El triunfo de ClíoBlog sobre Historia y sobre historia de la Historia. Se permite la libre reproducción de todos los contenidos con el único requisito de citar la procedencia.
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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2004. 02/05/2004Trabajando en la Fiesta del Trabajo Después de haber celebrado la Fiesta del Trabajo como el patrón manda (es decir, trabajando) he podido constatar (lo que no me hace ninguna gracia) como anda el apartado de venta de libros. Evidentemente, el escepticismo en España sirve para lo mismo que una nevera en la Antártida. Dentro del apartado de ficción lo más vendido es El código da Vinci seguido a considerable distancia por La hermandad de la Sábana Santa. En el apartado de no-ficción (o eso se supone) tenemos cosas tan deplorables como Los mitos de la historia de España o Los crímenes de la Guerra Civil. Como podrán apreciar, para hacerse el hara-kiri con un cucharón de palo. En fin, ya saben aquella máxima de que "El cliente siempre tiene razón" aunque, la verdad, en ocasiones lo disimulan muy bien.Claro que no todo es siempre tan deplorable. Pocas cosas resultan más entrañables que la situación creada por ese tipo de clientes que se acercan y te dicen algo así: -Quiero un libro para mi mujer. El diálogo de besugos continúa entonces más o menos de la siguiente forma: -De acuerdo. ¿Qué tipo de libros le gustan? -No sé. -Vale (aquí uno empieza a jurar en arameo castizo por los adentros). ¿Puede decirme cuál son los últimos libros que ha leído? -Pues uno muy gordo y con las tapas amarillas. (Aquí uno empieza a pensar si se refiere a las Páginas Amarillas de Madrid). -¿Lo ve Vd. por aquí? (A ver si hay suerte... que nunca la hay). -Creo que es ése. -¿Seguro? ¿A su mujer le interesa la exégesis neotestamentaria? -¿La qué? -Esto... ya veo que no. (Aquí uno empieza a poner a trabajar la neurona, libro gordo, cubierta de estilo similar a la del tomo IV de Un judío marginal por John P. Meier... posiblemente una novela histórica. Vamos avanzando) Tenemos (y aquí uno suelta el rollo de rigor procurando olvidarse de citar El código da Vinci)... -¿Y mi mujer no los tendrá ya? -Pues mire, Paco Porras está un poco ocupado en este momento así que no le podré hacer esa consulta. -¿Quién? -No, nadie. (¡Jesús! Encima es más cerrado que la gatera de un submarino) Esto... ¿por qué no viene su mujer? -No, si es que la quiero dar una sorpresa para mañana. -Ya, ya. ¡Qué bien! ¡Qué atento! (En este momento, los demás clientes que rodean la caseta tienen que hacer un esfuerzo para no romper en carcajadas) Bueno, mire. Llévese éste (éste es Amor y muerte en Florencia) y si ya lo tiene, viene el lunes y se lo cambiamos por otro o le devolvemos el dinero. -Es que el lunes no voy a poder venir. -Pues otro día cualquiera. -¿Sabe? Creo que mejor la compraré una plancha. (Uno aplaude por dentro. A ver si hay suerte y su distinguida cónyuge se la estempana en la cabeza. Ego te absolvo...) Uy, no, que como hoy es fiesta está todo cerrado... Por fortuna es una minoría. La mayoría sabe perfectamente lo que quiere adquirir (El código da Vinci, por desgracia). En fin, hemos empezado con buen pie (el izquierdo, obviamente). Eso sí. No todo ha sido tan deplorable. También hay clientes con los que empiezas a hablar de libros y te estarías hablando todo el día, gente entrañable como un pastor y poeta autodidacta tan amante de Matsuo Basho como yo mismo, otro "pirado" por las novelas negras... e incluso un escéptico (bueno, escéptico en asuntos de ocultismo porque a juzgar por el cleryman que llevaba era un sacerdote) que estaba interesado por obras sobre el espiritismo, la astrología... ¿Y lo contrario? Pues nadie se interesó por las obras de Benítez, Guijarro, Cardeñosa... De tan entrañables escritores, el único que ha aparecido entre las compras del personal es Carballal (con su pseudónimo de Antonio Salas) y en un tema que nada tiene de esotérico (ya saben, el rollo que se ha marcado sobre la prostitución femenina). Parece que el escepticismo no es lo único que anda de capa caída... Por cierto, ya que hablamos de que el esoterismo está bajo mínimos, me han pasado unas coplas que Toño y Félix del dúo Candeal (si no son Vds. castellanos me temo que no sepan quiénes son. Ya se sabe que la música tradicional salvo que sea andaluza no existe en el resto de España -en otros países me temo que ni sospechen que a muchos españoles el flamenco nos es tan ajeno como el canto tirolés-) han dedicado al Castillo (no, al de Peñafiel, no. Al de Antena 3) y que han aparecido publicadas en el suplemento Focus de El Norte de Castilla del 1 de mayo, acompañadas de dibujos de Pedro Guerra en plan romance de ciego. Dicen así: "Siempre andamos criticando las malas programaciones que en su parrilla diaria tienen las televisiones. Que si programas del "cuore" de basura bien llamados, periodistas carroñeros y famosillos de pago. Y cuando al fin aparece un buen programa de ciencia le cambian la franja horaria por no tener mucha audiencia. Se desarrolla el programa en un castillo feudal donde Mentes Prodigiosas se enfrentan para ganar. Son diez personas humanas? con poderes especiales, poderes... para reírse del resto de los mortales. Condes venidos a menos magos, brujas y adivinos faltos de todo rubor, vergüenza de Aladino. Y el jurado que les juzga tampoco anda a la zaga, tres listillos, una bruja y un curilla con sotana. Lástima que las audiencias no lo trataran mejor, era un programa excelente, de ciencia no, de humor." Ya es que les sacan hasta coplillas... 