabeza de búho; se refiere a la Atlántida. Explorad las ruinas orientales del templo de Sais y el cementerio del valle de Chucuna. ¡Importante! Allí encontraréis la explicación del sistema. La noche se aproxima... ¡Salud!"
Cerró la carta y la envió por medio de una sirvienta al antes mencionado amigo, como complemento al paquete que ya se encontraba allí. Aunque todos tenían curiosidad por saber el contenido del misterioso paquete, sin embargo, ninguno perteneciente a la familia o amigo se atrevió a abrir los sellos. Ninguno sentía deseos de consagrar su vida a un asunto del cual nada se sabía y sepositaron el sobre en un Banco francés.
Mientras tanto, yo me ocupé en asuntos científicos por varios años en Rusia, en Alemania y en Oriente y después decidí encargarme de la labor propuesta por mi abuelo. Durante este tiempo había meditado sobre el asunto y llegué a la convicción de que si él, de tal manera, había conservado el secreto era cosa digna de ocuparse de ella.
En 1906 hice la solemne promesa y rompí el sobre. Había en él diversos documentos y fotografías. El contenido del primer documento es el siguiente:
"Quienquiera que haya abierto este sobre debe solemnemente prometer que se dedicará enteramente a finalizar esta gran labor, que dejé sin terminar. Yo me he convencido de que la Atlántida fue, no solamente un gran Continente entre América y el litoral occidental de Europa y África, sino también la cuna de toda civilización. Según unos. la leyenda sobre la Atlántida es sólo una ficción, basada en fragmentos sobre el Diluvio, algunos miles de años antes de la Era cristiana; según otros, se trata de un hecho histórico, pero no han sido capaces de demostrarlo.
Según los materiales adjuntos, notas y otros documentos, se debe emprender exploraciones hasta encontrar las pruebas. Quien se encargue de esta tarea, debe prometer continuar mis investigaciones y poner fin solamente a ellas cuando adquiera resultados definitivos, usando los materiales que he dejado. Con este objeto está depositada en el Banco francés una suma que se pagará al portador del recibo aquí incluído. Esta basta para los gastos de investigación.
Enrique Schliemann"
Yo no puedo ni deseo tampoco publicar todos los dicumentos; pero he de mencionar uno de los más importantes:
"Cuando en el sño 1873 dirigía yo los trabajos de excavación de Troya y de Hissarlik y encontré en la segunda Troya el lugar de los famosos tesoros de Príamo, entre los objetos valiosos encontré un jarro grande de extraña forma. En su interior había metal, diversas vasijas de arcilla, estuches, algunas estatuillas de un metal extraño, monedas del mismo metal y objetos de hueso. Sobre algunos de estos objetos y vasijas de bronce se encontraba esta inscripción en jeroglíficos fenicios: "Del rey Cronos de Atlantis"."
[...]"

La carta de Paul Schliemann (si les interesa entera pueden encontrar su texto en la obra "El misterio de la Atlántida y las civilizaciones prehistóricas" por José Barbero Garrido. Ed. IMP. Radio P. Madrid, 1928. Págs. 32-47) prosigue describiendo las investigaciones tanto de su abuelo como de él mismo y anuncia la próxima publicación de un libro que contendría pruebas irrefutables de que todas las civilizaciones de oriente y occidente proceden de ese único lugar. Como vemos, la relación de los Schliemann con la Atlántida va mucho más allá del ejemplo de Troya ¿o no?

Tal libro jamás llegó a existir y por un muy buen motivo, Heinrich (Enrique) Schliemann no tenía ningún nieto que se llamara Paul. En una investigación realizada en 1924 por F. Wencker, ya quedó claro que tal carta era una absoluta invención. Las pruebas que cita en la carta no existen y nadie ha sido capaz de encontrar evidencia alguna ni de la existencia de ese Paul Schliemann ni muchísimo menos de las supuestas excavaciones arqueológicas por él realizadas en medio mundo. Además, el texto original de la carta (arreglado en la traducción al español antes citada) contiene grandes errores como situar Tiahuanaco en América Central y confirmar invenciones de Donnelly y Le Plongeon. (Véase "El libro de las Atlántidas" por Armando Vivante y José Imbelloni. Col. Humanior, biblioteca del americanista moderno. Ed. José Anesi. Buenos Aires s/f -seguramente de los años 40-).

La relación entre Schliemann y la Atlántida, lejos de ser un punto a favor de sus defensores, es, por el contrario, ejemplo de los múltiples fraudes relacionados con el supuesto continente desaparecido.

09/06/2004

Atlantes segovianos

acueducto_segovia.jpgA veces veo muer... (perdón, me he liado con una "peli") decía que en ocasiones me pierde lo mucho de risible que existe en el mundo de las pseudociencias en general y de la pseudohistoria en particular. En esos momentos de cachondeo tengo, lo reconozco, cierta tendencia (a veces muy acusada) de soltar la carcajada olvidándome de que Vd. no tienen ninguna obligación de compartir ni mi sentido del humor (bastante peculiar, lo confieso) ni tampoco de verle la gracia al chiste.

Así que debo volver sobre mis pasos y añadir datos a mi pasada concesión del premio Favila el Osado. Yo sí sé quién es Georgeos Díaz-Montexano y por ello puedo partirme de risa por el "experto" al que va a recurrir el ABC, pero Vds. no tienen ninguna necesidad de saberlo, así que debo de explicarlo.

Antes de meterme en mayores honduras, para ir abriendo boca, les recomiendo una visita a esta historia publicada en el siempre interesante blog de D. Javier Armentia.

Si ya lo han hecho, proseguimos (y si no, no sean vagos y pinchen en el enlace de una vez, ¡carape!). D. Georgeos Díaz Montexano se llama, en realidad, Jorge Díaz Sánchez y es de origen cubano. Esto no tiene la menor intención xenófoba pese a lo que afirmen sus acólitos porque los españoles nos sentimos muy próximos a los cubanos aunque sólo sea por la historia compartida (barbaridades incluidas) hasta 1898 y por la simpatía hacia un pueblo que sufre a un dictador impresentable como Fidel Castro, sino por razones del currículum antes enlazado. Según él, D. Jorge Díaz Sánchez - Georgeos Díaz-Montexano es un "monstruo". Estudia arqueología, historia, antropología... habla un montón de lenguas muertas... un genio, vamos. Por desgracia, las cosas no son como parecen y aquí podrán encontrar (al final de la página) una revisión crítica de sus afirmaciones. Nos enteramos así de que la S.E.C. en la que estudió todas esas arduas materias es la Sociedad de Espeleología de Cuba que no es, evidentemente, ninguna universidad. Vamos, que todos esos estudios no consisten en carreras sino, como mucho, en cursillos.

¿Y qué hacía D. Jorge Díaz Sánchez antes de cambiarse el nombre por el eufónico y más impresionante Georgeos Díaz-Montexano? Pues muchas cosas, y alguna de ellas realmente divertida. Por ejemplo, nos lo encontramos en este artículo publicado, en la seria y pretigiosa revista histórica Mundo Misterioso (espero que se perciba la ironía). Entre otras muchas tonterías, nos encontramos con esta "perla": "En opinión de Jorge Rivero Meneses, J. Díaz, Gonzalez Cravioto, Maxine Asher -entre otros investigadores- la Atlántida siempre ha estado ahí, delante de todos; pero sin embargo ha pasado desapercibida hasta hoy debido a que la traducción incorrecta de los textos de Platón- pieza clave para su localización- ha inducido a que fuese buscada en los lugares mas dispares y alejados."

¡La leche en verso! ¿Hay alguna traducción de "Timeo" y "Critias" que sitúe la Atlántida en las Bahamas? Me da que no y que no es una cuestión de cómo se traduzca el griego clásico sino de autores que pasan de Platón para colocar la isla dónde les convenga. En cualquie caso, apunten eso de que "la Atlántida siempre ha estado ahí, delante de todos" que traerá cola.

Proseguimos: "La nueva traducción de los textos platónicos originales, efectuada por un equipo de filólogos, describe la posición exacta del continente atlánte en la península ibérica y en la antigua Libia ( Norte de Africa). El epigrafista y arqueólogo Jorge Díaz así lo afirma: “ambos territorios, Iberia y Libia, estaban unidos por un archipiélago de islas y debió tener una extensión total aproximada de 600.000 km. ya que, en la sección 24 del Timeo, se recoge: 'y esta península junto a Libia era del mismo tamaño que Asia'. Mas adelante el mismo texto explica: '… su capital, Atlántis, se encontraba en un archipiélago, frente a las columnas de Hércules' . Parte de la Arlántida desapareció a partir del momento en que su capital, emplazada en el antiguo archipiélago existente en el estrecho de Gibraltar, se sumergió en el mar, hace aproximadamente unos 9.500 años, tras las inundaciones de la última glaciación”."

Muy divertido. Por de pronto los textos platónicos originales no existen (en caso contrario ¿dónde dicen que están?) sino que todas las traducciones se hacen sobre copias de copias... de los originales. Pretender que ahora se ha hecho una traducción del original es, sencillamente, una memez. Veamos el texto del Timeo que cita D. Jorge Díaz y, ¡vaya por Dios!, las traducciones que yo tengo se le parecen bastante pero con significativas diferencias: "En aquella época, se podía atravesar aquel océano dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis columnas de Heracles. Esta isla era mayor que Libia y Asia juntas..." (Timeo, 24e. Traducción de Francisco Lisi. Los clásicos de Grecia y Roma. Ed. Planeta-DeAgostini por cesión de Ed. Gredos S.A. Madrid, 1996) Puesto que hay diferencia en la traducción nos tendremos que ir al texto en griego clásico a ver qué encontramos:

"tote gar poreusimon ên to ekei pelagos: nêson gar pro tou stomatos eichen ho kaleite, hôs phate, humeis Hêrakleous stêlas, hê de nêsos hama Libuês ên kai Asias meizôn..." que pueden encontrar junto con el correspondiente análisis léxico aquí. Vamos, que el que traduce correctamente es el Sr. Lisi.

Teníamos poco con esta muestra de traducción y nos encontramos con esto: "En las antiguas traducciones que se hicieron de los textos de Platón se produjeron tres errores fundamentales: El primero consistió en traducir la palabra griega “pélagos” como océano, en vez de cómo marisma o archipiélago, que son sus acepciones en griego, por lo que se intentó siempre buscar la Atlántida en un gran océano." Pues lo siento, pero no cuela. Basta con buscar en un diccionario como el de Sanz Franco (Ed. Verón, Barcelona, 1995) para encontrar "Pelagos, -eos/ois (n., trans. pié-) mar" algo bastante poco extraño si pensamos que en español existe la palabra "piélago" con exactamente el mismo significado.

Pero dejémonos de esta incursión (bastante peñazo, lo admito) en el griego clásico y vamos con la Atlántida-ante-nuestras-narices-pero-que-sólo-yo-reconozco (¡toma modestia!):

"Según el arqueólogo Jorge Diaz, el Acueducto de Segovia, el Arco de Medinaceli, las murallas de Carmona, entre otros muchos monumentos, son vestigios atlántes ya que la juntura de los bloques de estas construcciones se encuentran fundidas de tal manera que no se advierte la unión entre ellos. En los monumentos de granito para que se produzca este fenómeno de erosión y compactación, hasta hacer que desaparezcan las uniones entre los bloques, se necesita un tiempo superior a los 12.000 años. El acueducto de Segovia (en donde, además, aparecen inscripciones en grafía tartésica) no pudo ser nunca una construcción romana, sino anterior porque los romanos construyeron su primer acueducto trescientos años después de la dominación de Hispania."

¡Toma castaña! La sucesión de chorradas es de tal calibre que no sé muy bien por dónde hincarle el diente. Comencemos por el final. ¿Sabrá D. Jorge Díaz qué demonios es el Aqva Marcia? Como la respuesta es, evidentemente, no, les aclaro que el Aqva Marcia es el primer acueducto sobre el nivel del suelo construido por los romanos y que lo fue en Roma en el año 144 A. de C. por el pretor Marcio (de ahí su nombre) cuando no sólo no habían pasado tres siglos desde la conquista romana de Hispania sino que ésta ni siquiera había concluido. La primera en la frente. Seguimos. ¿Cómo que en el acueducto de Segovia no se notan las junturas entre los bloques? ¿Cómo se puede decir esa chorrada que se niega mirando el acaduecto y observando las junturas ésas que supuestamente no se ven? Como no recibiera esa información de Rompetechos o de Mr Magoo no se entiende. Por cierto, la compactación de bloques ésa debe ser bastante deficiente cuando se han producido desprendimientos en el acueducto. Lo de las grafías tartéssicas no sé de dónde se lo ha sacado.

Pero supongamos que necesitan Vds. pruebas de que el acueducto es realmente romano. ¿Las hay?
Por supuesto. Dado que D. Jorge Díaz aparece mucho por los foros de Internet, ya se lo dijeron bien claro aquí. En palabras de Paco (me gustaría saber su nombre completo, pero es así como firma el mensaje):

"como te decia el acueducto es romano por su forma; me explicare más. Todas las medidas de los vanos, de los arcos, del specus y de los sillares se basan en el pie romano de 29,6 cms.
Los sillares se encuentran tallados con una técnica habitual en la edilizia romana; la anathyrosis.
El desarrollo de obras de ingenieria hidraúlica se produce en la Peninsula itálica a finales del siglo III a.C. con la construcción de numerosos acueductos que abastecian a las grandes ciudades, y por toda la peninsula itálica aparecen acueductos similares a finales del I a.C.
La forma esta basada en pisos superpuestos sostenidos con arcos de medio punto con un dobelaje de talla depurada.
La técnica arquitectónica romana no era una amalgama de de técnicas y culturas...ya en el III a.C., con el desarrollo del opus caemeticium repasó con creces las construcciones anteriores, llegando a una identidad absolutamente propia,sobre todo en ingenieria civil.
la reconstrucción de la inscripción por los restos de los engarces no es ninguna parida, es un procedimiento habitual en la investigación y que se utiliza sistemáticamente, no tienes más que remitirte al mausloeo de Agrippa, el templo de Nimes, el templo de la Res gestae de ankara, el mausoleo de Fabara, entre un largo etcétera...
En ningun momento he desacreditado al cronista antiguo, porque seria miserable hacerlo; en aquella época se sabía lo que sabía y no habia técnicas ni procedimientos para saber más...hoy si.
En cualquier caso la afirmación de Diego de Colmenares de que los romanos sólo tuviesen inscripciones cinceladas en la misma roca yo nos ica con claridad en el estado de conocimientos que debemos considerar.
El hecho de que hace 400 años se pensase que era prerromano no supone absolutamente nada; hace 400 años se sabia mucho menos de historia que ahora, por supuesto.
Te vuelvo a remitir a la página de traianus, donde verás que el acueducto de segovia no tiene nada de único ni de inverosímil. Tampoco fue una obra ingente para Roma, fue una obra civil más, como muchas, muchas otras...
Las obras de restauración pemitieron recuperar algunas de las grapas de plomo que unian los sillares entre sí, con forma de cola de milano, alo habitual en la edilizia romana.
Lo que realmente es excepcional es su conservación y su uso hasta este siglo, aunque con reparaciones, como la de los Reyes católicos.
En otros tramo del acueducto, que tiene unos 18 kms., se han realizado excavaciones y los resultados son incontestables; las zanjas fundacionales poseian deposiciones estratigráficas de cronologia romana altoimperial, entre el I y el II d.C., y estamos hablando de la cimentación.
Por todo eso; por la secuencia estratigráfica de las zanjas fundacionales, por el planteamiento, por la modulación, por la talla de las piedras, por la forma, por las dimensiones, por las grapas de unión de los sillares es romano.
El mundo ibérico era técnicamente incapaz de semejante obra ya que no tenia ni los conocimientos ni los recursos para asumirla, Partiendo del hecho de que todos los vanos conservados de época prerromana eran adintelados o, como mucho, por aproximación de hiladas... nunca jamas dovelados y de que las estructuras más ambiciosas de filiación ibérica, como algunas murallas, no poseian esas dimensiones, ni de lejos... nos vamos acercando al descarte de esta opción.
Vamos, que el acueducto de Segovia es romano, romanisimo (permíteme el guiño). ¿Si nó de quién?
El señor este de la Atlántida mezcla el culo con las témporas, partiendo de la base de la asunción de una historieta que era una leyenda urbana en Grecia. ¿Habrá que buscar a los hombre de un pie solo o de dos cabezas que describe Heródoto, el padre de la historia?
Un saludo."

Si quieren saber más sobre arquitectura civil romana, tienen una muy buena página aquí. Prosigamos con las afirmaciones de D. Jorge Díaz:

"Jorge Diaz comenta: "el descubrimiento de la Atlántida no consistía pues en hallarla bajo el mar sino simplemente en reconocer las evidencias dejadas en las regiones que no se hundieron".

Los Toros de Guisando, la dama de Elche o la de Baza, entre otras esculturas que han sido valoradas como ibéricas, celtas o romanas han sido catalogadas también como atlántes ya que recientes estudios las sitúan en el periodo preibérico, es decir: en el tartessico o atlánte."

Con un par. Por de pronto tengo una duda ortográfica, ¿por qué acentúan "atlántes"? ¿Es para compensar el no hacerlo así con el "tartessico"? Vamos con lo importante. La dama de Baza no es una escultura que se localizara aislada. Forma parte de una necrópolis excavada por D. Francisco Presedo en 1971 en el llamado Cerro del Santuario. Se excavaron 182 tumbas en las que se documentó la presencia de cerámica griega importada datada en la primera mitad del S IV A. de C. En la tumba 155 se encontró la dama de Baza y, enfrente de ella, un montón de metal que una vez separado y restaurado resultó consistir en falcatas, fíbulas... todo ello de procedencia íbera. Por descontado, la similitud entre la dama de Baza y la de Elche permite datar ésta en la misma época. Ni atlantes, ni tartéssicos.

¿Faltaba algún apartado más sobre las actividades de D. Jorge Díaz? Pues sí, su tarea como director de revistas tan "prestigiosas" como Arkeohistoria y Arqueología sin fronteras, de breve vida ambas lo que es una lástima porque eran divertidísimas. Por si les interesa, aquí podrán encontrar los índices de alguno de sus números. Es impresionante lo de los celtíberos, libios y egipcios en EEUU, lo de los celtas (¿y los ducados qué?) originarios de España, lo del español que no deriva del latín... Claro que viendo los autores uno se explica todo eso y más.

Bueno, creo que esta vez sí les he explicado lo suficiente para que comprenda porqué me partí de risa al ver el "experto" al que recurría ABC.

En la ilustración, el acueducto romano de Segovia. ¿A que Vds. tampoco distinguen las uniones entre los bloques?

27/04/2004

Tradicional amistad al son de gaitas y chirimías (y II)

mudejar.jpgHabíamos dejado a musulmanes y cristianos "estrechando" relaciones al ritmo de la Guerra Santa y de Santiago Matamoros, pero ¿qué pasaba cuando no estaban matándose entre sí? Para entenderlo vayamos hacia atrás (aún más) en el tiempo, a la llegada a la Península de los primeros invasores musulmanes. Los visigodos no eran, precisamente, candidatos a ganar un concurso de popularidad en la época. Ni los judíos ni los descendientes de los hispanorromanos estaban a gusto con su dominio. Por otra parte, el reino visigodo distaba de ser un remanso de paz. Al contrario, las luchas entre facciones llegaban en ocasiones a la guerra civil y siempre eran un motivo de inestabilidad.

Todo ello explica que la conquista árabe fuera rapidísima pese al reducido número de soldados que intervinieron en un principio (se cree que unos 12.000 después ampliados hasta unos 30.000). Ello planteaba un claro problema ¿cómo se podía controlar a un pueblo mucho más numeroso? La imposición por la fuerza era imposible, aunque tampoco se eligió la integración igualitaria. Por su parte, la población cristiana optó en numerosos casos por la conversión al Islam más que por auténtico entusiasmo porque eso les convertía en ciudadanos de pleno derecho. Son los llamados musalima cuyos descendientes son los llamados muwalladum (muladíes). Los que eligieron continuar practicando la religión cristiana fueron llamados mustarib (mozárabes). Tanto mozárabes como judíos, si bien tenían una libertad religiosa atenuada (por ejemplo, pocas veces obtuvieron permiso para edificar nuevas iglesias, se prohibió que los cristianos tocaran las campanas para llamar a los servicios religiosos...) no tenían las mismas obligaciones que los musulmanes. Tanto judíos como cristianos eran dimmíes, es decir, estaban sujetos al pago de impuestos especiales. Por otra parte, se procedió a la arabización de la administración. No obstante el añadido de los conversos y nuevas olas migratorias de población musulmanas hacia Al-Andalus, zonas de la Península quedaron prácticamente despobladas (el norte de la Meseta Superior) al no tener efectivos para poderlas controlar. [2]

De ello se aprovecharon los reyes cristianos. El asturiano Alfonso I (739-757) consiguió en ese breve lapso de tiempo añadir a su reino los territorios de Galicia, el sur de la Cordillera Cantábrica, la Bardulia (es decir, la Castilla Vieja original), Álava, la Bureba y la Rioja. El problema es que tampoco él podía repoblar esos territorios con la suficiente gente como para mantener un control efectivo de los territorios. Además, cada año se producían incursiones musulmanas que convertían esas Marcas fronterizas en zona de guerra. Para intentar que parte de la población se trasladara desde la relativa seguridad de los territorios más alejados del enemigo musulmán a las peligrosas zonas fronterizas se concedía a las poblaciones unas Cartas de Población y Fueros ventajosos con exenciones de impuestos, derechos jurídicos...

Conforme avanza la Reconquista (aprovechando en gran medida la fragmentación del califato omeya de Córdoba) los distintos reinos se encuentran en posesión de territorios que tienen pobladores musulmanes. Entre ellos había hábiles artesanos, agricultores que dominaban la técnica del regadío, funcionarios, intelectuales... una mano de obra muy capacitada que los reyes no podían permitirse el lujo de perder. Los que se quedaron recibieron el nombre de mudayyan (mudéjares), los que pagan tributos. Aunque en las ciudades se les solía obligar a residir en una zona apartada de los cristianos, la aljama, se les permitía el ejercicio de su religión y en ocasiones incluso mantuvieron su propia administración. En el reino de Aragón se dio incluso el caso curioso de órdenes militares (como tal creadas ex-profeso para santificar la guerra contra los "infieles") que incitaron a los musulmanes a no abandonar sus tierras o a regresar si ya lo habían hecho (los Templarios después de la rendición de Chivert, los Hospitalarios en la Albufera de Valencia, los Calatravos en Burriana). Detrás de estas muestras de "magnanimidad" no se encuentra ningún sentimiento de amistad hacia el musulmán sino razones económicas, como el propio nombre de mudéjares indica, éstos eran sometidos a impuestos extraordinarios y, además, lograban una producción mayor de la tierra que los campesinos cristianos, y a una razón de poblamiento, cuando Jaime I conquistó el reino de Valencia intentó que se asentasen en él 100.000 cristianos. Sólo lo hicieron 30.000 y, además, se establecieron principalmente en las ciudades. [2]

Con la Corona de Castilla y León pasó lo mismo y por idénticos motivos. Aunque el tema se hubiera debido plantear con la primera gran ciudad conquistada, Toledo, no lo hizo porque la población musulmana, cansada de las incursiones castellanas en las que se destruían las cosechas ocasionando hambrunas, había emigrado antes a Andalucía. Sin embargo, con la conquista de Murcia se planteó el mismo problema que a los aragoneses con Valencia. Las fértiles huertas murcianas necesitaban que se ocuparan de ellas agricultores expertos en regadíos y éstos eran musulmanes. Los Santiaguistas protegieron a los musulmanes que vivían en las donaciones que recibieron en Murcia. Los mudéjares castellanos dependían directamente del rey y a él pagaban tributo a cambio de su protección. [2]

No obstante todo ello, el panorama no era para nada idílico. Tan pronto como se consolidaron los reinos cristianos, los mozárabes que vivían en Al-Andalus comenzaron a emigrar. Mozárabes toledanos participaron en la reconstrucción y poblamiento de Zamora a finales del S IX y mozárabes cordobeses repoblaron los conventos de San Miguel de Escalada, San Cebrián de Mazote y San Martín de Castañeda en el S X. También mozárabes andaluces fueron los pobladores del convento de San Facundo [Sahagún]. Por otra parte, los mozárabes protagonizaron problemas en Al-Andalus como la revuelta religiosa de Eulogio. Grupos de cristianos se presentaban ante los jueces musulmanes y comenzaban a insultar a Alá y a Mahoma. Ese punto sobrepasaba la permisividad religiosa y muchos acabaron ejecutados, incluido el propio Eulogio que, lógicamente, fue canonizado. También los mozárabes de Málaga participaron en la revuelta de Umar Ibn Hafsun, un muladí que volvió a la fe cristiana. Por otra parte, conforme aumentaba la población de origen musulmán se fueron poniendo trabas tanto a cristianos como a judíos. En tiempos de los almohades se les prohibió actuar como escribanos en las oficinas del Estado. [2]

El caso de los judíos fue aún peor. Las persecuciones que habían padecido por parte de los reyes visigodos les hicieron recibir a los invasores musulmanes con los brazos abiertos. Alguno de ellos, gracias a su gran formación intelectual, recibieron cargos importantes como Samuel Ibn Nagralla y su hijo José, que fueron visires en Granada. No obstante, una cosa era el favor real y otra lo que opinaba el pueblo. En el 1066 José fue asesinado y en la revuelta antijudía que siguió a su muerte perecieron más de 4000 judíos. Tanto con los almorávides como con los almohades, los judíos tuvieron problemas. En muchos casos se les obligó a la conversión al Islam (en Lucena se libraron pagando un tributo que se pareció mucho a un soborno) lo que ocasionó un descontento que cristalizó en Granada en 1162 cuando los judíos convertidos a la fuerza apoyaron al rey musulmán de Murcia contra los almohades. Como pese a todo, éstos acabaron imponiéndose hubo una nueva matanza de judíos. Muchos judíos andaluces tuvieron que emigrar a los reinos cristianos en busca de mejores aires. Volvieron a partir de 1391, cuando comenzaron los pogromos en los reinos cristianos.

Tampoco las poblaciones mudéjares en territorio cristiano eran un remanso de paz. En el reino de Valencia se produjeron levantamientos en 1258 y 1275-76 y en Murcia en 1264. El aplastamiento de todas ellas ocasionó nuevos movimientos migratorios hacia Granada. Conforme la población cristiana se va asentando en las zonas conquistadas los mudéjares pierden sus derechos. A finales del S XIII las morerías son auténticos guettos cada vez menos poblados y con una formación menor. En Cataluña se les impone el llevar prendas distintivas e, incluso, se les cobra por abandonar el reino (Dret de la Porta, en Mallorca se llamaba eixides y en Valencia passatges de saharrins). Pese a ello, la emigración mudéjar se recrudeció a partir de 1335 llegando a su punto más alto en 1412-1416. El punto de destino ya no era Granada sino lugares más seguros (por estar más alejados, claro) como Alejandría. [2]

En Castilla su situación fue mejor... por un tiempo. Fernando IV les concedió en 1305 importantes privilegios como la libertad de movimientos, derecho a la elección de sus representantes y jueces e incluso igualó sus impuestos (que, además, eran recaudados por musulmanes para evitar abusos) en la compra de tierras con los cristianos. La razón para tanta "generosidad" es clara, Castilla se estaba despoblando así que los mudéjares, al contrario que en Aragón, seguían siendo necesarios. Tan buena relación duró un siglo. En 1407 se les prohíbe moverse de su lugar de residencia y aún más el abandonar el reino. Al año siguiente se les obliga a llevar prendas distintivas. Con Juan I se les prohíbe cohabitar con cristianos e incluso tener relaciones profesionales con ellos. En 1417 se les prohíbe vender alimentos y medicinas a los cristianos.

En Aragón, en 1442 se prohíbe la emigración a territorio musulmán incluso con la pena de esclavitud si eran detenidos intentándolo. En 1447 se les prohíbe que invoquen el nombre de Mahoma en lugares públicos.

En 1480 bajo el reinado de Isabel I de Castilla se obliga a mudéjares y judíos a residir en barrios separados. Se les prohíbe el adoptar nombres cristianos y se castiga con dureza el intento de emigración a territorio musulmán. Se impulsan las conversiones al cristianismo y se les carga con nuevos pechos destinados a financiar la guerra contra el reino de Granada. Precisamente la actuación de Isabel y Fernando durante la guerra contra el reino nazarí demuestra la carga de hipocresía que se ocultaba detrás de los periodos de "buen trato" a los musulmanes. La misma Isabel que en Castilla tomaba medidas contra los mudéjares, en los terrenos conquistados al reino de Granada hacía lo contrario. Conservó la estructura administrativa nazarí y mantuvo el nivel impositivo. Se reconoció el derecho a que mantuvieran su religión aunque, eso sí, se prohibieron los matrimonios mixtos. Todo ello, claro, a que condición de que se rindieran porque en caso contrario debían de tomar ejemplo de Málaga conquistada en 1487 y cuyos habitantes fueron vendidos como esclavos. Por supuesto, una vez que se habían rendido debían abstenerse de mantener cualquier relación con el reino de Granada bajo pena de muerte o expropiación de todos sus bienes.

En la toma de Almería fueron incluso más generosos. Se reconocieron todos los privilegios que la ciudad poseía y sus habitantes se les eximió del uso de prendas distintivas, se les permitió la emigración al lugar que quisiesen e incluso se entregaron presentes a las autoridades musulmanas. Sin embargo, en 1490 los mudéjares de Salobreña auxiliaron a las tropas de Boabdil. La respuesta de los Reyes Católicos fue la expulsión de los mudéjares de todas las ciudades en las que hubiera agitación incluidos los musulmanes almerienses.

Finalmente, si bien las Capitulaciones concedidas a los musulmanes de Granada en 1492 fueron generosas, no es menos cierto que en 1499 se produjo una revuelta de los mudéjares granadinos por el reiterado incumplimiento de lo pactado. A eso se reduce casi toda la historia de las "buenas" relaciones entre judíos, moros y cristianos, a que podían aspirar a un trato decente (aunque no igualitario con los que practicaran la religión oficial de cada reino) mientras fueran útiles. Cuando las circunstancias cambiaban y dejaban de serlo, comenzaba el trato vejatorio (también los judíos en Granada tenían que llevar ropas distintivas), la segregación y, finalmente, la expulsión. Y esto a nivel legal, porque la emigración mudéjar (o mozárabe, en el caso contrario) incluso en periodos relativamente benignos, hace pensar que la situación a nivel popular era aún peor.

Si esto sucedía con los súbditos de las otras religiones, cuando no eran residentes sino que eran capturados por las incursiones que tanto musulmanes como cristianos realizaban en territorio enemigo, no había lugar para el fingimiento de actitudes tolerantes. Tanto cristianos capturados por los musulmanes como musulmanes capturados por los cristianos se convertían en esclavos salvo que pagaran rescate por ellos o fueran canjeados por prisioneros del bando contrario. Con amistades tradicionales como éstas ¿quién necesita enemigos?

BIBLIOGRAFÍA Y NOTAS:
[1] Mangas, Julio et alii. Textos y documentos de Historia Antigua, Media y Moderna hasta el siglo XVII. Historia de España Tomo XI. Editorial Labor, Barcelona 1984.
[2] Arié, Rachel. España musulmana (siglos VIII-XV). Historia de España Tomo III. Editorial Labor, Barcelona 1983.

26/04/2004

Tradicional amistad al son de gaitas y chirimías (I)

santiago_matamoros.jpgReconozco que hay cosas que no entiendo de mi propio país. Una de ellas es el cómo puede haberse aceptado como verdad histórica la chorrada franquista de la "tradicional amistad hispano-árabe" que, en realidad, no pasaba de ser una coincidencia de intereses basada en la mutua judeofobía. ¿Cómo? No hay historiadores que han hablado de la convivencia ejemplar de las tres culturas en las Españas medievales? Pues sí, pero también hay algún historiador que asegura que nunca hubo una invasión árabe en España y eso no significa que sea cierto.

Entendámonos. En los diversos reinos españoles tanto cristianos como musulmanes existían tres culturas, y la España vencedora de la Reconquista adoptó elementos de las tres; pero eso no significa que las relaciones fueran normalmente amistosas. Por supuesto podemos encontrar casos aislados en los que sí había un mutuo respeto, pero son eso, casos aislados, excepciones a la norma. ¿Esto les suena extraño? Posiblemente, lo políticamente correcto ha hecho estragos en ese sentido, pero antes de ir con documentos comencemos con unas citas del libro sagrado de los musulmanes, El Corán y más concretamente de la Sura 5, La mesa servida o Al Maeda:

"¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío." (Verso 51)

"Sólo es vuestro amigo Alá, Su Enviado y los creyentes, que hacen la azalá, dan el azaque y se inclinan." (Verso 55)

"¡Creyentes! No toméis como amigos a quienes, habiendo recibido la Escritura antes que vosotros, toman vuestra religión a burla y a juego, ni tampoco a los infieles. ¡Y temed a Alá, si es que sois creyentes!" (Verso 57)

Creo que queda bastante claro lo que opina El Corán de las amistades entre musulmanes y cristianos y judíos ¿no? Pues el sentimiento era mutuo. En el XVII Concilio de Toledo del año 694, los cristianos decían de los judíos (y demás infieles):

"Así como la sinceridad de los fieles debe ser remunerada con grandes dones, del mismo modo la maldad de los infieles conviene sea castigada con la dura espada de los jueces. Pues es justo que se ensalce copiosamente a los que participan de la fe, y se condene duramente a sus adversarios..." [1, Pág. 199]

Cuando comenzó la invasión árabe que supuso la destrucción del reino visigodo (año 711) las "flores" mutuas fueron en aumento. Al-Maqqari nos dejó la versión musulmana sobre Pelayo y la batalla de Covadonga, inicio de la Reconquista para los cristianos: "Dice Isa ben Ahmad Al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qabi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo [...] Los islamitas lucando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia [sic] y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres." [1, Pág. 212]

Claro que si los cronistas árabes llamaban a Pelayo asno salvaje y a los cristianos politeístas, éstos no se quedaban atrás. En su propia versión de Covadonga aseguran: "En el mismo lugar murieron ciento veinticinco mil caldeos.
Los sesenta y tres mil restantes subieron a la cumbre del monte Auseva y por el lugar llamado Amuesa descendieron a la Liébana. Pero ni éstos escaparon a la venganza del Señor; cuando atravesaban por la cima del monte que está a orillas del río Deva, junto al predio de Cosgaya, se cumplió el juicio del Señor: el monte, desgajándose de sus cimientos, arrojó al río los sesenta y tres mil caldeos y los aplastó a todos. [...] No consideréis esto imposible o fabuloso, sino que acordaos que el que abrió las olas del mar Rojo al paso de los hijos de Israel, ése a estos árabes, perseguidores de la Iglesia del Señor, oprimió con la inmensa mole de un monte." [1, Pág. 215]

Y es que una y otra parte consideraban las victorias como favor divino y las derrotas como signo de desaprobación por las faltas de los creyentes. Por ejemplo, la victoria cristiana de Simancas fue vista así por Ibn Al-Jatib: "Luego Alá le afligió [a Al-Nasir] y le sometió a prueba con la conocida batalla en que padeció duro trato a manos del enemigo de Alá Radmir hijo de Urdun, el día viernes 11 del mes de sawwal del año 327, frente a la ciudad de Sant Mankas [Simancas] [...] Los musulmanes experimentaron una derrota inaudita que fue suscitada por un grupo de hombres de la división miiitar que dependía directamente de Al-Nasir, quienes, envidiosos de los favores que Dios le había acordado, no le aconsejaron lealmente acerca de la conducción de la lucha, sucediendo que al entrar en acción una vez más la caballería se descalabraron las líneas de combate muslímicas. [...] Al llegar a la ciudad, hizo apresar alrededor de trescientos hombres de la caballería, a los que clavaron en dichos rollos y cruces, haciendo difundir Al-Nasir una proclama en la que decía: "Este es el castigo que corresponde a los que han traicionado al Islam, engañado a su pueblo y sembrado la confusión en las filas del ejército de la Guerra Santa."
Luego erigieron aquellos maderos con las víctimas y las alancearon a la vista de la gente, hecho lo cual Al-Nasir se fue a su palacio." [1, Págs. 219-220]

Por supuesto, la versión cristiana no fue igual: "Después Abderrahman, rey cordobés, con un gran ejército se acercó con rapidez a Simancas. Nuestro católico rey al oír esto, dispuso ir allí con un gran ejército. Y allí luchando uno contra otro, el Señor dio la victoria al rey católico en la segunda feria, muy próxima la festividad de los santos Justo y Pastor; de ellos fueron muertos ochenta mil. [...] Por su parte los que quedaron, tomado el camino se dieron a la huida. Pero persiguiéndoles el rey, al llegar ellos mismos a la población que se llama Alhandega, fueron allí mismo aprisionados y aniquilados por los nuestros. Por su parte el mismo rey Abherraman escapó semivivo." [1, Pág. 219]

¿Más muestras de tradicional amistad? La versión castellana de las correrías de Almanzor: "Pero en los días de su reinado por causa de los pecados del pueblo cristiano aumentó la enorme muchedumbre de los sarracenos; y su rey, que se impuso el falso nombre de Almanzor, cual antes no hubo ni lo habrá, tramado consejo con los sarracenos del otro lado del mar y con toda la nación de los ismaelitas, entró en territorio de los cristianos, y consiguió devastar muchas partes de sus reinos y matar a espada. Éstos son los reinos de los francos, el Reino de Pamplona, incluso el reino de León. Ciertamente devastó ciudades, castillos, y despobló toda su tierra, hasta el punto de que llegó a las zonas costeras del Occidente de España, y destruyó la ciudad de Galicia en la que está enterrado el cuerpo del beato Jacobo [Santiago]. Había dispuesto ir al sepulcro del apóstol para destruirlo; pero aterrorizado se volvió. Abatió iglesias, monasterios y palacios y los quemó con el fuego. En la Era mil treinta y cinco el Rey celestial, recordando su misericordia, se vengó de sus enemigos: decidió destruir a esa gente de los agarenos con una muerte súbita y con la espada, y reducirla de día en día a la nada." [1, Págs. 220-221]

Evidentemente, éstos son testimonios sobre actividades bélicas, pero ¿qué pasaba en tiempos de paz? Si las razones para el odio son tan obvias como que eran comunidades en guerra ¿cómo se explican documentos que apuntan en sentido contrario como el fuero de Calatayud: "Cristianos, moros y judíos, compren unos a otros donde quieran y como puedan." o "El cristiano jure ante el judío y el moro sobre la cruz.
El judío jure ante al cristiano según su ley, sosteniendo la Tora.
El moro que quisiese jurar ante cristiano diga: "Como fiel creyente juro"." [1, Pág. 341]? Esto le veremos en la próxima entrada.

25/04/2004

Más allá del Madrid-Barça

ribera.jpgReconozcámoslo, hay días en los que uno lo mejor que puede hacer es callarse. Cuando hasta los noticieros no encuentran mejor tema para abrir sus espacios que el partido de las narices, ¿qué sentido tiene hablar de otras cosas? ¿Realmente le importa hoy a alguien otra cosa que el fútbol en general y las andanzas de estos dos equipos en particular? Lo siento mucho, pero reconozco que ni estoy capacitado para hablar de este negocio (que alguno aún se cree que es un deporte) ni, aunque lo estuviera, tengo ninguna gana de hacer lo mismo que (casi) toda España.

Como sólo hace dos días se recordaba que en la fecha del 23 de abril coinciden el fallecimiento de William Shakespeare y de Miguel de Cervantes (en la misma fecha, 23 de abril, aunque, en realidad, no fueron defunciones simultáneas por aquello de los distintos calendarios vigentes en ese momento en España y en Inglaterra), parece que era un buen momento para hablar de libros. En realidad el tema de los libros ha durado lo que tardó en imponerse el cotorreo sobre el partido transcendental que dentro de unos días nadie va a recordar. Parece que la venganza de los libros es estar siempre ahí para, un día cualquiera, sin jaranas ni alharacas, hablar a quién tenga la curiosidad de acercarse a ellos.

Así que hoy, cuando millones de españoles (y no españoles) se congreguen delante del televisor o en torno al aparato de radio, yo pasaré de todo esto. Lo siento, no sé qué se supone que añade a mi vida el que gane fulanito o zutanito o en qué la merma el que pierda uno u otro. Ya tengo preparado mi librito para la operación evasión de la alienación futbolera, un antiguo amigo breve y divertido (una de las mejores combinaciones que pueda desearse) "El secreto de Urantia (Ni caballos ni troyanos)" por Antonio Ribera y Jesús Beorlegui. Ediciones Obelisco, Barcelona, 1988, 128 Págs. Un texto que ya desde la dedicatoria tira con bala: "A todos los escritores honrados, que, afortunadamente, son aún mayoría." Por si alguien le queda alguna duda sobre el porqué de esa dedicatoria, lo aclaran sus autores en la introducción: "Este libro se propone demostrar, sin ningún genero de dudas, que las últimas obras del periodista navarro Juan José Benítez: CABALLO DE TROYA I, II Y III y LA REBELIÓN DE LUCIFER, son plagios de diversas fuentes que enumeramos con todo detalle (principalmente de THE URANTIA BOOK, un libro "revelado" norteamericano)." (Op. cit. Pág. 10)

Los autores comienzan por explicar qué es el Libro de Urantia, un texto supuestamente revelado vía telepática por inteligencias extraterrestres a unos contactados terrestres. Por no se sabe qué extraña razón, esta obra era muy poco conocida en España algo de lo que se aprovechó el escritor navarro para "fusilarla" en sus novelas antedichas. "El burro escondido y las orejas fuera" que dice el refrán castellano porque como señalan los Sres. Ribera y Beorlegui: "Y es el propio Benítez quien se delata en su obra "Caballo de Troya 1", cuando en su página 37, al describir los documentos entregados por el inexistente mayor, habla de unos folios de 20 X 31 centímetros, a un solo espacio, en papel del llamado de biblia, que son exactamente las medidas y calidad de las páginas del libro de Urantia.
Benítez, recordemos, llama en sus obras a la tierra "IURANCHA", que no es más que una transcripción fonética del nombre en inglés de Urantia." (Op. cit. Pág. 35)

Conociendo la fuente, el resto es tan sencillo como comparar los textos del Sr. Benítez con los de "El libro de Urantia". Por ejemplo, en la Pág. 36 los autores reproducen un fragmento de "La rebelión de Lucifer" que dice: "La tropa de Jerusem contaba entonces con 187 432 811 humanos "ascendentes" de todos los planetas habitados del sistema.
-¿Qué representó la llegada de Lanaforge para la rebelión?
-Los rebeldes fueron destronados y desprovistos de todo poder de gobierno."
En la Pág. 37, hacen lo propio con un texto de la edición francesa de The Urantia Book que se publicó en fascículos. Concretamente en el número 52 que se titula "curiosamente" "La Rébellion de Lucifer" aparece lo siguiente: "La noble troupe de Jerusem comptait exactement 187.432.811 ascendeurs fidèles.
Avec l´arrivée de Lanaforge , les incorrigibles rebelles furent détrônes et dépouillés de tout pouvoir de gouvernement." (La noble tropa de Jerusem contaba exactamente 187.432.811 ascendientes fieles./ Con la llegada de Lanaforge, los incorregibles rebeldes fueron destronados y despojados de todo poder de gobierno.)

Prosiguen los autores durante otras 30 páginas con el mismo ejercicio de comparación, para llegar a una conclusión: "las doce mil páginas [sic, con evidente error de los Sres. Ribera y Beorlegui) que componen los cuatro libros de J. J. Benítez, han sido diversamente plagiadas, inspiradas o adaptadas del modelo norteamericano." (Op. cit. Pág. 67)

La defensa del Sr. Benítez cuando se hicieron públicos estos hechos fue divertida. Entre otros argumentos dijo: "Dado que es un libro (URANTIA) escrito por extraterrestres no tiene autor, por lo tanto no puede haber plagio. Aunque hubiese copiado, que no lo he hecho, sería lícito, salvo que vengan a reclamarme los extraterrestres." (Op. cit. Págs. 69-70)

En fin, la obra se completa con noticias acerca del caso UMMO y especulaciones (acertadas como el viaje de Jesús a Roma) sobre el contenido de los siguientes libros del Sr. Benítez si seguía empleando los contenidos de "El Libro de Urantia" como fuente de información. En efecto, el escritor navarro hizo viajar a Jesús hasta Roma e incluso lo sentó en El Coliseo (antes de que éste se hubiera construido) en una serie de documentales, "Planeta Encantado" de reciente emisión.

La verdad, los futbolistas, después de todo, tienen una ventaja, no cometen plagio cuando le arrean patadas al balón.

23/04/2004

El enigma sagrado y otros enigmas más (y VI)

miterrand.jpgLas reacciones a la publicación de "El enigma sagrado no se hicieron esperar. En Nostra nº 584, 1983 Philippe de Chérisey publicó un artículo que en su versión en inglés se tituló "Jesus Christ, his wife and the Merovingians" (Jesucristo, su esposa y los Merovingios) en loa que ataca a los escritores ingleses con una ironía nada disimulada.

Sin embargo, el ruido y la furia que habían levantado esta historia fue tan grande que, aunque no significara nada, había de tener consecuencias (permítanme en este día la paráfrasis como homenaje a Shakespeare). Jean-Luc Chaumeil decide destapar el escándalo. En una circular anónima en la que figura bien visible el símbolo del Partido Socialista Francés y que circuló en estas fechas se descalifica en términos muy duros (e incluso insultantes) a los implicados en este asunto: "J´ai été manipulé par le Prieuré de Sion pour écrire mon ouvrage LE TRESORS DU TRIANGLE D´OR -déclare J. L. Chaumeil- je vais révéler tout la verité sur cette affaire." (He sido manipulado por el Priorato de Sión para escribir mi obra EL TESORO DEL TRIÁNGULO DE ORO -declara J. L. Chaumeil- voy a revelar toda la verdad sobre este asunto) "...en 1960 il se retrouve avec un autre forban: Gérard de Sède, ainsi que l´appui d´André Malraux pour sortir l´affaire de Gisors à laquelle sera associé un autre individu louche Philippe de Chérisey." (...en 1960 él [Pierre Plantard] se vuelve a encontrar con otro bandido: Gérard de Sède, y con el apoyo de André Malraux para sacar [publicar] el asunto de Gisors al que se asocia otro turbio individuo, Philippe de Chérisey.) "Philippe de Chérisey interdit de séjour, trouvait refuge dans le garage du couple Plantard où il préparait l´ouvrage L´Or de Rennes qui est à la base de l´escroquerie morale présente du Prieuré de Sion." (Philippe de Chérisey que tenía prohibida la residencia, encontró refugio en el garaje de la pareja Plantard donde preparó la obra El oro de Rennes en la que se basa la presente estafa moral del Priorato de Sión.) "L´Oeuvre de JEAN LUC CHAUMEIL a donc pour objet de démystifier Plantard et ses acolytes, le fumeux Prieuré de Sion et de tous ces gent dont la seule place est l´asile de CHARENTON!" (La obra de JEAN LUC CHAUMEIL tiene pues como objetivo desmitificar a Plantard y sus acólitos, al nebuloso Priorato de Sión y a toda esa gente cuyo único lugar es el asilo de CHARENTON [un manicomio]). Y todo ello trufado con el turbio pasado de Plantard, su condena judicial, una amante menor de edad...

El 11 de julio de 1984, Plantard presenta su dimisión como Gran Maestre del Priorato de Sión. Entre otras causas señala: "Enfin, un autre motif a été déterminant dans ma résolution, celui de la publication dans la presse, dans des livres, dans des brochures multigraphiées déposées à la Bibliothèque Nationale, de documents FAUX ou FALSIFIES me concernant (comme extrait de naissance, reproduction de papiers du Prieuré de Sion portant des signatures antérieures à plus de dix ans -1973/1974- accolées a la mienne) et aussi d´actes de diffamation de ma personne pour lesquels j´ai porté plainte au Parquet de Nanterre le 16 Décembre 1983, et enregistrée sous le nº 38 355 0001 7." (Para terminar, otro motivo ha sido determinante en mi resolución, el de la publicación en prensa, en libros, en folletos multicopiados depositados en la Biblioteca Nacional, de documentos FALSOS o FALSIFICADOS que me conciernen (como la partida de nacimiento, reproducción de papeles del Priorato de Sión que muestran firmas de hace más de 10 años -1973-1974- unidas a la mía) y también de actos de difamación contra mi persona por los que he presentado denuncia ante la Fiscalía de Nanterre el 16 de diciembre de 1983, que está registrada con el nº 38 355 0001 7.)

Podía haber sido el fin y más cuando Philippe de Chérisey falleció en Bélgica el 17 de julio de 1985, pero aún quedaba un epílogo. Si la historia del Priorato, hasta el momento, parece una ópera bufa, su colofón no estará exento de una cierta grandeza trágica, la del héroe (o antihéroe en este caso) que se empeña en seguir luchando cuando está claro que ha perdido la partida. Si prefieren una interpretación menos benevolente, Pierre Plantard continuó mintiendo hasta el fin.

Plantard regresa con una entrevista a la revista Vaincre (Vencer) en su nº 1 de abril de 1989. En ella ni reconoce sus culpas, ni repite una historia que ya todos conocía. Por el contrario, Plantard recrea el Priorato de Sión. Los "Documentos Secretos" se los achaca a un tal Philippe Toscane que los habría creado en 1967 bajo la influencia del LSD. Según Plantard, Toscane era un antiguo miembro del Priorato que había sido expulsado por causa de su drogadicción. Los "pergaminos Saunière" habían sido obra de Philippe de Chérisey que se había dejado comprar por el dinero americano siempre envidioso de la grandeza francesa, pero sí existían pergaminos auténticos que estaban en su poder. Carga también contra de Sède que, para intentar salvar su propia responsabilidad en el affaire del Priorato, se había apuntado a la tarea de revelar la verdad de Plantard y su obra.

Sin embargo, lo más alucinante es que Plantard revela que el Priorato no fue fundado en la época de las Cruzadas ni por Godofredo de Bouillon sino que, en su opinión, lo había sido el 17 de enero de 1681 aunque tenía pruebas de su existencia desde el 19 de septiembre de 1738. Seguía incólume, no obstante, su vinculación con Rennes-le-Château. Por otra parte, el nunca había pretendido tener ninguna vinculación con los Merovingios...

En una carta a los miembros del Priorato con fecha 6 de julio de 1989 Plantard explica:
"J´ai pu, pendant cette courte période, remettre de l´ordre dans nos anciennes archives..., j´ai pu enfin obtenir des recherches sur l´origine du PRIEURE de SION... j´ai pu mettre fin á une "mythologie" des faux grands mâitres, dont on prétendait formé une chaine jusqu´à l´ORDRE du TEMPLE et même jusqu´à Jésus!" (Pude, durante este corto período [de tiempo], volver a poner en orden nuestros antiguos archivos..., pude al fin realizar investigaciones sobre el origen del PRIORATO de SIÓN... pude poner fin a la "mitología" de los falsos grandes maestres con la que se pretendía formar una cadena hasta [enlazar con] la ORDEN del TEMPLE e¡incluso hasta Jesús!) "Le PRIEURE de SION est récent, puisque les actes retrouvés à BARCELONE, prouvent sa création en 1681 à RENNES-LE-CHÂTEAU, cela est loin de la disparition de l´ORDRE du TEMPLE en 1314..." (El PRIORATO de SIÓN es reciente, puesto que las actas encontradas en BARCELONA prueban su creación en 1681 en RENNES-LE-CHÂTEAU, esto está lejos de la desaparición de la ORDEN del TEMPLE en 1314...)

La referencia a Barcelona se explica porque entre la entrevista de abril y la carta de julio se habían localizado (otra vez) los archivos del Priorato. El que éstos aparecieran tan oportunamente y vinieran a demostrar lo que a Plantard le interesaba después de la "movida" de "El enigma sagrado" (a saber, que sin llegar a ser una invención moderna, el Priorato no podía tener ninguna relación con los Templarios, los Cátaros, El Grial o la presunta descendecia de Jesús y María Magdalena) demuestra lo amado que era Plantard por la diosa Fortuna o bien que éste tenía pocos escrúpulos en forzar el azar en su propio beneficio.

El Priorato había muerto de éxito. Por tanto se imponía ahora el marcar un perfil bajo, el no volver a dar pie a un nuevo engendro escandaloso como el que habían perpetrado los tres mosqueteros ingleses. Incluso el nuevo secreto del Priorato era de lo más anodino, una roca cargada de energía (la verdad, me gustaba más lo del tesoro del Templo de Jerusalén). Por otra parte, Pierre Plantard sabía que estaba "quemado" al haberse hecho público su turbio pasado así que, nuevamente, pretende apartarse del Priorato... sin irse realmente. Para ello solicita que se elija como nuevo Gran Maestre a su hijo, Thomas Plantard "de Saint-Clair."

¿Quién sabe si hubiera podido tener éxito? En el mundo del esoterismo cosas más raras se han visto, pero Pierre Plantard cometió un error fatal aunque él no pudo preverlo. En la revista Vaincre nº 3 de septiembre de 1989 se publicó una nueva lista de Grandes Maestres del Priorato. Él aparece desde 1981 hasta 1984 (como ya vimos, en esa fecha dimitió). Le sucedió Philippe de Chérisey hasta 1985 (como ya vimos, en esa fecha falleció). Puesto que Pierre Plantard no vuelve a aparecer como Gran Maestre hasta marzo de 1989 y "abdica" en beneficio de su hijo Thomas en julio de ese mismo año se necesitaba alguien que cubriera el lapso entre 1985 y 1989 y que, además, tuviera una buena razón para haber dejado de dirigir el Priorato. Si, además, era alguien conocido (sin pasarse) mejor que mejor. El elegido fue el financiero Patrice Pelat, íntimo amigo de François Mitterrand, que había fallecido en febrero de 1989 como consecuencia de un fallo cardíaco. Fue la última equivocación de Pierre Plantard. Al Priorato le quedaban cuatro años de vida.

En 1993 el juez Jean-Pierre Thierry estaba investigando las tramas de corrupción política y económica que se habían producido en relación con el político socialista francés. Uno de los nombres que aparecía en ellas era el del difunto Patrice Pelat. Dado que se había propagado la noticia de que había sido Gran Maestre del Priorato de Sión, el juez ordena el registro de la casa de Pierre Plantard. No aparece nada que relacione a Pelat con el Priorato pero sí documentación que proclamaba a Pierre Plantard como legítimo rey de Francia. Mr. Thierry ordena el arresto de Plantard para someterlo a interrogatorio. Si bien Plantard sale libre, ha sido advertido de que no vuelva a meterse en esos "follones". Plantard así lo hace.

Pierre Plantard, el hombre que quiso ser rey, falleció en febrero del 2000. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas conducidas a Rennes-le-Château. Al fin, no pudo resistirse a volver al pueblecito que él había convertido en una leyenda. Con él murió el creador de uno de los más grandes (sino el más) mito del S XX. Su propia desmesura le confirió una aureola quijotesca, una épica que, a fuer de absurda, resulta extraordinariamente atractiva. Que la tierra le sea leve.

22/04/2004

El enigma sagrado y otros enigmas más (V)

carlomagno.jpgLa verdad es que el libro de Arthur J. Zuckerman no tenía nada que ver, en principio, con esta historia. Sencillamente cae en un error, el de dar credibilidad a un texto dudoso, en este caso a un manuscrito que aparece como anexo al Sepher HaKabbalah (Libro de la Tradición) de Abraham ben Daoud. El texto es, cuando menos, 400 años posterior a los hechos que narra, a saber, que Carlos (Carlomagno) pidió al "Rey de Babilonia" que le enviase a un judío descendiente de la casa real de David. El enviado fue Rabbí Makhir que casó con una mujer de la nobleza y sus hijos emparentaron con la dinastía carolingia. Rabbí Makhir fue ennoblecido y recibió el gobierno de la Septimania.

En historia son frecuentes los casos en que una minoría oprimida se inventa una leyenda para mejorar su situación. Por ello estas narraciones y otras similares deben ser "cogidas con pinzas" si no existen fuentes contemporáneas que las corroboren. En su momento, Mr. Zuckerman fue contestado por Aryeh Grabois en: "Une principauté juive dens la France du Midi à l´époque carolingienne?" Annales du Midi, 85, 1973. (¿Un principado judío en la Francia del Midi en la época carolingia?) El olvido que ha caído desde entonces sobre la obra de Mr. Zuckerman (pese a los intentos de conferirle veracidad por parte más de escritores inmersos en el esoterismo que en la historiografía) es, sencillamente, el precio que paga el que olvida que "Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias". Y en este caso, sencillamente, no las hay.

Dejando aparte el debate historiográfico una cosa está clara, esa obra suponía establecer un nexo entre la casa de David a la que, supuestamente, pertenecía Jesús y la monarquía francesa. En ningún momento dice Zuckerman que Rabbí Makhir fuera descendiente de Jesús sino que ambos tenían antepasados comunes. En cualquier caso, sí asegura que ese enlace confirió legitimidad a los carolingios (algo supuestamente necesario porque el padre de Carlomagno, Pipino el Breve, era un usurpador que había expulsado del trono al merovingio Khilderico III en el 751). En realidad, la legitimidad la obtuvo Pipino al ser coronado -junto a sus hijos Carlomán y Carlos, futuro Carlomagno- por el papa Esteban II en el 754. Por otra parte, no se sabe demasiado bien qué legitimidad es la que se derivaría de un hecho que permaneció en el más absoluto secreto puesto que ninguna fuente contemporánea dice nada de esa unión dinástica entre la casa de David y la monarquía carolingia.

Sólo faltaba un detalle para terminar de enredar la madeja, la consideración de que el Grial era la descencia sagrada. Puede parecer que ése es un detalle original del "trío de la bencina" formado por Baigent, Leigh y Lincoln, pero tampoco es así. Hay dos obras esotéricas que, mal leídas, prefiguran esa afirmación. En sus títulos ingleses son "The nint century and the Holy Grail" (El siglo noveno y el Santo Grial) por Walter Johannes Stein y "The Mistery of the Grail. Initiation and Magic in the Quest for Spirit" (El misterior del Grial. Iniciación y magia en la búsqueda del espíritu) por Julius Evola. En la segunda, Evola habla de la idea del origen divino de la monarquía y de la existencia en los primeros monarcas de una sangre que los había hecho especiales. Admira especialmente a Godofredo de Bouillon al que califica de "luz de los monarcas". Por aquello de las casualidades, Godofredo de Bouillon era el supuesto fundador del Priorato de Sión y para mayor casualidad, era también uno de los descendientes de la supuesta dinastía carolingia-davídica.

En la obra de Walter Stein (escrita originariamente en 1928) y más concretamente en su apéndice, contiene un árbol genealógico titulado "línea de sangre del Grial" En un lado está la casa real francesa y el otro se extiende hasta Godofredo de Bouillon. Lo que pretendía Stein era relacionar a los personajes que aparecen en las leyendas del Grial con personas reales. Según el autor, a las personas reales se les confirieron en su tiempo unas características superiores al común de los mortales que equivalen a las de los personajes de los cuentos del ciclo griálico.

¿Qué pasa si unimos todos esos elementos? Pues que obtendremos "El enigma sagrado". Su tesis es sencilla, Jesús estaba casado con María de Magdala. De ese matrimonio nacieron unos hijos que son la Sangre Real por descender de la casa de David. Ese nombre de Sangre Real es lo que, de forma corrupta, conocemos por Santo Grial. Uno de sus miembros fue Godofredo de Bouillon, el primer rey (aunque rechazó tomar ese título lo fue de hecho) de Tierra Santa después de la conquista de Jerusalén en la I Cruzada en 1099. Conocedor de ese secreto, Godofredo funda una orden, el Priorato de Sión que tendrá una doble vertiente, exotérica a través de los Templarios y esotérica a través del propio Priorato. Ambas ramas se separarán en lo que ha pasado a la historia de una forma corrupta como "la tala del olmo de Gisors" en 1188 (según las crónicas, lo que sucedió en Gisors fue, sencillamente, una pelea entre los franceses de Felipe II y los ingleses de Enrique II que, habiendo llegado primero al lugar en el que ambos monarcas iban a conferenciar, se pusieron a la sombra de un olmo centenario que allí había. Los franceses se hartaron de estar a pleno sol e insultaron a los ingleses que contestaron a flechazos. Los franceses cargaron obligando al monarca y su séquito a refugiarse en Gisors mientras los galos descargaban su ira contra el pobre olmo convirtiéndolo en astillas). Esto se convierte por arte de birlibirloque en la separación entre el Temple y el Priorato de Sión a causa de las recriminaciones del segundo al primero por culparles de la caída de Jerusalén en 1187 después del desastre de la batalla de los Cuernos de Hattin del que el Priorato culpaba al Gran Maestre Gérard de Ridefort. Posteriormente, el conocimiento del secreto de la Sangre Real condujo a la destrucción de Cátaros y Templarios a manos de la Iglesia que no podía permitir que se supiera que Jesús tenía hijos, pero el Priorato de Sión siguió conservándolo hasta que el padre Saunière lo descubrió en Rennes-le-Château. En la actualidad, la descendencia de Jesús, la Sangre Real, se personaliza en Pierre Plantard.

Como ya hemos ido viendo qué había detrás de las "informaciones" recogidas por Baigent, Leigh y Lincoln no hay más que una cuestión que deba ser explicada. Según los autores: "...descubrimos también documentos del período -documentos originales- que llevaban el sello y la firma de uno u otro prior de "Notre Dame de Sion". Hay una carta de constitución, por ejemplo, firmada por un tal prior Arnaldus y fechada el 19 de julio de 1116." (Op. cit. Pág. 115). Obviamente, Dios no llamó a los autores por el camino de la historiografía. No se dan cuenta de que están hablando de dos cosas distintas, que una cosa es la Comunidad Agustiniana de Santa María del Monte Sión y del Espíritu Santo y otra el Priorato de Sión. La primera, perfectamente real, apareció a comienzos del S XII (no se sabe quién fue su fundador ni la fecha exacta) y recibió su nombre por el edificio que ocupaban, Santa María que estaba en el monte Sión. Por si están un poco despistados, Santa María es la iglesia (no se conserva) construida en torno al Cenáculo (aún existe) y si recuerdan la tradición según la cual el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles cuando estaban reunidos en el Cenáculo comprenderán la coletilla al nombre de la Orden. Parte de los miembros de la orden de Santa María del Monte Sión se trasladaron a Orléans y sus posesiones pasaron a los jesuitas en el S XVII. El Priorato de Sión ya hemos visto cuándo y por quién fue fundado y a qué debía su nombre. Los autores no se dan cuenta ni siquiera cuando mencionan: "En los mismos archivos también se guarda una bula de 1178, promulgada por el papa Alejandro III, en la que se confirman oficialmente las propiedades de la Ordre de Sion." (Op. cit. Pág. 122) No se dan cuenta del absurdo de que una orden supuestamente secreta vea confirmadas oficialmente sus posesiones por una bula papal.

En fin, la obra tuvo un inmenso (e incomprensible) éxito. Plantard, supuestamente, debía estar muy contento. Por fin había salido del (relativo) anonimato e incluso los autores le habían entrevistado pese a que "El señor Plantard parecía ser un hombre ilocalizable..." (Op. cit. Pág. 236). Parece que no se les ocurrió buscar su nombre en la guía telefónica en donde el "ilocalizable" figuraba. Esa entrevista debió ser muy curiosa porque: "Una vez más nos pasó por la cabeza la idea de descartar la Prieuré de Sion tachándola de "secta" de lunáticos, por no decir de engaño descarado." (Op. cit. Pág. 242) El porqué no lo hicieron sí constituye un auténtico enigma, más aún cuando la persona que supuestamente concertó la entrevista con Pierre Plantard "de Saint-Clair" fue Jean-Luc Chaumeuil que ya había investigado el asunto de Rennes-le-Château y sabía las mentiras que se ocultaban detrás de él. Tal vez, la idea se les quitó de la cabeza al darse cuenta de que si se daban por enterados que el Priorato de Sión era una farsa se hubieran quedado sin libro que escribir.

La realidad, por el contrario, era la opuesta. Plantard no salía nada bien parado del libro y, además, el parentesco con la casa judía de David no es lo más apropiado para un notorio antisemita. Por otra parte, el éxito de la obra le colocó a la luz pública de una forma no deseada. Las afirmaciones que se realizaban en "El enigma sagrado" eran de tal calibre que iban a ser investigadas y no de una forma superficial. Plantard sabía perfectamente que tenía mucho que ocultar y que no iba a poder hacerlo. En esa situación (que otros han atravesado con anterioridad) hay, a priori, dos posibilidades, o no darse por enterado de que te han pillado mintiendo y seguir como si tal cosa, o retractarse, entonar el mea culpa y volverse a casita dejando de pretender ser el legítimo rey de Francia. En esta situación es cuando Plantard demuestra, una vez más, que fue el más genial de los creadores de mitos del siglo pasado porque encontró una tercera vía, pero esto será tema para la próxima y última entrega de esta serie.

21/04/2004

El enigma sagrado y otros enigmas más (IV)

grial.jpg"Le repetí la pregunta: ¿Por qué no lo publicó?. Esta vez De Sède me dio una respuesta calculada: Porque pensamos que podría interesar a alguien como usted, impulsarle a averiguarlo por sí mismo.
Esta respuesta, tan críptica como los misteriosos documentos del sacerdote, fue la primera insinuación clara de que el misterio de Rennes-le-Château iba a resultar ser mucho más que una simple narración sobre un tesoro perdido." Así narra Henry Lincoln su entrevista con de Séde a finales de 1970, después de haber leído "Le trésor maudit" (es decir, la versión en libro de bolsillo de "L´or de Rennes") en el verano de 1969. El texto ¿como no? proviene de "El enigma sagrado" por M. Baigent, R. Leigh y H. Lincoln. Traducción de Jordi Beltrán. Edita Círculo de Lectores, S. A. Barcelona, 2001.

En la Introducción (Pags. 17-20) de dicha obra, Mr. Lincoln narra cómo va interesándose cada vez más por el secreto de Rennes, cómo al avanzar su investigación va vislumbrando la trama que existe detrás del supuesto "tesoro". Todo ello, ¿acaso podría ser de otra forma? con la ayuda de Gérard de Séde. En los documentales para la BBC de los que ya hablamos en la primera entrega de esta serie todo discurre por los senderos previstos por el trío Plantard-de Chérisey-de Séde: Desciframiento de los pergaminos, conexión con la obra de Poussin "Les bergers d´Arcadie" (Los pastores de Arcadia, recuerden el mensaje oculto en el primer "pergamino de Saunière") que era uno de los cuadros cuya reproducción poseía el padre Sauniére como se señala en "El oro de Rennes" en su página 33 al igual que el San Antonio Eremita de Teniers, a los que también apuntaban la lápida de Marie de Negri supuestamente destruida por el párroco... No sucedió lo mismo cuando Mr. Lincoln decide investigar aún más y, para ello, consigue el apoyo de Mr. Baigent y Mr. Leigh ambos muy interesados por el Temple.

Era lógico. En la zona de Rennes-le-Château hubo asentamientos templarios, el primer libro de Gérard de Séde trataba del supuesto tesoro templario de Gisors, en "El oro..." una de las historias que se contaban sobre el supuesto tesoro era su procedencia templaria, el Priorato de Sión estuvo relacionado hasta la tala del olmo de Gisors en 1118 con el Temple...

Pero también Rennes-le-Château está en el Languedoc, en pleno territorio cátaro. En "El oro..." también se incluye la historia de los cátaros que huyeron del asedio de Montségur (último bastión del catarismo) llevando consigo el supuesto tesoro cátaro y otro de los libros de Gérard de Séde (publicado también en 1967) lleva por título: "Le trésor cathare" (El tesoro cátaro. Existe edición española con traducción de Guillermo Lledó en la colección Otros Mundos de la Editorial Plaza & Janés. Barcelona, 1968). En él puede leerse: "Los cátaros eran asimismo llamados patarins, de la palabra latina patera, que designa una copa. También aquí es sorprendente que a nadie se le haya ocurrido cotejar este término con el nombre de Mani o Maniqueo. Sabemos, en efecto, que ya los primeros maniqueos relacionaban ese nombre, que significaba gema, gema viviente..." y "Ahora bien; en la misma época en que los patarins prosperaban en las tierras de Oc, la imagen del citado vaso, de la mencionada piedra, se expande en una leyenda de gran belleza que fascina la mente de Occidente y cuyo brillo no será empañado ni su prestigio agotado por los siglos: la Busca del Grial." (Op. cit. Pág. 151) Desde que el escritor Otto Rahn escribiera en la década de 1930 "La Cruzada contra el Grial" (1933) y "La Corte de Lucifer" (1937) (Publicadas ambas en castellano por ediciones Rigal)la relación entre cátaros y grial han sido una constante en el esoterismo.

También nos hemos encontrado ya con María Magdalena. A su advocación se dedica la iglesia de Rennes-le-Château y los nombres de las edificaciones que levantó el padre Sauniére (Magdala y Betania) también se relacionan con ella. En Francia (y más concretamente en Provenza) está muy extendido el culto a la Magdalena por una antigua leyenda que señala que, después de los hecho narrados en los Evangelios, la Magdalena acabó por ir a vivir a Francia. Tal vez no sepan la exsitencia de antiguas leyendas según las cuales: "Algunos años después de la muerte, en el Gólgota, de Jesús el Nazareno, un barco se dirigía al puerto de Marsella. A bordo tenía fugitivos cristianos y conocidos por la Biblia: José de Arimatea, María Magdalena y su hermana Marta. Parece que, como opinan las leyendas eclesiásticas, llevaban consigo el Grial. Pero no debe haber sido la piedra, sino ese vaso en el que Jesús y sus discípulos comieron el cordero propiciatorio la noche del Jueves Santo, antes de ser traicionado y entregado a los esbirros por Judas Iscariote. Este vaso, se dice, habría encontrado al día siguiente, Viernes Santo, una aplicación más santa aún: en él se recogió en el Gólgota la sangre derramada del Crucificado. Cuando el Nazareno dijo , inclinó la cabeza y acabó su vida. Su cuerpo fue dejado en una tumba rocosa que José de Arimatea solícitamente había puesto a su disposición. Por esta causa, José fue arrojado por los judíos a la mazmorra y abandonado allí sin alimentos. Mas, ¡oh maravilla!, noche tras noche se le apareció un ángel al prisionero y le dio de comer del Grial, del sacrosanto vaso. Finalmente, José fue liberado por el propio Jesús que le encomendó llevar el vaso a otras tierras. Com María Magdalena y Marta, Dios se confió a Dios y al cuidado del mar. Y Dios quiso que olas y viento lo trajeran a Marsella. María Magdalena debe haberlo cuidado hasta el día de su muerte en una cueva del Grial situada en las proximidades de Tarascón, a orillas del Ródano." ("La Corte de Lucifer. Un viaje a los buenos espíritus de Europa." por Otto Rhan. Traducción de Rolando Mix. Edita Ediciones Internacionales Rigal S.L. Zaragoza. 1993. Pág. 61)

Por su parte, la presunta vinculación de los Templarios con el Grial arranca de la obra "Parzival" de Wolfram von Eschenbach en la que los encargados de custodiar el Grial reciben el nombre de Templeisen que es una palabra inventanda que no debería traducirse como Templario al menos sin señalar el problema. La edición española publicada en la colección Biblioteca Medieval por Siruela, Madrid, 1999 sí advierte sobre ello (Véase la nota 143 en la Pág. 395). En cualquier caso, para las corrientes esotéricas da lo mismo. Son Templarios y no hay más que hablar (eso si no se inventan chorradas como que Templeise es Templario en occitano). Por ejemplo, también en 1967, Louis Charpentier publicó "Les mystères templiers" (Los Misterios Templarios, traducción de Domènec Guimerà, Ediciones Apóstrofe, Barcelona, 1995). En ella se dice: "¿Qué consistencia puede tener aquel tesoro? ¿Oro, documentos? Sí, sin duda. Pero quizás más todavía.
El Grial." (Op. cit. Pág. 221)

Así pues, no era más que cuestión de tiempo que alguien relacionara estos tres aspectos con el Grial. Es posible que ello, en principio, no molestara al trío Plantard-de Séde-de Chérisey. Contribuiría a popularizar el mito de Rennes (las historias del Grial interesaban entonces y todavía hoy lo hacen. Son unas leyendas demasiado buenas como para que fuera de otra forma) y Plantard siempre podría pretender que el Priorato de Sión era el custodio de tan preciado objeto. Todo ello suponiendo que no fuera precisamente eso lo que buscaba de Séde al escribir en el mismo año de la publicación de "El oro de Rennes" su "El tesoro cátaro" con sus referencias al Grial.

El problema surge del esoterismo simbólico. El Grial no sería un objeto real sino un símbolo. Por otra parte, en el esoterismo de la época son frecuentes las referencias a que lo que acabó con el Temple fue, en realidad, la voluntad de acabar con un gran secreto. Por ejemplo, en 1970 Robert Ambelain publicó "Jésus ou le mortel secrets des Templiers" ("Jesús o el secreto mortal de los Templarios", traducción de María Luz Rovira, Ediciones Martínez Roca, Barcelona, 1982) en el que dice cosas como: "A raíz, sin duda, del descubrimiento de unos manuscritos efectuados por ellos en pueblos de Tierra Santa, o por medio de misteriosas conversaciones mantenidas con sabios árabes, con cabalistas judíos o con perfectos cátaros, unos maestres secretos, aparecidos un buen día de forma misteriosa, demostraron que el verdadero rostro del Jesús de la historia había resultado ser muy diferente al de la leyenda." (Op. cit. Pág. 17) El Jesús real (real para Mr. Amberlain, claro) era hijo de Judas de Gamala (el de la rebelión contra los romanos) y de María de Magdala. Tenía seis hermanos (uno de ellos su gemelo, Tomás) y se casó con Salomé, hija de Herodes Filipo y Herodías e hijastra, por el segundo matrimonio de su madre, de Herodes Antipas.

Desde la aparición en 1945 de la llamada Biblioteca de Nag-Hammadi en Egipto, conocemos parte de los Evangelios Gnósticos (publicados en español con el título de la Biblioteca de Nag-Hammadi en tres volúmenes por la Editorial Trotta). En alguno de ellos tiene una importancia fundamental María Magdalena, por ejemplo en el Evangelio de Felipe. Esto confirmó que para los cristianos gnósticos, su figura era primordial algo que ya era sabido desde que en 1896 los Museos Nacionales de Berlín adquirieron un códice estrechamente conectado con los de Nag-Hammadi. Contiene cuatro apócrifos "Apócrifo de Juan", "Sabiduría de Jesucristo", "La hija de Pedro" y "El Evangelio de María [Magdalena]" en el que Jesús transmite el conocimiento (o gnosis) oculto no a uno de sus discípulos sino a María ocasionando el disgusto de Pedro. Esto unido a las antiguas leyendas que presentaban a María como la mujer que derrama perfume de nardos sobre Jesús y la consideración de que ése es un gesto de amor (espiritual o terreno según los gustos) acabaron forjando un mito que todavía hoy colea, que María Magdalena era la esposa de Jesús.

De este tinglado entre las falsedades del Priorato de Sión, antiguas leyendas y afirmaciones esotéricas modernas va a nacer "El enigma sagrado". Sólo faltan dos elementos, una mala obra histórica de Zuckerman "A Jewish Princedom in Feudal France" NY, 1972 (Un principado judío en la Francia feudal) y el Grial símbolo de la sangre. Quede esto pendiente para el próximo artículo.

20/04/2004

El enigma sagrado y otros enigmas más (III)

davinci.jpgSin embargo, entre 1967 (publicación de "L´or de Rennes") y 1982 (publicación de "The Holy Blood and the Holy Grail") sucedieron numerosos acontecimientos que tienen importancia para nuestra historia. Además, hechos pretéritos que habían pasado desapercibidos (o casi) adquirieron trascendencia. Antes de empezar con ellos, quiero hacerles una advertencia. Lo dicho en las dos primeras entregas de esta serie está perfectamente documentado. No obstante, varios de los problemas que aparecerán en este capítulo sólo se basan en conjeturas que, aunque pretendo que sean ajustadas a la razón y a los hechos que ya hemos visto y a lo que veremos en próximas entregas, pueden no ser compartidas por Vds.

Volvamos a "El oro de Rennes". Un párrafo llama la atención en esta obra dedicada a intentar probar la existencia de un tesoro material que, proveniente del Templo de Jerusalén, habría sido conducido a Roma tras la conquista de la ciudad santa por Tito y que, a su vez, habría servido como botín a los visigodos antes de ser definitivamente ocultado en Rennes-le-Château. Salta a la vista precisamente porque no tiene nada que ver con objetos de oro: "Sea lo que fuere, por la gracia de autores modernos y confidenciales, el tesoro multiforme de Rennes se enriquece con un nuevo aspecto: no es ya solamente el oro oculto sino la sangre oculta, se convierte en tesoro dinástico y reaviva un mito cuyo papel político, en diversos momentos de nuestra historia nacional, estuvo lejos de ser desdeñable: el mito del Rey Perdido." (El oro de Rennes por Gérard de Séde. Traducción de Guillermo Lledó. Colección Otros Mundos. Editorial Plaza & Janés. Barcelona, 3ª edición, 1973. Pág. 121)

Dado que en las páginas precedentes habla de la supuesta supervivencia legítima de la dinastía merovingia a través de Sigesberto IV, hijo de Dagoberto II (según todas las fuentes documentales fue asesinado junto a su padre) podemos pensar que es una nueva falsificación de Philippe de Chérisey y Pierre Plantard. Sin embargo, los nombres en los que se basa esa información son los de Henri Lobineau y Madeleine Blancasall. Si vamos a la bibliografía (Op. cit. Págs. 221-224) aumenta la confusión. Como obras de Henri Lobineau figuran: "Génealogie des rois mérovingies et origine des diverses familles françaises et étrangères de souche mérovingienne, d´après l´abbé Pichon, le docteur Hervé et les parchemins de l´abbé Saunière, curé de Rennes-le-Château. Ginebra, 1956" (Genealogía de los reyes merovingios y origen de distintas familias francesas y extranjeras de linaje merovingio, según el padre Pichon, el doctor Hervé y los pergaminos del padre Saunière, párroco de Rennes-le-Château) así como algo mucho más enigmático: "Dossiers Secrets, París, 17, quai de Montebello." (Archivos Secretos, París, 17, andén de Montebello). Como obra de Madeleine Blancasall figura: "Les descendant mérovingiens ou l´énigme du Razès wisigoth" (traducido del alemán por Walter Celse-Nazaire). Ginebra.". (Los descendientes merovingios o el enigma del Razès visigodo) También en la bibliografía podemos encontrar "STUBLEINS (Eugène).- Pierres gravées du Languedoc. Limoux, 1884. (Tirada separada de las láminas XVI a XXIII, editada por el padre Joseph Courtauly, Villarzel-du-Razès, 1962.) (Piedras grabadas del Languedoc)

Esas obras, como ya dijimos anteriormente, son las fuentes para sostener la supuesta descendencia merovingia hasta la actualidad. ¿No habíamos quedado en que todo era un invención de Plantard y de Chérisey? Vamos por partes. Tanto Henri Lobineau como Madeleine Blancasall no existen (tampoco el supuesto traductor de la obra de ésta). Son pseudónimos que, en los casos de Blancasall y el traductor Celse-Nazaire apuntan a Rennes-le-Château (los arroyos Blanque y Sals rodean el pueblo y San Celso y San Nazario son los titulares de la iglesia de Rennes-les-Bains, localidad a menos de Kms. de Rennes-le-Château) pero ¿de quién? De la obra de "Lobineau" nadie parece tener noticias hasta el 18-01-1964 en que es registrada. Uno de sus contenidos es una genealogía de la familia Saint-Clair (recuérdese el "añadido" al nombre y apellido de Pierre Plantard realizado en 1975 para pretender vincularse con esta familia). Esa genealogía es idéntica a la que figura en una obra del propio Plantard sobre Gisors escrita en 1961. (Véase aquí información sobre este tema.)