02/05/2004 04:28 Enlace permanente. Tema: Anécdotas y curiosidades 03/05/2004Brancusi, los "grises" y algunas cosas más Reconozco que si hay algo que no me esperaba encontrar esta tarde al llegar a casa para disfrutar mis horas libres era un sobre naranja procedente de los Estados Unidos. Sabía que tenía que llegar, pero no lo esperaba hasta dentro de unos (muchos) días. La verdad, que uno se subscriba a una revista americana y la tenga en casa en menos de una semana roza lo milagroso (al menos desde la perspectiva española) y tal vez sea motivo para que Juan Pablo II inicie un nuevo proceso de turbo-beatificación aunque, acaso, el contenido de la publicación le haga desistir de ello.Dentro del sobre había hecho su viaje transatlántico el segundo número de la revista Pensar, la publicación en castellano del CSICOP (The Commmitte for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal). Reconozco que la abrí con algo (mucho, para ser sincero) de temor. Una revista recién nacida puede ser algo parecido a un bebé, estéticamente horroroso y con virtudes que sólo se manifiestan en estado potencial. Tampoco los problemas del escepticismo norteamericano y del latinoamericano (entiéndase del iberoamericano) son exactamente iguales. Por ello, intuía que podía ser un bodrio de consideración y con muy poca utilidad para el que subscribe estos rebuznos blogocósicos. Afortunadamente, una de las pocas cosas para las que estoy capacitado es para meter la pata hasta el corvejón y ésta ha sido una de esas ocasiones. Comencemos con los aspectos formales, la portada es de una sobriedad escurialense sin estridencias innecesarias. Segunda página con el plantel de la publicación (con pocos apellidos británicos y muchos hispánicos) y de la tercera hasta la vigesimoséptima el contenido. La última página, por contra, es la que parece fruto de un mal "viaje" de "Lucy in the Sky with Diamonds". Los artículos se han maquetado para algo que parece increíble en estos tiempos que corren de diseños "epatantes", para que se lean perfectamente. Márgenes amplios, fuentes claras y de un tamaño adecuado, pocas fotografías y adecuadas al texto, columnas bien diferenciadas... muestran que no se ha hecho ninguna concesión a los maquetadores que pretenden ser geniales y sólo resultan ridículos. Asegura un dicho que "Aunque la mona se vista de seda, mona se queda" y todo ello no tendría la menor importancia si el contenido fuera flojo. Además la brevedad de los atículos, (dos páginas es lo habitual) no hacían pensar lo mejor. La poca extensión puede entenderse como superficialidad en el tratamiento de un tema pese a la afirmación de Baltasar Gracián: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno" y en este caso lo que hay, realmente, es un esfuerzo de concisión que no de simplificación (tanto más admirable para los verborrágicos como yo). Los autores son una mezcla de viejos conocidos de Internet o de otras publicaciones escépticas como el brasileño Kentaro Mori, el español Luis R. González Manso y el argentino L. Enrique Márquez, con otros que hasta el momento eran para mí auténticos desconocidos como el argentino Dr. Ernesto Gil Deza o el norteamericano Dr. Harriet A. Hall (único artículo traducido del inglés) que, sin embargo, firman los artículos más interesantes (afirmación totalmente subjetiva, aviso) de este número, los titulados "Mitos en la oncología clínica de nuestros días" y "El oxígeno es bueno... aun cuando no está". Pocas veces la Medicina muestra esa faz dual a la vez científica (por su metodología) y humanística (porque los pacientes somos seres humanos) y ambos lo logran de forma sobresaliente. No supone esto desmerecer a los restantes autores. Kentaro Mori hace una magnífica y documentada aproximación al problema de si la oración ayuda a los enfermos, Luis R. González Manso retoma una serie muy interesante que publicó en El Escéptico sobre temática ufológica y filatelia para añadir la numismática con el billete rumano dedicado a Brancusi en el que se representa lo que parece ser un "gris" y es, en realidad, una de sus esculturas (serie, por cierto, que fue injustamente minusvalorada en España por considerarla por parte de una escéptica -de cuyo nombre no quiero acordarme- una mera anécdota y no como el reflejo de una creencia muy arraigada), Enrique Márquez se sale de su temática habitual para hablar de curanderismo relacionado con el "empacho" aunque con idéntica calidad a la que tuvimos ocasión de admirar en varios números de El Escéptico, algo que también es aplicable al mágnífico e irónico artículo que Mario Méndez Acosta dedica al Feng shui. El número se completa con breves comentarios a noticias de actualidad, noticias locales y críticas de libros. Como resumen, una publicación muy interesante que espero no varíe la línea en próximos números aunque hay alguna cosa que podría mejorarse como una mayor extensión en alguno de los artículos (que realmente "sabe a poco") y una revisión ortográfica más cuidada. No me refiero a los giros propios del castellano en cada país, sino a cosas como un "ícono" en la pág. 9 o un "Diego Zuñiga" en la pág. 2 que se convierte en un "Diego Zúñiga" en la pág. 22. En fin, tiempo habrá para que se pulan esas cositas. 