En la obra de "Madeleine Blancasall" figuran dos "hechos" que se han incorporado a la mitología sobre Rennes, el hallazgo por el padre Saunière de los pergaminos (que ocultaban la clave del tesoro) en el interior de un pilar visigodo que todavía se conserva en la iglesia de María Magdalena de Rennes (de Sède y sus coautores lo recogen en las pags. 29 y 30 de "El oro..." e incluyen una reproducción fotográfica del mismo) y las dos extrañas lápidas sepulcrales de Marie de Negre que el padre Saunière destruyó aunque, para entonces, ya habían sido incluidas en la obra de Eugène Stublein antes citada. (De Sède y sus coautores lo narran en las págs. 39-41 e incluyen reproducciones de ambas.)

En este punto, es necesario hacer algunas aclaraciones. Los pergaminos, ya lo dijimos en un capítulo anterior, son una falsificación reconocida. No obstante, es posible, a priori, que sí existieran unos pergaminos auténticos que serían los que según "Madeleine Blancasall" aparecieron en el interior del pilar visigodo. Sería aceptable excepto por un pequeño detalle que revela Jean-Luc Chaumeuil en su obra "La Table d´Isis ou le Secret de la lumiére" Editions Guy Trenadiel, 1994. Ese pilar no es una antigüedad visigoda sino una reproducción relativamente reciente realizada circa 1890 ya que esa fecha figura en uno muy semejante que se conserva en la cercana ciudad de Carcassonne. Antes de que puedan pensar en que el Rennes puede ser auténtico y el de Carcassonne una copia, si observan la fotografía incluida en "El oro..." podrán leer un rótulo que reza: "Mission 1891". Sorprendentemente, parece que los autores no se dieron cuenta de ese "pequeño" detalle.

Sobre las lápidas de Marie de Negre supuestamente reproducidas de la obra de Stublein de 1884, la segunda de ellas presenta el dibujo de una araña... que se parece extrañamente (si la giramos 180º) al pulpo que aparece en la obra de Paul La Cour (recuérdese que este esoterista galo era amigo de Plantard y de Philippe de Chérisey) "L´Ere du Verseau" (La Era de Acuario) de 1937, y ambos están relacionados con la figura que aparece en uno de los papeles de "Les Dossiers Secrets" (de los que hablaremos más adelante). No obstante, es posible, a priori, que el dibujo de la lápida fuera auténtico y que los otros dos sean copias. Sería aceptable de no ser por dos detalle, que la firma que aparece en la lámina es falsa y que la inscipción de la lápida: RÉDDIS RÉGIS CÈLLIS ARCIS fue creada por un periodista local en 1905 según J-L Chaumeuil en la obra anteriormente citada. (Más información sobre este tema aquí y aquí)

Tenemos que las obras escritas contienen datos falsos y que esos datos las relacionan con Pierre Plantard y Philippe de Chérisey. Parece lógica la sospecha de que ellos son sus auténticos autores. Tal vez sea una coincidencia (no lo creo) que tanto "Lobineau" como "Blancasall" publicaran sus obras en la ciudad suiza de Ginebra y que el primer obispado suizo fuera el de Sión.

Habíamos dejado para más adelante el hablar de "Les Dossiers Secrets", también obra de "Henri Lobineau" ya que ese nombre es el que figura en la carpeta que los contiene. Se encuentran depositados en la Biblioteca Nacional de Francia en París (como no dejan de señalar todos los que se ocupan de ello, están registrados como 4.º Im1 249). Consisten en una serie de genealogías sobre la descendencia de los merovingios (basadas en la genealogía contenida en el artículo publicado en "Cahiers de l´Histoire" en su primer número de 1960 que ya mencionamos en la anterior entrega de esta serie, pero a las que se añadían los datos ficticios que enlazan con Pierre Plantard) así como datos relativos a una supuestamente antigua y secreta orden, el Priorato de Sión cuyo primer gran maestre cuando la orden se separa de la de los Templarios en el episodio de la tala del olmo de Gisors en 1188 fue Jean de Gisors al que sucederían otros como Marie de Saint-Clair, Nicolás Flamel, Sandro Filipepi (alias Botticelli), Leonardo da Vinci, Robert Boyle, Isaac Newton, Víctor Hugo y Claude Debussy hasta llegar a Jean Cocteau. Las pretensiones no son nada modestas para un Priorato que, como ya dijimos, había sido creado en realidad en 1956.

¿Qué une Rennes-le-Château con el Priorato? Los célebre pergaminos supuestamente encontrados por el padre Saunière y, en realidad, fabricados por Philippe de Chèrisey. El trío autor de "El oro de Rennes" fue muy inteligente. Supuestamente apuntaron a un objetivo (el tesoro material) cuando lo verdaderamente importante era el Rey Perdido. La "triada capitolina" incluyó una reproducción de los pergaminos (Págs. 138 y 141 en la edición antedicha) pero no su desciframiento. No obstante, por si acaso algún lector es un poco torpe, señalaron que en el primero hay 128 letras que no tienen ningún significado y que en el segundo hay letras señaladas. No había más que esperar a que alguien investigara y encontrara los mensajes:

BERGÈRE PAS DE TENTATION QUE POUSSINS TENIERS GARDENT LA CLEF PAX DCLXXXI PAR LA CROIX ET CE CHEVAL DE DIEU J´ACHEVE CE DAEMON DE GARDIENT À MIDI POMMES BLEUES (Pastora ninguna tentación que Poussins [y] Teniers guardan la llave [o la clave] paz 681 por la cruz y este caballo de Dios yo destruyo este demonio guardián a mediodía manzanas azules) y

A DAGOBERT II ROI ET À SION EST CE TRÉSORS ET IL ET LÀ MORT (A Dagoberto II rey y a Sión pertenece este tesoro y el está allí muerto).

La trampa tendida por "Henri Lobineau" (por cierto, la calle Lobineau de París pasa por delante de la iglesia de San Sulpicio... en la que había sido sacristán Pierre Plantard) estaba preparada. Si en "El oro de Rennes" se sugería, los documentos en los que se basaba afirmarían. Sólo faltaba que alguien soñara con el tesoro y se dedicara a seguir la pista. No tardarían en tener éxito. Henry Lincoln mordió el anzuelo.

No obstante cometieron un error, olvidarse que en cuestiones esotéricas siempre hay alguien que puede llegar mucho más allá de lo previsto. Lincoln fue tanto la respuesta a sus esperanzas como su peor pesadilla.

19/04/2004

El enigma sagrado y otros enigmas más (II)

plantard.jpgMonsieur Pierre Plantard (que desde 1975 se hizo llamar Pierre Plantard de Saint-Clair) fue todo un personaje (bastante impresentable, pero, reconozcámoslo, original como pocos). Parafraseando el título de un conocido cuento (en el que se basó una buenísima película) de Kipling, Pierre Plantard fue el hombre que quiso ser rey y no de un remoto e inexistente país asiático (que se parece mucho a Afganistán) sino de la mismísima Francia.

Antimasón y antijudío, creía en la regeneración de su país mediante una vuelta a sus orígenes (como verán, los musulmanes no son los únicos que deben padecer a los integristas) que, para él, se concretaban en la antigüedad, en los galos y en la Caballería medieval (el que la Caballería no fuera nunca lo que el Sr. Plantard imaginó, no tuvo para él mayor importancia). A lograr ese objetivo dedicó toda su vida. Como otros muchos soñadores, al final vio cómo sus sueños se convertían en una pesadilla ("El enigma sagrado") de la que renegó. Tal vez la antigüedad clásica (o quizás Dante) hubiera sabido apreciar una suerte de justicia poética en que un notorio antisemita terminara convirtiéndose (a los ojos de mucha gente) en descendiente directo de los judíos Jesús de Nazareth (alias Jesucristo) y María de Magdala (alias la Magdalena). El camino que condujo a esa paradoja está, ya lo aviso, lleno de mentiras por todas partes comenzando ¿como no? por las del propio Pierre Plantard. Para intentar encontrar un hilo de Ariadna que nos guíe por ese dédalo de falsedades nos remitirimos a los documentos existentes (que pueden encontrar reproducidos aquí en francés aunque la página en sí esté en inglés).

Ya que las andanzas de Mr. Plantard anteriores a la aparición del Priorato de Sión no nos interesan demasiado (aunque pueden encontrarlas documentadas en la página anteriormente citada) comencemos por el principio, el Priorato de Sión (supuesto círculo secreto de la Orden Templaria) fue constituido en realidad en 1956 (la petición de inscripción como asociación pueden encontrarla Vds. aquí y aquí). El nombre deriva de uno de los objetivos de la asociación según figura en los Estatutos (que pueden encontrar aquí). Textualmente dicen: "A l´aide de ses membres elle réalisera au lieu dit: Montagne de Sion (Hte-Savoie) un PRIEURE, qui servira de centre d´etudes, de meditation, de repos et de prières." (Con la ayuda de sus miembros, ella [la asociación) realizará en el lugar llamado: Montaña de Sión (Alta Saboya) un PRIORATO que servirá de centro de estudios, de meditación, de descanso y de oración).

Como habrán podido leer en la solicitud de inscripción del Priorato de Sión, su presidente era André Bonhomme. En 1973 dimitió como tal (la carta la tienen aquí y posteriormente declararía que la idea original del Priorato no tenía nada que ver con lo que Plantard estaba haciendo. Sus declaraciones pueden encontrarlas aquí

Antes de eso, el Priorato languidecía como ya hicieron las demás asociaciones en las que Mr. Plantard había tenido participación. En 1960 leyó un artículo en Les cahiers de l´Historie en el que se aseguraba que Dagoberto II había sido el último rey legítimo de los Merovingios. A partir de ahí, concibe la idea de presentarse como heredero de Dagoberto II. Para ello comienza a fabricar falsas genealogías (un interesante artículo sobre el tema pueden encontrarlo aquí de la mano de Paul Smith y en inglés, claro). Como estos trabajos no logran la menor repercusión, Mr. Plantard decide recurrir a instancias superiores, a nuestro viejo conocido Gérard de Séde. En 1979, Plantard confesará parte de la verdad: "Car si tous les lecteurs savent que ce livre est la réédition de "L´OR DE RENNES" publié pour la premiére fois en Novembre 1967 aux Edition RENE JUILLARD, presque tous ignorent que l´écrivain GERARD de SEDE fut la prête nom de mes oeuvres." (Porque si todos los lectores saben que ese libro es la reedición de "EL ORO DE RENNES" publicado por promera vez en noviembre de 1967 por Ediciones RENE JUILLARD, casi todos ignoran que el escritor GERARD de SEDE fue el testaferro de mis obras.) "Le 17 Juillet 1965, le manuscrit de L´OR DE RENNES étant achevé, suivant mon accord antérieur avec les Editions JUILLARD, j´en informais Mr. Pierre SAVET, Directeur d´éditions. C´est Melle Janine MUSY qui me fit réponse. Notre rencontre eut lieu le Lundi 26 Juillet 1965, et après lecture, la publication fut décidée." (El 17 de julio de 1965, el manuscrito de EL ORO DE RENNES estaba terminado, siguiendo mi acuerdo previo con las Ediciones JUILLARD, informé de ello al Sr. Pierre SAVET, Director editorial. La Srta. Janine MUSY me contestó. Nuestro encuentro tuvo lugar el lunes 26 de julio de 1965 y, después de la lectura, se decidió la publicación.) "Ne desirant pas voir "mon nom" figurer comme "auteur" de cet ouvrage, j´ai contacté Gérard de SEDE en Décembre 1965. Celui-ci ignorait totalement l´existence de RENNES-LE-CHATEAU, mais il était mon co-auteur du livre "LES TEMPLIERS SONT PARMIS NOUS" et j´avais pour lui la sincère amitié du maitre a son meilleur compagnon. Par acte du 31 Janvier 1966 enregistré nº H 27276, Gérard de SEDE, contre 35% de mes droits d´auteur, cedait SON NOM pour "L´OR DE RENNES". (No deseando ver figurar "mi nombre" como autor de esta obra, contacté con Gérard de SEDE en diciembre de 1965. Éste ignoraba totalmente la existencia de RENNES-LE-CHATEAU, pero era mi co-autor del libro "LOS TEMPLARIOS ESTÄN ENTRE NOSOTROS" y yo tenía con él la amistad sincera del maestro a su mejor oficial. Por escritura de 31 de enero de 1966 registrada con nº H 27276, Gérard de SEDE, a cambio del 35% de mis derechos de autor, cedía SU NOMBRE para "EL ORO DE RENNES".) "...nous pensions publier L´OR DE RENNES sous le nom de Philippe de CHERISEY..." (...pensamos publicar EL ORO DE RENNES bajo el nombre de Philippe de CHERISEY...) "Lors de ma réception des volumes envoyés par les Editions JULLIARD le 10 Novembre 1967, grande fut ma stupéfaction de lire aux pages 132 à 137 un commentaire où il est question de Mr. DEBANT et du Colonel ARNAUD et agrémenté de la reproduction de "faux parchemins" ainsi que du trucquage de certaines de mes photos. L´enquête révéla que Gérard de SEDE avait profité de son travail de correction des épreuves pour introduire dans l´ouvrage des éléments de sa pure fantaisie." (Entonces a la recepción de los volúmenes enviados por Ediciones JULLIARD el 10 de noviembre de 1967, fue grande mi estupefacción al leer en las páginas 132 a 137 [137 a 144 en la edición española de la colección Otros Mundos de Plaza & Janés) un comentario en el que se trata del Sr. DEBANT y del Coronel ARNAUD y adornado con la reproducción de los "falsos pergaminos" así como el trucado de alguna de mis fotos. La investigación revela que Gérard de SEDE se había aprovechado de su trabajo de corrector de pruebas para introducir en la obra elementos [producto] de su pura fantasía.)

Es parte de la verdad, pero no toda. Por de pronto contrasta la detallada información que suministra de su autoría de "El oro de Rennes" con la información de pasada de que también fue co-autor de "Los Templarios están entre nosotros". Francamente, esto no me parece creíble. Más parece que él, la editorial o ambos recurrieron no a un amigo sino a una firma que ya era conocida dentro del campo del esoterismo y más si había un tesoro oculto por el medio. La afirmación de que él no sabía nada de los falsos pergaminos y que eran fruto de la pura fantasía de Gérard de Séde tampoco es cierta. En una carta del abogado Boccon-Gibod dirigida a Philippe de Chérisey (la persona que Plantard proponía como testaferro de "El oro de Rennes" si no llegaba a un acuerdo económico con de Séde) que pueden escontrar reproducida aquí se lee: "...et j´écris aussitôt à la Maison JULLIARD ainsi qu´à Monsieur de SEDE, pour protester contre l´utilisation sans autorisation, des deux parchemins de votre fabrication et deposés à mon étude, ceci dans l´ouvrage: L´OR DE RENNES." (...y yo escribo en seguida a la Casa [Editorial] JULLIARD y también al Señor de SEDE, para protestar contra la utilización sin autorización, de los dos pergaminos de vuestra fabricación y depositados en mi despacho, en la obra: EL ORO DE RENNES.) La fecha de la nota es de octubre de 1967, antes de que se comercializara el libro. Queda en el aire una pregunta ¿sabía Plantard que Chérisey era el autor de la falsificación de los pergaminos? Parece difícil que fuera de otra forma cuando eran íntimos amigos. Una reveladora carta de de Chérisey a Plantard pueden encontrarla aquí. Si necesitan una prueba más concluyente, esta otra carta de Philippe de Chérisey dirigida a Pierre Plantard y en la que dice: "Il prétend maintenant que son nom est cité comme propietaire du tresor de Rennes dans un des parchemins (celui de ma fabrication)..." (Ahora pretende que su nombre está citado como propietario del tesoro de Rennes en uno de los pergaminos (el de mi fabricación)..."

Si necesitan más pruebas de que los célebres pergaminos de Rennes-le-Château que son piedra angular de la obra de Gérard de Séde (y de Plantard y de Philippe de Chérisey) son una falsedad por obra nuevamente de Paul Smith pueden encontrar aquí las 19 razones por las que los pergaminos son obra de de Chérisey.

Tenemos una asociación fundada en 1956, un hombre que pretende ser el legítimo descendiente del último de los legítimos monarcas merovingios, un amigo que se dedica a falsificar pergaminos (y ambos con amigos comunes -el más conocido Paul Le Cour- en los círculos esoteristas galos) y un escritor con una cara de cemento armado. ¿Podía liarse aún más la madeja? Podía. Bastó para ello que Baigent, Leigh y Lincoln escribieran "El enigma sagrado".

18/04/2004

El enigma sagrado y otros enigmas más (I)

gisors.jpgUno de los aspectos que nunca dejarán de sorprenderme del mundillo esotérico en su vertiente pseudohistórica es la facilidad con la que textos ya desprestigiados vuelven a ponerse de actualidad. Sea por la poca imaginación de las nuevas generaciones de pseudohistoriadores, sea porque las buenas historias nunca mueren, la pseudohistoria parece hacer buena la creencia en el "eterno retorno".

Me venía esto a la mente (habitualmente vacía y, por tanto receptiva a idear nuevas paridas) cuando el historiador y periodista Julio Arrieta comentaba en una lista de correos sobre escepticismo (hay gente para todo) que la editorial Martínez Roca anunciaba la reedición de ese cúmulo de disparates que lleva por título "El enigma sagrado". La razón, aunque no lo digan, es que este engendro se ha puesto de actualidad por ser citado en el éxito de ventas "El código da Vinci" por Dan Brown, quizás la peor novela histórica desde que Umberto Eco perpetró "El nombre de la rosa" aunque el escritor italiano tiene tres ventajas sobre el americano:
1- Puestos a "inspirarse" en obras ya publicadas, "Las mil y una noches" son mucho más interesantes que "El enigma sagrado".
2- D. Umberto, después de ese primer tropiezo, supo escribir novelas mucho mejores que su ópera prima algo que don Dan (suena como una campana desafinada) todavía tendrá que demostrar.
3- El Sr. Eco nunca ha pretendido que su novela fuera otra cosa que una ficción (con mucha mala "leche" por cierto, porque lo de imaginar a Borges como asesino...) mientras el Sr. Brown sostiene que su escrito se basa en exhaustivas investigaciones. Lo primero puede ser totalmente cierto, yo acabé exhausto de tanto reír al leer "El enigma sagrado", aunque lo de investigaciones no cuadra bien a la actividad de leerse un par de pésimos textos pseudohistóricos y creérselos como si fueran palabra de Dios, gloria a ti, Señor Jesús.

Dejemos al Sr. Brown y su bodrio rechazado por múltiples editoriales (lo que me hace recuperar parcialmente la confianza en ellas) que ya tendremos tiempo de volver sobre él cuando estrenen la película made in Jolibú que sin duda alguien realizará (tiemblo al pensar en el resultado) y vamos con "El enigma sagrado". Por de pronto, éste es el imaginativo título con el que se publicó en castellano "The Holy Blood and the Holy Grail" (La Santa Sangre y el Santo Grial) obra del psicólogo Michael Baigent, del novelista y cuentista (dicho sea sin intención peyorativa alguna) Richard Leigh y de Henry Lincoln cuya profesión me resulta desconocida aunque fue él el que convenció a la BBC para rodar dos documentales "The lost treasure of Jerusalem" (El tesoro perdido de Jerusalén) y "The priest, the painter and the devil" (El sacerdote, el pintor y el diablo) en 1972 y 1974 respectivamente, basados en la obra "L´or de Rennes ou la vie insolite de Berénger Saunière, curé de Rennes-le-Château" (traducida en 1970 al español como "El oro de Rennes o la vida insólita de Berénger Saunière, párroco de Rennes-le-Château") por Gérard de Sède, publicada en 1967.

Eato supone ya un primer enigma ¿en qué estaba pensando la BBC para aceptar realizar sendos documentales sobre una obra tan delirante como la de Gérard de Sède? Eso sí es un misterio y no las andanzas del padre Saunière. Como el tema de la fortuna del sacerdote supongo que ya sólo es conocido por los que peinamos canas o por los muy apasionados a la lectura de obras pseudohistóricas (categorías en las que no sé si se incluyen Vds.) les aclaro que el padre Sauniére cuando se hizo cargo de la parroquia de Rennes-le-Château (1885) encontró que el templo (dedicado a María Magdalena) se caía a cachos. Después de unos años, restauró la iglesia (obra terminada en 1891) y se construyó para sí mismo dos edificios, una torre neogótica (Tour Magdala) que empleaba como biblioteca y una villa (Villa Bethania) que pasó a ser la casa parroquial. ¿De dónde surgió el dinero? Pues el asunto está bastante claro. por una parte de donaciones como la efectuada por el conde de Chambord y especialmente de la venta de misas, motivo por el que fue juzgado por el Obispo de Carcassone en 1910 y condenado a la prohibición de ejercer su ministerio. A su muerte en 1917, sus propiedades pasan a su gobernanta Marie Dernaud que en 1945 vende Villa Bethania al matrimonio Corbu que pensaba instalar un restaurante en el edificio. Como Rennes es un pueblecito (situado al sur de Carcassonne) parece que el negocio no iba demasiado bien por lo que Noël Corbu se dedica a propalar (tal vez a crear) cuentos sobre la existencia en Rennes de un gran tesoro que habría sido encontrado por el padre Sauniére con la probable esperanza de atraer a cazadores de mitos. Estas historias encontraron eco en el periódico La Depeche du Midi a mediados de la década de los 50 que posiblemente fue la fuente para que Robert Charroux las incluyera en su libro "Trésors du monde enterrés, emmurés, engloutis" (Tesoros del mundo enterrados, emparedados, tragados).

En esta misma época Gérard de Séde había pasado de criar cerdos a escribir un libro divertidísimo "Les templiers sont parmi nous - L´enigme de Gisors" (Los Templarios están entre nosotros - El enigma de Gisors) de 1963. Según de Séde en 1959 cuando estaba criando cerdos se presentó ante él un vagabundo llamado Roger Lhormoy. Acogido por el futuro escritor, Lhormoy le cuenta su historia que comienza cuando era eclesiástico y exorcista y lo abandona todo para buscar el tesoro escondido en el castillo de Gisors, su localidad natal. En 1929 es nombrado guardián y jardinero del castillo. Al comienzo de la II Guerra Mundial el castillo es cerrado al público y Lhormoy aprovecha para comenzar a excavar en el lugar que él cree se oculta un tesoro fabuloso. Finalmente en 1946 encuentra una cámara subterránea y en ella 30 cofres (que no abre). Cuando en Gisors se enteran del hallazgo, Lhormoy es despedido por hacer excavaciones sin permiso y el pozo abierto por él es cegado por resultar peligroso. Posteriormente, consigue capital para reiniciar las excavaciones, pero las condiciones impuestas por la alcaldía de Gisors para permitirlas son de tal calibre que los socios se retiran. Lhormoy vuelve a excavar cada noche colándose en el castillo. De Séde visita las galerías excavadas por Lhormoy aunque no llega hasta la supuesta cámara del tesoro. No obstante, publica un resumen de la historia incluyendo un plano de la cripta basado en la descripción de Lhormoy. Recibe una llamada de alguien que desea permanecer en el anonimato y que le indica que esa cámara es idéntica a una que figura en unos documentos que posee y que indican que allí está depositado el mítico tesoro de los Templarios. Después de tragarse estas fábulas, no sorprende demasiado que de Séde divague por los caminos de la alquimia, de la papisa Juana, de los estatutos secretos de Roncelinus, del Bafomet, de la herencia templaria recogida por la Francmasonería, los neotemplarios de Fabré-Palaprat, la Sociedad del Solomillo y el Levitikon (según este documento, el primer gran maestre del Temple habría sido ni más ni menos que Jesucristo) que culminan con la invitación a que de Séde asista a la recepción de un nuevo templario que resulta ser D. Jaime de Mora y Aragón (si llegados a este punto no están con la sonrisa en el rostro es que son Vds. gente con un extraño sentido del humor). Como todo hay que decirlo, el primero que no parece tomarse en serio muchas de estas cosas es el propio de Séde (no me extraña, porque lo de la Orden del Solomillo...)

Regresa de Séde a Gisors después de esta incursión por todas las chorr... leyendas pseudotemplarias para hablar de la jornada de Gisors y la tala del olmo (ya veremos después de qué va esto). En un post-scriptum de 1976, de Séde reconoce que a raíz de la publicación de su libro se realizaron excavaciones en el castillo de Gisors en el que se encontró... nada. Ni cámara subterránea, ni cofres, ni tesoro alguno. Eso sí, como consecuencia de tanto horadamiento de la tierra, la torre del castillo se resquebrajó. Por cierto, si se están preguntando quién fue el idiota que autorizó las excavaciones basándose en una obra que no presenta ni una prueba de lo que asegura, fue el ministro de Cultura de Francia, André Malraux.

En fin, de Séde había escrito una obra sobre tesoros enterrados, pervivencia de una vieja orden militar, manuscritos sorprendentes... El que fuera un inmenso fiasco es lo de menos. Alguien había tomado buena nota del éxito del libro. De esa persona hablaremos en la siguiente entrega de esta serie, de momento sólo diremos su nombre, Pierre Plantard y el de la supuesta sociedad secreta con la que estaba vinculado, el Priorato de Sión. Ambos son fundamentales para entender lo sucedido a continuación.

07/02/2004

La II Batalla de los Huesos

lapedo.jpgPocos lugares resultan más improbables para una contienda intelectual que las Bad Lands (Malas Tierras) de los EEUU. Pocos soldados, a priori, menos predestinados a la liza que Edward Drinker Cope, que fue enviado por su padre (cuáquero y, por tanto, opuesto a la violencia) a Europa para que no tuviera que combatir en la Guerra de Secesión, y Othniel Marsh, sobrino del millonario George Peabody. Difícil resulta imaginar una causa más prosaica para iniciar una guerra intelectual que una leyenda sioux y un telegrama trabucado, pero todo esto sucedía en los EEUU de finales del S XIX, un tiempo y lugar en lo que casi todo era posible, hasta que Marsh fuera protegido y adoptado (le llamaban Wiscasa-Pahi-Huhu, el Hombre que Desentierra los Huesos) por los sioux que, simultáneamente, tenían una cierta "discrepancia de pareceres" con otro blanco, un megalómano apellidado Custer en un lugar que llevaba el improbable nombre de Little Big Horn.

En un tiempo y lugar adecuado para el nacimiento de mitos, el enfrentamiento de Cope y Marsh conocido como The Battle of Bones pasó a la Historia y no sólo por sus resultados científicos (popularización de la Paleontología, del nombre de Dinosaurios y ochenta nuevas especies descubiertas) sino también porque fue un escándalo público por las artimañas a las que recurrieron los dos científicos. Si esto fuera una película de Hollywood, el luchador Cope se hubiera impuesto a su competidor que contaba con los millones (y las influencias políticas) de su familia. Como es una historia real, el "Poderoso Caballero" inclinó desvergonzadamente la balanza hacia Marsh aunque el contrataque de Cope empleando la prensa (en concreto, al New York Herald)consiguió que ambos acabaran perdiendo cuando el gobierno estadounidense "cortó el grifo" del dinero público para financiar expediciones paleontológicas. Veinte años después de comenzar, la Battle of Bones concluyó con la muerte de Cope en 1897. Dos años después le siguió su rival. Ambos acabaron prácticamente arruinados aunque la Paleontología se había enriquecido extraordinariamente. En una suerte de justicia poética, el gran paleontólogo de la siguiente generación fue el discípulo de Cope, Henry Fairfield Osborn.

En otra ocasión les contaré con mayor detenimiento tanto las historias de la Batalla de los Huesos como los despropósitos del coronel Custer (es curioso como unos temas se imbrican en otros), pero sirva este preámbulo como aviso de hasta qué punto las disputas científicas pueden alcanzar una virulencia extraordinaria. Si en lugar de hablar de huesos de Dionosaurios hablamos de restos humanos, pueden hacerse una idea de los extremos que podemos alcanzar. En realidad, la Batalla de los Huesos se reproduce cada cierto tiempo. Las discusiones sobre qué ejemplares corresponden a no a una especie, a las relaciones entre especies, a la "humanidad" o no de las especies, a lo que eran o no capaces de hacer los individuos de esas especies... se encuentran a la orden del día. Como además es un tema que interesa, esas disputas académicas suelen acabar en los medios de comunicación. Pocas veces un descubrimiento científico es noticia de primera plana pero, por ejemplo, lo fue Toumaï, los restos con siete millones de años de antigüedad encontrados en Tchad y que presentan una extraña mezcla de características humanas y simiescas. Algunas veces, esos descubrimientos se ven envueltos en agrias polémicas que, en ocasiones, han acabado ante los tribunales.

¿A que viene todo esto? Pues a suministrar un marco adecuado al primer capítulo de "Memoria de España" emitido el pasado 3 de febrero en la primera cadena de TVE. Antes de seguir, me permito hacer una declaración personal. Me siento muy feliz de que la televisión pública dedique sus esfuerzos a una serie de documentales de contenido histórico (después de la emisión de Planeta Encantado con sus contenidos pseudohistóricos y esotéricos, lo menos que se podía pedir era que también se diera voz a la Historia con rigor metodológico). También me siento feliz de que la audiencia fuera amplia, con picos de 4,5 millones de espectadores que viene a suponer el mentís a que la divulgación histórica o científica no interesa al gran público. Espero que la emisión mañana de la nueva serie documental Atlantis de la mano del conocido divulgador científico Miguel Toharia se vea coronada con el mismo éxito y que como fruto de esas experiencias positivas, las diferentes televisiones se planteen dar más cancha a la divulgación y muchos menos a los cotilleos sobre la sexualidad de Fulanito o Peranganita. Por todo ello estoy muy satisfecho, por desgracia no puedo decir lo mismo de la realización y de algunos aspectos del contenido del programa.

Por descontado, la divulgación es difícil. Es complejo encontrar el punto medio entre rigor metodológico y espectáculo. Si falla lo segundo tendremos un buen producto que, sin embargo, no divulgará nada porque nadie lo verá. Si falla lo primero, tendremos que se estará divulgando algo que no es Historia, Ciencia... Tal vez por esa dificultad es por lo que muy pocos científicos de renombre han intentado hacer divulgación (por supuesto, hay gloriosas excepciones como Stephen Jay Gould, Richard Leakey, Edward Osborne Wilson o Juan Luis Arsuaga) y por lo que algunos intentos de divulgación han acabado en fracaso comercial o, peor aún, en divulgación de conceptos erróneos. Sólo cuando los dos términos consiguen estar en equilibrio se produce el pequeño "milagro" de hacer sencillo y atractivo lo que ha costado tiempo y esfuerzo descubrir.

La serie "Memoria de España", en mi opinión, no lo ha logrado y temo que la audiencia no logre alcanzar las mismas cifras por los fallos que presentó. En un documental que va a ser emitido por televisión no se pueden descuidar los aspectos visuales. Ya que se optó por la dramatización, en este tiempo en la que puede hacerse casi cualquier cosa gracias a las técnicas de creación de imágenes por ordenador, cuando hemos visto a un T-Rex y a unos Velocirraptores (muy creciditos ellos) perseguir a su comida humana con aspecto de total realidad, no parece de recibo que el tigre de dientes de sable fuera un tigre de Bengala disfrazado o que los Homo Heildelbergensis parecieran los paisanos del pueblo de al lado mal caracterizados. El maquillaje tiene sus límites y uno de ellos quedó patente, no puede hacer que un Homo Sapiens Sapiens parezca un Homo Heilderbergensis por mucho que se pueblen y eleven las cejas y por mucho relleno que se pongan en la boca. Por descontado que la opción de creación por ordenador es más cara y exije más tiempo, pero al menos no da la mala impresión de estar viendo a unos actores disfrazados con los dientes llenos de mugre pero, por lo demás, muy limpitos ellos (de verdad que los baños de agua caliente, los geles, las lavadoras y los detergentes al jabón de Marsella vinieron mucho después...).

Pero esto pueden atribuirlo sin demasiado miedo a equivocarse a mi personalidad perfeccionista, a mi forma de ser de tiquismiquis total o a mi vocación de moscón cojonero. Más grave, me parece, la facilidad con la que se aceptó el bifaz Excalibur como prueba de ritos funerarios, de que un único útil lítico proviene de una deposición voluntaria y no de una deposición accidental. Me explico. En la Sima de los Huesos hay restos de treintaytantos individuos (al menos 32) y un único útil lítico. ¿Se depositó voluntariamente o se le extravió a uno de los que condujeron allí los cadáveres? Si aceptamos la primera opción ¿por qué en un caso sí se depositó un bifaz y en los traeintaytantos casos restantes no se documentan ajuares de ningún tipo? Ojo, por descontado que podrá sostenerse esa interpretación si, por ejemplo, resultara que Excalibur no fue empleado nunca, si se puede demostrar que su colocación en el yacimiento impide la opción de una deposición accidental y, por tanto, tuvo que dejado allí a propósito; pero nada de esto se dijo. Fue un mero "como hemos encontrado esta bifaz (se estuvieron todo el documental hablando de los bifaces en femenino aunque sea más frecuente hablar de un hacha bifaz que de una hacha bifaz) queda demostrado que se depositó intencionadamente." Pues no. Así no se puede sostener esa afirmación.

Pero cuando se me pusieron los pelos como escarpias es cuando la locutora dijo (minuto 43 del programa y hablando sobre las relaciones entre los Sapiens Sapiens y los Neandertales): "Un hallazgo sí parece probar su efecto. En Lagar Velho (la locutora lo pronunció como Lagarbel) una tumba muestra los restos de un niño cuyos rasgos son mixtos de Neandertal y de Sapiens Sapiens." Las bucólicas imágenes mostraban a una mujer Neandertal acercándose a un grupo de cuatro cazadores Sapiens Sapiens. Afortunadamente la imagen no fue más allá porque el resto no hubiera sido apto para menores.

¿Qué hay de cierto en ello? Pues que en 1999 Joao Zilhao (el teclado en castellano no me deja escribir bien su nombre, pongan mentalmente una raya ondulada encima de ambas aes), Erik Trinkaus y otros publicaron el hallazgo en Lagar Velho (Portugal) del conocido como "Niño de Lapedo" al que describían como un híbrido de Sapiens Sapiens y Neandertal porque tenía características comunes a ambos. En el mismo número de la revista, Tatersall y Schwartz contestaron negando tal carácter de híbrido. Dado que tanto Trinkaus como Tatersall son dos de los más eminentes expertos mundiales en Neandertales lo que siguió fue una reedición de la Batalla de los Huesos, con acusaciones a nivel personal de falta de ética, de incompetencia científica...

Como suele suceder, con el tiempo transcurrido se pueden ver las cosas con más calma. Los restos del "Niño de Lapedo" tienen dos problemas intrínsecos y otros dos extrínsecos. Los problemas intrínsecos son: es el esqueleto de un niño lo que siempre resulta complejo por las diferencias anatómicas entre niños y adultos (más aún cuando la "prueba" consistía precisamente en las proporciones de los huesos) y, por desgracia, el cráneo quedó destruido por la excavadora que cavaba la zanja en la que se encontró. Así pues, lo que más hubiera contribuido a establecer la supuesta hibridación entre Neandertales y Sapiens Sapiens había desaparecido. Los problemas extrínsecos son que la datación por C-14 de restos orgánicos relacionados con el esqueleto arrojó un resultado de 24.500 A. de C. (los restos de H. Neanderthalis más recientes, los del Boquete de Zafarralla están datados en 28.000 A. de C. por lo que ni siquiera hay pruebas de que en ese momento existieran Neandertales que pudieran haberse reproducido con Sapiens Sapiens) y el problema genético. En 1997 Krings et alii lograron obtener ADN de unos restos óseos Neandertales. En 2000 Ovchinnikov et alii hicieron lo propio con otro ejemplar. El resultado de ambos es que dentro de los Neandertales había una gran diversidad genética, pero si bien ambas muestran eran diferentes entre sí, lo eran aún en mayor medida (y más de lo esperado) con los Sapiens Sapiens. Somos especies diferentes que divergieron más tempranamente de lo que se creía. Como especies diferentes, no había hibridación posible.

Después de la desagradable polémica, Juan Luis Arsuaga en un reciente libro dice: "Pocos autores aceptan hoy tal interpretación (la de la hibridación) de la morfología del niño, que consideran más bien totalmente moderna sin influencia neandertal." (El enigma de la esfinge. Círculo de Lectores. Barcelona, 2001. Pág. 453).

En esto se quedó el "hallazgo revolucionario" que ahora "Memoria de España" ha vuelto a poner de actualidad. Esperemos que mejoren en los próximos capítulos lo que siempre sería un motivo de alegría.

05/02/2004

Habet duos testiculos...

papisa.jpg...et bene pendentes, es, según algunos, lo que anunciaba el cardenal más joven a la multitud reunida para celebrar el nombramiento de un nuevo papa después de haberlo comprobrado por sí mismo mediante el sencillo procedimiento de tocarle los co... genitales a Su Santidad. Los allí reunidos celebraban la noticia con un "Laus Deo" y se quedaban tranquilos sobre la identidad sexual del Papa.

La "historia" es muy buena y se presta a tada suerte de chanzas y chirigotas, pero no es cierta como tampoco el episodio histórico del que derivaría esta extraña costumbre de andar toquiteando los atributos varoniles al papa electo, y que no es otro que el de la Papisa Juana.

No suelo sorprenderme de los contenidos sobre Historia en los medios de comunicación (normalmente me espero lo peor y acierto más que Octavio Aceves -lo que tampoco es decir mucho, claro-) pero alguno sí me merece respeto por una trayectoria intachable caso de RNE-5 que incluye microespacios de divulgación de diversas materias desde música a ciencia. El contenido suele ser interesante, intachable... pero está visto que el mejor escribiente puede echar un borrón y éste fue de tamaño catedralicio.