03/05/2004 19:20 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 07/05/2004La pipa y los popes No les voy a descubrir la pólvora si les digo que el cuadro más caro del mundo es el "Muchacho con pipa" de Pablo Picasso, adquirido por alguna institución o por alguna persona por el "módico" precio de 93 millones de dólares, cifra que con los gastos de la sala de subasta se quedará en una "bagatela", en 104.168.000 dólares.No parece que haya grandes discusiones sobre la calidad de la obra, realmente excepcional, pero sí sobre la ética (o la moral, o la conveniencia, o ...) de dedicar esa suma de dinero a la adquisición de una obra de arte por muy extraordinaria que ésta sea. Personalmente, ese tipo de debates demagógicos ya me hastía. No es sólo que la persona (Bill Gates o alguien semejante) o la institución (Museo Getty o similar) que la haya adquirido se ha gastado su dinero (y cada uno con su plata que haga lo que le dé la gana mientras no cometa ningún delito) sino también que detrás de todo ello hay una minusvaloración del arte que es lo que realmente me saca de mis casillas. El "argumento" viene a ser algo así como "Con tantos niños que se mueren de hambre en África es obsceno el gastarse ese pastón en un cuadro para colgar en el salón de su mansión." Pufff. Con las mismas podíamos decir "Con tantos niños que se mueren de hambre en África es obsceno el comprarse una hamburguesa rebosante de calorías y colesterol." La verdad es que ese tipo de argumentos esconde una falsa disyuntiva porque no es una cuestión de compra de arte vs hambre que, por desgracia, seguirá existiendo mientras no haya relaciones comerciales justas, derrocamiento de regímenes dictatoriales... problemas éstos que nada tienen que ver con el precio de un cuadro de Picasso. Por otra parte, pocas inversiones me parecen más honorables que las dedicadas al arte. No sé si alguien protestará por el dinero gastado, por ejemplo, en el envío de unas sondas a Marte de las que nunca más se supo (seguro que algún marciano harto de ver OVNIS las soltó un misilazo en pleno amartizaje), pero eso sería una tontería. La ciencia aprende de sus errores y esos fracasos serán la base de expediciones exitosas. Claro que alguno podría pretender que, aun en el caso de que hubieran llegado y transmitido datos sobre el planeta rojo, seguiría siendo un gasto inútil. A fin de cuentas, ¿qué demonios le importa al hombre que se está jugando el pellejo en lo alto de un andamio que en Marte haya agua o vino tinto? Este tipo de "argumentos" (yo más bien lo calificaría de paridas) se olvida de que esta panda de monos que somos además de necesidades de tipo alimenticio y sexual tiene otras menos inmediatas. Somos inteligentes (o eso nos gusta creer), somos curiosos, somos conscientes. Nos encanta aprender lo que no sabíamos, nos encanta la capacidad de transmitir sentimientos de un artista. La mejora de las condiciones de vida no se reduce al comer mejor o a follar más. Si creyéramos eso estaríamos reduciendo al ser humano a la animalidad. No. También queremos saber cómo es Marte o cómo es Sedna, cómo fue Ur o Ebla. Y en esa búsqueda de estímulos intelectuales también está el arte. Invertir el dinero en satisfacer esas necesidades no materiales no tiene nada de indigno sino todo lo contrario. Noventa y tres millones de dólares es mucha plata (al menos para el que subscribe) pero, francamente, me hubiera encantado que el gobierno español se hubiera presentado en esa subasta y que, a cambio de ese desembolso, se hubiera comprometido a no cambiar el nombre de los ministerios existentes (extraña costumbre que supone el tener que enviar al reciclado todos los impresos con los nombres antiguos y encargar otros exactamente iguales pero con la nueva denominación), a obligar a pagar a los ministros incompetentes el dinero perdido por su asombrosa capacidad negociadora (y si alguien piensa que estoy acordándome de la nueva ministra de Agricultura les aclaro que, en efecto, me estoy acordando de ella y de toda su familia)... No voy a decir que con el precio de una fragata de la clase F-100 (que tanto necesitamos para defendernos de, de... ¿Andorra?) habría para comprar varios "Muchachos con pipa" (bueno, sí lo voy a decir, ¡qué carajo!) porque cada uno de esos cuatro "juguetitos" cuesta unos 500 millones de euros. En realidad, bastaría con que cualquier gobierno (éste, el pasado o el futuro porque entre bomberos no se pisan las mangueras) se comprometiera a no dilapidar partidas presupuestarias en fastos chorras, en tonterías varias o en chorradas catedralicias para que hubiera dinero extra para lo realmente importante, cultura, ciencia e, incluso, para acabar con el hambre en el mundo. En fin, ya sé que estoy soñando despierto, pero la vida sin sueños es una pesadilla. 