Ante mi sorpresa, el responsable del microespacio aceptó como real la historia de la Papisa Juana según está recogida en la Crónica de Martín Von Troppau más conocido como Martín Polonius. Según Polonius, Juan Anglicus nació en Maguncia y llegó a ser Papa como sucesor de León IV durante dos años, siete meses y cuatro días. Había sido elegido de forma unánime por su inteligencia ya que destacaba en todas las ramas del saber. Un día, cuando iba en procesión desde San Pedro a San Juan de Letrán se sintió indispuesto y dio a luz a un niño en un callejón entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente. Quedó así claro para el pueblo de Roma que el Papa era una Papisa y el supuesto Juan era una Juana. Para evitar que se repitiera la farsa, desde entonces se procedió a la comprobación de la virilidad que antes relatamos.

Ésta es la historia básica a la que otros autores han ido colocando detalles. Mariano Scoto la ubica en sus Historiographi también como sucesora del Papa León IV (855 D. de C.). Jean de Mailly en su Crhonica Universalis Mettensis sitúa a la Papisa como sucesora de Urbano II (1099 D. de C.) y asegura que el pueblo de Roma, enfurecido por el engaño, ató a la parturienta a la cola del caballo y la lapidaron mientra era arrastrada. Fue enterrada en el lugar en el que murió y se colocó en ese lugar una placa que rezaba "Petre, Pater Patrum, Papisse Prodito Partum" (¡Pedro, Padre de los Padres, denuncia el parto de la Papisa!). Otros autores como Van Maerlant confirman la existencia de tal inscripción. En la catedral de Siena figura una galería de los Papas. Hasta 1600 uno de los bustos esculpidos era una mujer y la inscipción decía "Giovanni VIII, donna inglese". (En esa fecha se le convirtió en el retrato del Papa Zacarías). Adán de Usk asegura que en el callejón junto al Coliseo se conservaba una escultura de la Papisa y que en la proclamación de Inocencio VII (1404) el Papa se sentó en una silla de pórfido con el asiento perforado para que el cardenal más joven pudiera atestiguar su virilidad. William Brewyn describe dos sillas de pórfido rojo con el asiento perforado que se encontraban en la basílica de San Juan de Letrán.

¿Me he vuelto loco para negar la historicidad de esas descripciones que engañaron al experto de RNE? Ya he dicho que el método histórico se articula en tres pasos. El primero es la heurística o recopilación de fuentes (lo que hecho hasta el momento), pero ahora debemos proceder a su crítica. Polonius murió en 1278, es decir, más de 400 años después de sucedidos los supuestos hechos ¿cuál fue su fuente? Los pocos historiadores que aceptan que la Papisa es algo más que una leyenda no dejan de indicar que un manuscrito del Liber Pontificalis, obra de Anastasio el Bibliotecario (mediados del S IX y, por tanto, contemporáneo del supuesto hecho) conservado en la Biblioteca Vaticana, se encuentra un párrafo casi idéntico al citado por Polonius. Dado que Polonius vivió y trabajó en El Vaticano ya está resuelto el problema de la fuente y podemos mantener la historicidad de la Papisa Juana ¿No? Pues no. Lo que se les olvida a los defensores del episodio de la Papisa es que el manuscrito de la Biblioteca Vaticana no es la única copia existente de la obra de Anastasio el Bibliotecario y en ninguna de las demás aparece esta mención a Juana. Por otra parte, el hecho de que el texto en el manuscrito de la Biblioteca Vaticana esté escrito en el margen inferior, con una caligrafía distinta al resto y con un tipo de letra típico del S XIV hace que debamos considerarlo como una interpolación posterior. No es que Anastasio el Bibliotecario sea la fuente de Polonius sino que Polonius es la fuente de la persona que introdujo ese pasaje en el manuscrito de Anastasio.

Otro tanto puede decirse de Mariano Scoto. Las copias tempranas de su obra no contienen ninguna mención a la Papisa. Sólo aparece en las copias tardías. Jean de Mailly es un autor del S XIII como Polonius, Adán de Usk lo es del S XV... con lo que la pregunta sigue en pie ¿cuál es la fuente de esas informaciones? Ninguna que se conozca. Si unimos a ello las diferencias entre unas versiones y otras (difieren las fechas de acceso al Papado, la duración de éste, el sexo del recién nacido, la suerte posterior de la Papisa -muerta en el parto, asesinada por la multitud enfurecida, relegada a prisión de por vida-) todo hace pensar en una historia de transmisión oral y sólo puesta por escrito en los S XII-XIII.

Si esto ya arroja serias dudas sobre la historicidad de las Crónicas medievales (que pueden llegar a ser una pesadilla para el historiador por la mezcla constante de elementos reales, cuentos, leyendas...) la sucesión de León IV es bien conocida. Le sucedió Benedicto III que fue encarcelado por el cardenal Anastasio que había sido excomulgado por León IV por su apoyo al Emperador frente al Papado. No obstante, Anastasio fue expulsado por los seguidores del Papa electo y Benedicto III pudo ocupar la silla de Pedro hasta el 858. El cardenal Anastasio fue perdonado y pasó a la historia como Anastasio el Bibliotecario. No hubo tal pontificado de dos años entre ambos con un Papa (ni Papisa) llamado Juan VIII ya que no existe ninguna mención, ningún documento, nada que haga mención a tal denominación hasta el 872 en que sí hubo un Papa de tal nombre (ocupó el solio pontificio hasta el 882).

Sí se conservan textos que hacen referencia a Benedicto III ya como Papa en el 855 (recuérdese que de ser cierta la historia de la Papisa ésta hubiera debido serlo hasta el 857) como una carta enviada por Benedicto III al monasterio de Corbie el 7 de octubre de 855. Hinemar, arzobispo de Reims, informa a Nicolás I de que un mensajero que había enviado a León IV se enteró de la muerte de este Papa y por lo tanto dirigió su petición a Benedicto III, quien la resolvió. También existen monedas que representan a Lotario I y a Benedicto III. Dado que Lotario I falleció en septiembre de 855, demuestran que Benedicto III era Papa con anterioridad a esa fecha.

No hemos hecho mención a la estatua en el callejón de Roma, a la lápida... porque estos elementos no demuestran la existencia real de la Papisa y tal vez sean el origen de la misma. La localización de una escultura de una mujer con un niño en brazos unida a las leyendas comunes sobre mujeres que se disfrazan de varones pudo ser el detonante del mito. Dölinger especula con que la lápida pudo ser en origen una dedicatoria sepulcral en la que apareciera la bien conocida fórmula P.P.P. (proprie pecunia posuit) -lo erigió de su propio caudal- junto con un nombre con prefijo que dijera: Pap. pater patrum. Fuera así o bien se crearan ex-profeso para ilustrar la leyenda cuando ésta ya estaba extendida, no demuestran la existencia real de la Papisa.

El busto de la Catedral de Siena no sirve tampoco más que como demostración de que la leyenda era aceptada ya que la Catedral se comenzó a construir a finales del S XII y se levantó durante el S XIII.

Sobre la ceremonia de comprobación del sexo papal, los supuestos testigos no contemplan tal cosa sino que repiten lo que les dicen. Jacopone Angelo di Scarparia lo deja bien claro al indicar antes de su descripción que "El vulgo cuenta la fábula...".

Las sillas de pórfido rojo, que probablemente es lo único real de la leyenda, posiblemente procedieran de unas termas romanas donde se han encontrado objetos semejantes y que eran meras tazas de retrete más artísticas y ricas que las elaboradas por Roca pero dedicadas al mismo menester. El asiento horadado no era, pues, para comprobar el sexo de nadie sino para defecar.

Se nos ha caído un mito, pero no lo lamento porque la mezcla de elementos que confluyeron para darle forma no me parecen menos interesantes que la leyenda en sí.

BIBLIOGRAFÍA:
García Atienza, Juan. Juana la Papisa. Historia 16 nº 275. Marzo de 1999. Madrid.
J.P. Kirsch. Entrada Juana, Papisa en la Enciclopedia Católica Traducción de Eladio Megchún.

04/02/2004

El caballo blanco de Santiago

shakespeare.jpg¿De qué color es el caballo blanco de Santiago? parece una pregunta absurda y lo semeja por una buena razón, porque lo es. La versión inglesa de esta interrogación idiota podría ser ¿Quién escribio las obras de William Shakespeare? Curiosamente, algunos intelectuales que, al parecer, no tienen mejor cosa que hacer se dedican a ofrecer distintas respuestas a esa cuestión. Por una época se hizo famosa la tesis de que William Shakespeare era un pseudónimo de Francis Bacon. La más extravagante es, quizás, la de que Shakespeare era el heterónimo literario de Isabel I.

La verdad es que nunca me había preocupado en exceso la autoría de las obras de Shakespeare (personalmente, me importa un testículo de simio -hoy estoy eufemístico- que Hamlet, el Rey Lear, Macbeth... lo escribiera William Shakespeare, John Doe, Fu-Manchú o Tarzán de la Mona Chita -¿o era la Mona Lisa? No, que ésa es la de los Simpson-) hasta que comenzaron a preguntar en listas de correos dedicadas al escepticismo por las teorías oxfordianas. Fue así como me enteré de que la moda de hoy en día consiste en atribuir la paternidad (y la maternidad) de las obras de William Shakespeare a Edward de Vere, XVII conde de Oxford.

Pese a estar avisado, no pensaba que la cosa llegara a mayores hasta que me eché a la cara el número 333 (si el 666 es el número de la Bestia, el 333 debe ser, al menos, el de la Bestezuela Parda) de la revista Historia 16 correspondiente al mes de enero de 2004. En su portada aparecía "El hombre que escribió las obras de Shakespeare" junto a una reproducción de un supuesto retrato de Shakespeare -con su pendiente de oro y todo. Nada nuevo bajo el sol- y otro del conde de Oxford. Temiéndome lo peor, pagué los 3,91 Euros de rigor y me encontré con la confirmación de mis peores presagios. En las páginas 8-22 de la publicación antedicha pueden leer un artículo de D. José Carrillo de Albornoz Fábregas dedicado a la defensa de las tesis oxfordianas.

No puedo decir que me soprendiera demasiado. Historia 16 ya ha metido la pata hasta el corvejón un par de veces al publicar artículos disparatados como "Los reyes europeos descienden de la casa de David" por Joaquín Javaloys (nº 275 Pág. 8-29) o "El Grial secreto de los Cátaros" por Joaquín Javaloys (nº 313 Pág. 8-19) y ya se sabe que no hay dos sin tres. Supongo que una revista de Historia debe tener un Consejo Asesor así que busqué los componentes del de Historia 16. Entre otros está formado por Raymond Carr, Stanley Payne, Paul Preston, Hugh Thomas, Javier Tusell, Julio Valdeón, Pierre Vilar... por citar sólo a los historiadores más conocidos y que, sospecho, no tienen ni idea de lo que se publica en la revista a cuyo Consejo Asesor pertenecen. Se me hace muy cuesta arriba el creer que si hubieran conocido previamente el contenido de este artículo le hubieran dado el placet.

No se trata de que se tengan más o menos conocimientos sobre William Shakespeare, Edward de Vere o el periodo isabelino, es que el método histórico resulta maltratado por el autor hasta dejarlo irreconocible porque no aporta ni una sola prueba de lo que afirma. Se limita a realizar el panegírico de los autores oxfordianos como Looney y Ogburn y a considerar de los stratfordianos "Y los primeros (los stratfordianos), a falta de argumentos sólidos, optaron por la vía fácil de ignorar a los contrarios o, peor aún, de recurrir al argumentum ad hominem, a la descalificación personal. Muestra de ello son las lindezas que se pueden leer en obras aparentemente académicas como las de Harold Bloom o Samuel Schoenbaum. El sabio (en cursiva en el artículo) A. L. Rowse no se une a estas voces críticas, ya que ignora la existencia de esos minúsculos adversarios que se atreven a disentir de las certidumbres incontestables que él estableció .
Nos encontramos pues, una vez más, ante la constitición de hecho de una cofradía que, en lenguaje actual, podría calificarse como fundamentalista, que en aras de una dignidad, ortodoxia y hasta un patriotismo supuestamente ofendidos busca cerrar filas entre sus adeptos con argumentos tan irracionales como patéticos." (Págs. 21-22). Sólo falta la manida referencia a Galileo para parecer un texto calcado de la pseudociencia más delirante.

En realidad, todo parte de dos cosas, las escasas referencias a Shakespeare que hacen de su biografía una sucesión de enigamas y la falsa consideración de que las obras de Shakespeare debieron ser escritas por alguien con una educación extraordinaria que no coincide con lo que sabemos de William Shakespeare. ¿Hasta qué punto se puede mantener que hubo dos Shakespeares, uno el William Shakespeare -o Shakspere según otra forma de escribir su apellido- nacido en Stratford-upon-Avon y que no pasó de ser un actor de éxito, y otro el dramaturgo que era un mero psudónimo de Edward de Vere?

Comencemos por el principio, por los documentos contemporáneos que citan a William Shakespeare con las diversas grafías de su apellido y que pueden encontrar aquí (por supuesto en inglés). Vemos como entre ellos e incluso en los relacionados con la actividad del actor aparecen diversas grafías. En el documento de 15 de marzo de 1595 aparece como William Shakespeare y formando parte de la Compañía del Lord Chambelán y cobrando por unas representaciones que tuvieron lugar ante Su Majestad. En 1598 Shakespeare es uno de los actores que representan Every Man In His Humour de Ben Jonson. En 1599 Shakspere es uno de los miembros de la Compañía del Lord Chambelán que se hace cargo del teatro El Globo, en 1603 Shake-Speare es uno de los actores que estrenan Seianus his Fall de Ben Jonson, el 15 de marzo de 1604 Shakspere es uno de los actores que participan con capas escarlatas en la procesión real por Londres... Vemos como varía la grafía, pero está claro que se refieren a la misma persona salvo que queramos pretender que había tres personas con el mismo nombre o muy similares en una misma época y en la misma ciudad de Londres relacionados con la Compañía del Lord Chambelán primero y de la Compañía del Rey después.

Queda demostrado que sí existe un William Shakespeare real y relacionado con el teatro en esa misma época. Defender que éste Shakespeare actor es un pseudónimo del conde de Oxford es ridículo si pensamos que actuó para Isabel I y su corte lo que haría risible el uso de un alias ante unas personas que lo conocían perfectamente. Supongamos, no obstante, que sí existe un William Shakespeare actor y empresario teatral nacido en Stratford-upon-Avon pero eso no significa que sea el mismo William Shakespeare dramaturgo y poeta. Por de pronto (y dado que Billy Shakespeare como actor de la Compañía del Lord Chambelán no era un desconocido en la Corte) resulta difícil explicar porqué fue William Shakespeare el pseudónimo elegido por Edward de Vere, conde de Oxford para ocultar su actividad como poeta y dramaturgo. También resulta difícil de explicar porqué Edward de Vere había de ocultar sus actividades literarias... cuando era un conocido poeta y dramaturgo (se conservan algunas de sus poesías publicadas con su nombre aunque de su actividad como dramaturgo nada se ha conservado).

No se trata de ninguna confusión inintencionada ya que en la publicación de los poemas Venus y Adonis (1593) y El Rapto de Lucrecia (1594) aparecen sendas dedicatorias al Conde de Southampton firmadas por William Shakespeare y redactadas en el estilo habitual para agradecer el mecenazgo económico de un noble (lo que resulta incomprensible si William Shakespeare fuera en realidad el conde de Oxford, notorio mecenas él mismo). Por cierto, el editor de ambos trabajos fue Richard Field, natural de una localidad inglesa cuyo nombre les dejo que adivinen (por si necesitan una pista, empieza por Stratford).

En las ediciones conservadas de la dramaturgia shakespiriana conocidas como "los malos cuartos" por su descuidada factura y por ser de formato en cuarto hay tanto obras anónimas como firmadas por William Shakespeare (con distintas grafías). Por ejemplo (y citando sólo alguna de las publicadas en vida de Edward de Vere) Ricardo III en la edición de 1597 aparece como obra anónima, en 1598 aparece como obra de William Shake-speare y en la de 1602 como obra de William Shakespeare. Romeo y Julieta en la edición de 1597 y de 1599 como anónimas. Trabajos de Amor Perdidos en la edición de 1598 como obra de William Shakespeare. Hamlet en la edición de 1603 como obra de William Shake-speare... (Pueden encontrar una relación de las publicaciones de William Shakespeare aquí nuevamente en inglés). Resulta difícil explicar tanto el que se hubiera producido una confusión y que no hubiera sido aclarada por el conde de Oxford, como el que si quería emplear un pseudónimo, a veces lo usara y a veces prefiriera el anonimato.

Robert Greene en una obra publicada en 1592 se refiere a un "grajo arribista" cuyo nombre oculta con un juego de palabras "Shake-scene" (Sacude-escenas) a la vez que dice tiene "corazón de tigre envuelto en piel de cómico" y que "se supone capacitado para improvisar en verso blanco". Es una clara referencia a Shakespeare y a su obra estrenada anónimamente Enrique VI. Que Greene pudiera tratar al conde de Oxford de "grajo arribista" entra en los terrenos de lo inconcebible.

En 1598 Robert de Mere elogia y hace una relación de las obras de Shakespeare en su Palladis Tamia. En esa misma obra elogia a Edward de Vere por sus comedias. No establece que uno y otro sean una misma persona (y de paso demuestra que el conde de Oxford era conocido como autor teatral).

Por el antedicho conocemos las obras de Shakespeare escritas hasta 1598. Dado que Edward de Vere fallece en junio de 1604 eso supone que en seis años tuvo que escribir El Rey Lear, Macbeth, Antonio y Cleopatra, Julio César, Como Gustéis, Troilo y Crésida, Otelo, Bien está lo que bien acaba, Timón de Atenas, Coriolano, Pericles, Cimbelino, Cuento de Invierno y La Tempestad. Supongamos que aunque Robert de Mere está tan bien informado que incluso acierta con la atribución de dramas que nunca fueron publicados con el nombre de Shakespeare como Tito Andrónico o Romeo y Julieta, se le pudo olvidar relacionar obras que ya existieran. Aunque la datación de las obras de Shakespeare dista de ser un tema resuelto, hay ciertas cosas que debemos aclarar. No existe ninguna mención a El Rey Lear anterior a 1606 (para entonces Edward de Vere llevaba dos años de cuerpo presente) cuando se representó en la noche de San Esteban dentro de las fiestas navideñas de la Corte. En su Acto I, Escena II hace mención a unos recientes eclipses de sol y luna que, casualidad de las casualidades, acontecieron en 1605. Las frases empleadas copian casi literalmente las de una obra publicada en 1606 sobre los extraños acontecimientos que tuvieron lugar en Croacia. Macbeth posiblemente fue escrita también en 1606 por una referencia a los equívocos jesuíticos que se entiende mejor si pensamos en que el padre Garnet fue condenado en ese año por su supuesta complicidad en la "conspiración de la pólvora" de 1605. La tempestad posiblemente fue escrita en 1611 ya que fue en esa fecha cuando llegó a Londres la noticia de una gran tempestad sucedida en las Bahamas.

Así que ¿que nos queda? La supuesta incapacidad de Shakespeare para escribir unas obras tan portentosas cuando su educación no consta en parte alguna. Por de pronto, lo primero que habría que considerar es si las obras de William Shakespeare reflejan esos conocimientos intelectuales tan elevados. Siempre se olvidan cosas como el Acto II, Escena I de Julio César en la que no vacila en introducir un reloj que da las horas (las tres para ser exactos) en plena Roma clásica o la mención a los jesuítas en Macbeth. Dijimos en un principio que la biografía de Shakespeare tiene inmensas lagunas, una de ellas es la de su educación. Consta que en esa época había en Stratford una escuela de gramática y que John, el padre de William pese a ser un guarnicionero como no dejan de señalar los oxfordianos, prosperó hasta llegar a ocupar un cargo equivalente al de alcalde (esto se les suele olvidar a los oxfordianos). No tendría nada de extraño que Willian hubiera estudiado en la citada escuela aunque no tenemos la certeza porque no se conservan los registros escolares de esos años. Su trato posterior con la nobleza y con la gente del teatro pudo ayudarle a mejorar su cultura.

Por si faltaba algo más, recuérdese que en la primera edición en formato in-folio de las obras de Shakespeare en 1623 hay un poema de Ben Jonson (recuérdese que Shakespeare había representado varias de sus obras) en las que se refiere al autor teatral como "Dulce cisne de Avon". Después de esto ¿apostarían algo a que William Shakespeare no escribió las obras de William Shakespeare? Si creen Vds. en otra posibilidad tienen tantas posibilidades de acertar como si juegan a que el caballo blanco de Santiago era alazán.

24/12/2003

La II Pasión de Jeanne d´Arc

Jeanne-DArc.jpgNuestros vecinos transpirenaicos andan pelín alborotados. ¿La razón? Que les han tocado uno de sus símbolos históricos más queridos, el de Jeanne d´Arc (Juana de Arco), la heroína de la Guerra de los Cien Años que acabó en la hoguera por brujería y que fue posteriormente canonizada.

¿Qué ha pasado? El gobierno francés encargó a Serhiy Horbenko (al que según las distintas fuentes de información se califica como prestigioso patólogo forense o como prestigioso cirujano ortopédico) el estudio de los restos óseos del rey Luis XI y de su esposa. Junto a los restos de los Valois el ucraniano encontró el esqueleto de una mujer que, siempre según el análisis del experto citado, debió llevar frecuentemente una pesada armadura de combate y montar caballos de batalla. Como desde antiguo se ha supuesto que la historia ortodoxa de Jeanne es una farsa y que ésta, en realidad, tuvo que ser alguien relacionado con la casa real o, al menos, con la alta nobleza, el Sr. Orbenko concluye varias cosas. Que la llamada Jeanne d´Arc era Margarita de Valois, hija bastarda del rey Carlos. Que por ello y su nombradía adquirida la guerra con los ingleses se convirtió en una peligrosa aspirante al trono francés. Que fue "eliminada de la circulación" por el propio rey francés aunque, por su relación de parentesco con ella, no fue entregada a los ingleses sino que les envió a una doble que es la que acabó en la hoguera. Que Jeanne-Margarita fue recluida y murió décadas después de "su" muerte pública.

Por supuesto, todo ello se carga la mítica del personaje que ya no se trataría de la pobre campesina iluminada por los poderes celestiales deseosos de complacer a Francia (Dios y sus arcángeles deben ser francófilos y anglófobos por lo visto) sino de una mujer de alta cuna educada desde la infancia en las técnicas de combate, ya no habría milagroso reconocimiento sino un paripé orquestado por la casa real gala, no habría visiones celestiales sino un plan dirigido por los poderes terrenales, no habría el martirio de una santa sino el sacrificio de una pobre loca. Por descontado, eso les huele a cuerno quemado a nuestros vecinos que serán muy republicanos pero que se aferran a los símbolos de la "grandeur" francesa como un borracho a su botella, algo tan anacrónico como el seguir repitiendo las mismas tonterías de que el cuerpo del apóstol Santiago está en Compostela y que éste apareció en la batalla de Clavijo matando moros a diestro y siniestro (en la de Guadalete debía tener otra ocupación porque no se le vio ni a él ni a su caballo blanco).

Sin embargo, el que debamos reducir el asunto Jeanne a su vertiente histórica y terrenal olvidándonos de sus lecturas metafísicas y divinas ¿supone que el Sr. Horbenko tiene razón? Más bien, no. En sus "Principios de Ética" Moore formuló una premisa que deberíamos tener presente en numerosos campos y no sólo para esta rama de la Filosofía, que le importaba un bledo el resultado final de un discurso ético, el que fuera beneficioso, el que personalmente le complaciera o no... que a lo que él debía atender es al razonamiento que sustentara ese discurso. Éste es un maravilloso ejemplo de aplicación de ese principio a la construcción histórica.

Monsieur Reffier pone el dedo en la llaga al señalar un defecto inicial en la teoría del Sr. Horbenko. El continuo traslado de restos reales hace imposible saber la procedencia del esqueleto de mujer en que se basa el experto ucraniano y si éste fue inhumado junto al de Luis XI y esposa o si el que aparecan unidos es fruto de uno de esos traslados. Por tanto, su supuesta pertenencia a la casa de Valois no tiene ningún soporte probatorio real con lo que se va a tomar vientos a la farola todo lo demás. Fin de la historia mientras el Sr. Horbenko no aporte evidencias que sustenten una inhumación intencional de la pareja real junto a la mujer guerrera (y eso suponiendo que otros patólogos no impugnen los resultados del estudio del experto ucraniano sobre que la única explicación para el desarrollo óseo de la mujer sea su dedicación a la milicia).

En fin, más información (en inglés y durante el día de hoy) aquí. Por cierto, les deseo que pasen una feliz celebración de las Saturnales cristianizadas o, si lo prefieren, que pasen una feliz celebración de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y, en cualquier caso, Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad, un deseo tan válido hoy como hace dos milenios.

10/12/2003

Contestación a El Pez

Por avería en la publicación de comentarios, pongo aquí la respuesta dada a El Pez por su comentario en la anterior historia:

Hola, Don ElPez. Comentaba Vd.: " Porque, según usted, don José Luis, ese aspecto de "uno de los principios rectores será (sic) la objetividad, veracidad e imparcialidad de las informaciones" sólo se aplica a "informativos" y no al resto de programación. Lo comentaba antes y lo ha vuelto a afirmar ahora. Desde luego, usted para ello ha de concluir (¿por qué?) que sólo los programas que dependen de la sección de informativos de RTVE son "informaciones" sujetas a la ley."

[J.L.] Le aconsejo la lectura de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que es, en definitiva, a quién le corresponde delimitar cuándo tiene sentido hablar de derecho de expresión (no sujeto a veracidad) y cuándo de derecho a la información (sí sujeto a veracidad). Por ejemplo, las STC 107/1988 que puede encontrar aquí
y la STC 3/1997 que puede encontrar aquí.

Como verá, hay unas condiciones para que algo pueda considerarse como información, como es el que el tema sea noticiable y que tenga interés general o de relevancia pública "pues es el conocimiento de aquellos asuntos importantes para la vida en común el que condiciona la participación de todos en una sociedad democrática y posibilita el ejercicio efectivo de otros derechos y libertades" (STC 186/1986) -lo siento, pero esta última sentencia no he podido encontrársela en la red-.
Por eso, el programa del Sr. Benítez no debe considerarse como obligado a la información veraz no porque no sea un programa "informativo" si no porque lo que en él asegura no es información según el sentido legal de esta palabra que es al que tenemos que atenernos puesto que es en este ámbito en el que se mueve el manifiesto-carta abierta.
Por otra parte, D. Javier, tampoco la palabra veraz tiene el sentido que Vd. y yo manejamos habitualmente porque según las sentencias anteriormente citadas y otras cuyas referencias podrá encontrar en el propio texto de la sentencia, la veracidad no se refiere a que lo que se diga sea verdad sino al cumplimiento de una serie de requisitos por parte del periodista como es que la fuente para la información exista realmente incluso si la información suministrada por dicha fuente fuera falsa.
Por eso es por lo que sostengo que el manifiesto-carta abierta parte de un gravísimo error de base que es el interpretar unos términos legales como información y veraz de acuerdo con el sentido que le damos Vd. y yo y no en el sentido legal del término, con lo que comienza incurriendo en la falacia del "falso escocés".

Espero que esta vez no le haya parecido ni torticero ni tiquismiquis, aunque esto segundo le reconozco que sí lo soy.

Saludos

09/12/2003

Contestando comentarios

jjbenitez.jpgUn anónimo comunicante comenta lo siguiente a una historia pasada (añado mi contestación a sus afirmaciones):

"Benítez tiene todo el derecho del mundo a decir lo que quiera, dentro de los límites de la ley, por supuesto. Y tiene derecho, tanto él como Planeta, a intentar vender su producto a la televisión pública. Nadie ha protestado por eso."

[J.L.] A ver si lo entiendo. Dice Vd. que el Sr. Benítez (en realidad, la productora del programa) tiene derecho a intentar vender su serie a RTVE. Lo que dice el manifiesto-carta abierta (algún día nos aclararán si es lo uno o lo otro) que me imagino que Vd. suscribe, es que RTVE no tiene derecho a comprarla porque eso supone una ilegalidad y protestan por ello. Así que ¿existe el derecho a efectuar la transacción comercial o no? Porque si RTVE no puede comprarla, la productora de "Planeta encantado" no puede venderla a RTVE.

"Lo que se pone en cuestión en el manifiesto-carta abierta es la actuación de TVE, al emplear el dinero y los medios de un ente público en compar y difundir majaderías del calibre de las que nos brinda Benítez."

[J.L.] El manifiesto-carta abierta va mucho más lejos que un mero cuestionamiento de la oportunidad de la compra y emisión porque afirma su ilegalidad. Comienza con una cita de la ley del Estatuto de la Radio y Televisión pública: "La Ley 4/1980, de 10 de enero, de Estatuto de la Radio y la Televisión dice en su Art. 1.2º que la radio y la televisión son servicios públicos cuya titularidad corresponde al Estado, añadiendo a continuación en tales servicios uno de los principios rectores será (sic) la objetividad, veracidad e imparcialidad de las informaciones (Art. 4.a)" y acaba: "En unos ámbitos donde la ley exige expresamente objetividad y rigor no hay sitio para la superchería." y esto es una pura y simple falacia porque el programa del Sr. Benítez no es un programa informativo y, por tanto, no está sometido a la obligación de ser objetivo, veraz e imparcial, obligación que, exactamente por el mismo motivo, tampoco tiene Operación Triunfo, el programa dirigido los sábados por la noche por el Sr. Moreno o el "culebrón" que toque en estos días y que no tengo ni idea de cual es.
Por otra parte, si tal ilegalidad realmente existiera, lo que deberían hacer los firmantes de este manifiesto es lo mismo que tiene que hacer cualquier ciudadano que tenga conocimiento de un hecho ilegal y que es ponerlo en conocimiento de las autoridades judiciales, el mismo procedimiento que siguieron los sindicatos por la información (esta vez sí era información) de RTVE sobre la última huelga general y que concluyó con la condena del ente público por haber emitido información que no cumplía con los requisitos de veracidad, objetividad e imparcialidad.
Si no hay tal ilegalidad no tiene ningún sentido el manifiesto-carta abierta tal y como está redactado. Entonces la cuestión se reduce a que RTVE ha adquirido un programa con unos contenidos que son criticables pero perfectamente legales. La crítica se podrá hacer sobre los contenidos y hasta sobre la decisión de RTVE de adquirir y emitir dicha serie, pero entonces ya no tendrá lugar la petición de que se retire de la programación por muchas majaderías que quiera decir el Sr. Benítez porque la pluralidad a la que está obligada RTVE por la ley antedicha cubre tanto el que se digan verdades como majaderías.

"Salir con argumentos anticensura no es más que aplicar la falacia del hombre de paja. Me invento un adversario que no existe, lo caracterizo como quiero y, naturalmente, lo venzo dialécticamente. Allá quien quiera seguir ese juego."

[J.L.] Pues en efecto, allá Vd. si quiere seguir el falaz (porque incurre en la falacia del "falso escocés") juego del redactor del manifiesto-carta abierta en el sentido de que el programa del Sr. Benítez es información y que por tanto está sometido a la obligación legal de veracidad, objetividad e imparcialidad. Allá ellos (allá Vds.).

"A ser difundido por la televisión pública tiene Benítez el mismo derecho que un servidor de ustedes y que cualquiera de los lectores: ninguno. Salvo que, en justa compensación, se considere también que TVE tiene la obligación de ofrecernos a cada uno más de ocho millones de dólares para que expongamos nuestro particular punto de vista sobre lo que nos dé la gana, y que se considere su no ofrecimiento como un ejercicio de censura que ataca nuestra libertad de expresión. Si éste es el trato, me lo pienso, que tengo unos asuntillos por pagar..."

[J.L.] Permítame que le corrija, el Sr. Benítez tiene el mismo derecho que Vd., todo el derecho. Vd. puede buscar que le financie una serie de documentales Planeta (o quién sea) y, una vez realizada, a intentar que la adquiera cualquier televisión pública o privada y éstas a adquirirlas si consideran que su contenido resulta interesante (que no es lo mismo que veraz, objetivo e imparcial) en aras de la pluralidad. Los demás, por supuesto, tenemos el derecho de criticar o alabar los contenidos de dichos documentales.

"Benítez no tiene ningún derecho más que cualquier otro ciudadano a salir en TVE exponiendo sus ideas. Tampoco tiene más derecho que cualquier otro ciudadano a cobrar una suma millonaria como la citada. Si TVE quiere emitirlo o no no es cuestión de Benítez, sino de TVE."

[J.L.] En efecto, la decisión de adquirir y emitir la serie es de RTVE que, como es sabido y como ente público, trabaja con fondos públicos tanto para adquirir la serie de "Planeta encantado" como para pagar las colaboraciones de lo que en ese mismo medio están difudiendo ciencia de la de verdad como los Sres. Ortega y Armentia, por poner dos ejemplos de buen hacer en los medios públicos y eso, precisamente, es la pluralidad a la que están obligados las radios y televisiones públicas.

"Y eso, y sólo eso, es lo que se denuncia, se critica, se ataca y se pretende evitar: que los responsables (es un decir) de TVE empleen recursos y medios que son de todos, que son públicos, en promocionar la pseudociencia, la superchería y el fraude intelectual. Denuncia con la cual estoy, huelga decirlo, plenamente de acuerdo."

[J.L.] Es decir, que para Vd. la pluralidad de los medios de comunicación públicos tiene el límite de lo que a Vd. le gusta. Otros pensamos que tururú, que la pluralidad ampara todo (incluso la psudociencia y el esoterismo) lo que no es ilegal y esto no lo es. Por cierto, creo que Vd. haría (en este sentido) muy buenas migas con algunos norteamericanos (alguno de los firmantes de este manifiesto les califican como "fanáticos, "integristas"...) que protestan porque las Bibliotecas Públicas adquieran libros como "El guardián entre el centeno" de Salinger. Ellos también consideran que con su dinero no debe adquirirse literatura que contenga palabras malsonantes, que hable de sexo... Si empecemos a definir lo que es aceptable y no lo es que se financie con fondos públicos al margen de la legalidad, tanto derecho tiene Vd. como esos "simpáticos" norteamericanos ¿no?.

"Lo demás, pamplinas, lecturas sesgadas o ganas de enredar."

[J.L.] En efecto, no puedo definir mejor el manifiesto-carta abierta que como el fruto de una lectura sesgada de la ley del Estatuto de la Radio y Televisión pública. Por cierto, lo de las "ganas de enredar" creo que es lo mismo que le dedicaron al Sr. Agostinelli cuando éste destapó que un artículo del "machacamagufos" (es decir, de una persona de los que creen que todo está justificado cuando de luchar por el pensamiento crítico se trata, incluso publicar y/o firmar manifiestos-cartas abiertas basados en falsedades) de turno era un plagio.

"Julio, no conocía el dato de la página de Benítez. Gracias. Ignoro también de dónde lo tomaron los autores del manifiesto. Sin embargo, lo conocía de antes: lo leí en la web Magonia de Luis Alfonso Gámez, un profesional como la copa de un pino e informador veraz donde los haya, en su entrada del 6 de octubre de los corrientes. Mientras no se demuestre lo contrario, lo considero una fuente sobradamente fiable. Aunque, por lo visto, hay quien no opina así."

[J.L.] En efecto, hay quién no lo considera así empezando por el propio Sr. Gámez que sabe perfectamente que a) el recurso al argumento de autoridad no es de recibo si estamos hablando del pensamiento crítico y b) que en un comentario al manifiesto dice lo siguiente: "Lo que no acabo de entender de este caso es que RTVE relegue el producto a la madrugada del domingo, parece como si lo quisiera esconder cuando seguro que ha pagado por él una millonada. " lo que supone que el Sr. Gámez no sabe cuánto, en concreto, ha pagado RTVE por la serie porque lo de los 8 millones es el coste de producción, no el de adquisición. Confundir ambos términos es como decir que RTVE pagó por los derechos de emisión de "Titanic" 120 millones de dólares que es lo que costó, si mal no recuerdo, la producción de tal película. Ambas cifras pueden coincidir o no y ser superior o inferior el coste de adquisición que el de producción. Sigo esperando que alguien aporte pruebas de cuánto ha pagado RTVE por la emisión de "Planeta encantado" (y me parece que puedo esperar sentado).

04/12/2003

Mis razones para no firmar

Benitez.jpgSi son Vds. lectores de la bitácora de Luis Alfonso Gámez (y si no lo son ¿a qué están esperando?) se habrán encontrado con el enlace a un manifiesto contra la emisión de "Planeta Encantado", la serie de indocumentados documentales que presenta y dirige D. Juan José Benítez.

Si son Vds. lectores más o menos habituales de este blog no creo que les quepa la menor duda sobre mi opinión acerca de ese programa y, sin embargo, no voy a ser uno de los firmantes de ese texto que a veces se presenta como manifiesto y a veces como carta abierta. Como esto puede parecerles una contradicción con lo que he mantenido anteriormente en esta bitácora, siento que tengo una cierta obligación con Vds. de explicarles mis razones personales e intransferibles para no hacerlo.

La primera (sin que este orden implique necesariamente su importancia) es una cuestión de principios. Nunca suscribiré un texto que pida la retirada de una serie de la programación sin que se demuestre que su contenido vulnera derechos ajenos o es puramente delictivo. Ninguna de ambas circunstancias se da en "Planeta encantado" y, por tanto, no está justificada esa petición. La libertad de expresión no reside en permitir que hablen aquéllos cuyo discurso esté de acuerdo con nuestras propias ideas si no en tolerar que hablen aquéllos que nos contradigan. Por tanto, el Sr. Benítez tiene todo el derecho que le reconocen la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución Española para pensar que los moais se transportaron mediante un acto de levitación producido por el mana de los sacerdotes pascuenses e idéntico derecho para manifestarlo así. En virtud de ese mismo derecho, yo puedo decir que no estoy de acuerdo y que los moais fueron tallados, transportados y erigidos por los nativos de la Isla de Pascua y explicar el por qué sostengo eso que contradice la creencia del Sr. Benítez. De igual forma que no toleraría que el Sr. Benítez maniobrara para pedir que Blogia me retirara este espacio que graciosamente me cede para que pueda escribir lo que quiera, yo no acepto que se intente hacer lo mismo con el Sr. Benítez. En última instancia, la libertad de expresión se condensa en una célebre frase de Voltaire: "Sire, no comparto lo que usted dice, pero daría mi vida por defender su derecho a decirlo."

La segunda razón para no firmar este texto es que tampoco estoy de acuerdo con la argumentación y las afirmaciones que se realizan. Vamos a analizar el contenido señalando los puntos en mi opinión erróneos:
"La Ley 4/1980, de 10 de enero, de Estatuto de la Radio y la Televisión dice en su Art. 1.2º que la radio y la televisión son servicios públicos cuya titularidad corresponde al Estado, añadiendo a continuación en tales servicios uno de los principios rectores será (sic) la objetividad, veracidad e imparcialidad de las informaciones (Art. 4.a)" Lo que no dice es que otros de los principios recogidos en la misma ley son: "La separación entre informaciones y opiniones, la identificación de quienes sustentan estas últimas y su libre expresión, con los limites del apartado cuatro del artículo 20 de la Constitución." y "El respeto al pluralismo político, religioso, social, cultural y lingüístico." Es decir, cuando RTVE emite información tiene la obligación de que ésta sea objetiva, veraz e imparcial, pero eso no supone que sólo pueda emitir información ya que también puede emitir opiniones siempre que identifique a quien las realiza y que éstas no supongan una vulneración de los derechos de los demás al honor, a la propia imagen... así como también puede emitir espacios que respeten el pluralismo de la sociedad incluyendo el pluralismo cultural. Por tanto, ¿el espacio del Sr. Benítez puede emitirse? Perfectamente, ya que no es un espacio informativo y, por tanto, no está sujeto a la obligación de objetividad, veracidad e imparcialidad. Lo que expresa son sus opiniones, sus creencias... y su autor está perfectamente identificado como D. Juan José Benítez que prepresenta a una parte de la pluralidad cultural. Por tanto, no encuentro razón para el reproche.