07/05/2004 20:06 Enlace permanente. Tema: Miscelánea 08/05/2004¡Proteged a los mediocres! Juguemos a la política-ficción (término que contiene una notable redundancia). Supongamos que un buen día la Comunidad Autónoma no-histórica (joer lo que hay que padecer gracias a los políticos ahistóricos) de Castilla y León toma varias medidas para proteger su cultura autóctona (de momento, supongamos que tal cosa existe). Por ejemplo, los grupos musicales que canten flamenco en sus versiones modernas (EMMO, aún más horrorosas que sus modalidades clásicas) sólo podrán actuar si los preceden tres grupos folclóricos que interpreten jotas castellanas. Además, el acompañamiento con guitarras debe ser substituido por un acompañamiento de rabeles de Brañosera aunque también será admisible el de dulzainas, zanfonías (no confundir con las zampoñas)... u otros instrumentos tradicionales. Por otra parte, los grupos de rock deberán hacer referencia a los problemas de la despoblación rural y las baterías tendrán que cambiarse por zambombas, almireces, el golpeteo de tablas de lavar o botellas de anís la Castellana frotadas con cucharas. En cuanto a las películas tendrán que rodarse en escenarios castellanos y con actores nacidos en esta tierra en una proporción de uno de cada cuatro films estrenados...Si tal cosa llegase a suceder harían bien en pensar que esta Comunidad está regida por una panda de zangolotinos y que la idioicia campa por todos sus pagos. Sin embargo, cuando se habla de una cultura española (¿?) y de la necesidad de protegerla del "colonialismo cultural norteamericano" (¿?) de forma misteriosa lo que no pasa de ser la misma bobada se convierte en una muestra de progresismo políticamente correcto. Por de pronto ¿qué es la cultura española? ¿En qué se diferencia de la cultura norteamericana? Como no caigamos en la tautología de asegurar que la cultura española es la que elaboran los artistas, pensadores, científicos... españoles yo, al menos, no sé qué es. Como no sea en alguna tribu aislada en algún lugar remoto las culturas puras no existen. Es sabido, aunque no por ello deja de ser conveniente el señalarlo una vez más, que las estampas japonesas influyeron en el Impresionismo europeo, que las máscaras africanas hicieron lo propio con el Cubismo, que las pinturas indias fueron estudiadas por Pollock... ¿Qué permite, entonces, hablar de una cultura española, china o estadounidense? ¿Hay algo en la obra de Magritte y Delvaux, por ejemplo, que me permita saber que son belgas? Podemos caer en la tautología antes indicada y asegurar que pertenecen a la cultura belga sencillamente porque es allí donde nacieron, pero en este mundo ahora tan fácilmente comunicado, los problemas serían constantes. Por ejemplo, ¿Picasso pertenece a la cultura española o a la francesa? ¿Charles Chaplin a la británica, a la estadounidense o a la suiza? ¿Y Kandinsky, y Juan Gris, y...? Si el intento de poner fronteras a la cultura ya es complicado (y posiblemente absurdo) el caso de los Estados Unidos en aún peor porque las culturas autóctonas son, precisamente, las que menos peso han tenido en la historia cultural de ese país que es un crisol de culturas europeas fundamentalmente. El intercambio entre Estados Unidos y Europa ha sido continuo. Si muchos de los grandes nombres de la cultura norteamericana incluyeron en su formación la residencia prolongada en países europeos, muchos europeos acabaron residiendo en los Estados Unidos. El caso del cine (al decir de algunos, el máximo exponente del "colonialismo cultural") es paradigmático. Demos un repasito a los directores del Jolibú clásico a ver cuán norteamericanos eran. Chaplin nació en Londres al igual que Hitchcock, Victor Sjöström en Sibodal (Suecia), Josef von Stemberg en Viena como Erich von Stroheim, Fritz Lang, Fred Zinnemann, Otto Preminger y Billy Wilder, Ernst Lubitsch en Berlín, Robert Siodmak en Dresde, Douglas Sirk en Hamburgo, Michael Curtiz en Budapest, André de Toth en Mako (Hungría), William Wyler en Mulhouse (Francia), Frank Capra en Palermo, Rouben Mamoulian en Tiflis (Georgia)... sin olvidar que durante la II GM los franceses Jean Renoir, René Clair y Max Ophüls (éste último nacido en Alemania) trabajan en los EEUU. Si añadimos a los actores, el abanico de procedencias aumentan. Como curiosidad, de los actores que representaron el gangsterismo norteamericano en pantalla, Paul Muni había nacido en el imperio austrohúngaro y Edward G. Robinson en Bucarest (Rumanía). Incluso una película tan aparentemente norteamericana como "Casablanca" es una mezcla de nacionalidades. El director de origen húngaro Michael Curtiz dirige a un protagonista norteamericano (Humprhrey Bogart) y una sueca (Ingrid Bergman) y entre los secundarios hay de todo, dos ingleses (Claude Rains y Sidney Greenstreet), un alemán (Conrad Veidt), un húngaro (Peter Lorre) e incluso alguien