Proseguimos con mis razones para la discrepancia: "Los abajo firmantes criticamos profundamente la decisión de RTVE de financiar y emitir a través de la Primera la serie de programas “documentales” Planeta Encantado, dirigidos por el escritor Juan José Benítez. El producto, cuyo coste se estima en unos ocho millones de euros intenta presentar como hipótesis válidas o como realidades lo que desde un punto de vista histórico y científico son únicamente leyendas, cuando no burdas falsedades." ¿De dónde sale ese dato de los ocho millones de euros? Dado que este texto se presentó en la lista de correos "escépticos" hace días que solicité las pruebas que permitieran hacer tal afirmación. Hasta el momento nadie me ha presentado ninguna pese a lo cuál cuando el manifiesto se hace público sigue existiendo tal referencia y siguen sin ofrecerse las pruebas de que éste sea un dato veraz. Así las cosas, no puedo saber si el programa ha costado ocho millones de euros, dos o dieciocho. Es una afirmación sin pruebas que puede ser o no cierta, pero así argumentada (no argumentada en forma alguna) es tan inaceptable como los moais que levitaron.

Más: "Los temas tratados en los programas emitidos hasta ahora se han centrado en misterios que lo son solamente en la mente del creador de este cúmulo de despropósitos al que se ha pretendido dar la pátina de divulgación científica. En los distintos espacios, Benítez ilustra sus peregrinas teorías acerca de una humanidad que convivió con los dinosaurios cuando hay una diferencia temporal de sesenta y cinco millones de años entre los lagartos terribles y las personas; del “enigma” de los moais de la isla de Pascua cuando las investigaciones arqueológicas han demostrado que la talla y transporte de estos monumentos tenía poco de extraño y mucho de actividad humana." Yo espero que cuando alguien se refiera a los contenidos de unos programas como "cúmulo de despropósitos" brinde las razones por las que pueda mantener esa calificación. De "Planeta encantado" se han emitido hasta el momento siete capítulos. Los errores que se citan son dos ¿justifica eso la calificación como cúmulo de despropósitos? En mi opinión, no. Ítem más, la referencia a los dinosaurios (que en castellano significa "lagartos terribles") y las personas es errónea salvo que caigamos en el egocentrismo de creer que las personas sólo somos los Homo Sapiens Sapiens y que los Homo Habilis (por ejemplo) no lo eran. Es errónea porque entre los últimos dinos y nosotros sí hay una diferencia temporal de 65 millones de años pero no entre ellos y los primeros homínidos. Además, en las piedras de Ica (que es al capítulo al que se refiere este asunto) hay múltiples representaciones entre las que muy pocas son de dinosaurios o de otros saurios extintos. Si la razón para sostener la falsedad de esas representaciones fuera únicamente ésta ¿podríamos extender la calificación de falsificaciones a todas? ¿El que haya habido falsificaciones de cuadros de Leonardo da Vinci como "La Madonna del gato" implica que "La Virgen de las rocas" también lo es? No, las razones para justificar su falsedad son mucho más variadas como ya vimos en su momento. Lo de los dinos será razón para demostrar la falsedad de una parte de ellas y para arrojar dudas sobre las demás, pero nada más. Por ello, además de ser parcialmente errónea también es parcial. La argumentación de los moais de la Isla de Pascua es aún peor. No sólo contiene una afirmación sin referencias que permitan su comprobación (¿qué investigaciones arqueológicas son ésas que menciona?) si no que, además, la principal demostración de cómo se tallaron y erigieron los moais no tiene nada que ver con la Arqueología porque Thor Heyerdhal no ha practicado nunca esa disciplina. Supongo que la referencia a unas imprecisas investigaciones arqueológicas quedaba muy molona tanto como las menciones a "mis investigaciones" y "mis fuentes" a las que recurre de continuo el Sr. Benítez, pero ambas son igualmente inaceptables desde el rigor metodológico.

Proseguimos: "Extractamos sólo dos ejemplos sobre muchos posibles, que moverían –y mueven- a la risa si no fuera porque han sido pagados del bolsillo de todos los ciudadanos de este país. Vaya por delante que respetamos profundamente el derecho que el señor Benítez tiene de creer o no creer en lo que estime oportuno, pero resulta inaceptable que intente propalar un cúmulo de vulgares supercherías con dinero público." ¿Y por qué el autor de este texto y las personas que hayan querido firmarlo consideran que basta con dos ejemplos que además y como acabamos de ver están mal argumentados? Yo no le encuentro más explicación que la comodidad (así acabo antes) o el desconocimiento (tiene que haber más errores pero no sé cuáles son), mala cosa cuando uno habla en público para criticar errores ajenos. Tampoco entiendo lo de que los errores sean risibles si los pagan otros y no lo sean si me tocan el bolsillo. Los errores son criticables tanto en uno como en otro caso. Además, y nuevamente en la lista "escepticos" cuando se habló de este texto pedí que se presentaran las pruebas que permitieran mantener que este programa nos había costado dinero a todos (si los ingresos que genera por ventas de la serie a otras televisiones, por publicidad, por venta de productos relacionados... son superiores a su coste de adquisición o producción no nos cuesta ni un duro. Al contrario) y todavía estoy esperando. Nuevamente esa afirmación puede ser o no cierta, pero así hecha y argumentada (sin argumentos) es inaceptable. Sobre lo del cúmulo de vulgares supercherías creo que queda contestado más arriba cuando hablé del derecho de expresión que no está condicionado a que lo que se manifieste sea cierto.

Después de pedir lo que no ha lugar, la retirada del programa, el cese del responsable... (y no ha lugar por lo que vimos en un principio aunque, por supuesto, cada uno es muy libre de pedir lo que quiera que ya decía mi abuelo aquello de que "Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar.") prosigue el manifiesto: Como conclusión, compartimos la preocupación de nuestros gobernantes por el lamentable estado de la televisión en España, pero creemos igualmente que la labor regenerativa de este medio de comunicación social debe iniciarse a través de la predicación con el ejemplo." ¿Cómo era aquello de la paja y la viga? Porque puestos a pedir que se predique con el ejemplo y a ejercer el derecho a la crítica contra un programa que se caracteriza por su falta de objetividad y rigor, lo menos que se puede pedir es que la crítica sea objetiva y rigurosa y, como hemos visto, ni lo uno ni lo otro.

Terminamos: "En unos ámbitos donde la ley exige expresamente objetividad y rigor no hay sitio para la superchería. " Esto es un magnífico ejemplo de cómo añadir la contumacia a la contumelia. La ley exige objetividad y rigor en las informaciones, no en las opiniones por mucho que se pretenda que éstas están basadas en hechos. Las opiniones pueden manifestarse incluso si son supercherías y esto no vulnera ninguna ley. Lo que sí intenta impedir el derecho a la libre expresión de opiniones es el ánimo de coartar las expresiones que no compartamos.

En definitiva, tendría que estar contento de que, por fin, alguien se movilice contra los contenidos del programa del Sr. Benítez, pero el manifiesto-carta abierta este es tan rematadamente malo que incurre en los mismos errores del escritor navarro, falta de rigor metodológico y falta de objetividad. Flaco favor el que hacen al escepticismo.

25/11/2003

Israel está derribado y yermo...

mernept.gifEn 1896 Petrie encontró una estela grabada en granito negro en el templo del faraón Merneptah en Tebas. La estela está fechada en el quinto año de su reinado (1208-1207 A. de C.). Su contenido es un himno proclamando las victorias militares del faraón sobre sus enemigos en diversos lugares incluyendo Canaán. Un fragmento de su texto dice:

"Los príncipes están postrados, diciendo: ¡Clemencia!
Ninguno alza su cabeza a lo largo de los Nueve Arcos.
Libia está desolada, Khatti está pacificada,
Canaán está despojada de todo lo que tenía malo,
Ashkelón está deportada, Gezer está tomada,
Yanoam parece como si no hubiera existido jamás,
Israel está derribado y yermo, no tiene semilla,
Siria se ha convertido en una viuda para Egipto.
¡Todas las tierras están unidas, están pacificadas!" [1]

Este texto plantea varios problemas. Uno de ellos el que un faraón egipcio se viera obligado a intervenir militarmente en lo que antes era su "patio trasero" lo que indica que el control egipcio sobre la zona se había debilitado. La segunda que, por primera vez, aparece un pueblo (un jeroglífico situado antes del nombre indica que no es un topónimo sino el nombre de una sociedad) llamado Israel que no figura en ninguna de las cartas de el-Amarna de la que hablamos con anterioridad.

¿Significa eso, como se ha pretendido, una prueba a favor del Éxodo? Como pueden comprobar por la traducción se habla de un pueblo llamado Israel. Nada se dice de su procedencia, localización, historia, creencias religiosas... absolutamente nada. Por tanto sólo prueba que en esta época había una comunidad que recibía esta denominación. Nada más y nada menos.

Al comienzo de la primera Edad de Hierro (para Palestina, Edad de Hierro I 1200-1000 A. de C. y Edad de Hierro II 1000-550 A. de C.) aparecen ejemplos de destrucción de ciudades. ¿Significa esto que la Biblia tenía razón y que existió una conquista de Canaán por los israelíes aunque las fechas del éxodo estuvieran equivocadas? No. ¿Por qué? Veamos algunos ejemplos. La ciudad de Beth Shan era un importante centro administrativo egipcio que fue destruido en torno al año 1200. Fue reconstruida nuevamente como una ciudad egipcia en la que aparecen restos materiales de esta cultura hasta de la época de Ramsés III (1184-1153 A. de C.). Otras ciudades también continúan bajo dominio egipcio como Lachish y Tell el-Far´ah Sur. Sin embargo, la presencia egipcia se está debilitando. A la estela de Merneptah hay que añadir que algunas ciudades egipcias destruidas fueron reconstruidas ya de otra forma, pero esta otra manera no es la propia de un pueblo extraño sino la de los cananeos (Megido, por ejemplo). También hay destrucción de ciudades cananeas y desaparece la importación de cerámica chipriota y micénica que había sido muy importante durante el Bronce Tardío. Por último, se generalizan los útiles de hierro. Esto demuestra que algo sucedió en Canaán en torno al año 1200 A. de C.; pero ¿qué fue? ¿La llegada de los israelíes de la que habla el Éxodo?

Si fue, indudablemente, una invasión de un pueblo extranjero, pero no tuvo nada que ver con los israelíes y sí con los llamados Pueblos del Mar procedentes del área egeo-anatólica que habrían tenido que emigrar de su zona de origen por una hambruna causada por una prolongada sequía. En su expansión destruyeron el imperio Hitita, los pueblos micénicos, Canaán e incluso atacaron Egipto aunque fueron derrotados por Ramsés III en torno a 1175 A. de C. No obstante, la victoria egipcia no fue tan decisiva como para lograr su expulsión de toda Canaán. Uno de los Pueblos del Mar, los Filisteos, dominarían varias de las ciudades normalmente en el área costera en las que aparece su cerámica bicroma (normalmente negra y roja) en la que frecuentemente representan pájaros con la cabeza vuelta hacia atrás, de influencia egea pero de fabricación local.

¿E Israel? En esta misma época se observa la creación de numerosos nuevos asentamientos (más de 300) en la zona montañosa central de Canaán, en especial en la zona comprendida entre Jerusalén y el valle de Jezrael en los que se documentan casas de cuatro habitaciones con patio y la cerámica llamada "de borde engolado". ¿Son éstos los israelíes que permanecieron en Egipto y que "conquistaron" Canaán? Por de pronto hay que aclarar que no hubo tal conquista porque, con anterioridad, el área estaba prácticamente desierta. Segundo (y en esto creo que Finkelstein está equivocado) la población no parece provenir de un asentamiento de ganaderos nómadas porque la existencia de cisternas de agua, silos y de terrazas como forma de plantación en las laderas montañosas demuestra que eran poblaciones con conocimientos agrícolas y, además, adaptados a la propia Canaán. Por tanto, como concluyó Dever: "parecen ser campesinos expertos y bien adaptados, ampliamente familiarizados con las condiciones locales de Canaán." [1] Es decir, que eran cananeos emigrados tal vez como consecuencia de la conquista y destrucción de las ciudades cananeas por los Pueblos del Mar.

¿En qué se parece la historia que cuentan los yacimientos arqueológicos a la que narra la Biblia? Pues más bien en nada. Incluso en épocas más cercanas a la redacción por escrito (evidentemente, hay casos en los que la tradición oral recogida sería más antigua) de la Biblia que la mayoría de exégetas considera que fue postexílica (es decir, después de la destrucción del reino de Judá por los babilonios -587-586 A. de C.- y el exilio de gran parte de la población a Babilonia) vemos como la población israelí no era monoteísta (sólo hay un Dios) y ni siquiera monólatra (adoración a sólo un Dios lo que no significa que haya otros). En una jarra de cerámica encontrada en un antiguo caravasar de Kuntillet `Ajrud se encontró una inscripción que reza: "A Yahweh de Samaria y a su a/`Asherah". Otra inscripción encontrada en una tumba de Jirbet el-Qom reza: "Que Yhaweh bendiga a Uriyahu, ya que su a/`Asherah le ha salvado de sus enemigos." La primera inscripción está datada en el periodo 950-850 A. de C. y la segunda entre 800-700 A. de C. Esto confirmó lo que ya se suponía por otros restos como el altar de culto de Ta`anach o las figurillas que representan a a/`Asherah, que en un principio no había un Dios sino una pareja de dioses, Yhaweh masculino y su consorte femenino, a/`Asherah. Por tanto, la religión israelí no nació como fruto de una revelación a un personaje determinado en un momento concreto, sino como una evolución a lo largo de siglos de los primitivos cultos de la fertilidad cananeos.

¿Qué supone todo esto? Que si las historias bíblicas del cautiverio en Egipto, de Moisés y el Éxodo, de la conquista de Canaán por Josué... no sólo no están confirmadas por la Arqueología si no que son incompatibles con los restos materiales ¿podemos sostener, tan siquiera, la existencia del Arca de la Alianza? Si ni siquiera podemos estar seguro de que tal objeto existiese ¿tiene algún sentido el hacer elucubraciones acerca de su paradero? No sé lo que opinarán Vds., pero yo tengo muy claro que es una total pérdida de tiempo, aunque, por descontando, cada cuál es muy libre de ocupar su tiempo de la forma que estime conveniente.

NOTAS:
[1] Citado en "La Arqueología y la Biblia" de John C. H. Laughlin. Traducción de Yolanda Montes. Editorial Crítica. Barcelona, 2001.

PARA SABER MÁS:
Además del título antes reseñado:
"Asherah, Consort of Yahweh? New Evidence from Kuntillet `Ajrud." de W. G. Dever. Bulletin of the American Schools of Oriental Reseach nº 255. Pp. 21-37. 1984.
"Archaelogy in Israel Today: A Summation and Critique." de W. G. Dever en "Recent Excavations in Israel. Studies in Iron Age Archaelogy." Eds. S. Gitin y W. G. Dever. Eisenbrauns, Winona Lake. 1994.
"Recent Archaelogical Discoveries and Biblical Research" de W. G. Dever. University of Washington Press. Seattle. 1990.

24/11/2003

Monday, monday...

tutankhamon.jpg...que cantaban The mamas & the papas cuando la música era eso, música, y no técnicas de markéting para consumidores jóvenes sin causa y sin oído. Fin del ramalazo-disgresión nostálgico-carca y prosigo.

En definitiva, que hoy es lunes, lunero, primer día después del programa "Planeta encantado" presentado por el reportero más dicharachero de la televisión pública, don Juan José Benítez. Ayer, bueno, esta madrugada para ser preciso, el "documental" versó sobre el Arca de la Alianza. Ya saben todos Vds. la historia de Moisés (¡cómo se parecía este hombre a Heston!) que recibía los diez mandamientos en dos tablas de piedra y mandaba construir un estuche para ellas, una caja de madera recubierta de oro por dentro y por fuera... et cetera.

Esta vez, además, el Sr. Benítez me da pie para hablar de algo que me interesa mucho más que los contenidos de su "documental", si la Biblia es un texto con validez histórica (N. B. histórica, en la cuestión de si es válido religiosamente que cada uno crea o no lo que estime oportuno). Dejando aparte las afirmaciones esoteristas como el acumulador eléctrico que fulminaba a quién lo tocara y que es tan fácil de falsar como el señalar que objetos como el que ilustra este post responden a la misma descripción y no pegan calambrazos de ningún tipo (si se lo preguntan esta caja de madera recubierta de oro por dentro y por fuera apareció en la tumba de Tut-anj-Amón y está en el Museo de El Cairo), la cuestión que subyace en todo el programa es que el Sr. Benítez acepta la historicidad de la Biblia, que realmente existió un Moisés, que realmente dirigió el Éxodo de los israelitas de Egipto, que realmente recibió las Tablas de la Ley, que realmente existió el Arca de la Alianza, que realmente tuvo lugar una conquista militar de Canaán...

A fuerza de aceptar la realidad religiosa de la Biblia se da por supuesto que ésta también es válida desde un punto de vista histórico, pero eso es un claro non sequitur. Supongamos que yo creo en la religión de los antiguos helenos. En ella se habla de lugares reales, el monte Olimpo existe en realidad, Delfos también... y de lo uno y lo otros sostengo que realmente existió un tal Hércules que realmente limpió los establos de Augías, que realmente mató al león de Nemea... ¿No les parece que lo uno no se sigue de lo otro? Pues exactamente lo mismo sucede cuando en vez de la mitología clásica hablamos de la mitología judía.

El problema es ¿la Biblia es un texto histórico? La respuesta solamente puede ser un no rotundo. Los autores de la Biblia estaban haciendo teología, no historia. La cronología (básica en un texto histórico) es no pocas veces confusa y en ocasiones contradictoria. Pongamos un ejemplo: Según 1 Reyes 6, 1, el cuarto año del reinado de Salomón era 480 años después del Éxodo desde Egipto mientras que si vamos sumando las cifras dadas por el Pentateuco, Josué y Jueces nos da 534 años y eso que faltan tres periodos por sumar porque no dice cuántos años duraron, gobierno de Josué, judicatura de Samuel y reinado de Saúl. ¿Cuando se supone, por tanto, que tuvo lugar el Éxodo? Tanto en uno u otro caso nos situaríamos en la Edad del Bronce Tardío que para Palestina va del 1550 al 1200 A. de C. En esta época, Palestina estaba bajo dominio egipcio (piénsese en lo ridículo de que unos supuestos esclavos fugitivos de Egipto se refugiaran en unas tierras... bajo dominio egipcio). La correspondencia diplomática encontrada en Tell el-Amarna conservada nos muestra 150 cartas procedentes de los principados de Palestina-Siria que acudían al faraón (Amenofis IV más conocido como Ajenatón) para que solucionara sus disputas internas. Por ejemplo, Biridiya de Megido se queja de que Lab´ayu de Shechem intenta destruir su ciudad. ´Abdu-Heba de Jerusalén acusa al mismo Lab´ayu de dar tierras en Shechem a los ´apiru que debastaban las tierras del rey... Por cierto, pese a lo que digan algunos arqueólogos nos hay pruebas de que se pueda identificar a estos ´apiru con los israelitas. Por los textos, más parece que les identifiquen con bandidos que con un pueblo definido.

Añadamos que los poblados de esta época no estaban fortificados con muy pocas excepciones, su reducido tamaño (salvo algunos como Lachish y Hazor) y la existencia de templos, a veces de influencia egipcia, a veces de influencia siria y en otras que parecen autóctonos en los que se documenta el politeísmo, para comprobar cómo la historia real no tiene nada que ver con la que cuenta la Biblia. No hay invasión de una población extranjera, no hay destrucción de poblaciones, no hay monoteísmo.

Si vamos a Egipto la cosa no mejora. No hay el menor rastro ni histórico ni arqueológico de que abandonaran Egipto millones de israelitas (por cierto, tampoco hay el menor rastro de que habitaran allí). Tampoco en la península del Sinaí hay restos arqueológicos de que millones de personas anduvieran por allí durante cuarenta años. Incluso cuando ha podido identificarse alguno de los sitios mencionados en la Biblia como Kadesh-Barnea (yacimiento actual de Tell el-Qudeirat) que aparece en Números 13,26 y 20,1; incluso entonces no hay ningún resto arqueológico anterior a los S X-IX A. de C.

Incluso si quisiéramos identificar la destrucción que marca el final del Bronce Antiguo con la presunta invasión de Josué (en contra, recordémoslo, de las dos cronologías divergentes de la Biblia) ¿solucionaríamos el problema? No, pero eso lo veremos en un nuevo post.

17/11/2003

Diferencia entre antes y después

sabana_santa.jpgSi hoy es lunes, el artículo va sobre el "Planeta encantado" del Sr. Benítez ¿no? ¿O acaso ha surgido algo más divertido que merezca comentario? Pues lo lamento, pero el post va, efectivamente, sobre el dios fullero que se guarda ases en la manga de D. J. J.

No es que se lo merezca porque el "documental" de ayer era tan rematadamente malo que se descalificaba solo a poco que conozcan Vds. media docena de nociones elementales acerca de la Sindone turinesa como la cronología de los hechos. El Sr. Benítez pretendió que la prueba de prestigiosos "investigadores" como Max Frei descalificaba la datación por C-14 cuando, en realidad, la secuencia de los hechos fue justo la contraria. Pero no nos adelantemos y empecemos por el principio.

Por de pronto, el Sr Benítez pretende que alguien conservó la supuesta sábana (no hay acuerdo entre los evangelistas sobre cuáles fueron los lienzos funerarios empleados para amortajar a Jesús) pese a la prescripción mosaica que consideraba como impuro cualquier objeto que hubiera estado en contacto con un cadáver y pese a ser tanto Jesús como sus discípulos, judíos observantes de su ley. Una de las mayores falsedades históricas de la que es responsable la Iglesia es, precisamente, el haber pretendido (y en buena parte, conseguido) apartar a Jesús de las corrientes de la religiosidad judía de su propia época.

El Sr. Benítez monta, a continuación, una fábula histórica sobre la presunta historia de la Sábana Santa que, siguiendo al miembro del STURP Ian Wilson, identifica con el Mandylion de Edesa (ahora llamada Urfa). Nuevo disparate. La historia del Mandylion está conservada por tres tradiciones distintas, la de Eusebio de Cesarea en su "Historia Eclesiástica", la de la correspondencia apócrifa entre Jesús y el rey Abgar V Ukama, y la recogida por Evagrio en su "Historia Eclesiástica". En la primera, el rey edesano quiere que Jesús acuda a su reino para curarle de una enfermedad incurable, y para ello le envía a un emisario de nombre Ananías. Jesús no puede acudir, pero después de su muerte y resurrección uno de sus discípulos llega a Edesa y allí efectúa la curación milagrosa y el rey Agbar se convierte. En esta primera versión, no hay mención alguna a lienzos sepulcrales ni a imágenes de Jesús. Posteriormente, este Ananías además de enviado es pintor y realiza un retrato de Jesús que es enviado al rey Agbar. En esta segunda versión, siguen sin aparecer menciones a los lienzos sepulcrales y el retrato no tiene nada de extraordinario. En la tercera versón, Ananías no consigue plasmar la figura de Jesús, por lo que éste toma el lienzo, se lo pone sobre el rostro y, de forma milagrosa, éste queda reflejado en aquél. El retrato se convierte en figura acheiripoietón (no realizada por la mano humana), pero sigue sin tener ninguna relación con los lienzos sepulcrales. ¿Por qué entonces se pretende lo contrario? Para intentar justificar el silencio en el que está envuelta la que de ser auténtica, sería la reliquia más extraordinaria de la cristiandad. ¿Por qué ese silencio es tan perjudicial? Pongámosnos en situación. En esta época la buena marcha económica de iglesias, monasterios... dependía de su capacidad para atraer limosnas, donaciones... y la competencia era muy fuerte. En ese querer tener más fama que los demás "competidores" jugaba un papel importante las reliquias. Cuantas más y más importante fueran éstas, mejor. Por ejemplo, el hallazgo del supuesto cuerpo de Santiago dio lugar a una ruta de peregrinación a nivel europeo, el Camino de Santiago, el cuerpo de Santo Tomás Beckett en Canterbury dio lugar a una peregrinación y a cuantiosos donativos... Es fácil suponer lo que hubiera significado el que una iglesia hubiera poseído el Sudario de Jesús y, sin embargo, no hay la menor prueba de un Sudario con figura incorporada antes del S XIII. (Sudarios sin figuras, en cambio, hay varios dónde elegir. Todos ellos sin ninguna veracidad histórica, claro).

Robert de Clari nos dejó la primera noticia sobre un objeto de estas características. En su "Estoires de chiaus qui conquistent Constantinoble" cuenta que antes del saco de Constantinopla de 1204 se conservaba en la iglesia de Santa María de Blanquernes la Sábana en la que se veía la figura de Nuestro Señor en posición vertical, como no deja de señalar el Sr. Benítez. Sin embargo, la cita de Robert de Clari acaba diciendo que nadie sabía que se había hecho de esa reliquia después del saqueo de los cruzados.

Aquí el Sr. Benítez aprovecha para meter a los Templarios en el ajo (ya echábamos de menos que no hubieran aparecido aún después de 5 programas) añadiendo error tras error a los ya cometidos. Por citar sólo dos de los disparates que profirió, que los Templarios fueron creados para conquistar Tierra Santa y que la Sábana Santa era el Bafomet. Lo primero es un disparate porque los Templarios fueron creados entre 1118 y 1121 (la razón para esta diferencia de fechas se la explicaré en otro momento) es decir, después (después, Sr. Benítez, no antes) de que la Tierra Santa hubiera sido conquistada en la I Cruzada. Lo segundo es un disparate por varios motivos, el primero porque basta con ver las descripciones del Bafomet (realizadas bajo tortura, no lo olvidemos) para saber que los Templarios no tenían ni puñetera idea de qué les estaban hablando los interrogadores (esto del Bafomet, Baphomet, Bafometo... también es merecedor de un nuevo artículo). La segunda razón por la que es un disparate es porque si el supuesto Bafomet hubiera sido el Santo Sudario, no hay razón para la acusación de idolatría. Hubiera sido algo completamente admisible por la ortodoxia cristiana.



Así las cosas, no hay la menor prueba de que el Santo Sudario y los Templarios tuvieran nada que ver. De paso, señalaremos que las pruebas de la existencia de tal objeto salvo la de Constatinopla no soportan el menor análisis crítico. Por el contrario, a partir de su aparición en Lirey en 1353, la documentación es completa. En lugar de sacar la conclusión lógica (si antes no había noticias es porque no existía tal objeto, el Sr. Benítez -siguiendo a Ian Wilson et alii- se inventa la historia que no tiene).

Al Sr. Benítez se le olvida o ignora (y no sé cuál de ambas posibilidades es peor) que a raíz de su aparición se investigó el objeto y que fue considerado falso (memorial de Pierre d´Arcis dirigido al papa Clemente VII) por cuanto Henri de Poitiers, en la época de la aparición de la reliquia era el obispo de Troyes, pudo hablar con el artista que la había pintado. En la primera de las cuatro bulas papales (de fecha 6 de enero de 1390) emitidas sobre este tema, se obliga a que cuando se exhiba la pintura se informe a los fieles que acudían en peregrinación de que ése no era el verdadero Sudario sino una pintura hecha a su semejanza.

También se le olvida al Sr. Benítez el viaje de la reliquia por la actual Bélgica (1449) y la prohición de su exhibición pública por el obispo de Lieja, Jean de Heinsberg, nuevamente por ser considerada como falsa reliquia, en este caso porque la sangre real se va volviendo negra con el paso del tiempo mientras la del sudario permanecía roja demostrando así que era pintura.

Tampoco mencionó el Sr. Benítez los tejemanejes económicos que hubo en torno al lienzo y que concluyeron con la excomunión de Marguerite de Charny en 1457 por no haber cumplido los sucesivos acuerdos de compensación a los que había llegado con los clérigos de la colegiata de Lirey por su apropiación de la "reliquia" que había sido dejada en custodia a su segundo marido, Humbert de la Roche, y que le venía siendo reclamada a su viuda desde 1443.

El cómo sabiendo esto (y si lo ignora es mala señal en un periodista que publicó un libro sobre este tema: -"El enviado" J. J. Benítez. Ed. Plaza & Janés. Barcelona, 1979 -porque demostraría una pésima labor de documentación) se pueda pretender que la simple historia de la Sindone basta para demostrar su autenticidad, es algo que me dejó a cuadros. Por cierto, y ya que hablamos de "El enviado" ¿qué ha pasado desde la fecha de su publicación para que el Sr. Benítez cambie la historia de la Sindone desde Constantinopla a Lirey? Porque en ese libro dice: "En este año [1204] las mesnadas, hambrientas de botín, de la mal llamada IV Cruzada, saquearon Constantinopla. Y la desapareció misteriosamente, para aparecer cuatro años después en Besançon (Francia), en poder del padre de Otto de la Roche, quien -- tenía encomendada la defensa de la referida iglesia de Blanquerna..." (Op. cit. Págs. 24-25 de la V Edición, mayo de 1980). Entonces no había Templarios por ningún lado y ahora sí. ¿Por qué esta varación? ¿Tendrá algo que ver con la abundante literatura templario-esoterista aparecida desde entonces?

Concluida la revisión (invención, mejor dicho) histórica comienza por la parte científica en la que consigue repetir casi lo mismo que decía en su obra anteriormente citada salvo lo concerniente a la prueba del Carbono 14 que se realizó 9 años después de su publicación. Pese a ello, el Sr. Benítez pretende cambiar el orden, que las pruebas palinológicas, de tridimensionalidad de la imagen, de la tela... desmintieron las datación por Carbono 14 cuando fue justo al contrario. Repetimos, la prueba del C-14 se realizo en 1988 y las "pruebas" aportadas por el Sr. Benítez ya están en su obra publicada en 1979. Allí aparecen ya Max Frei y sus pólenes (Págs. 25-27); el profesor Raes y sus telas (Págs. 30-31); las fotografías de Secondo Pía (Págs. 33-41); y, por supuesto, Jamper y su tridimensionalidad de la imagen (Págs. 19-21 entre otras). Sin embargo no hay, lógicamente, la menor referencia a la prueba del C-14 ya que se hizo después (después, Sr. Benítez, no antes) de todo esto.

No obstante, ¿qué hay que decir de esas pruebas en sí? De los pólenes de Frei, el mismo se retractó públicamente de sus afirmaciones que aseguraban que los pólenes que encontró perteneceran a especies extintas y que, por tanto, tuviera que ser más o menos contemporáneas de Jesús. Claro que, como todo hay que decirlo, se retractó cuando otros palinólogos le estaban acusando directamente de haber realizado un fraude porque las concentraciones de dichos pólenes en las muestras tomadas eran imposibles.

Sobre la tela de Raes y los pólenes de Frei, permítanme una cita de una carta de protesta (1999) que envió Paul-Éric Blanrue a la revista Dossiers d´Archéologie, criticando el contenido de un artículo totalmente semejante a las afirmaciones del Sr. Benítez. Dice el citado: "En fait, Gabriel Vial, expert au Centre international d'études des textiles anciens (Musée des tissus - Lyon), a eu l'occasion de procéder à un examen direct de la relique, en compagnie de Franco Testore, professeur de technologie des textiles à l'École polytechnique de Turin. Tous deux croient à l'authenticité de la relique. Leur conclusion: " Sans mettre aucunement en doute la véracité des faits, il semble que les conclusions qui en ont été tirées: filature dans un atelier ayant également filé du coton ainsi que l'interprétation qui en découlait : provenance moyenne-orientale, demandent d'être reconsidérées. "
Le "suaire" est un chevron de lin à base de serge 3/1. Les seuls exemples que nous ayons de ce type de chevrons sont d'époque récente : l'un d'entre eux, conservé au Victoria and Albert Museum de Londres, est daté du XIVe siècle. L'étude technique du "suaire" ne permet donc pas d'en situer la confection au temps de Jésus - bien au contraire.
Id°, les pollens prélevés sur ce tissu constitueraient un indice de son origine proche-orientale. A l'origine de cette " découverte " se trouve le défunt Max Frei, qui prétendit avoir identifié des pollens issus de plantes poussant au Proche-Orient, et plus précisément en Palestine. Rappelons qu'à sa mort (1983), Frei n'avait pas publié ses résultats dans une revue scientifique.
Le Dr. Steven Shafersman, micropaléontologue au Département de géologie de l'université de Miami, est d'avis que Frei a falsifié son dossier. Sur les illustrations que Frei projetait à son public - tel que le cliché que vous publiez en page 125 -, "chaque espèce de pollens était représenté par quatre ou cinq spécimens parfaitement conservés, comme s'ils étaient neufs ". Pourquoi Frei n'a-t-il jamais montré les spécimens qu'il avait prétendument trouvés sur le "suaire", mais seulement des pollens de référence?" (De hecho, Gabriel Vial, experto del Centro Internacional de estudios de los tentiles antiguos (Museo de tejidos-Lyon) tuvo ocasión de realizar un examen directo de la reliquia en compañía de Franco Testore, profesor de tecnología textil en la Escuela politécnica de Turín. Ambos creen en la autenticidad de la reliquia. Su conclusión: "Sin dudar de la veracidad de los hechos, parece que las conclusiones que se obtuvieron: hilado en un telar empleado a la vez para el hilado del algodón así como la interpretación que se desprendía de ello: origen en el oriente medio, piden que se vuelvan a considerar."
El "sudario" es un lienzo de lino tejido en forma de sarga 3/1. Los únicos ejemplares que tenemos de este tipo de lienzos son de época reciente: uno de ellos, conservado en el Victoria & Albert Museum de Londres, está datado en el S XIV. Así pues, el estudio técnico del "sudario" no permite situar su confección en la época de Jesús sino al contrario.
De igual forma, los pólenes extraídos de la tela serían una prueba de su origen en el oriente próximo. En el origen de este "descubrimiento" se encuentra el difunto Max Frei que pretendió haber identificado pólenes salidos de plantas frecuentes en el oriente próximo y más concretamente en Palestina. Recordemos que hasta su muerte (1983), Frei no publicó sus resultados en ninguna revista científica.
El Dr. Steven Shafersman, micropaleontólogo del Departamento de geología de la Universidad de Miami, opina que Frei falsificó su trabajo. En las ilustraciones que Frei proyectaba para su público -como la fotografía publicada por ustedes en la página 125-, "cada especie de pólenes está representada por cuatro o cinco especímenes perfectamente conservados, como si fueran recientes." ¿Por qué Frei no mostró nunca los especímenes que pretendidamente había encontrado sobre el "sudario" sino sólo los pólenes de referencia?")

Sigamos. Lo de la prueba de sangre de tipo AB negativo ("descubrimiento" de Baima Bollone aunque el Sr. Benítez no le citara) ya lo contestó el propio Sr. Benítez en su obra. Vean, vean: "Y los profesores Giorgio Frache, de la Universidad de Módena, la profesora Eugenia M. Rizzatti y el profesor Emilio Mari, ambos ayudantes de cátedra, sometieron a pruebas hematoscópicas 10 de esos hilillos. Sus resultados fueron negativos: ninguna de sus reacciones químicas acusó la presencia de sangre."
"Lejos de desanimarse, con un aumento de 285 diámetros, examinaron las fibras, iluminadas con luz ultravioleta para descubrir alguna fluorescencia, característica de todos los derivados de la hemoglobina. Resultado igualmente negativo."
Se efectuó también una reacción con . No se produjo transformación alguna del color. Resultado negativo."
"Además, un examen microespectroscópico, a la búsqueda del hemocromógeno. Resultado netamente negativo."
"Cromatografía de estratos ultradelgados. Negativo."
"Resumiendo: las huellas parecen parecen haber correspondido en su momento a regueros, heridas y plastones de sangre. Sin embargo -y después de minuciosos análisis (incluso con microscopios electrónicos)- no aparece el menor rastro orgánico de sangre." (Op. cit. Pág. 44).

Asombroso, ¿no es cierto? Los demás investigadores no localizan ni siquiera resto alguno de sangre y el Sr. Baima Bollone no sólo los encuentra sino que puede determinar su tipo sanguíneo. Tal vez por ello, el Sr Bollone no publica tampoco sus "descubrimientos" en las revistas científicas y sí en las sindonológicas y en las esotéricas.

Lo de los leptones (moneditas de cobre supuestamente colocadas sobre los párpados del difunto) por de pronto no las ven más que los sindonólogos (los demás no ven más que unas manchas que pueden ser cualquier cosa) y, además, y por mucho que se empeñe el S. Benítez, no corresponde a ninguna ceremonia judía.

Después (después, Sr. Benítez, no antes) de toda esta movida sindonológica llegaron la datación por C-14 y las pruebas de McCrone de microscopía aplicada a la Sindone que encontraron restos de pigmentos ampliamente usados por los pintores medievales y, nuevamente, no detectaron la menor traza de esa sangre tan esquiva. Lo primero se lo intenta "cargar" el Sr. Benítez haciendo referencia a supuestos defectos en la datación (deficiencias que no especifica) y una mención a un complot que tampoco explica ni prueba, y lo segundo, sencillamente, fue silenciado.

Habría que hablar de más cosas como los azotes tan precisos que nunca se superponen, la asombrosa exactitud horaria del Sr. Benítez al datar los sucesos de la pasión (gracias a la
generosa contribución del "Libro de Urantia" aunque, nuevamente, no lo citara como su fuente), el extraño rigor mortis que hace que aparezca la planta de un pie en la imagen inferior cuando en la superior se ve que los pies están extendidos... pero si tienen interés en seguir profundizando sobre el tema les aconsejo este magnífico artículo obra ¿cómo no? de Luis Alfonso Gámez..

Solamente dos observaciones finales. Me parece muy bien que el Sr. Benítez sea católico y crea en la resurrección de los muertos en plan película de George A. Romero, pero no me lo parece que intente "vendernos esa moto" basándose en supuestas pruebas científicas, entre otras cosas porque no tengo interés en "esa moto". Como dijo Borges "Odiaría seguir siendo Borges durante toda la Eternidad."

Por último, Sr. Benítez, su dios tahúr acertó a sacar el as de la manga cuando ya había cuatro encima de la mesa, porque si fuera cierta tal carta, usted no se hubiera visto obligado a hacer un programa tan chapucero y tan desinformado para mantener su creencia en la "portentosa" Sábana Santa.

10/11/2003

Una sorpresa

colon.jpgSi son lectores habituales de este blog, además de merecer un premio por su santa paciencia que deja pequeña a la de Job, ya saben que pertenezco a ese millón de espectadores que ven cada semana "Planeta encantado". Tampoco tengo que señalarles que mi opinión es que ese conjunto de presuntos documentales es pésimo cultural e históricamente hablando y que si lo veo es, sencillamente, para criticarlo con conocimiento de causa.

Por ello debo confesar que hoy estoy asombrado porque el de ayer dedicado a la figura de Colón se movió por los terrenos de lo históricamente admisible. No puedo calificarlo de bueno por una serie de errores que señalaremos a continuación, pero eso no impide que sea infinitamente mejor que los anteriores episodios de la serie, cuya calidad, todo hay que decirlo, era prácticamente nula.

Por de pronto, no se puede poner la llegada a América de los vikingos al mismo nivel histórico que las supuestas de mandingas, fenicios... porque la primera está demostrada por yacimientos arqueológicos y las restantes, no. Los supuestos restos fenicios como la inscripción de Brasil hace tiempo que han sido consideradas como una falsificación bastante mala por cierto.

Tampoco ha hecho ningún favor a la seriedad del docuemntal la manía del Sr. Benítez de intentar conferir un halo de misterio a sus fuentes, prior de la Rábida incluido, porque la historia (o leyenda) de que Colón sabía perfectamente que en el occidente del Atlántico había tierras con anterioridad a su primer viaje, es una historia recurrente desde hace siglos. Tanto es así que la conocida como "Leyenda del piloto anónimo" fue recogida por fray Bartolomé de las Casas en el S XVI y, recientemente, ha sido revitalizada por D. Juan Manzano Manzano en su obra "Colón y su secreto" publicada en 1976 y en sucesivas reediciones. Nada hay en ello, por tanto, de misterioso o esotérico.

Lo peor, no obstante, es el salto al vacío que se da entre lo que es históricamente válido como mera hipótesis y el hecho histórico probado. Para pasar de la primera a la segunda categoría es obvio que debe mediar un aporte de pruebas que, en este caso, son perfectamente discutibles. Por si no vieron el programa, permítanme que les haga un breve resumen de la tesis. Estando Colón en Madeira arribó una carabela (de la que no se sabe ni el nombre ni la nacionalidad castellana o portuguesa) con una tripulación mínima y agonizante. El anónimo piloto (del que tampoco se sabe el nombre, ni la nacionalidad) fue acogido en casa de Colón y allí le narró una historia extraordinaria, la de una navegación por el Golfo de Guinea que, a consecuencia de una tempestad, acabó en unas tierras situadas en el occidente del océano Atlántico. Después de esa narración expiró el piloto al igual que el resto de la tripulación. La misma imprecisión de los detalles impide una verificación directa. No se sabe ni nombres ni fechas exactas, no hay ningún documento que demuestre que esa leyenda es algo distinto a eso...

Por tanto, la supuesta verificación se hace sobre pruebas circunstaciales. Por ejemplo, Alonso de Palencia, en su "Crónica de Enrique IV" dice de los sucesos del año 1456 que las tropas castellanas atacaron los campos granadinos para quemar "el maíz". ¿Cómo es eso posible si el maíz no existía fuera de América y, por tanto, los castellanos no pudieron tener conocimiento previo de tal cereal antes de 1492? Pero si Alonso de Palencia lo menciona y falleció en 1491 eso significa que tuvo que haber contactos entre Europa y América antes del descubrimiento oficial ¿no? Lo que suele olvidarse (y ese error no lo comete sólo el Sr. Benítez) es que la Crónica de Alonso de Palencia estaba escrita originariamente en latín y en tal idioma no hay, lógicamente, palabras para referirse al maíz, la patata o el tomate. ¿Qué dice la Crónica original? Por desgracia lo ignoro porque no tengo tal texto, pero la Sra. Duquesa de Medina-Sidonia (que también defiende una teoría similar aunque más extremada) da una buena pista en una entrevista cuando defiende que el panizo que menciona Alonso de Palencia ha sido correctamente traducido por maíz. Eso me lleva a pensar que la palabra latina empleada es "panicium" de la que San Isidoro en sus Etimologías ya aclara que es un cereal del que se hacía una especie de pan. Nada que ver con maíz ni con viajes entre Europa y América salvo que defendamos que ya existían desde los tiempos de San Isidoro, en cuyo caso habría que explicar cómo un contacto mantenido a lo largo de los siglos se pudo silenciar hasta Colón.

Otra de las pruebas aducidas son las supuestas incongruencias en las Capitulaciones de Santa Fe. Prescindiendo de las "incongruencias" que cita el Sr. Benítez porque no son tales (que se ceda el diezmo, el nombramiento de Almirante... de unas tierras aún no descubiertas de forma condicionada al propio descubrimiento no tiene nada de sorprendente porque si no se pensara que la empresa podía tener éxito no se hubiera emprendido) sólo queda el encabezamiento del documento: "Las cosas suplicadas y que vuestras altezas dan y otorgan a don Cristóbal de Colón, en alguna satisfacción de lo que ha descubierto en las mares Océanas y del viaje que ahora, con la ayuda de Dios, ha de hacer por ellas en servicio de vuestras altezas, son las que se siguen..." En ese "de lo que ha descubierto" está el intríngulis del asunto.

Hagamos notar que si se entiende ese "ha descubierto" como pretenden los defensores del protonauta (que llama el profesor Manzano, prenauta para el Sr. Benítez) de lo que sería prueba es que ese prenauta sería el propio Colón y no "el piloto anónimo" porque es a él a quien se refiere esa expresión. No obstante, el hecho de que el resto del documento se exprese de forma muy distinta: "... que por su mano o industria se descubrirá o ganará..." "...que como dicho es él se descubriere o ganare..." "... de las mercadería que él trajera..." hace pensar que esa "ha descubierto" o bien es un error del copista o bien que se refiere a la experiencia naútica de Colón en el Atlántico, que era anterior al viaje de 1492.

Otro asunto que al Sr. Benítez le parece extraño es el cálculo de la duración del viaje prevista con un mínimo error... que se debe, aunque el Sr. Benítez no lo mencione, a un gran error de D. Cristóbal. Aclaremos términos. No se dudaba tanto del viaje de Colón porque no se pudiera llegar a las Indias por occidente como porque tal viaje fuera impracticable (la élite cultural de la época ya sostenía que la Tierra era redonda). El diámetro de la Tierra haría tal viaje a las Indias muy largo para las posibilidades de los barcos de entonces. El error de Colón es que creía que la Tierra era más pequeña de lo que realmente es y que la distancia a recorrer era, por tanto, menor de la real. El viaje se programó de acuerdo a las creencias de Colón y éste tuvo la suerte de encontrarse América a la distancia en la que él situaba a Cipango. Si no hubiera sido por eso, el viaje hubiera concluido en desastre porque D. Cristóbal estaba equivocado y las Indias (es decir, el extremo oriente asiático) estaban más lejos de lo que él calculaba.

Aclaradas estas cuestiones, lo que queda (afirmaciones de que unos indios eran más claros que los restantes que el Sr. Benítez pretende que es una prueba del mestizaje previo con europeos, supuestos pre-conocimientos de D. Cristóbal...) es muy poco para sostener la hipótesis del protonauta, en unos casos porque no está clara la fuente de tales datos y en otros porque pueden tener explicaciones distintas (el color de la piel no es uniforme ni siquiera dentro de la misma "raza").

Pese a ello, la verdad es que el contenido del programa fue interesante (la realización fue pésima, con un mal manejo del ritmo narrativo y con unas imágenes que iban de lo cursi -esos difuminados y esas transparencias...- a lo incomprensible) lo que no puede por menos de asombrarme vistos los antecedentes. Por desgracia, no sirve para que me crea un golpe de timón en el curso de la serie (nunca mejor dicho) porque el próximo documental va sobre la Sábana Santa lo que presagia una vuelta a las andadas o como decían en la película "Objetivo Birmania" "Demos un giro de 360 grados" (para volver a la misma posición que ocupaban previamente, supongo).

03/11/2003

Jesús y los Sanfermines

jesus.jpgEl infatigable Sr. Benítez prosigue sus viajes que, en lo tocante a la fantasía con que adorna sus relatos, están dejando en pañales a los del mismísimo Simbad el marino. Ayer le tocó el turno a Jesús y consiguió superar dos marcas (lo que tiene su mérito considerando que el listón estaba muy alto con los tres programas anteriores), la del aburrimiento y la de las afirmaciones sin evidencia que la sustenten.

Lo primero era francamente difícil por cuanto la figura de Jesús continúa siendo tan polémica e interesa tanto incluso a los ateos como yo, que es casi imposible hacer un documental aburrido sobre ella. No obstante, el Sr. Benítez consiguió sobreponerse a la dificultad intrínseca y lo logró. ¿Cómo? Pues a base de querer presentar los "hechos" que en él se relacionaban como profundamente opuestos a la tradición cristiana y ver que, en realidad, no había pasado de leer un par de los peores libros de exégesis neo-testamentaria que habían caído en sus manos y mezclar esa exégesis supuestamente escandalosa con pura y simple fabulación. Por exégesis supuestamente escandalosa me refiero a cositas como la de los hermanos y hermanas de Jesús (que podrán encontrar en el Evangelio de Marcos) que no solamente es sabida desde entonces sino que ha sido ya aceptado así incluso por exégetas católicos. Poco escándalo puede causar hoy esta afirmación.

Las afirmaciones sin evidencia fueron constantes (e incluso con alguna metedura de pata de bastante consideración como veremos). Por desgracia (y curiosamente dada su excepcional importancia) la figura de Jesús nos es desconocida excepto por la propia tradición cristiana. Sólo un breve pasaje de Tácito nos confirma, de forma independiente, su existencia y su ejecución. El resto es narración cristiana bien en forma de evangelios canónicos, evangelios apócrifos o menciones en la primitiva patrística. Sólo después aparecerían menciones en la literatura talmúdica y en la polémica entre filósofos cristianos y "paganos", de cuya veracidad histórica podemos dudar con fundamento.

Así pues, lo poco que podemos saber de Jesús se basa en la lectura de la propia literatura cristiana que tiene el inmenso problema de que es subjetiva, contradictoria e incompleta. Para intentar rescatar lo que hay de cierto en ella se practica la exégesis, la comparación entre los distintos textos y, de acuerdo con ciertos criterios objetivos, intentar establecer las diversas capas que se sobreponen en el relato evangélico. Como esto queda un poco liado de comprender les pongo un ejemplo. Según el testimonio de Mateo, Jesús nace en Belén y todo hace pensar que residía allí su familia. Lucas, por el contrario, pretexta un censo de Augusto que hace que la familia que vivía en Nazareth se tenga que trasladar allí. ¿Cuál de las dos versiones es cierta? En realidad, ninguna de ellas lo es. El Evangelio de Mateo intenta presentar a Jesús como el Mesías profeticado y, como tal, tenía que nacer en Belén (obviemos el hecho de que las supuestas profecías mesiánicas que maneja Mateo no tenían nada de tales). El problema de Lucas era, sin variar esa interpretación de Mateo, explicar porqué se le conocía como Galileo y de Nazareth por más señas. Dado que tampoco Lucas estaba muy seguro de las fechas (hay varias contradicciones con la fecha de predicación de Juan el Bautista y la edad de Jesús) parece que Lucas creyó que el censo que Augusto ordenó realizar en la provincia de Judea al ser depuesto Arquelao y pasar su reino a formar parte de la provincia romana de Siria tuvo lugar en el momento de nacer Jesús cuando, en realidad, tuvo lugar en el año 6 d. de C. La suposición de que el censo mencionado por Lucas fuera distinto a éste tropieza con el problema de que con anterioridad a la deposición de Arquelao, Judea era un reino nominalmente independiente y que, por tanto, es ridículo que una familia de Nazareth tuviera que trasladarse para censarse a un reino que no estaba bajo administración romana. Tampoco los censos romanos incluían la obligación de ir a la población de origen en vez de a la de residencia. Todo esto es ya sabido por todo el mundo... excepto por el Sr. Benítez que se traga toda la historia del censo lucano pese a que no haya por dónde agarrarla.

La estrellita castro, digo de Belén, también se lo traga pese a que no sea citada más que por Mateo y el protoevangelio de Santiago y descrita en uno y otro de forma diferente. En realidad, hace mucho que se sabe que los nacimientos de personajes importantes anunciados por acontecimientos astronómicos son un recurso habitual en la literatura de la época. Sin ir más lejos, supuestamente el nacimiento de Octavio (más conocido como César Augusto) también fue objeto de señales celestiales. Tan absurdo es ponerse a buscar fenómenos astrónomicos que pudieran corresponder a los descritos en un caso como en otro. Claro que eso no basta al Sr. Benítez que después de negar la explicación de Orígenes de que fue un cometa porque si hubiera sido tal se hubiera desintegrado al entrar en la atmósfera terrestre (les prometo que no sé dónde ha leído el Sr. Benítez que los cometas entran en la atmósfera terrestre ni, que si ése fuera el caso, se desintegrarían en ella) postula que la estrella era en realidad una nave tripulada por seres inteligentes, en otras palabras, un OVNI. Sin comentarios.

Como una vez que empieza uno a tragarse historia lo difícil es parar, también acepta la matanza de los inocentes (episodio que, nuevamente, sólo se menciona en Mateo) basándose en que como Herodes era una mala bestia podría perfectamente haberla llevado a cabo. Podría, pero por una vez no lo hizo. El historiador judío Flavio Josefo nos ha dejado el listado de burradas made in Herodes y ésta no figura entre ellas. Como no hay ninguna razón para esa omisión, la explicación más sencilla es que Mateo intentó nuevamente dar cumplimiento a una profecía mesiánica que no era tal además de caer en otro de los relatos legendarios de la época, el del niño que se salva de la muerte a manos del rey (Sargón, Moisés...).

Como ya se sabe que los Evangelios tienen una inmensa laguna, la comprendida entre el nacimiento y hechos posteriores y el comienzo de la vida pública, el Sr. Benítez la rellena con los hechos que le da la real gana. Basándose en unas "informaciones" cuya fuente no cita en ningún momento, se inventa dos viajes, uno por el Mediterráneo en el que llega a visitar (entre otras) Roma y Atenas (y dónde vuelve a meter la pata al decir que Jesús había asistido a los juegos en el Coliseo en tiempos del emperador Tiberio -para tiberio el que monta él al ignorar que el Coliseo o anfiteatro Flavio fue construido unos sesenta años después, bajo la dinastía Flavia como su mismo nombre indica-) y otro por tierras de Mesopotamia en el que visita (entre otras) Babilonia y Ur. Como el Jesús de J. J. Benítez parece que tenía que hacer tantos kilómetros como él todavía hace un tercer viaje a las proximidades del mar Caspio concretamente al cercano lago de Urmia (¿iba a comprar caviar? Misterio de los misterios).

Después de estos periplos sacados de la manga, cuando Jesús tenía 32 años en una caverna del monte Hermón (Hermón, J. J. Benítez... ¿de qué me suena?) por un proceso incomprensible para la mente humana (no me negarán que la excusa se las trae) Jesús tomo conciencia de ser hombre y dios a la vez (si Jesús era dios ¿cómo no tenía conciencia de ello hasta entonces? ¿Un dios que no sea omnisciente es dios? Ah, perdón, es que el proceso es incomprensible para la mente humana...). Nuevamente, se lo saca de la manga incluso la caverna en la que supuestamente tuvo lugar tan misterioso evento.

Tampoco me pregunten de dónde se saca el verdadero contenido de la llamada "sucesión de San Pedro" (ya saben, aquello de que "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia") y que se convierte por obra y gracia del Sr. Benítez en todo lo contrario. La exégesis hace tiempo que sostiene que ese texto es obra de una interpolación posterior cuando ya la Iglesia se había institucionalizado basándose en cosas como que el sucesor de Jesús no fue Pedro sino Santiago, pero de ahí a pretender conocer el contenido de un discurso de Jesús por sus extrañas fuentes de información...

Como la cosa no estaba completa si no metía algún cascotazo a los relatos de la Pasión, cambia (nuevamente por arte de birlibirloque) el episodio de la expulsión de los mercaderes. Como la idea de un Jesús liándose a latigazos con los cambistas parece que le desagrada, según Benítez lo que hizo Jesús fue abrir la puerta de los corrales de los animales destinados al sacrificio por lo que fue la estampida de éstos lo que ocasionó el caos y no Jesús jugando a "Zurrusca la pelleja" con los comerciantes. La escena es recreada en una animación ridícula en la que un buey y un cambista parecen haber sido arrancados de la calle de la Estafeta en pleno encierro de San Fermín.

Esta obsesión por presentar un Cristo políticamente correcto va más allá de la muerte y se inventa dos apariciones, una a María Magdalena y otras mujeres en casa de José de Arimatea en la que anuncia la superación de las diferencias entre hombre y mujer, y una segunda en Alejandría en la que anuncia que su religión es para todos, que no distingue entre hombre y mujer, rico y pobre, judío y gentil... y que no debe ser manejada por los sacerdotes.

Todo ello muy bonito, pero ¿cuáles son las informaciones que el Sr. Banítez maneja para hacer todas esas afirmaciones? ¿Textos contemporáneos de Jesús, libros de historiadores de las religiones, de exégetas? Pues le voy a chafar el silencio al Sr. Benítez y a revelar sus fuentes. ¿Les suena este texto y su relación con las afirmaciones del periodista navarro: "The fifth morontia manifestation of Jesus to the recognition of mortal eyes occurred in the presence of some twenty-five women believers assembled at the home of Joseph of Arimathea, at about fifteen minutes past four o'clock on this same Sunday afternoon. Mary Magdalene had returned to Joseph's house just a few minutes before this appearance. James, Jesus ' brother, had requested that nothing be said to the apostles concerning the Master's appearance at Bethany. He had not asked Mary to refrain from reporting the occurrence to her sister believers. Accordingly, after Mary had pledged all the women to secrecy, she proceeded to relate what had so recently happened while she was with Jesus ' family at Bethany. And she was in the very midst of this thrilling recital when a sudden and solemn hush fell over them; they beheld in their very midst the fully visible form of the risen Jesus . He greeted them, saying: "Peace be upon you. In the fellowship of the kingdom there shall be neither Jew nor gentile, rich nor poor, free nor bond, man nor woman. You also are called to publish the good news of the liberty of mankind through the gospel of sonship with God in the kingdom of heaven. Go to all the world proclaiming this gospel and confirming believers in the faith thereof. And while you do this, forget not to minister to the sick and strengthen those who are faint-hearted and fear-ridden. And I will be with you always, even to the ends of the earth." And when he had thus spoken, he vanished from their sight, while the women fell on their faces and worshiped in silence." o este otro: "While the eleven apostles were on the way to Galilee, drawing near their journey's end, on Tuesday evening, April 18, at about half past eight o'clock, Jesus appeared to Rodan and some eighty other believers in Alexandria. This was the Master's twelfth appearance in morontia form. Jesus appeared before these Greeks and Jews at the conclusion of the report of David's messenger regarding the crucifixion. This messenger, being the fifth in the Jerusalem-Alexandria relay of runners, had arrived in Alexandria late that afternoon, and when he had delivered his message to Rodan, it was decided to call the believers together to receive this tragic word from the messenger himself. At about eight o'clock, the messenger, Nathan of Busiris, came before this group and told them in detail all that had been told him by the preceding runner. Nathan ended his touching recital with these words: "But David, who sends us this word, reports that the Master, in foretelling his death, declared that he would rise again." Even as Nathan spoke, the morontia Master appeared there in full view of all. And when Nathan sat down, Jesus said:
"Peace be upon you. That which my Father sent me into the world to establish belongs not to a race, a nation, nor to a special group of teachers or preachers. This gospel of the kingdom belongs to both Jew and gentile, to rich and poor, to free and bond, to male and female, even to the little children. And you are all to proclaim this gospel of love and truth by the lives which you live in the flesh. You shall love one another with a new and startling affection, even as I have loved you. You will serve mankind with a new and amazing devotion, even as I have served you. And when men see you so love them, and when they behold how fervently you serve them, they will perceive that you have become faith-fellows of the kingdom of heaven, and they will follow after the Spirit of Truth which they see in your lives, to the finding of eternal salvation.
"As the Father sent me into this world, even so now send I you. You are all called to carry the good news to those who sit in darkness. This gospel of the kingdom belongs to all who believe it; it shall not be committed to the custody of mere priests. Soon will the Spirit of Truth come upon you, and he shall lead you into all truth. Go you, therefore, into all the world preaching this gospel, and lo, I am with you always, even to the end of the ages."

¿Les queda alguna duda que estos textos son las "informaciones" del Sr. Benítez? Creo que está claro, pero ¿qué son? Pues son fragmentos de The Urantia Book (El libro de Urantia) que pueden encontrar aquí. Por si no saben qué es esto del Libro de Urantia, es un libro revelado... por extraterrestres. Con estas fuentes de cuya fiabilidad no puede dudar ningún historiador que se precie, los cimientos de la Iglesia seguro que se están conmocionando... de risa.

20/10/2003

Estoy de los dogones hasta los...

dogon.jpgNuestro inefable J. J. Benítez se dio un paseíto hasta África para hablar de las leyendas del pueblo Dogón. Ya saben, ese pueblo africano que conocía que Sirio es una estrella doble desde hace tropocientosmil años cuando la ciencia occidental ignoró tal hecho hasta hace cuatro días lo que demostraría que los Dogón adquieron elevados conocimientos astronómicos de los sempiternos visitantes extraterrestres... Como en él es habitual, el periodista navarro no añadió nada nuevo a las ya clásicas obras de Temple y de von Däniken.

En fin, esta vez me va a resultar fácil la crítica porque ya está hecha de forma impecable en esta dirección y en los enlaces que podrán encontrar en el artículo del doctor Garrido. Sólo añadiré un par de citas de un artículo de Julio Arrieta que, por desgracia, no está disponible en la red sobre los "inmensos" conocimientos astronómicos de los Dogón: "El Sol es una vasija cocida al blanco permanentemente." "La Luna es de la misma naturaleza que el Sol, sólo que está a medio cocer." "Las estrellas procedían de bolitas de tierra lanzadas al espacio por el dios Amma, único dios." (Arrieta, Julio. Dogon, un misterio inexistente. El Escéptico nº 8. Primavera 2000. Pág. 54-58)

Creo que el tema no precisa de más comentarios por mi parte, salvo constatar que, de momento, el Sr. Benítez ha encontrado conocimientos "extraordinarios" en Perú (piedras de Ica), Chile (Isla de Pascua o Rapa-Nui) y entre los Dogón de Malí. ¿Es mera casualidad que todos esos pueblos sean ajenos a la tradición occidental? Porque parece que es muy "misterioso" que los pobladores de Rapa Nui erigieran los moais, pero es perfectamente normal que los atenienses construyeran el Partenón o los romanos el Panteón de Agripa o el Coliseo. ¿No hay aquí una clara muestra de etnocentrismo?

14/10/2003

El derecho al pataleo

ica.jpgEl magnífico artículo de Luis Alfonso Gámez me ha dejado con muy poco que añadir sobre el tema de los piedros icaicos, vamos, que me ha dejado tan poco derecho al pataleo como tienen actualmente los universitarios españoles. Cosas de la evolución tecnológica.

Por si se están preguntando si se me ha ido la olla definitivamente a paseo, les aclaro la cuestión. Imagínense un aula de una universidad de las del año de Maricastaña. No hay calefacción, las ropas de algunos estudiantes son cualquier cosa menos buenas y el grajo vuela bajo porque hace un frío del carajo. La solución, claro, era el derecho al pataleo, el que los estudiantes pudieran entrar en calor por el sencillo procedimiento de golpear el suelo con los pies. El porqué esta expresión cambió su significado original hasta el de expresar una protesta inútil podemos imaginarlo. Los alumnos emplearían ese derecho no sólo para entrar en calor sino también cuando el contenido de una clase les disgustara, un acto tan ruidoso como inútil a la postre.

Volvamos a los pedruscos del doctor Cabrera. ¿Podemos saber si son verdaderos o falsos? Pocas veces me divierto más que cuando en una película normalmente made in Jolibú pretenden haber datado una escultura o un objeto de metal por el método del Carbono 14. Por si no lo saben, este método se basa en que las materias orgánicas (eso, orgánicas) contienen una cantidad de un isótopo del Carbono, el Carbono 14 que se desintegra de forma periódica. Es decir, ante un resto material basta con medir la cantidad de C-14 que aún contiene para saber su antigüedad. Esto es muy facil de decir aunque en realidad la cuestión fue más compleja ya que la cantidad de C-14 inicial de una materia orgánica depende según la época en que vivió. Para corregir esas desviaciones se usan las curvas calibradas obtenidas mediante la dendocronología (traducido, la datación de troncos de árboles -ya saben eso de que tienen un anillo de crecimiento por año-) que permitió precisar la cantidad inicial de C-14 en las distintas épocas. La mejora en los aparatos de medición han permitido tanto aumentar la precisión (aunque no deben esperar nunca una datación del tipo 14 de abril de 1825 sino del tipo 624+-24 lo que quiere decir que hay un 95% de posibilidades de que la fecha esté comprendida entre 600 [624-24] y 648 [624+24]) como aumentar el periodo en que este método es útil (al principio, si la cantidad de C-14 restante era muy pequeña no podía medirse y, por tanto, no podía precisarse la antigüedad de la muestra a datar). No obstante esos avances este método es totalmente inútil para determinar la antigüedad de los materiales inorgánicos como las piedras de Ica.

Ítem más. Aun cuando pudiéramos determinar la antigüedad de la piedra, aun así nos encontraríamos con el problema de que nadie duda de la edad del cacho piedro sino de la del grabado. Les pongo un ejemplo. Compro unas vigas de pino negro procedentes del derribo de una casa construida en el S XVII y esculpo en una de ellas una figura a imagen y semejanza de las de Alonso Berruguete (con mi habilidad para las artes quedaría como un Calder más o menos). La prueba del C-14 diría que puede ser auténtica porque mediría la antigüedad de la madera, no la de la talla. Sin embargo, sería una falsificación.

¿Quiere eso decir que estamos inermes ante las falsificaciones? Para nada. Las armas de la Ciencia para descubrir falsificaciones no se limitan a la antigüedad del soporte. La composición química de pigmentos, tintas, arcilla... ha dado más de una sorpresa desagradable a los falsificadores que se han encontrado pasando una temporada en una pensión estatal por haber olvidado que las pinturas empleadas en el S XVII no tienen la misma composición que las actuales, que lo mismo puede decirse de las tintas, que la arcilla actual presenta una contaminación química que los etruscos no padecían...; pero, nuevamente, eso no es de aplicación en el caso de los cantos rodados de Ica porque no hay pigmentos de ningún tipo, sólo un grabado en la propia roca.

Sin embargo ¿por qué podemos asegurar que las piedras con dinosuarios, transplantes de corazón, astrónomos... de Ica son falsas? Vamos con las razones por las que no (reitero, no) podemos asegurarlo y después veremos la razón par las que sí podemos. El que eso pueda parecer inconcebible, obligue a reescribir la Historia de la humanidad, tenga repercusiones en la Biología... no es causa para afirmar su falsedad. Sí lo es para extremar la prudencia ante ellas, pero de ahí a asegurar que son falsas media un abismo, el que separa una actitud escéptica de un negativismo a ultranza. Les pongo un ejemplo. El doctor Semmelweis encontró que había una relación entre la asistencia de estudiantes de medicina que habían realizado autopsias a las parturientas de Viena y la alta mortalidad de éstas por fiebres puerperales. Nadie le hizo ni p..o caso porque eso era inconcebible, porque eso contradecía las teorías vigentes sobre el origen de las enfermedades... el caso es que las madres siguieron muriendo y el doctor Semmelweis, enloquecido por la negación ante lo que él consideraba una verdad evidente, falleció también cuando se hirió con un bisturí empleado en una autopsia para demostrar que sí había una relación entre ambas cosas.

Tampoco es de recibo una negación basada en que la defensa de la autenticidad de estas piedras corra a cargo de personas como von Däniken, Charroux o Benítez. Éstos pueden haberse equivocado en las tres mil afirmaciones anteriores y, sin embargo, haber acertado en ésta. Nuevamente eso es un llamamiento para extremar la cautela, pero no para la negación. Por ejemplo, los escritores de pseudohistoria han hablado también del mecanismo de Antikitera y de la pila de Bagdad y ambos objetos sí son auténticos (otra cosa distinta es que su funcion fuera la que ellos creen y que las conclusiones que quieran extraer de ellos sean igualmente erróneas).

Ni siquiera es asumible la negación de su autenticidad basada en el desconocimiento del yacimiento del que proceden porque ese mismo caso, objetos obtenidos por excavaciones ilegales y posteriormente recuperados, pero sin conocerse su contexto arqueológico, llenan los museos de todo el mundo comenzando por mucha de la estatuaria greco-latina.

No, todo eso es suficiente para "poner la mosca detrás de la oreja" al más pintado; pero nada más. Las razones para negar su autenticidad son, en menor medida, la declaración de sus autores que han reconocido que ellos las fabrican y no sólo lo han dicho sino que lo han demostrado haciendo piedras por encargo -y digo en menor medida porque puede haber piedras falsas mezcladas con piedras auténticas- y especialmente el análisis de las aristas y señales en los pedruscos.

Cuando empleamos un objeto se crea una señal de su uso y esa señal es visible mediante microscopía y comparable con otras a simple vista iguales. Puede parecer que el surco realizada por una herramienta manual es igual al causado por una herramienta mecánica, pero no es así. Al aumentar la imagen veremos un surco irregular en el primer caso y regular en el segundo. En las piedras de Ica se ha podido constatar el uso de herramientas mecánicas así como el de lija y ácidos. No obstante, un defensor de la autenticidad de estos grabados podría argüir que la presunta civilización glíptica pudo haber desarrollado maquinaria mecánica. Eso, no obstante, contrasta con los propios humanos representados que aparecen con cuchillos, lanzas, hachas... de piedra. Sin embargo, hay algo aún más comprometedor para la autenticidad de los grabados. Las piedras presentan una capa de oxidación que se va produciendo con el tiempo. Los grabados no están debajo de esa capa sino que la cortan. Es decir, que son relativamente recientes. Dado que varias de ellas representan dinosaurios y otros saurios extintos hace 65 o más millones de años, la falsificación salta a la vista.

Para intentar obviar este problema, alguno de sus defensores se escudan en que no se realizaron hace 65 o más millones de años sino que los saurios pudieron sobrevivir hasta fechas más recientes que es cuando serían observados por los hombres glípticos y grabados en piedra. No obstante no hay ningún resto de tales animales más modernos que los de Mongolia y Montana y ambos datan de esos 65 millones de años.

Aún más, el surco de un grabado está tan sujeto a erosión como cualquier otra cosa. No podemos determinar la fecha exacta de un grabado pero sí si es reciente o antiguo porque en el primer caso la arista es viva mientras que en el segundo estará deteriorada. En las piedras de Ica se ha podido demostrar que estamos ante el primer caso, el de un grabado reciente.

Sin embargo, debemos ser justos ¿hay alguna razón para sostener la autenticidad de los pedruscos? Sus defensores aducen que hay piedras encontradas en tumbas y que hay demasiadas para que puedan ser todas falsas. No obstante, eso no supone que las piedras con motivos más "extraños" no sean falsas, sólo que algunas -indeterminación- son auténticas. Pongamos un ejemplo, supongamos que yo les enseño un cuadro de estilo leonardesco en el que Jesús hace su entrada triunfal en Jerusalén montando una briosa Vespino. ¿Aceptarían ustedes que ese cuadro en concreto es auténtico porque existe la Gioconda o la Virgen de las Rocas? Pues lo mismo en el caso de Ica. Por otra parte, las imágenes que se representan son, en muchos casos, auténticos disparates como la célebre del indígena que aparece montado en un pterosuario. El hecho de que si una persona se montara en un pterosuario éste no podría volar parece no importarles a sus defensores que, sin hacer caso a los detractores, seguirán convencidos de la importancia de la "biblioteca glíptica". Bueno, su defensa se parece demasiado al derecho al pataleo como para que tenga que ser tomada en consideración.

Endocarpos, pólenes y moais que levitan

moai.jpgBueno. Al segundo intento por fin lo logré y terminé de ver el indocumentado documental de Juan José Benítez sobre la isla de Pascua. Reconozco que mis sensaciones estaban entremezcladas mientras contemplaba las imágenes y oía el discurso del Sr. Benítez. Por un lado, aburrimiento, por otro, diversión. Hastío por la sensación de déjà vu, carcajadas por ver cómo un periodista de temas esotéricos es capaz de seguir repitiendo tópico tras tópico. No puedo decir que me sorprendiera. Al contrario, lo que me hubiera extrañado es lo contrario porque una de las costantes del esoterismo es, precisamente, su admiración por una tradición de iniciados, de "investigadores" que han descubierto esos "misterios" que demuestran la existencia de la Edad de Oro, la creencia de que hubo una época en la que la humanidad estaba más cercana a la Creación y poseía conocimientos extraordinarios después perdidos. Si han leído a Platón esta creencia no les resultará desconocida, claro, y es que el pensamiento esoterista debe mucho a Platón aunque me temo que los esoteristas actuales (en su mayoría) no han leído al filósofo ateniense en su vida ni en bajada.

Hasta tal punto llega esta dependencia de "investigadores" anteriores que me he encontrado con que un artículo que escribí hace meses y que fue publicado en El Escéptico nº 16 (invierno 2002-primavera 2003) pp. 62-65 responde perfectamente al posterior documental del Sr. Benítez. Aquí verán a los moais que levitan, la respuesta a la imposibilidad de que los indígenas trasportaran los moais por la inexistencia de madera... En fin, les dejo con el texto.

LOS GIGANTES CIEGOS

“Apenas podemos concebir cómo estos isleños, desprovistos de cualquier tipo de energía mecánica, pudieron enderezar semejantes estatuas y, más tarde, colocar en lo alto de sus cabezas los enormes bloques cilíndricos de piedra.” (Capitán James Cook)

La isla de Pascua, o Rapa Nui según el nombre que la daban sus pobladores, es una pequeña porción de tierra en el océano Pacífico. A más de 2000 kilómetros de la tierra más cercana, la isla de Pitcairn, y más de 3700 de la costa de Sudamérica, tenía casi todas las posibilidades de que no hubiera sido descubierta hasta la época de los grandes viajes de exploración. Sin embargo, cuando los primeros europeos llegaron a ella, no sólo estaba habitada sino repleta de unas grandes esculturas, los moais. Para aumentar el misterio, la pequeña población, su desconocimiento de los metales, la ausencia de animales de carga y la falta de madera hacían aparentemente inexplicable la talla y erección de esas estatuas.

Por si hacía falta algo más para incrementar el enigma, en la cantera del volcán Rano Raraku había centenares de esculturas en distintas fases de elaboración, desde las casi terminadas hasta las que sólo eran un esbozo. Algo hizo que se interrumpiera súbitamente el trabajo y así permaneció hasta nuestros días.

El hecho era casi perfecto para probar lo que uno quisiera, desde la existencia de la Atlántida (de la que Rapa Nui sería una porción que sobrevivió al cataclismo narrado por Platón), hasta la proliferación de civilizaciones extraordinarias en el pasado y, ¡cómo no! la visita de seres provenientes de otros mundos en una remota antigüedad.

Éste es el panorama que muestran centenares de libros esotéricos para los que la isla de Pascua se ha convertido en un filón y sus moais en uno de sus iconos más conocidos. En un libro publicado recientemente en nuestro país, el escritor Graham Hancock dice lo siguiente en el capítulo dedicado a Rapa Nui:

“Tal vez existieron civilizaciones que hoy yacen olvidadas en los oscuros valles de nuestro pasado colectivo, borradas por innombrables cataclismos que sucedieron hace millones de años. Tal vez eran capaces de usar técnicas muy avanzadas, muy distintas a las que poseemos hoy en día. Tal vez incluso habían aprendido a ir más allá de las soluciones técnicas y a manipular el mundo físico gracias al poder mental de la concentración, que les permitía realizar tareas tales como el alzamiento y el transporte de enormes bloques de piedra.” [1]

Aunque la idea de un moai levitando sostenido por la concentración mental de los habitantes de la isla es de lo más atractiva, la realidad es aparentemente más prosaica. Cuando el aventurero noruego Thor Heyerdahl visitó la cantera de Rano Raraku pudo observar miles de picos de piedra dispersos por ella. Ninguna tecnología misteriosa ni ningún arcano conocimiento tallaron los moais, sólo fueron fruto del trabajo y esfuerzo humano lo que, lejos de desvirtuar la importancia de sus logros, los hacen más admirables.

Comencemos por el principio. ¿Cómo se esculpían? Dado que, como dijimos, en la cantera hay centenares en distintas fases de realización, es muy sencilla la reconstrucción del proceso. Primero se esculpía la cara y la parte delantera de la figura, después se delimitaba la forma de las orejas y los brazos con unas trincheras que se extenderían hacia la parte inferior de la escultura hasta que sólo quedase unida a la roca por un delgado espolón. A continuación se remataban los detalles (excepto los ojos) mediante su pulido. Ya sólo era necesario calzar la imagen con maderos y romper el espolón.

Parece muy sencillo, pero encontramos varios problemas. Desde siempre se ha dicho que la toba volcánica en que están tallados los moais es muy dura ¿cuánto se tardaría en este proceso con un útil tan primitivo como un pico de piedra? y ¿de dónde salió la madera si hemos dicho que es inexistente en la isla y las tierras más cercanas están a más de 2000 kilómetros? La respuesta a ésta pregunta es que sí la hubo. Los estudios palinológicos (es decir, del polen que existe en los distintos estratos) de John Flenley han permitido determinar que gran parte de la isla estuvo cubierta de grandes palmeras autóctonas aunque emparentadas con la palma chilena. También se han encontrado restos de endocarpos (frutos) que han podido datarse en el S XIII d. de C. La contestación al primer interrogante es que la roca de Rano Raraku es muy dura... hasta que se quita la capa superficial. Una vez eliminada ésta es mucho más fácil de trabajar.

Heyerdhal hizo la prueba con varios indígenas armados con los mismos picos de piedra abandonados en la cantera. Por el progreso en el trabajo, calculó que cada seis hombres podían tallar un moai en un año.

El problema mayor, no obstante es el transporte a veces a una distancia de varios kilómetros y la erección de la estatua sobre el ahu, una plataforma de cascajos revestida de sillares y, en especial, la colocación sobre el moai del pukao, un cilindro de escoria rojiza proveniente de la cantera de Puna Pau.

Aunque, como de costumbre, se exagera su peso (el mayor de los moais es el conocido como Paro, de menos de 10 metros de altura y con un peso de unas 80 toneladas. El llamado El Gigante, de 20 metros y 270 toneladas nunca llegó a ser concluido y permanece inacabado en Rano Raraku) no tuvo que ser una tarea sencilla. Tanto es así que al lado de los antiguos senderos de la isla hay moais que se partieron durante el transporte. El uso de cuerdas y trineos de madera parece ser el medio empleado tanto más cuando recientemente se han encontrado una especie de raíles lignarios en uno de los caminos por los que se condujeron las esculturas. Heyerdahl hizo que ciento ochenta indígenas arrastraran un moai auténtico subido a un tronco ahuecado. No sólo demostró que era posible, sino que el traslado se hizo a una velocidad muy elevada. Tampoco hay que desdeñar la posibilidad de que parte del trayecto se llevara a cabo por vía marítima mediante balsas.