nacido en Trieste (Paul Henreid) cuando formaba parte del Imperio austrohúngaro. Hoy sigue pasando lo mismo. Wolfang Petersen, Paul Verhoeven, Guillermo del Toro, Ang Lee, Ridley Scott, Kenneth Branagh, Peter Weir... continúan la tradición de directores foráneos que trabajan (de forma ocasional o continuada) en los EEUU con actores que nacieron desde Portugal (María de Medeiros o Joaquim de Almeida) hasta Australia (Nicole Kidman) pasando por el Líbano (Keanu Reeves) y, por supuesto, por muchos hispanos que continúan la tradición de José Ferrer o Anthony Quinn como la mexicana Salma Hayek, el cubano Andy García o el español Antonio Banderas. Esto por no hablar de los directores estadounidenses como Coppola o Cimino cuya tradición cultural no es, precisamente, la de los WASPs o por los que como Jim Jarmusch se formaron junto a directores europeos. Intentar poner puertas al cine norteamericano ¿no es ponernos puertas a nosotros mismos? Vale, en el cine norteamericano hay una inmensa cantidad de basura que no llega ni a merecer el calificativo de cultura. Que estas películas no se estrenen en Europa no supone ninguna pérdida (salvo que alguien considere imprescindible el ver horrores como "Los albóndigas en remojo", "El último americano virgen" u otros engendros similares), pero si vamos a cerrar las pantallas a esta basura made in USA que no sea para dejar hueco a la basura made in UE (con cosas como "Pepito Piscinas", "Druidas" o la última versión de "Fanfan la Tulipe"). Ya es hora de que el único criterio que se emplee en la cultura sea el de la calidad y nos olvidemos de nacionalismos que sólo sirven para proteger a los mediocres. 08/05/2004 12:45 Enlace permanente. Tema: Miscelánea 10/05/2004Lágrimas para derribar una muralla Desde que los Cien Mil Hijos de San Luis (que ni eran cien mil ni eran hijos de san Luis) invadieron España para restaurar el absolutismo en nuestro país, ningún ejército había sido recibido con tales muestras de entusiasmo como los Guerreros de Xi´an. Evidentemente, esta vez la "invasión" no tiene lecturas políticas (o eso se supone porque las malas lenguas aseguran que las autoridades chinas autorizaron el viaje a cambio de que en el Fórum de las Culturas ni se mencionase el problema del Tíbet. Si eso es así, mal empezamos...) y sí culturales. Como sabe todo el mundo (es decir, todo español que vea la TV o lea periódicos no deportivos -que los hay aunque no lo parezca-) los Guerreros de Terracota son parte del ajuar funerario de la tumba del primer emperador chino, Qin Shihuang (que en realidad se llamaba Zheng).Si sobre la vida del último emperador de China Bernardo Bertolucci ya se encargó de ponernos al día, el primero es harina de otro costal. En el S III A. de C. China no existía como nación. En su lugar había una serie de reinos feudales en lucha más o menos constante. Es el periodo conocido como Los Reinos Combatientes (por una vez, el nombre está bien puesto). Uno de ellos era el reino de Qin cuyo príncipe Zheng (o Yingzheng) consigue la hegemonía por el expeditivo procedimiento de derrotar a los demás. En el año 221 A. de C. adopta el título de Primer Emperador de la dinastía Qin (o Qin Shihuang) por el que es conocido y se dedica a intentar convertir esos antiguos reinos feudales en una nación. Unifica los ideogramas chinos, los pesos, las medidas, la moneda y adopta una estructura basada en la división del país en prefecturas y distritos. Esas reformas básicamente se mantendrían durante más de dos mil años lo que demuestra lo acertadas que fueron. No obstante, Qin Shihuang no tenía sólo el lado amable del reformador, también era un tirano que conquistó y mantuvo el trono imperial a sangre y fuego. Las leyendas chinas lo presentan como un obseso de la inmortalidad que pretendía a toda costa lograr el elixir de la eterna juventud y como un crédulo que aceptó el augurio de que los bárbaros del norte pondrían en peligro la existencia del Imperio. Según ese mito, para defenderse de ellos ordenó la construcción de la Gran Muralla para lo que reclutó trabajadores forzosos. De ahí arranca una de las más bellas leyendas chinas, la de la mujer que intenta reunirse con su amado que está construyendo la Gran Muralla para encontrarse con que ha fallecido y sobre su tumba está levantado uno de los lienzos de la fortificación. Al saberlo, la mujer rompe a llorar de forma tan copiosa que las lágrimas forman un río que derriba la muralla. Entre las ruinas, ¿como no? aparece el cuerpo de su enamorado. Si bien esto es un mito, la otra gran obra que ordenó, su propio mausoleo, no lo es en modo alguno. Durante años, miles de trabajadores construyeron lo que sólo conocemos en una ínfima parte (y si esa parte ya es motivo de asombro, el pensar qué puede haber en la cámara sepulcral es para "alucinar en colores"). En 1974 un campesino sacó a la luz lo que llevaba dos mil años enterrado. Hasta el momento se han excavado tres cámaras en las que se encontraron la reproducción en terracota, a tamaño real y con rasgos individualizados de ocho mil de los soldados del ejército del primer emperador. Infantes, carros de