Pero ¿cómo se irguieron? Heyerdahl realizó una nueva prueba con el mayor de los moais caídos en Anakena, una escultura de casi treinta toneladas. Para su asombro, un grupo de doce indígenas, entre los cuáles había uno que aseguraba conocer el secreto por tradición familiar, lo consiguieron en sólo dieciocho días sin el empleo de otros útiles que palancas de madera, piedras y cuerdas. El trabajo se realizó de la siguiente manera, se introdujeron tres palancas bajo el moai y cuatro hombres hicieron fuerza en cada una de ellas provocando la elevación de la estatua. Se introdujeron piedras debajo de ella para calzarla. Este procedimiento se fue repitiendo hasta que la figura quedó a un metro del suelo sostenida sobre un montón de guijarros. Entonces se redujeron las palancas a dos que se iban colocando alternativamente a derecha e izquierda del moai mientras se seguían añadiendo piedras. Cuando la altura lo permitió, los indígenas se colgaron de las pértigas mediante cuerdas. Al décimo día, la escultura estaba al nivel del ahu. Entonces, se comenzó a levantar sólo la parte de la cara y el pecho. Al decimoséptimo día, se colocó una maroma alrededor de la frente de la estatua y se clavó en el suelo. El último día, se orientó la caída con el añadido de nuevas sogas y se elevó un poco más la imagen. El moai resbaló sobre la pirámide de cascotes y quedó de pie sobre el ahu, sin sufrir el menor percance.

El pukao se colocaría en su sitio aprovechando la torre de piedras empleada para erguir la estatua. Su peso es, además, muy inferior. El más grande de ellos no llega a las 10 toneladas.

El último paso era pintar los ojos de blanco (con coral) y rojo (con escoria de Puna Pau) y retirar la montaña de pedruscos.

No obstante, ¿cómo adquirieron la habilidad para estos trabajos? Pese a que los esoteristas sean capaces de hablar de civilizaciones de hace millones de años, la población de la isla de Pascua se produjo en tiempos relativamente recientes (S IV-V d. de C.). Por otra parte, aunque los moais hayan eclipsado toda la restante arqueología de Rapa Nui, se conservan esculturas de menor tamaño realizadas en distintos materiales como toba roja o basalto. El hecho de que restos de estas esculturas se emplearan como material de relleno en los ahus demuestra que fueron realizadas con anterioridad a los moais aunque presentan diversas coincidencias estilísticas con éstos como las manos cruzadas sobre el vientre. Si en lo que concierne a la parte material, no hay el menor misterio más allá de la laboriosidad e ingenio humanos, la parte ideológica presenta algunas dudas. Tanto trabajo tuvo que tener una finalidad ¿cuál fue ésta?

El primer visitante europeo conocido fue el capitán holandés Roggeveen en 1722. Según asegura, los indígenas encendían hogueras ante ellos y realizaban una especie de ritual, sentados en cuclillas y con la vista baja, unían la palma de sus manos y las levantaban y bajaban. Uno de los tripulantes declaró que, antes del amanecer, los indígenas encendieron cientos de hogueras y comenzaron a adorar al nuevo día. Los holandeses interpretaron que aquellas figuras gigantescas eran la representación de sus dioses.

No obstante, cuando en 1774 llegó a la isla el capitán Cook, éste venía acompañado por un intérprete polinesio que, con dificultades, consiguió entender algo del dialecto de Pascua. Según le dijeron, los moais eran representaciones funerarias de personas que se habían destacado dentro de la comunidad por diversos motivos.

Esta explicación es la que resulta más coherente con los descubrimientos de esqueletos en los ahus y con el hecho de que algunas esculturas están concluidas y en su lugar de destino, pero nunca se las pintaron los ojos. Pudiera ser que se realizaran, en algunos casos, en vida de la persona que se quisiera honrar, pero que permanecieran ciegas hasta su fallecimiento. Esto, por otra parte, tampoco es contradictorio con los relatos de los holandeses ya que el supuesto culto solar podría estar relacionado con la vida de ultratumba aunque su grado de veracidad se puede comprobar por su declaración de que las esculturas estaban hechas de arcilla.

El gran misterio de Rapa Nui es porqué esos moais permanecieron ciegos, mientras otros quedaban definitivamente inconclusos en Rano Raraku. Sea lo que fuere, tuvo que suceder súbita y traumáticamente y en torno a los S XVI-XVII d. de C. Se barajan fundamentalmente dos hipótesis, el agotamiento de la madera por sobreexplotación de este recurso necesario para el transporte y erección de los moais o el inicio de una guerra civil de la que emergió una nueva sociedad que no pudo o no quiso continuar las tradiciones ancestrales. Si la primera teoría presenta la prueba de la rápida deforestación de la isla, la segunda se sustenta en las tradiciones locales. Personalmente me inclino por ésta. El fin de los palmerales pudo acabar con la fabricación de nuevas imágenes, pero difícilmente con la rapidez con la que cesó el trabajo en Rano Raraku. Tampoco explica el que no se llegaran a pintar los ojos de algunas esculturas. Esos gigantes ciegos quizás sean la prueba de que todo paraíso oculta su propia serpiente.

NOTA:
[1] El espejo del paraíso. Graham Hancock. Traducción de Toni Hill. Colección Huellas Perdidas, editorial Grijalbo. Barcelona, 2001.

BIBLIOGRAFÍA:
Heyerdhal, Thor. Aku-Aku. El secreto de la isla de Pascua. Traducción de Antonio Ribera. Editorial Juventud. Barcelona, 1958.

Renfrew, Colin & Bahn, Paul. Arqueología, Teoría, Métodos y Práctica. Traducción de María Jesús Mosquera Rial. Ediciones Akal, 1998.

Scarre, Chris. Las setenta maravillas del mundo antiguo. Los grandes monumentos y cómo se construyeron. Traducción de Jorge González Batlle & Cristina Rodríguez Castillo. Círculo de Lectores. China, 2001.

06/10/2003

La concepción anular de la Historia

paloma_paz.jpgHoy se cumplen 30 años del comienzo de la Guerra del Yom Kippur. Como diga lo que diga el tango, veinte años son muchos (y treinta son diez más -acabo de hacer honor a mi apellido-) sospecho que a muchos de Vds. eso de la guerra del Yom Kippur les suene a sánscrito castizo.

Por si no lo recuerdan, el 6 de octubre de 1973 los ejércitos sirio y egipcio atacaron Israel con el pleno apoyo militar de la fenecida URSS. Devolviendo a los israelíes la "broma" de la Guerra de los Seis Días, esta vez fueron ellos los que pillaron in albis adhibitis (forma cursi de decir "en pelotas") a sus enemigos. Además, tanto Siria como Egipto se habían preparado a conciencia y disponían del mejor material militar que podía proporcionar la URSS. El resultado es que aunque esta guerra árabe-israelí acabó en catorce días como todas las demás, las pérdidas israelíes en hombres y material bélico fueron muy importantes. Fue especialmente insospechada la destrucción de aviones de combate ya que los pilotos israelíes (considerados los mejores del mundo desde la Guerra de los Seis Días) se encontraron con misiles de baja cota como el SA-6 y SA-7 y con la artillería controlada por radar como el ZSU-23 que les machacaban cuando hacían vuelo rasante para escapar de los misiles de alta cota como el SA-2 y SA-3. Tampoco los tanquistas israelíes se habían preparado para enfrentarse a los misiles antitanque filoguiados y a los lanzagranadas portátiles RPG-7.

Sin embargo no es éste el tema que quiero tratar sino que ha bastado la "coincidencia" entre este trigésimo aniversario y el ataque israelí a campos palestinos en Siria para que los agoreros de costumbre hayan echado la boca a pacer hablando de la posibilidad de la repetición de la guerra del Yom Kippur. Evidentemente, no es cometido de la Historia el evaluar la posibilidad de que haya una nueva guerra en la zona. Si quieren predicciones puedo echarles las cartas del tarot por un módico precio mientras les aseguro que son Vds. lo bastante crédulos para creerse que el futuro de la humanidad es visible en unos naipes, y, además, pagar por ello.

Al fondo de este asunto, reside la teoría de que la Historia se repite, que es una especie de anillo en lo que todo lo sucedido en el pasado volverá a suceder en el futuro. La idea no es nueva ya que, en parte, se basa en ideas herededadas de la Filosofía griega aunque, en este tema, harían bien en recordar a Heráclito cuando decía que: "Nadie se baña dos veces en el mismo río.". En efecto, no sólo el río cambia, también lo hace el bañista.

El prestigioso (es broma) Nostradamus no sólo se basaba en la Astrología para hacer sus "predicciones". En sus "Centurias" explicó algo más sobre los métodos que seguía y que aparte de la Astrología eran la revelación y la concepción anular de la Historia. Tal vez por ello, muchas de sus "predicciones" suenan conocidas, en especial todo lo relacionado con una nueva invasión árabe de España e Italia, saqueo de Roma incluido.

Por descontado, la teoría de una Historia anular se basa en señalar las similitudes mientras se prescinde de las diferencias. Es, por tanto, una afirmación que podemos enclavar en el pensamiento esoterista. Tomemos el ejemplo de la Guerra del Yom Kippur y la agresión israelí a Siria en esas mismas fechas treinta años después. ¿Hay tales similitudes? Como las meigas, haberlas haylas, pero las diferencias son mayores. Por de pronto, en el Yom Kippur la agresión fue de Egipto y Siria contra Israel, ahora ha sido de Israel a Siria. Hace treinta años, el propósito de los agresores era iniciar una guerra con el propósito de recuperar los territorios perdidos durante la Guerra de los Seis Días (Altos del Golam por parte siria y la Península del Sinaí por parte egipcia) algo que hoy no existe entre otras cosas porque el Sinaí ya fue devuelto a Egipto por los israelíes. Además, el apoyo material y político de la URSS fue fundamental para que esa guerra estallara. Hoy esa situación ya no existe y el material bélico de Siria no aguanta una comparación con el israelí como Siria tuvo ocasión de constatar durante las batallas aéreas después de la ocupación israelí del Líbano. Tampoco existe hoy un frente unido musulmán contra Israel. Por supuesto habrá una condena unánime... pero pocos (o ninguno) de los países musulmanes estarán dispuestos a llegar más allá de las palabras en su apoyo a Siria en una hipotética guerra.

Por supuesto, esto no quiere decir que el acto de agresión israelí no vaya a tener consecuencias. La primera ya se ha dado, el veto norteamericano a una condena de Israel por este acto va a aumentar el peligro de radicalización de la población musulmana ahíta (y con razón) de que los actos de Israel nunca sean sancionados con todo lo que eso supone de represalias en forma de atentados terroristas (tan condenables como la agresión israelí) lo que supondrá una reacción israelí... aumentando la espiral de violencia en la zona, pero, hoy por hoy, una nueva guerra parece lejana aunque lo imprevisible del comportamiento humano haga que no sea totalmente descartable. A fin de cuentas, la Historia puede avisarnos de los peligros por similitud con el pasado, pero nunca servirá para adivinar el futuro. Los seres humanos podemos comportarnos con demasiada irracionalidad para ello.

27/09/2003

Será una gran erección

MannekinPis.jpgNo, aunque lo parezca por el título no vamos a hablar de viagra, cantáridas ni de la historia de los afrodisíacos reales o supuestos sino de algo mucho más frío, de los monumentos que, salvo en Villatripas de Abajo no gozan del calor de los seres humanos. Si de momento he conseguido despistarles es porque son Vds. lo bastante jóvenes para no recordar una canción burlesca, muy popular hace unos años, del grupo La Mandrágora en donde comenzó su carrera artística un tal Joaquín Sabina.

Nunca he entendido que para homenajear a una persona se le erija una escultura (broncínea o pétrea según el presupesto disponible) en mitad de una calle o plaza para convertirlo, así, en blanco perfecto para los balonazos infantiles, en objetivo para las deyecciones de volátiles varios y en lugar de de alivio de micciones caninas. No obstante, esto es una estimación subjetiva que harán muy bien en no compartir (o sí). Lo que ya no tiene nada de subjetivo son las razones por las que se levante un monumento.

Luis Alfonso Gámez es una rara avis, un periodista que tiene los santísimos cojones para decir aquello que es necesario decir, caiga quién caiga. Así, en su último post no ha tenido el menor empacho en dar un par de "toquecitos" al Sr. Ibarretxe y al municipio de Hondarribia (Fuenterrabía) a causa de sus manipulaciones históricas. Del primero y la primera tendremos ocasión de hablar en otro momento, pero ahora quiero ocuparme del Concejo y su escultura al "rey del estado vasco" (¡Manda huevos! y mandó dos docenas).

Por descontado que los regidores de Fuenterrabía pueden gozar las monumentales erecciones que quieran; pero que dejen a la historia tranquila. Vamos con Don Sancho III, rey de Navarra y Conde, por matrimonio, de Castilla y Álava. Para entender el embrollo que sigue, debemos irnos al momento en que el condado de Castilla se independizó del reino Leonés. Estamos en la segunda mitad del S X cuando el conde Fernán González consigue tres cuestiones fundamentales, romper su dependencia de la corona leonesa, convertir el condado en hereditario (hasta el momento, los condes de Castilla eran nombrados por el rey de León) y aumentar el territorio bajo su dominio, convirtiéndose en conde de Castilla y Álava. Dado que ni Castilla y Álava corresponden a sus límites actuales, les aclaro que el condado de Castilla y Álava, grosso modo, correspondía a la totalidad de las actuales provincias de Burgos y Vizcaya, a la mayoría del territorio de las actuales provincias de Cantabria y Álava, y a una parte de las actuales provincias de Palencia, Guipúzcoa y La Rioja. Aquí tienen un mapa que aclara la situación.

Los sucesores de Fernán González como condes de Castilla y Álava fueron su hijo García Fernández (al contrario de lo que sucede ahora, el apellido del hijo se obtenía sumando al nombre del padre el sufijo -ez o -es, -hijo de-), y su nieto Sancho Garcés o García, conocido por aquí como el "de los buenos fueros" puesto que repobló los territorios fronterizos a base de otorgar grandes beneficios a las localidades que se enclavaban en esa zonas bajo la forma de fueros. Sancho Garcés o García tuvo dos hijos que nos interesen para continuar la historia, una hija, Munia o Mayor que casó con el rey de Navarra, un tal Sancho, tercero de ese nombre, y un hijo, García Sánchez. Dado que a la muerte del conde Sancho Garcés su hijo García Sánchez no tenía edad para desempeñar el gobierno del condado, se confió su tutela a su cuñado, el rey Sancho III de Navarra.

Cuando García Sánchez tuvo edad de asumir el gobierno, se acordó su boda con Doña Sancha, hermana del rey Bermudo III de León. Aquí nos encontramos con una ucronía ¿que hubiera pasado si el matrimonio se hubiera celebrado?, pero la historia fue distinta. El 13 de mayo de 1029, a las puertas de san Isidoro de León, García Sánchez, conde de Castilla y Álava, fue asesinado. El condado, al no tener descendencia, recayó en su hermana, doña Munia, casada, como antes dijimos, con el rey Sancho III de Navarra. Puesto que éste ya controlaba el condado de Aragón se encontró con el dominio de casi todos los territorios cristianos. Su siguiente objetivo fue el reino de León que invadió en 1034. El supuesto "rey del estado vasco" se hizo llamar, entonces, "rey de las Españas" y "poseedor del imperio".

Si la cosa de momento está pelín liada no iba a tardar en complicarse más. Don Sancho tenía tres hijos de su matrimonio con Doña Munia, Don García, Don Fernando y Don Gonzalo y uno más de su relación con Sancha de Aybar, Don Ramiro. A la muerte de Sancho III (fue asesinado el 18-X-1035) dividió su reino. Don García "el de Nájera", cuarto de su nombre, recibió en herencia el reino de Navarra. Don Fernando, "el Magno", recibió el condado (ahora ya llamado reino) de Castilla, Don Gonzalo el reino de Sobrarbe, y Don Ramiro, el antiguo condado de Aragón ahora también llamado reino.

Don Bermudo III, el rey leonés que fue expulsado por Sancho III, aprovecha esa división para recuperar su reino y monta en cólera (no, no era el nombre de su caballo) por la denominación de reino para Castilla. En 1037 invade Castilla y los monarcas de Castilla y de León luchan en la batalla de Tamarón, en las cercanías de Támara (Palencia). Junto a Fernando I combaten las tropas de su hermano, García IV de Navarra. Bermudo III muere en el combate y su reino pasa a formar parte de la corona de Castilla. Don Fernando cede a su hermano, como pago a su ayuda, los territorios del norte y del este de Castilla lo que posteriormente será motivo de una guerra fraticida entre ambos resuelta en la batalla de Atapuerca (¿les suena el nombre?) en 1054 donde el monarca navarro muere asesinado por uno de sus vasallos. Fernando I recobra los antiguos territorios de la corona castellana a cambio de permitir que García IV fuera sucedido por su hijo Sancho IV, en vez de ocupar el reino como había hecho con el de León.

Aunque no tenga que ver con esta historia, Don Gonzalo, el rey de Sobrarbe fue asesinado en 1044 y su reino fue ofrecido por la nobleza local a su hermanastro Ramiro de Aragón. Así, a la muerte de Sancho III y las luchas entre sus hijos, quedaron tres grandes reinos cristianos, el de Navarra, el de Castilla y León (que sería nuevamente dividido por herencia entre los hijos de Fernando I "el Magno" y definitivamente reunificado por Fernando III "el Santo") y el de Aragón en el que después se integraría, por matrimonio, el condado de Barcelona. Todos ellos estaban regidos por descendientes de Sancho III, ése al que algunos quieren dedicar estatuas por ser "rey del estado vasco". Sería para descojonarse si no fuera tan triste. En fin, ¿qué tal la idea de substituir el monumento al "rey vasco" por la Jacinta desnuda en el pilón? La erección mejoraría, evidentemente.

23/09/2003

Historia y periódicos

Uno de los problemas con que nos encontramos al estudiar la divulgación de errores sobre diversas cuestiones es la actuación periodística. Algunas personas han estudiado su influencia en la divulgación de las pseudociencias como Luis Alfonso Gámez desde su doble condición de periodista y de divulgador científico. Lo que dice sobre los medios de comunicación es perfectamente aplicable al caso de la Historia.

Nadie sabe de todo, pero un periodista puede encontrarse con que él sí puede recibir un encargo para escribir un artículo, realizar una entrevista... sobre prácticamente cualquier tema que para él puede ser graecum est, non legere. Eso es, evidentemente, una barbaridad y, pese a ello, está sucediendo a diario. ¿Y las secciones? se preguntará alguno de Vds. En efecto, la creación de diversas secciones con su propia plantilla especializada debiera suponer un freno a este problema, pero (dejando aparte el si esa plantilla está realmente especializada en ese tema) las secciones son demasiado amplias. Por ejemplo, en cultura nos podemos encontrar desde un descubrimiento en astrofísica a la última noticia paleoantropológica. Puede suceder que alguien tenga conocimientos para hablar con conocimiento de causa de dos temas tan diferentes, pero no es lo normal y mucho menos en un mundo que corre hacia una progresiva especialización.

Así, la lectura en los diarios de temas relacionados con la Historia puede convertirse en una nueva versión del suplicio de Tántalo. Ya no es sólo el total desconocimiento que demuestran algunos críticos empeñados en hablar de libros de esta materia sin saber si ese libro añade algo o no a la historiografía ya existente, si está construido con arreglo al método histórico... como si en vez de tratarse de una disciplina fuera literatura o política (tal vez les sorprenda, pero mucho de los libros supuestamente históricos que están ocupando puestos destacados en las listas de los más vendidos no tienen ningún valor historiográfico y, pese a ello, han recibido muy buenas críticas). No. Además de esto, es aún más grave que bien por errores del periodista que confunde aspectos que no domina, bien porque su desconocimiento le impide reconocer los errores del entrevistado, del despacho de agencia... se esté dando difusión a auténticas barbaridades o, al menos, a afirmaciones aún no probadas.

Tomemos un ejemplo que me he encontrado hoy mismo en la versión electrónica del diario El Mundo. Por de pronto el titular es un auténtico disparate porque ignora que el hombre actual es el Homo Sapiens Sapiens, pero el hombre de Neandertal es Homo Sapiens Neanderthalis, es decir, tan Homo Sapiens como nosotros y, evidentemente, hay restos de Homo Neand. mucho más antiguos que la mandíbula de la que se ocupa la noticia. Además de equivocarse con las fechas que da para las poblaciones Neandertales (hay restos más modernos en Andalucía y en los Balcanes) el artículo cae en el error de dar alas a una supuesta persistencia de caracteres Neand. en Sapiens Sapiens. Ya no es sólo que el hecho de que pudieran coexistir en unos territorios más o menos cercanos no supone necesariamente una hibridación entre ambas especies, es que los estudios genéticos no abonan que tal mestizaje sea posible porque, sencillamente, somos demasiado diferentes. Pretender, por ello, que el gran tamaño de una muela del juicio es suficiente para sostener una persistencia de características Neand. en Sapiens Sapiens es un error porque no descendemos de ellos. Ambos evolucionamos de un antepasado común y lejano (quizás Homo Ergaster) pero de forma independiente entre ambas ramas.

Parece que en esto como en otras cosas hay una tendencia al movimiento pendular, del extremo del Neandertal brutal, con sus andares torpes... (fruto de una extensión a toda la especie de unos restos fósiles que hoy se sabe que pertenecían a un individuo deformado por la artritis) parece que hemos pasado al extremo de que son antepasados del Homo Sapiens Sapiens. La verdad está en la aurea mediocritas, pero claro, parece que eso no ayuda a vender periódicos.

10/09/2003

Nacionalismos, Historia, inversiones y otras hierbas

Me comentaba el otro día un amigo a raíz del post sobre el Sr. Rajoy si no pensaba también dedicar alguna historia a las falsedades históricas sobre las que algunos nacionalistas pretenden cimentar sus tesis políticas. Le contesté que, por supuesto, si encontraba alguna afirmación que mereciera ese calificativo sería igualmente tratado.

No obstante, como no sigo los discursos políticos y, por ello, el post podía tardar en llegar sí me permitiré hacer algunos apuntes generales. Por de pronto, y por una vez, me permitiré una posición personal, los nacionalismos son una opción política perfectamente válida como la democracia cristiana o la social-democracia. No seré yo el que haga una descalificación apriorística de ninguna de esas opciones políticas. Felizmente disfrutamos de una democracia en la que cada uno puede optar en materia política de acuerdo a sus propias convicciones.

Aclarado esto, para ciertos nacionalistas (no todos) existe la tendencia a justificar sus pretensiones de futuro mediante el recurso a la Historia. A nivel general eso me parece un error. Me lo parece por múltiples razones, entre ellas que ¿a qué periodo histórico nos dirigimos en busca de esa supuesta legitimación histórica? Por ejemplo, mi tierra palentina desde tiempos protohistóricos ha sido una población vaccea, parte de la provincia tarraconensis romana, parte del reino visigodo, parte del reino leonés, parte del condado primero y reino después de Castilla, parte del reino castellano-leonés, parte de España. Incluso en una temporada el que aquí "partía el bacalao" era el rey Sancho de Navarra y, de hecho, fue él al que la leyenda le atribuye la reconstrucción de la catedral y el encuentro (milagro incluido) de la imagen de San Antolín. En ese devenir histórico puedo intentar justificar casi cualquier cosa según en que periodo histórico me quiera fijar. Algunas ciudades como Madrid, además, podrían añadir datos tan curiosos como el haber sido parte del reino de Armenia (la anécdota es muy curiosa y algún día se la contaré).

Por encima de cualquier otra consideración, no obstante, esta postura me parece errónea porque el pasado no es necesario para defender las posturas políticas que deseemos. Ya no es sólo si las pretensiones históricas son o no falsedades sino que, aunque fueran ciertas, ¿qué justificaría eso? ¿Debemos prestar mayor atención a un periodo de 100, 200 años en la Edad Media o a un periodo posterior de 500 años o viceversa? ¿Por qué un periodo sí y el otro no?

Claro que el tema de las falsas justificaciones históricas no se agota con los nacionalismos periféricos. Existe otro nacionalismo centralista que también las emplea. A todos (por lo menos a los que tenemos ciertas edades cuyos primer dígito es igual o superior a 3) nos contaron aquello de la unidad española lograda por el matrimonio entre Isabel de Castilla y Fernando de Aragón y completada con la conquista de Granada. Muy bonita la historia que, por de pronto, se olvida de Navarra (conquistada después de Granada), que no explica que el concepto de unidad era bastante laxo (el estado centralizado fue un invento que en España sólo existió con la llegada de los Borbones) y que prescinde de que al enviudar D. Fernando contrajo nuevas nupcias con Germana de Foix. Si ese matrimonio hubiera tenido descendencia ambas coronas hubieran vuelto a separarse. No lo tuvo y ambas coronas junto con otras recayeron en su nieto Carlos. El que esté libre de pecado...

No obstante, parece que para unos y otros la Historia fuera una suerte de arma arrojadiza con la que zaherir al oponente político. Si los unos se inventan o seleccionan una Historia a la carta de sus propias pretensiones, los otros hacen lo propio. Por ejemplo, estoy un poco cansado de escuchar cosas como que los vascos disfrutan de un elevado nivel de vida gracias a las inversiones públicas realizadas por sucesivos gobiernos españoles. Esa afirmación (no me pregunten quién fue el primero que lanzó esa chorrada) parece haber sido todo un logro ya que surge cada cierto tiempo. Sencillamente, para el interesado en confirmarla o falsarla le recomiendo la lectura del último tomo de la Historia de España de Ramón Tamames en la que hay cifras de la inversión pública durante el franquismo en las distintas regiones españolas. No se sorprendan demasiado al contemplar que la inversión pública en Asturias y Canarias figuran en los primeros puestos de ese apartado. No obstante, seguiré escuchando lo de la inversión pública como motor de la economía vasca prescindiendo del hecho de que la mayoría de las empresas vascas no son ni fueron nunca públicas sino de capital privado, de empresarios que tuvieron la decisión de crearlas y el acierto para hacerlas prosperar. Claro que no debemos caer en la tentación de ir de un extremo a su opuesto. Esas empresas sí tuvieron un apoyo público decisivo pero no en forma de inversiones sino de legislación, las medidas proteccionistas que gravaban los productos metalúrgicos foráneos permitieron que los precios de las empresas vascas fueran competitivos al igual que sucedió con los productos textiles catalanes.

Claro que esas medidas proteccionistas eran iguales para todas las regiones españolas. Las empresas textiles castellanas (que las había, todavía se habla de las mantas de Palencia y de Zamora, por ejemplo) se beneficiaron de la misma forma. Si las textiles catalanas existen todavía mientras en Castilla han desaparecido casi por completo es por la manera en que se gestionaron por las propias empresas los beneficios obtenidos, no por los diferentes apoyos públicos obtenidos.

Puede sostenerse (y lo ha sido) que esas medidas proteccionistas supusieron un drenaje de dinero del resto de España en beneficio de las zonas industrializadas o con una industrialización incipiente. No obstante, siempre se ha dicho que uno de los grandes errores de los gobernantes castellano-leoneses primero y españoles después es que no supieran incentivar la creación de una industria de transformación de la lana que hiciera la competencia a los talleres flamencos. De esta forma, la lana castellana se vendía como materia prima a Flandes en vez de elaborarse en la propia Castilla lo que hubiera supuesto un considerable incremento de beneficios. En los siglos XIX y XX se corrigió ese error y se incentivó mediante esas medidas proteccionistas la industrialización propia. Los efectos positivos de esas medidas superan con muchos los prejuicios causados como el arriba apuntado.

¿Esta historia tiene alguna moraleja? Sólo se me ocurre apuntar la conveniencia de que unos y otros dejen a la Historia en paz, que esta disciplina ni legitima ni deslegitima las posturas políticas y que se limiten a defender o atacar las diversas opciones políticas mirando el presente y el futuro. Por último, si quieren mezclar asuntos históricos en el discurso político, por favor, que traten a la Historia con respeto, que no fabulen, extrapolen o tergiversen de acuerdo a sus propias creencias previas. Sospecho que no harán ni puñetero caso; pero, al menos, sirva este post de desahogo personal ante los excesos de unos y otros ya que creo que no contentará ni a tirios ni a troyanos.

23/08/2003

Una fotografía desenfocada (y IV)

Le llega el turno a la búsqueda de una explicación para la formación de la imagen. En realidad es un breve resumen de las teorías vaporográficas de Vignon y Colson (la imagen se formó por una reacción química entre el amoniaco del cuerpo difunto y los ungüentos que impregnaban la tela) que ya habían sido desestimadas hace mucho tiempo pese al reciente intento de "revival" protagonizado por Knight y Lomas en su delirante obra El Segundo Mesías en la que afirman que el cuerpo de la Sindone no es una falsificación ni Jesús sino la imagen vaporográfica de de Molay, el último gran maestre de la Orden del Temple. La autora no hace la menor referencia a las copias de Sábana Santa realizadas por medios artísticos por Broch o Nickell.

Nuevo capítulo dedicado en esta ocasión a las últimas intervenciones sobre la Sindone para favorecer su conservación y para eliminar añadidos.

Como la cuestión de la Sábana Santa parece que a los españoles nos pilla un poco lejos, nuevo capítulo dedicado a relacionar el Sudario de Oviedo con la Sábana Santa de Turín. La única pega es que el Carbono 14 da una fecha para el Sudario ovetense del S VII con lo que está claro que ambos comparten una misma cualidad, la de ser falsas reliquias aunque, eso sí, queda claro que la pseudo-reliquia española lleva más tiempo siéndolo que la italiana.

Concluye el texto con un repaso a las copias de la Sábana Santa conservadas en distintas partes del mundo con especial incidencia en las españolas (Torres de la Alameda, Silos, Campillo de Aragón...).

Hasta aquí el contenido de este libro que nos ocupa. ¿Qué crítica cabe hacerle? Además de lo que ya hemos ido apuntando en las diversas entregas, a modo de resumen, lo mejor del libro es que está escrito de forma ágil. Se lee de un tirón sin ningún problema. También quiero señalar que en ocasiones sí se muestra crítica con las afirmaciones de los "sindonólogos" como en el caso de los pólenes de Max Frei o de la historia poco o nada documentada de la reliquia. Lo peor, por contra, es que no hay el menor asomo de crítica en el tema de los impugnadores de la prueba del Carbono 14 o en el de la tridimensionalidad de las imágenes lo que supone que, en su conjunto, el texto debe ser enclavado en el apartado pro-autenticidad. Los argumentos para sostener esa autenticidad, como hemos visto, no son novedosos. Más bien se trata de un resumen de hipótesis, teorías... ya conocidas y manejadas desde hace años por los "sindonólogos". Por tanto su lectura puede resultarle interesante si no conoce nada de esta polémica, pero bastante menos si ya ha leído obras sobre la Sindone. Aunque no sea algo importante, no quiero dejar de señalar que la obra está horrorosamente mal editada, con papel barato, reproducciones fotográficas de poca calidad, errores que deberían haber sido eliminados por los correctores (polinólogo en vez de palinólogo en la Pag. 129; Zurcí en vez de Zurich en la Pág. 142...) También debo cargar en el debe la ausencia de una bibliografía y de un índice temático. Al menos, la baja calidad de la edición se traduce en un precio francamente reducido.

Por último, y por si alguien quiere profundizar en el tema de la Sábana Santa, les recomiendo la lectura de: La cruzada de la Sábana Santa. Luis Alfonso Gámez. El Escéptico nº 1. Junio de 1998; y de Inquest on the shroud of Turin. Joe Nickell. Prometheus Books. Buffalo. 1987.

Una fotografía desenfocada (III)

La historia de los clavos y las muñecas viene de Barbet, cirujano en el hospital de San José en París, que intentó explicar la razón para que la herida del clavo en el hombre de la Sindone está (aparentemente) en la muñeca en vez de en la palma de la mano según la representación tradicional. Pese a que la historia de que la representación tradicional de la crucifixión es errónea y que eso prueba la autenticidad de la Sindone venga repitiéndose desde entonces, no por eso es menos errónea ya que parte de un experimento mal realizado. Barbet crucificó un brazo atravesando la palma de la mano con un clavo y colgó del miembro la mitad del peso corporal estimado del hombre de la Sindone. Pudo observar que se desgarraba la carne y el brazo caía al suelo. Luego, concluyó, Jesús no pudo ser crucificado según se representa tradicionalmente y eso... Todo ello sin realizar la menor investigación sobre si su experimento podía aplicarse a la forma en la que los romanos crucificaban a los reos o no. La verdad es que la muerte en la cruz era un castigo especialmente cruel, que se pretendía ejemplarizante y que, por tanto, los romanos ponían los medios para que se prolongara. El colgar al reo por las palmas o las muñecas (sin más, según el experimento de Barbet) hubiera supuesto una muerte rápida por asfixia. Para evitar eso, se le proporcionaba al reo un soporte en el que pudiera descansar su peso bien debajo de los pies bien entre las piernas. Lógicamente, al no pender el cuerpo a plomo de los clavos de las manos, el experimento de Barbet pierde todo su valor puesto que no reproduce las condiciones reales. Aún más, con posterioridad a los experimentos de Barbet se localizó en Israel el cuerpo de un crucificado contemporáneo de Jesús. Si no pudo determinarse con precisión la ubicación de las heridas de los clavos en las extremidades superiores no pasó lo mismo en las inferiores. El clavo atravesaba no las plantas de los pies sino sus talones lo que no concuerda ni con las representaciones tradicionales de Jesús ni con la Sindone. Por supuesto es perfectamente posible que no todas las personas fueran crucificadas de la misma forma, pero esta misma variación de formas de llevar a cabo la ejecución bastaría para poner en su justo lugar las pretensiones de que la representación de la Sindone corresponde a la de la crucifixión romana real. Supongo que todos Vds. han visto imágenes de la celebración de Semana Santa en Filipinas en donde se crucifica realmente a una persona que se presta voluntariamente a ello. Los clavos se le introducen en las palmas de las manos y se atan sus brazos al madero. Vemos como la pretensión de que es imposible que Jesús fuera crucificado así cae por su propio peso. Nuevamente, la Sra. Porter omite todos los datos contrarios a la interpretación "sindonológica". De igual forma, cita los estudios de forenses que creen que la imagen corresponde a heridas reales y no a los que lo niegan basándose, por ejemplo, en la no superposición de las heridas de la supuesta flagelación o en los regueros que forma la supuesta sangre en vez aparecer como manchas informes.

El siguiente capítulo trata de la Palinología y el C-14, de forma bien distinta. Si la sección dedicada al polen contiene tanto las primeras supuestas afirmaciones de Frei como las sospechas de fraude consciente o de error en la recogida de muestras (no hubiera estado de más incluir también la posterior retractación de Frei atribuyendo a un error o a una exageración periodística sus primeras declaraciones), la sección dedicada al C-14 me parece la peor de todo este libro. Después de citar los resultados obtenidos por la triple datación, dedica su espacio a los científicos que se oponen a aceptar la datación. Por allí aparecen Rinaudo que propone que una energía desconocida producida durante la resurrección alteró el contenido de C-14 en la tela (hipótesis que puesto que postula la existencia de energías desconocidas y "sobrenaturales" es inverificable y por tanto no puede considerarse como una hipótesis científica), Garza Valdés que popugna que la contaminación microbiana falseó la datación (hipótesis que no ha sido nunca capaz de probar ni en el sentido de que esa contaminación microbiana no fue eliminada por los procedimientos de limpieza empleados por los laboratorios que dataron la Sindone, ni en el sentido de que esa contaminación pudo falsear de esa forma los resultados), Kouznetsov, que propone que los incendios sufridos alteraron la datación como ya había demostrado al enviar al laboratorio dos muestras del mismo tejido, una obtenida antes y otra después de simular los efectos de los dos incendios sufridos por la Sindone, y haber recibido dataciones completamente divergentes. El laboratorio de Arizona áseguró que Kouznetsov mentía y que jamás habían datado tales muestras y emplazó al científico ruso a que presentara públicamente tales dataciones. Nunca más se supo de tal asunto y sí de nuevas andanzas del "sindonólogo" ruso al que un prominente miembro del STURP (Ian Wilson) no ha dudado en calificar de estafador. Pese a ello, como vemos, sigue siendo citado como si se tratara de una eminencia científica. también aparece por ahí Baima Bollone para el que, sencillamente, el C-14 no sirve para datar telas de lino sin mayores explicaciones. Por cierto, las muestras de control que fueron correctamente datadas por los laboratorios eran, también, de lino.

Si los intentos de invalidación de la prueba del C-14, como hemos visto no soportan el menor análisis crítico, la Sra. Porter recoge cosas aún más divertidas (o más tristes, según como se mire) como este fragmento procedente de la obra del Sr. Ansón La Sábana Santa: "Bruno Bonnet afirmó que Jacques Evin, director del laboratorio de Radio Carbono de la Universidad francesa de Lyon, entregó a Tite un trozo de tela medieval de entre los siglos XIII y XIV muy semejante al tejido de la Sindone, y que perteneció a una capa de San Luis de Anjou, muerto en 1297. En opinión del estudioso francés, es muy probable que Tite cambiara el trozo de tela verdadero por el medieval y, por tanto, toda la operación resultara ser una farsa." (Págs. 143-144) Aparte de dejar claro que el "estudioso francés" no tiene ni idea de cómo se recogieron las muestras y de cómo se remitieron a los laboratorios, el tejido de la capa de San Luis sí intervino en el proceso de datación, era una de las tres muestras de control (las otras dos eran un tejido de lino de una momia egipcia y otro tejido de lino procedente de una tumba nubia).

¿Puede errarse aún más? Puede. A continuación la Sra. Porter nos dice: "Por su parte, algunos medios de comunicación aseguraron que Willard F. Libby, el descubridor del método del Carbono 14, que le valió el premio Nobel, había declarado antes de su muerte en 1980 que:" (Pág. 144) Como veremos a continuación y dado el contenido de las declaraciones, esos medios de comunicación pusieron en boca de Libby esas declaraciones no antes de 1980 sino en el año en que se hizo pública la datación, en 1988 ¡¡¡cuando Libby llevaba ocho años muerto!!! Veamos la declaraciones de Mr. Libby desde ultratumba: "No puede aplicarse la prueba del Carbono 14 a la Sindone de Turín. Los resultados necesariamente serían falsos. Tengo curiosidad por leer la relación científica para examinar la metodología usada por los tres laboratorios. Pero, mientras llega, puedo ya indicar algunos fallos garrafales. Primero, que la muestra del lienzo ha sido cortada en un solo lugar y que no se ha hecho un muestreo estadístico de toda la superficie del lienzo, como exige el método o, al menos, de sus diferentes partes esenciales. Además, el lugar escogido para los cortes de las muestras resulta ser el que los encargados de mostrar el lienzo durante horas y días a lo largo de los tiempos agarraban con las manos para mantener en alto y extendido el lienzo durante las exposiciones. Por lo tanto, se trata de un lugar contaminado por el sudor y la grasa, vehículo especial del Carbono 14." (Pág. 144) Las referencias a los tres laboratorios y a la zona en la que se había cortado la tela implica que las declaraciones no pueden ser anteriores a 1980 como pretende la Sra. Porter, sino que supuestamente se realizaron después del proceso de datación; pero para entonces, evidentemente, Libby ya había fallecido.

No se agota con esto, el contenido del libro. Del resto nos ocuparemos en una próxima entrada que será la última dedicada a la crítica de este libro.

Una fotografía desenfocada (II)

Por descontado, comienza la presentación de las supuestas pruebas que demostrarían la autenticidad de la Sindone por la historia de Secondo Pía, el fotógrafo que descubrió la supuesta condición de negativo fotográfico de la Sábana. Por si no saben de qué va esta historia, en 1898 el Sr. Pía realizó dos fotografías de la imagen del lienzo. Al observar el negativo fotográfico encontró que la imagen era coherente y mucho más nítida que la original, es decir que la imagen del lienzo era como un negativo fotográfico y el negativo de esa imagen un positivo. Cuando otro fotógrafo, Enrie, en 1931 repitió la experiencia no se recató en asegurar que: "La impresión del cuerpo sobre la Sindone, excluidas sólo las huellas de sangre, es un perfecto negativo y no obra de la mano del hombre." (Pág. 94) Por supuesto ahora debemos preguntarnos qué hay de cierto en ello. La mayor nitidez del negativo se explica por dos factores que cualquier fotógrafo que haya realizado fotografías de pinturas deterioradas conoce, una fotografía realizada con un largo periodo de exposición muestra detalles invisibles a simple vista. El Sr. Pía empleó en sus dos fotografías tiempos de exposición de 14 y 20 minutos respectivamente (no, no es un error y no he puesto minutos en vez de segundos -que ya sería una velocidad de exposición larga cuando lo normal es 1/125 o 1/250 segundos-. Fueron minutos). Otro factor que no debe ser olvidado es que las placas que empleó el Sr. Pía eran ortocromáticas, es decir, que admitían poca variación de grises. Los detalles aparecían en blanco o en negro lo que, nuevamente, contribuye a la mayor definición de la imagen. No obstante ¿es un negativo o no lo es? Puesto que la barba y el pelo aparecen de color negro, si realmente fuera un negativo fotográfico el modelo tendría que haber tenido la barba y el pelo completamente canos lo que dejaría en mal lugar la supuesta identificación con Jesús. ¿Es, no obstante, algo tan inexplicable como pretendieron Pía y Enrie? Compruébenlo por sí mismos. Tomen una moneda, coloquen sobre ella un papel y froten ligeramente con un lapicero. Si fotografían la imagen resultante se encontrarán con que el negativo es equiparable al positivo (la moneda real).

A continuación le toca el turno a la tridimensionalidad de la imagen propuesta por Jumper y Jackson en 1977. Empleando un analizador de imágenes que daba un valor métrico a los puntos de la imagen de acuerdo a su cromatismo, obtuvieron una imagen humana tridimensional lo que negaría que fuera una pintura o una obra humana realizada de cualquier otra forma. Nuevamente debemos preguntarnos ¿qué hay de cierto? Si bien en 1977 pocas personas podían acceder a la tecnología apropiada para repetir el experimento, en los últimos años ha cambiado esa situación. El resultado, lejos de ser una imagen tridimensional humana, es algo monstruoso. Si tienen curiosidad por ver el resultado de una de estas pruebas de verificación del experimento de Jumper y Jackson pueden encontrarla en la obra de Juan Eslava Galán anteriormente citada. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo Jumper y Jackson obtuvieron una imagen tridimensional y los demás algo informe? La razón es tan sencilla como que Jumper y Jackson corrigieron las desviaciones de la imagen de la Sindone de acuerdo a la imagen tridimensional de un hombre físicamente similar al del lienzo turinés y envuelto en una sábana. El resultado fue, lógicamente, que al eliminar las desviaciones con respecto a una imagen tridimensional el resultado final es una imagen tridimensional. De cajón.

Como resultado de la misma "investigación" de Jumper y Jackson, ambos creyeron ver dos objetos duros sobre los párpados. No faltó quién los identificara como una nueva prueba de la autenticidad de la Sindone. Primero el padre Filas y después Baima Bollone identificaron dos monedas que, según el padre Filas, correspondían a la costumbre funeraria judía. De nada parece haber servido la reacción de los expertos en enterramientos judíos asegurando que esa supuesta constumbre era inexistente entre los judíos y las reacciones de diversos científicos advirtiendo que no hay tal imagen y que es un efecto de la pareideloia (intentar relacionar formas desconocidas u objetos informes con formas conocidas. No es algo distinto a atribuir formas a las nubes).

El capítulo de pruebas físicas se cierra con unas declaraciones de un miembro del STURP asegurando que en el lienzo hay restos de sangre y ausencia de pigmentos. La Sra. Porter no dedica ni una linea a los trabajos de McCrone (miembro del STURP que fue expulsado por hacer públicas sus investigaciones) que no encontró tales restos de sangre y sí de pigmentos exactamente iguales a los empleados por los artistas medievales.

A continuación nos encontramos con un capítulo dedicado a reconstruir la supuesta crucifixión de Jesús desde la imagen de la Sindone. Dado que como es previsible la imagen concuerda con los Evangelios (si pretendieran falsificar un Sudario tendrían mucho cuidado en que la representación coincidiera con el relato evangélico ¿verdad?) lo único que debe ser explicado es el tema de la herida en las muñecas; pero esto será motivo para una nueva entrada.

Una fotografía desenfocada (I)

Las noches estivales, de calor infernal e insomnio húmedo, me están facilitando el ponerme al dí­a en el apartado "lecturas pendientes". Uno de los textos adquiridos pero aún no leí­dos era La Sábana Santa. ¿Fotografía de Jesucristo? del que es autora Dña. Carmen Porter y que ha sido publicado por EDAF dentro de la colección El Archivo del Misterio de Iker Jiménez. (Madrid, 2003).

A lo largo de 206 páginas, la autora nos narra las investigaciones realizadas en torno a la supuesta reliquia conservada en Turí­n, comenzando por su viaje (de la autora) a la ciudad italiana para contemplarla durante una ostensión. Prescindiré de la narración que realiza la autora de dicho viaje. Sólo diré que la Sra. Porter demuestra que conoce su oficio a la perfección. Es difícil transmitir al lector la sensación de que un viaje concertado a Turí­n sea una aventura equiparable a la del descubrimiento de las Fuentes del Nilo, pero Dña. Carmen lo consigue aunque sea a consta de permitirse alguna licencia poética como ésta: "Por fin el tren de aterrizaje se posó sobre las pistas del gran aeropuerto de Caserta y un fuerte aplauso, que a todos los viajeros nos salió de forma espontánea, hizo sonreí­r al veterano piloto que por megafoní­a nos dio las gracias." (Pág. 22) Obviamente, ningún pasajero puede ver el rostro del piloto para saber si sonrí­e o si tiene cara de vinagre, pero aceptemos la sonrisa del piloto como si realmente se hubiera producido. Prescindiremos de las sensaciones de la Sra. Porter sobre el lienzo, así­ como de sus descripciones de la ciudad y de sus referencias gastronómicas para comenzar con la entrevista al Sr. Barberis, Presidente del Centro de Sindonologí­a Internacional, ferviente defensor de la autenticidad de la supuesta reliquia.

Cada persona tiene el derecho a creer lo que le venga en gana, a lo que ya no lo tiene es a faltar a la verdad. Por citar sólo dos ejemplos, el Sr. Barberis asegura: "La Sábana es un objeto que todos pueden ver y todos pueden estudiar." (Pág. 28) Lo que queda muy bonito pero se contradice con la siguiente afirmación: "Es posible que en los próximos años se lleve a cabo una nueva campaña de estudios directos sobre la Sindone..." (Pág. 29) Obviamente, no todos pueden investigar la Sindone sino sólo aquellas personas que sean autorizadas por su propietario, el Papa, y sólo pueden realizarse los estudios que se acuerden con él. Nada que ver con la accesibilidad total para la investigación que afirmaba el Sr. Barberis. No obstante, lo grave es lo siguiente: "Es un problema muy complejo datar un lienzo con el método del C-14. Es complicado porque normalmente, como es el caso de la Sábana, no ha estado conservado de manera aséptica, ha tenido una vida muy compleja con contaminación de tipo biológico y quí­mico." (Pág. 29) Lo mí­nimo que se puede suponer a una persona que preside un centro dedicado a investigar un objeto es que conozca las investigaciones que se han realizado sobre él. Sus afirmaciones sobre la complejidad de datar un lienzo por C-14 se estrellan contra el hecho de que la datación por C-14 de la Sindone se realizó de forma conjunta con la de tres muestras de control, lienzos cuya edad era conocida por otros medios, y que fueron confirmadas por el C-14. Ninguno de ellos se habí­a conservado de forma aséptica y, por tanto, habí­an estado sometidos a contaminación quí­mica y biológica. Para eliminarla se somete la muestra a datar a un proceso de limpieza que asegure que no se produzcan errores relevantes por dicha contaminacion. Por cierto, la cantidad de materia orgánica moderna necesaria para falsear en 1.200 años sobre 2.000 una datación por C-14 supondrí­a más peso que el de la propia muestra.

Como parece que el C-14 es la "piedra de la discordia" también monseñor Ghiberti se refiere a ella: "Algunos análisis, como por ejemplo los del polen, se inclinan a pensar que la Sábana pertenece a una etapa antigua, de hace unos 2000 años, mientras que el Carbono 14 ha establecido una edad de origen que colocarí­a el lienzo entre los años 1260 y 1390... Pero con respecto al Carbono 14, es verdad que hasta los carbonistas que lo realizaron afirman que en un cierto número de casos -algunos hablan del 20 por ciento- se registra una discordancia de su datación." (Pág. 34) Como vemos, hay una clara intención de minusvalorar la datación por C-14, primero mediante su contraposición a los análisis palinológicos y, segundo, introduciendo dudas en cuanto a la fiabilidad del método del Carbono 14. Sobre lo primero, los análisis palinológicos no sirven a efectos de datación salvo que se documente la existencia de polen de una especie extinta (y en ese caso sólo puede dar una fecha ante quem) lo que no es el caso de la Sindone. En su dí­a se le atribuyeron estas declaraciones sobre datación palinológica a Max Frei, palinólogo suizo, pero éste negó antes de su muerte que la palinologí­a pudiera dar una fecha para la Sindone puesto que ninguna de las especies vegetales cuyo polen aparecí­a en la Sindone estaba extinta. A efectos de datación, pues, la palinologí­a es inútil en el caso de la Sábana Santa. Sobre el segundo aspecto, por C-14 se puede obtener una datación incorrecta debido a múltiples causas, contaminación de la muestra, que la cantidad de C-14 no es constante a lo largo de la historia... pero, como ya dijimos, la fiabilidad de la técnica se ha ido mejorando por el uso de mejores procedimientos de limpieza y mediante las curvas de calibración que corrigen las diferencias en C-14 inicial a lo largo de las diversas épocas. Por otra parte, la datación por C-14 de la Sindone no fue fruto de un único laboratorio sino de tres (Arizona, Oxford y Zurich) que obtuvieron resultados coincidentes. La posibilidad de que los tres laboratorios hubieran cometido errores pero que, pese a ello, obtuvieran las mismas fechas es muy reducida. La posibilidad de que ese error fuera de 1200 años sobre 2000 es nula.

Por cierto, sobre las investigaciones de la Sindone, monseñor Ghiberti se encarga de darle el oportuno mentí­s al Sr. Barberis: "También invitamos a todos ellos a que nos mandaran sus sugerencias para nuevos estudios, éstas serán enviadas a la Santa Sede y ella decidirá si se hacen pronto o no." (Pág. 35)

Concluidas las entrevistas previas, Dña. Carmen comienza ya con el texto propiamente dicho y con el análisis de la Sindone. Cita a propósito de la tela al Sr. Alarcón, autor de El Quinto Evangelio que asegura que la sarga de la Sábana Santa es similar a: "sargas análogas que se descubrieron en la estación neolí­tica de Robenhausen, en el lago Pläffikon, próximo a Zurich, en Suiza..." (Pág. 46) olvidando que en un tejido no sólo es relevante el tipo de tejido sino también el tamaño. No existe en época antigua ninguna tela con el tipo de tejido y las dimensiones de la Sábana Santa pero sí­ en la época medieval. Por tanto lejos de ser, como se pretende, una prueba de su autenticidad lo es de la falsificación medieval.

Le toca el turno, a continuación, a la sangre sobre la que se citan los trabajos del Dr. Baima Bollone que no sólo identificaba sangre sino que precisaba su tipo, AB, de lo que el Dr. Bollone obtení­a una probabilidad cercana al 100% para afirmar su autenticidad. Por desgracia, los trabajos del Dr. Bollone no han sido publicados en ninguna revista cientí­fica sino en Sindon. Tal vez el hecho de que otros investigadores como Frache, Brandone, Filogamo o Fina no hayan encontrados restos de sangre ni de tipo AB ni de ningún otro haya tenido algo que ver con la no publicación en revistas cientí­ficas.

A continuación da un somero repaso a la historia de la Sábana Santa siguiendo los imaginativos esfuerzos de Ian Wilson por identificarla con el Mandylion de Edesa pese a que éste era sólo una representación (presuntamente milagrosa) de la faz de Jesús. La explicación de Wilson de que era la Sábana santa doblada de forma que sólo era visible el rostro no nos convence porque como señaló oportunamente Juan Eslava Galán en "El fraude de la Sábana Santa y las reliquias de Cristo" si ése hubiera sido el caso, el rostro estarí­a mucho más desgastado que el resto de la figura lo que no es el caso del lienzo de Turí­n. Por tanto, la primera mención a un sudario con la imagen de Cristo impresa en él no aparece hasta principios del S XIII en Constantinopla (hay menciones anteriores a las telas sepulcrales, pero en ninguna descripción se dice que tuvieran una figura visible). El cómo es posible que la que hubiera sido la reliquia más extraordinaria de la Cristiandad no fuera mencionada durante más de XII siglos no ha sido nunca convenientemente explicado. Tampoco existe la menor seguridad de que la Sábana Santa de Constantinopla sea la misma de Turí­n. Sí­ la hay de que el Sudario fue robado durante el saqueo de los Cruzados, pero no de que fuera la que apareció posteriormente en Lirey. Todo ello supone, como no puede por menos de reconocer la autora, que las circunstancias históricas de la Sindone son altamente sospechosas.

Por supuesto, a continuación hablará de las pruebas que debieran sostener la autenticidad de la Sindone; pero eso debe ser objeto de una nueva entrada.

La raposa y el gallinero (adversus Ares)

Con este escrito, publicado en El Escéptico Digital he querido comenzar mi serie de críticas sobre algunos textos fundamentales de la Pseudohistoria. En los próximos meses, iremos haciendo lo mismo con los clásicos (Charpentier, Däniken, Charroux...) y con los que tomaron el relevo (Hancock, Bauval...) sin olvidarnos de los escritores patrios (Sierra, Ares...)

Espero que esta iniciativa así como la forma de llevarla a cabo sea de su agrado y ya sin más preámbulos, los dejo con el texto:

Durante el pasado mes de abril pudimos advertir con profunda inquietud que, como consecuencia de un cambio en la propiedad de la Revista de Arqueología, se había hecho cargo de la dirección de la misma D. Ignacio Ares Regueras.

No es voluntad nuestra el cuestionar el derecho de sus anteriores propietarios a vender la revista ni el de sus nuevos editores a adquirirla y poner a su frente a la persona que consideren más adecuada para la defensa de sus intereses económicos.

Sin embargo, junto a estos aspectos puramente comerciales existen otros que me gustaría hubieran sido tenidos en cuenta. La Revista de Arqueología, pionera en nuestro país de la divulgación de esta Ciencia, tenía un bien ganado prestigio fruto de años de publicación de artículos de una alta calidad y de un rigor histórico inobjetable. Todo ello ha sido echado por la borda en un solo número, un triste récord digno de figurar en el Libro Guinness.

Mentiría si dijera que me ha sorprendido. Al contrario, desde que el arqueólogo, y compañero en esta publicación digital, Julio Arrieta me previno del cambio de director, no esperaba otra cosa. Si bien es cierto que Ignacio Ares es licenciado en Historia Antigua por una de las más prestigiosas Universidades españolas en este campo, la de Valladolid, y que ha publicado algunos artículos en la Revista de Arqueología durante la etapa anterior, para que su curriculum esté completo debemos añadir que es mucho más famoso por su vertiente de escritor esotérico ya que ha colaborado en todas las revistas de este subgénero como Más Allá, Enigmas, Karma 7, Año Cero y Misterios de la Arqueología siempre bajo la firma de Nacho Ares.

En esos artículos se ha caracterizado por mantener un supuesto término medio entre la Historia y la Pseudohistoria, que, por desgracia para él, es inexistente. Cuando se hacen citas de autores como Louis Charpentier, Colin Wilson, Graham Hancock... sin advertir a los lectores de que sus afirmaciones han sido rebatidas por diversos historiadores mediante la aportación de pruebas más que suficientes para considerarlas como erróneas, no se está en ningún punto intermedio sino en la adhesión más vehemente.

No se puede poner en un mismo plano de validez las afirmaciones sostenidas por pruebas documentales y arqueológicas que aquéllas que sólo son fruto de la fértil imaginación de su autor. El método histórico exige recopilar todas las fuentes que podamos sobre unos acontecimientos, pero no podemos quedarnos en este punto. Sobre esa documentación hay que ejercer la crítica para diferenciar las afirmaciones válidas de las que no lo son. Si obviamos este punto, absolutamente trascendental, no estaremos escribiendo Historia sino pura y simple ficción.

Para que puedan comprender mejor a que me refiero, he releído su primer libro ("Egipto el oculto. Enigmas resueltos y pendientes del mundo faraónico" publicado por Ediciones Corona Borealis en 1.998) con el fin de usar las afirmaciones que contiene para ejemplificar el curioso (por no decir algo más fuerte) uso del método histórico que practica Nacho Ares.

El primer sobresalto llega nada más comenzar su lectura, en la página de Agradecimientos: "Qué puedo decir de Javier Sierra, subdirector de la revista Más Allá de la Ciencia, amigo y compañero de búsqueda de lo desconocido en el laberíntico mundo en que vivimos." (Pág. 13) Como dice el refrán castellano "Dime con quién andas y te diré quién eres."

Sin embargo, aunque sospechoso, tampoco eso por sí sólo quiere decir nada, pero no tardará en confirmar los peores augurios: "Soy una de esas personas que creen a ciencia cierta que toda teoría es válida siempre que se adecue a los requisitos mínimos enmarcados por la razón o la experiencia." (Pág. 15) Es decir, que no sólo considera que la teoría puede ser independiente de la realidad sino que ni siquiera tiene que ser racional necesariamente ya que también es igualmente válido el criterio de la experiencia personal. El error metodológico es tan evidente que causa asombro que pudiera llegar a publicar una frase como la antedicha.

Continúa con una explicación sobre los problemas de la investigación egiptológica en España como es la que, salvo escasas excepciones, los centros no dispongan de: "una biblioteca mínimamente aceptable para realizar una investigación seria sobre el antiguo Egipto." (Pág. 16) El uso de la palabra "seria" me hizo pensar en la posibilidad de que le hubiera prejuzgado con excesiva dureza. Para confirmarlo me encaminé a la Bibliografía (Pág. 233-241) cuya extensión hacía presagiar lo mejor. Nada más lejos de la realidad. No tanto porque buena parte de ese espacio se destine para recomendar novelas históricas de autores como Pauline Gedge, Christian Jacq, Norman Mailer, Terenci Moix o Philipp Vandenberg cuanto por la inclusión de títulos de escritores pseudohistóricos en confuso revoltillo con obras de renombrados arqueólogos y egiptólogos. Así, podemos encontrar a R. Bauval, G. Hancock, C. Wilson, Z. Sitchin o R. K. G. Temple conviviendo en falaz armonía con Carter, Childe o Lauer. El concepto de "seriedad" de Nacho Ares se me antoja muy similar al de "risible" de los demás egiptólogos.

Con esta decepción, volví al punto que había dejado la lectura temiéndome lo peor, sensación que no tardaría en poder confirmar: "... ya que propondremos para algunos problemas soluciones fuera de la ortodoxia de la comunidad científica. Aun así, la exposición de las mismas ha sido realizada de forma bivalente, intentando satisfacer al más experto, a la vez que entusiasmar al principiante." (Pág. 17) Considerando que la "ortodoxia científica" es, sencillamente, la necesidad de que las teorías se realicen conforme al método histórico y la consideración de que no se puede otorgar igual validez a las que cumplan con esta condición y a las que no, no comprendo en que reside la "forma bivalente" ¿Es, por ventura, igualar en cuanto a consideración las teorías que tengan en cuenta cosas como los registros arqueológicos y los datos documentales con las afirmaciones sin evidencias a favor de los escritores esotéricos? Pero, sí así fuera ¿cómo pretende que ese proceder pueda "satisfacer al más experto"?

Pese a la contradicción, así es. "Me confirmó que al ser campos en donde no existen fuentes para plantear hipótesis justificables, la especulación está abierta a cualquier teoría, desde la extraterrestre a la de las hordas de miles de esclavos. Esta [sic] es la razón por la que, en ocasiones, algunos problemas serán planteados desde una doble óptica: la "académica" y las de las llamadas despectivamente "paraciencias". Se ha pretendido, en la medida de lo posible, que las dos queden a una misma altura ya que soy de los que piensan que si bien nuestros científicos tienen sus razones en el 90 por ciento de las ocasiones, no menos es verdad que un porcentaje elevado debería ser otorgado a todos aquellos que planteen problemas sin solución." (Pág. 20) Por supuesto, si no existen fuentes de ningún tipo, no cabe más que la especulación pero desde ésta no se pueden elaborar hipótesis sino que debemos quedarnos en el mero campo de la elucubración. Además, ni siquiera las especulaciones son todas igualmente admisibles porque hay un marco general que sí está documentado y que no podemos traspasar sin caer en el ridículo histórico. Por ejemplo, la posibilidad de que las Pirámides fueran edificadas por un guerrero galo que había tomado una poción mágica que le dio una fuerza sobrehumana es inadmisible por cuanto ni existían galos en aquella época ni, cuando los hubo, existieron relaciones entre ambos pueblos por no hablar de la inexistencia de pociones mágicas. Además, aun cuando aceptásemos (que no lo hacemos) la proposición del autor de que hay que otorgar un porcentaje de casos en los que los paracientíficos tienen razón, si el porcentaje de que son los científicos los que aciertan lo ha cifrado en un 90% ¿qué es lo que queda? Pues salvo que las matemáticas hayan cambiado, no resta más que un 10% como máximo ya que habría que considerar la posibilidad de que ambos colectivos estén equivocados. Si ya acepta que el porcentaje es, en el mejor de los casos, de un 90% contra un 10% ¿cómo confiere a ambas explicaciones la misma importancia? Ése es un tratamiento que, incluso sin introducir las consideraciones antedichas, pretendiendo ser justo, es, en realidad, sumamente injusto. Con el comienzo del libro en sí, ya que aún no hemos salido de la Introducción, veremos cómo desarrolla estas premisas.

Ares comienza por el inicio de la civilización egipcia que ya le plantea un problema cronológico irresoluble: "De ser ciertas, explicarían que el origen de la civilización egipcia no comenzó con un temprano neolítico hacia el 5.000 a. de C. sino que se remontaría ¡a más de 25.000 años atrás!, cronología que se acercaría más a los últimos descubrimientos realizados en la Esfinge y que estudiaremos más detenidamente en su capítulo." (Pág. 32-33) No parece importar que la cronología del antiguo Egipto esté documentada arqueológicamente y sostenida por métodos de datación absoluta como el C-14 o la Termoluminiscencia. Hay que considerar, contra toda evidencia, que la civilización egipcia comenzó 3.000 de lo que dice la Historia "oficial" sencillamente porque a Nacho Ares no le entra en la cabeza una evolución cultural "rápida" que llevara en unos 2.300 años desde el Neolítico a los constructores de pirámides. Quizás tengamos que considerar que los hermanos Wright vivieron en el S IV a. de C. para poder explicar la evolución de la aeronáutica en menos de 50 años desde el primer "cacharro" a los aviones a reacción.

Prosigo con la función de las pirámides: "Cuando el neoplatónico Proclo, autor griego del siglo V d. de C., menciona en su comentario al Timeo de Platón que las pirámides egipcias eran observatorios astronómicos, merece ser considerada con el mismo respeto que otra afirmación de cualquier otro autor." (Pág. 58) Pues no. El trabajo de crítica de las fuentes es fundamental en la construcción del discurso histórico. No es importante lo que Proclo dijera sobre las pirámides sino el ver si sus afirmaciones son sostenibles. Entre el filósofo y la construcción de las pirámides han pasado unos 3.000 años por tanto la primera pregunta es ¿qué fuentes utilizó Proclo para su afirmación porque, evidentemente, no se trata de un testimonio directo? ¿Existen fuentes más antiguas que le contradigan? y ¿Esa descripción corresponde a la realidad? La realidad es que una pirámide perfecta, maciza y cerrada es completamente inútil como observatorio astronómico. Sin entrar en otras consideraciones, la afirmación de Proclo es absurda y, por tanto, no es merecedora de ningún respeto.

Seguimos con la cronología de las pirámides: "... la Gran Pirámide pudo haber sido construida en el 10.500 a. de C. De esta manera, la cronología del antiguo Egipto tendría que ser revisada de manera inmediata, al igual que las teorías que dan un hipotético salto evolutivo de la mastaba a la pirámide. Si llegara el momento, cosa más que probable..." (Pág. 58-59) Evidentemente, Nacho Ares y yo hablamos idiomas diferentes. La probabilidad de que se confirme la construcción de la Gran Pirámide en el 10.500 a. de C. es nula. Esto es así porque cada nuevo dato que se conoce como la orientación de los puntos cardinales mediante la observación estelar o el descubrimiento del poblado y la necrópolis de los obreros que la edificaron confirma la datación a mediados del III milenio a. de C. Por otra parte, sorprende la manera de jugar con el lenguaje para hacer aparecer como posible lo que es absurdo y, por el contrario, pretender que lo que es probable aparezca como ridículo. Según Ares, es "más que probable" que se confirme una datación en el XI milenio a. de C. cuando ni siquiera había culturas neolíticas en Egipto; pero la evolución desde la mastaba a la pirámide perfecta que presenta la prueba a su favor de que cronológicamente se va produciendo un tránsito desde mastabas simples a mastabas complejas, de ahí a la pirámide escalonada y de ésta a la pirámide perfecta, se queda en un campo meramente "hipotético". Vemos como, pese a la pretensión de equiparar la Ciencia con la Pseudociencia (que ya sería un insulto para la primera) no se da ni siquiera un trato equitativo a ambas explicaciones.

Por supuesto, a continuación trata el tema tan caro a los pseudohistoriadores de la forma en que se construyeron las pirámides. Habla de la teoría de las rampas que, pese a ser la única que presenta pruebas arqueológicas a su favor (el descubrimiento de restos de tales construcciones), descalifica: "¿Pueden ser considerados unos pequeños montoncitos de escombros en la meseta de Guizeh los restos de las rampas monumentales cuya construcción hubieran superado en tamaño a las propias pirámides?" (Pág. 69) Esta pregunta retórica puesto que tal y como está planteada no tiene más que una respuesta posible es falaz. Las rampas sólo hubieran superado en volumen a las propias pirámides en el caso de que se hubiera construido una única rampa perpendicular, hipótesis que hoy en día no toma en consideración ningún egiptólogo. No sería éste el caso si se hubiera construido una rampa helicoidal que se apoyaría en la propia pirámide. Por otra parte los "pequeños montoncitos de escombros" son, en realidad, cerca de un millón de m³ de cascajos con los que se rellenaron las canteras de Gizeh al terminar su explotación para la construcción de las pirámides.

Agotado el tema de las pirámides comenzamos con el de la diorita, tan grato para Nacho Ares que lo ha repetido en varias de sus publicaciones: "Es precisamente, el trabajo de las piedras más duras lo que ha suscitado mayor polémica entre los investigadores. ¿Cómo pudieron trabajar los egipcios piedras tan diamantinas como la diorita, cuya dureza está un punto por debajo de la del propio diamante?" (Pág. 84) Por mucho que se empeñe Ares en repetir lo de la dureza de la diorita como similar a la del propio diamante, no se va a convertir en una verdad. Si dejara de emplear de una vez la escala de dureza de Mohs que se limita a asignar una numeración de 1 a 10 a alguno de los minerales más comunes se daría cuenta de su error. En Mohs corresponde el 1 al talco, el 7 al cuarzo y el 10 al diamante pero no debemos olvidar que no es una escala proporcional es decir que el diamante no es 10 veces más duro que el talco. La dureza de la diorita es inferior a la del cuarzo puesto que es rallada por éste, así que le corresponde un valor cercano pero inferior a 7. Si vamos a una escala proporcional como la de Hertz Auerbach vemos que al cuarzo le corresponde un valor de 308 (el de la diorita será, por tanto, algo inferior) mientras que al diamante le corresponde un valor de 2.500. Lo que Ares suponía una dureza diamantina se queda, en realidad, en que es más de ocho veces más blanda que el diamante. Por supuesto, el hecho de que la diorita se puede pulir con polvo de cuarzo explica el cómo se construyeron estatuas como la de Kefrén, por percusión con piedras como la dolerita y acabado con un pulimentado con polvo de cuarzo. Por cierto, como tiene que reconocer el propio Ares (Pág. 97) también los sumerios realizaron esculturas en diorita con lo que el supuesto misterio pierde mucho de su encanto.

Como parece que había que encontrar más enigmas "inexplicables" cita los agujeros realizados en el granito de los que asegura: "Lo asombroso de la perforación reside en el dibujo que dejó el taladro-cilindro hueco a medida que daba vueltas introduciéndose en la piedra, produciendo una muesca en forma de espiral descendente. La diferencia que hay entre vuelta y vuelta es de ¡2,5 milímetros! lo que supone una presión y una dureza descomunal en la punta del taladro." (Pág 98) ¿Qué hay de cierto en esa afirmación? Pues más bien nada. Lo que a principios del S XX se interpretó como la señal dejada por una única broca hoy sabemos que es la espiral creada por los cambios de la cabeza de un taladro manual revestido con polvo de cuarzo. El desgaste de la cabeza, posiblemente de cobre, obligaba a su substitución cada cierto tiempo. La diferencia de tamaño del cabezal y de distribución del polvo de cuarzo es lo que creaba esa espiral. Una observación atenta de las paredes del agujero muestra los pequeños arañazos dejados por el polvo de cuarzo lo que demuestra que no se usó una broca de diamante como sugiere Nacho Ares.

Como de piedras hablamos, no podía faltar la referencia a la teoría de Davidovits de que las pirámides se construyeron con una especie de cemento que al secarse imitaba la piedra natural: "...no niega las afirmaciones que realiza sobre los restos de uñas y cabellos humanos en el interior de algunos sillares de las pirámides de Gizeh. Sería muy interesante realizar nuevas investigaciones sobre los restos de piedra aludidos por Davidovits para llegar al final de esta teoría tan sugestiva." (Pág 106-107) Pues la teoría ya había llegado a su final cinco años antes de la publicación del libro que nos ocupa cuando Harrell y Penrod publicaron "The Great Pyramid debate. Evidence from the lauer sample." Journal of Geological Education, vol. 41, 1.993. Sencillamente, no encontraron ninguna de las evidencias de restos orgánicos que Davidovits pretendió haber localizado.

Puesto a no dejar piedra sin remover (y nunca mejor dicho), prosigue con el problema del traslado de esculturas monumentales y obeliscos. Pese a que Ares tiene que reconocer que existen representaciones de ese transporte por medios completamente convencionales, aun así se le presentan problemas: "Si los propios cruceros modernos diseñados para navegar por el Nilo, en ocasiones encallan por la escasa profundidad del río, no nos explicamos cómo un barco de papiro pudo navegar hacia nadie sabe dónde con esa mole en su cubierta." (Pág. 111) Esta frase consigue el más difícil todavía, batir la plusmarca mundial de errores por centímetro lineal. Por partes, la razón de la escasa profundidad actual del Nilo es, sencillamente, la regulación que hace de su caudal la presa de Assuán que, aparte de innegables ventajas, también ha ocasionado el problema de impedir la tradicional crecida anual del Nilo en la que aumentaban las posibilidades de navegación de éste. Por otra parte, los egipcios conocían la construcción de barcos de madera como se demuestra por las "barcas solares" encontradas junto a la pirámide de Keops, así que no tenía porqué ser una barca de papiros. Lo de la navegación hacia no se sabe dónde la verdad es que me hace mucha gracia. Las canteras de granito estaban en Assuán en el curso alto del Nilo por lo que la navegación se reducía a ir río abajo hasta el punto más cercano al lugar en que se iban a colocar los obeliscos o los colosos. La posibilidad de perderse era más bien escasa. Para terminar, los obeliscos no iban en cubierta de un barco normal sino de una gran barcaza que, a su vez, iba empujada por otros barcos o, al menos, es así como se lo representa en el relieve del templo de la reina Hatshepsut.

No se vayan todavía que aún hay más, una conexión entre Marte y Gizeh: "Este conjunto tan enigmático desde el mismo momento de ver la luz, fue identificado con las pirámides y la Esfinge de la meseta de Gizeh." (Pág. 141) En realidad, nuevas fotografías de la zona de Cydonia en Marte (que es a la que se refiere Ares) obtenidas con una resolución mayor demuestran que la "Cara" no es ninguna construcción artificial sino una formación montañosa que creó un juego de luces y sombras que, algunos, con más imaginación que rigor interpretaron como una escultura colosal. Puesto que no hay tal Esfinge, la identificación con Gizeh es una buena muestra de la afirmación sin evidencias a que tan aficionado se muestra Nacho Ares.

Todavía podríamos seguir con más fragmentos criticables como las supuestas relaciones entre América y Egipto, pero con lo dicho creemos que es más que suficiente para comprender la extraña teoría historiográfica de Ares.

Pese a todo lo antedicho, a esta persona es a quién se le concedió el honor de dirigir la Revista de Arqueología y el resultado ha sido el previsible. Una pérdida de calidad en su contenido y en su presentación que resulta tanto más sorprendente cuanto que la revista correspondiente a mayo ha salido en el mes de junio.

Las razones para ese retraso sólo podemos conjeturarlas, pero si observamos que se han metido artículos de relleno que nada tienen que ver con la Arqueología como el firmado por Cebrián, amigo de Ares, que hay un artículo firmado como K. Arnold, (el nombre de la persona que vio unas luces en el cielo que describió como en forma de plato dando origen a la Ufología) lo que hace pensar en otro miembro del círculo de amistades de Nacho Ares, que se hace una crítica de la última novela de Javier Sierra... todo hace pensar que la revista la han tenido que hacer entre pocas personas.

Por ello, pese a que se siga editando la publicación, el espíritu pionero de aquella Revista de Arqueología que sirvió de referente a toda una generación de aficionados y profesionales está muerto. Éste es el resultado lógico de meter un gato en el palomar o como decimos en Castilla, de poner la raposa a cuidar el gallinero.

22/08/2003

JFK y la conspiranoia

JFK Y LA CONSPIRANOIA

Mi buen amigo Guillermo Villaverde me envía la siguiente noticia. Nada nuevo bajo el sol, excepto por el autor, César Vidal Manzanares.

El señor Vidal es bien conocido en medios relacionados con el pensamiento crítico. Si en un principio, debido a la publicación de su libro "Historias curiosas del ocultismo", se le tomó por un escéptico, no tardaría en quedar demostrado que su oposición al ocultismo no venía por una aceptación de la duda metódica como forma válida de adquirir conocimiento sino desde la fe religiosa y desde posturas bastante fundamentalistas.

Así, no sorprendió demasiado que en un Muy Interesante Especial dedicado al escepticismo, el Sr. Vidal se desmarcara de estas posturas con un artículo en el que defendía la validez histórica integral de la Biblia. Personalmente, me importa un bledo que el Sr. Vidal considere que Dios existe y que además inspiró la Biblia. Que estime que ésta es un libro histórico hasta sus últimos detalles sí me compete, máxime cuando hoy se sabe que no existió ningún Paraíso Terrenal, ninguna Torre de Babel, ningún Diluvio Universal... Quizás esta creencia en que la Biblia es verídica sea lo que explique el que el Sr. Vidal se manifieste continuamente en contra de la Evolución, ya se sabe que Dios creó el Universo en seis días. Puffff...

No obstante, ni en mis peores delirios podía suponer que la negación del método histórico del Sr. Vidal iba a llegar a aspectos que no tienen ninguna relación con la religión como el asesinato de JFK.

Veamos qué dice, que JFK fue asesinado porque intentaba perpetuar una dinastía al frente de los EEUU. Si éste fuera el caso, supongo que míster Bush tiene poco futuro ¿no? La conspiración incluiría necesariamente a altos cargos del Servicio Secreto e intuyo, por lo que dice, de la CIA. Sin embargo, si cualquiera de ambos organismos hubiera tenido la menor intención de eliminar al Presidente no hubiera necesitado montar un atentado que tuvo el efecto de convertir a un Presidente pésimo en un mártir y convertir a sus hermanos en presidenciables claros (Robert fue asesinado también pero en este caso casi nadie habla de conspiración y Edward perdió todas sus posibilidades en un suceso del que fue el único responsable). La razón de que el asesinato fuera innecesario y contraproducente es claro, bastaba con que se hubieran filtrado a la prensa las relaciones extramaritales de John para que hubiera tenido que abandonar la Presidencia en medio de la ignominia pública. Adulterios que, por descontado, el Servicio Secreto encargado de su protección a todas horas y en todo lugar conocía a la perfección.

Sigamos con las hipótesis. Fue asesinado por la Mafia. Si hay algo que no pienso de los mafiosos es que sean imbéciles. Si alguien les molestaba era Robert desde su puesto de Fiscal General. Asesinar a John nuevamente sólo hubiera servido para aupar a la Presidencia a su enemigo número 1. Si John les molestaba por cualquier motivo tampoco necesitaban asesinarle puesto que la Mafia conocía los adulterios presidenciales por cuanto una de sus amantes también lo era del "capo" de Chicago, Sam Giancanna.

La siguiente opción de la conspiranoia JFK es que fue asesinado por las industrias de armemento. Si se miran las cifras de gasto militar antes y durante la Presidencia de JFK, se verá claramente que las industrias bélicas no tenían ningún motivo para el asesinato y sí para levantarle un monumento. No sé porqué razón Kennedy ha pasado a la historia como un presidente pacifista cuando multiplicó el gasto militar, aprobó una mayor implicación de los EEUU en Vietnam y aprobó algo como el desembarco en Bahía Cochinos (Cuba) con el intento de desestabilizar el régimen de Castro. Tampoco su actuación en el caso de la "Crisis de las Misiles" tuvo nada de "paloma" y sí de "halcón".

Así, si alguien quiere buscar "manos ocultas" detrás de la de Oswald, tendrá que mirar en otra dirección porque las apuntadas no se sostienen. No obstante, nada de esto importaría si hubiera pruebas suficientes de que existió una conspiración independientemente que quién esté detrás. Se aseguran cosas como que existieron más disparos, que Oswald era inocente, que se falsificaron datos de la autopsia... ¿qué hay de cierto en todo ello? Pues más bien nada.

Si se somete a crítica las afirmaciones conspiracionistas, vemos como van demostrándose erróneas. Lo que queda, el tema de la acústica, también se ha explicado como un falso eco en la grabación policial. lo único que queda es la relación entre Oswald y la CIA, muy poco para mantener como un hecho histórico inobjetable la existencia de una conspiración.

Tal ausencia de sentido crítico soprendería en otro historiador ya que la crítica de las fuentes es un proceso imprescindible en la construcción de un discurso histórico, pero en el Sr. Vidal la verdad es que sólo confirma lo que ya sabíamos de él.


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