guerra y arqueros velan los secretos del mausoleo que, por lo que sabemos, ocupa una extensión real de varios kilómetros cuadrados. Cuando todo esté excavado será (salvo inmensa sorpresa) uno de los hallazgos arqueológicos más impresionantes de todos los tiempos. Sin embargo, tal vez no lleguemos a verlo. La ruptura del microclima al que estaban sometidas las esculturas enterradas motivó el desprendimiento de la capa superficial lo que ocasionó la pérdida de la policromía (las terracotas estaban pintadas de vivos colores que les conferían un mayor parecido con los modelos) por lo que los arqueólogos chinos con muy buen criterio optaron por unas excavaciones lentas ante la necesidad de ir consolidando las piezas que van apareciendo. Dado el número de éstas, hay trabajo para varias generaciones. Por otra parte, las leyendas chinas aseguran que la cámara sepulcral rodeada por ríos y lagos de mercurio, está defendida por trampas mortales para evitar su saqueo. Esto parece una película de Jolibú, pero por si acaso fuera cierto, nuevamente la prudencia no está de más que a fin de cuentas cualquier parecido entre Indiana Jones y los arqueólogos de verdad es mera coincidencia. Así que de momento tendremos que conformarnos con la reproducción de parte del afortunado ejército de Qin Shihuang (y digo lo de afortunado porque según los mitos chinos las concubinas de Zheng no están representadas en imagen sino de verdadero cuerpo presente). Se cree que irán apareciendo las representaciones de los funcionarios de igual forma que las de los soldados, pero el resto es (y seguirá siendo por mucho tiempo) un enigma. Los tesoros que pudo llevarse a la tumba el primer emperador permanecerán enterrados por el momento. Con su mausoleo, después de todo, Zheng Qin Shihuang si logró la inmortalidad que tanto anhelaba. 10/05/2004 18:55 Enlace permanente. Tema: Anécdotas y curiosidades 11/05/2004La seducción de los culpables (historia con moraleja) Pocas personas necesitarían explicaciones sobre la "caza de brujas" del senador McCarthy y su Comité de Actividades Norteamericanas. Como siempre ha sido cierto aquello de que "Unos son más iguales que otros", la cinematografía y el "glamour" que rodeaba al Jolibú de la época actuaron como caja de resonancia para que el nombre del senador sea hoy sinónimo de intolerancia, fanatismo y ataque a las libertades individuales. Nada, por cierto, que no se mereciera con creces por su actuación.Otras personas, por contra, escaparon casi de rositas al atacar otras formas artísticas y de expresión con menos atracción popular. ¿Alguien sabe quiénes fueron Frederic Werthan y Estes Kefauver? En caso afirmativo, ya saben de qué va a ir esta historia. En caso contrario, tendremos una buena ocasión de aprender de la historia que tan mala es la censura como el linchamiento moral que conduce a la autocensura. En el mismo año en que el Comité comenzó sus actividades que estuvieron a punto de destruir el Hollywood de la época (y que sí destrozaron carreras y vidas de los acusados de comunismo), en 1947, William Gaines heredó una editorial dedicada a los cómics. Su nombre era Educational Comics, pero Gaines lo mudó por Entertaining Comics aunque pasaría a la historia de este arte con sus iniciales E.C. No fue el único cambio. Se olvida completamente de la finalidad educativa mediante historias bíblicas y lanza revistas dedicadas a cinco temas, humor, ciencia ficción, terror, bélico y policiaco. No sólo introdujo unos temas "adultos" sino que también revolucionó los guiones y los dibujos que abundan en truculencias de todo tipo sin dejar de tener una alta calidad (ahora mismo las colecciones de cómics de terror y policiacos se están editando en España por obra de Planeta-DeAgostini bajo los títulos "Clásicos del terror" y "Clásicos del suspense"). Guiones salvajes (y con una carga de "mala leche" social digna de encomio) realizados frecuentemente por el propio Bill Gaines y su "mano derecha" Al Feldstein y dibujos que rozan lo caricaturesco (Jack Davis, Jack Kamen, Joe Orlando, Graham "Ghastly" Ingels, Bill Elder...) y que dejan poco a la imaginación no eran algo fácilmente digerible por la sociedad de la época y menos cuando se destinaban, supuestamente, a la infancia (el mito de cómic=público infantil tardaría aún en caer). Supongo la cara que pondría un padre si, por "casualidad" echaba mano a la revista del niño y se encontraba con una historia de un necrófilo casado con una vampira que se quedaban encerrados en una cabaña en medio de un temporal de nieve [1] (dejo que intenten averiguar el final aunque sospecho que no lo lograrán. Es, pese a todo, una historia de Amor...). Canibalismo, asesinatos atroces (a veces cometidos por niños), mutilaciones, putrefacción... aparecen una y otra vez y de forma muy explícita. Sea por su truculencia o por su calidad (o incluso por las hermosísimas mujeres que aparecían como víctimas, culpables o desencadenantes de las tragedias) las publicaciones de EC se hicieron con un hueco en el mercado que, por otra parte, estaba en baja por cambios culturales y sociales. Sólo las de ciencia ficción no funcionaron comercialmente, pero eran una apuesta personal del propio Bill Gaines así que también continuaron existiendo. Todo ello cambió en 1954 cuando el doctor Frederic Werthan publicó un libro titulado "Seduction of the Innocent" (La seducción del inocente) en la que pegaba un buen repaso a los cómics que resultan ser algo así como el Anticristo. Partiendo de hechos anecdóticos y sin tener la menor idea de estadística, Werthan acusa a los cómics de estar presentando a la infancia unos personajes amorales (Batman y Robin son dos homosexuales, la Mujer Maravilla una lesbiana fetichista... según su curiosa interpretación, claro) que conducían a los niños por el camino de la amoralidad y la delincuencia hasta llegar, en ocasiones, al asesinato. Obviamente, existían asesinatos cometidos por niños que leían cómics (lo difícil es que hubiera sido de otra forma por una mera cuestión de estadística) y, de hecho, un caso de éstos (convenientemente aireado por los padres bienpensantes de rigor) había llevado, años atrás, al establecimiento de un primer código de conducta para editores (por ironías de la vida, uno de sus promotores fue el padre de Bill Gaines, Max C. Gaines) pero éste era vulnerado un mes sí y otro también por EC. Esta vez la cosa fue mucho más grave. El éxito del opúsculo del doctor Werthan (jaleado por los sectores más reaccionarios de la sociedad norteamericana) acabó en la Comisión del Senado sobre Delincuencia Juvenil presidida por Estes Kefauver. Sabedor de que EC estaba en el punto de mira (había pisado demasiados pies para que fuera de otra forma con sus soldados que no estaban encantados de combatir por los EEUU sino que sufrían miedo, hambre, frío... y que, incluso, eran unos cobardes redomados [2], sus policías que no vacilaban en recurrir a la tortura para arrancar una confesión [3] o que llegaban al asesinato por sus prejuicios raciales [4], su pueblo capaz de linchar a un hombre por creerle comunista [5], su denuncia de los prejuicios antisemitas [6] y contra la minoría negra [7], sus posturas progresistas en contra del sufrimiento a los animales por cuestiones estéticas [8]...) Bill Gaines pidió comparecer ante la Comisión. Allí recordó que sin libertad de expresión, Estados Unidos no sería diferente a la URSS o España y defendió la inocuidad de los cómics por muy truculentos que éstos fuesen. Se le preguntó si le parecía de buen gusto una ilustración de EC que representaba a un marido que sostenía en una mano la cabeza de su esposa. Y Gaines respondió que sí para un cómic de terror, que lo que hubiera sido de mal gusto era representar el cuello manando sangre. Si bien la Comisión no tomó ninguna medida contra los Cómics en general y EC en particular (se lo impedía la propia Constitución, claro) el linchamiento público era irreparable. Para salvar la cara (y posiblemente para cargarse la exitosa EC) se constituye la Comics Magazine Association of America que el 26 de octubre de 1954 promulga el Comic Code, una autocensura de obligado cumplimiento. Puesto que legalmente no podían imponerlo, empleron la presión económica. Las publicaciones que no obtuvieran el "nihil obstat" no serían distribuidas lo que suponía que no se venderían. ¿Qué imponía el Comic Code? Pues cosas tan peregrinas como "Los criminales no tienen que motivar simpatías, ni sus fechorías, no se mostrarán detalles explícitos de sus acciones, las fuerzas de la Ley se presentarán de forma intachable, el bien siempre triunfa sobre el mal, no se pueden ver actos de excesiva violencia, ni recrearse en secuestros, ni mostrar mucha sangre, la palabra "Crimen" no puede aparecer en portada como principal o destacada." [9] "En los cómics se prohíben las palabras "horror" y "terror", se prohíben las historias que atenten contra la moralidad y la sensibilidad del lector, no se pueden mostrar zombies, vampiros, fantasmas, espíritus, hombres-lobo, caníbales, ni objetos relacionados con ellos." [9] "Se prohíbe todo lo que vulnere el buen gusto, tanto en dibujo como en texto. Nada de obscenidades, deformidades físicas, vulgarismos y coloquialismos." [9] "Tampoco se puede ridiculizar las religiones, mostrar desnudos, posturas lascivas, vestidos incorrectos, ni exagerar los atributos femeninos." [9] Si esto fuera "Caballero sin espada" Bill Gaines hubiera encontrado una salida. Como es la vida real, de todas las publicaciones de EC sólo sobrevivió una de las dedicadas al humor, la todavía existente MAD. Las demás tuvieron que ser clausuradas en 1955. La autocastración supuso una involución de los cómics del que sólo comenzaría a salir en la década de los 60 con los cómics en blanco y negro (que no estaban afectados por el Code) de la editorial Warren (James Warren y Forrest J Ackerman) publicados en las revistas Creepy (en España Vampus), Eerie (en España Rufus) y Vampirella (que conservó el mismo título en España). Los que pretendieron "cargarse" al advenedizo Gaines lo lograron (al menos en parte, porque siguió "dando caña" desde MAD), pero al precio del divorcio de una parte del público al que no gustó nada la gazmoñería imperante por obra y gracia del Code. Después de haber visto los excesos de EC, el leer historias de un extraterrestre de Krypton dedicado a capturar espías comunistas se mostraba aún más irreal de lo que ya era. ¿La moraleja prometida en el título? El que la hace, aunque sea disfrazando sus cortapisas a la libertad de expresión con bellas palabras de protección a la infancia, la paga. Esperemos que los que en este país (tan socialmente avanzado y tan defensor de la libertad de expresión... según dicen nuestros políticos) los que se dedican a elaborar "listas negras" de periodistas, a "suspender" las tertulias políticas en RNE hasta después de las elecciones europeas... tomen buena nota; pero si algo enseña la Historia en relación con los políticos es que éstos nunca aprenden de los errores ajenos (y muy pocas veces de los propios). NOTAS: [1] Two of a Kind! publicado en The Vault of Horror nº 26 IX/X 1952. Edición en español ¡Tal para cual! Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del terror nº 8. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2003. [2] Yellow! publicado en Shock SuspenStories nº 1 II/III 1952. Edición es español ¡Cobarde! Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del suspense nº 6. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2004. [3] Confession! publicado en Shock SuspenStories nº 4 VIII/IX 1952. Edición es español Confesión. Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del suspense nº 6. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2004. [4] The Guilty! publicado en Shock SuspenStories nº 3 VI/VII 1952. Edición es español ¡El Culpable! Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del suspense nº 6. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2004. [5] The Patriots! publicado en Shock SuspenStories nº 2 IV/V 1952. Edición es español ¡Los Patriotas! Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del suspense nº 6. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2004. [6] Hate! publicado en Shock SuspenStories nº 5 X/XI 1952. Edición es español ¡Odio! Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del suspense nº 6. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2004. [7] Under cover! publicado en Shock SuspenStories nº 6 XII 1952/I 1953. Edición es español ¡Bajo la Máscara! Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del suspense nº 6. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2004. [8] Whar fur?! publicado en Shock SuspenStories nº 5 X/XI 1952. Edición es español A flor de piel. Biblioteca grandes del cómic. Clásicos del suspense nº 6. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2004. [9] Citado por Enrique Torres en su artículo El Comic Code. Biblioteca grandes del comic. Clásicos del terror nº 4. Editorial Planeta DeAgostini. Barcelona, 2003. BIBLIOGRAFÍA: Artículos introductorios de Enrique Torres a las diversos números de las colecciones y editorial ya reseñadas. 11/05/2004 13:48 Enlace permanente. Tema: Historia 12/05/2004Iconos y cultura popular (I) ¿Por qué creemos lo que creemos? es, para el escepticismo, la pregunta del millón. Por desgracia, la respuesta es mucho más compleja que la interrogación. Se ha señalado ya que durante nuestra educación adquirimos el sesgo cultural de creer. Algo es así porque el profesor o los padres (o los hermanos mayores, o...) lo dicen. Por más vueltas que le demos, los primeros fundamentos educativos se basan en el argumento de autoridad. ¿Alguien se imagina a un chiguito (localismo que equivale a niño) preguntando al profesor que se empeña en enseñarle que la "m" con la "a" es ma el porqué la "m" es "m" y no "z"? El educador podía cometer hara-kiri si tuviera que explicar la evolución histórica de las letras desde el alfabeto fenicio y de éste desde pictogramas, para comenzar a enseñar a leer.Si nos vamos más atrás en el tiempo, a la época en que nuestros antepasados eran cazadores y recolectores ¿se imaginan la que podía montar un zagal que no aceptara la autoridad familiar? Imagínense la escena. Chaval que va a recoger una seta muy bonita de color rojo para comer. Progenitor diciéndole que ni se le ocurra porque es más letal que un programa de José Luis Moreno. Niño que se la traga pese a la advertencia porque el argumento de autoridad es falaz y las cosas hay que experimentarlas para admitirlas como ciertas. ¿Resultado? Un escéptico menos. Sin embargo, a lo que realmente nos referimos es porqué, una vez que superamos ese estadio infantil, seguimos tragándonos carros y carretas, porqué no aplicamos continuamente una máxima tan de sentido común como que "Afirmaciones extraordinarias necesitan pruebas extraordinarias". Aquí ya entramos en terrenos muy complejos y a los que se ha intentado dar distintas respuestas no siempre acertadas desde el campo escéptico (campo en el que también pacen algunos "burros" -y si no vean al que subscribe esto-), como la de que la creencia proporciona una grata sensación de seguridad (¡Caralho! Eso será cierto en ocasiones, pero en otras tururú. Por ejemplo, cuando el Sr. Welles montó la que montó con su emisión radiofónica de La Guerra de los Mundos ¿qué sensación de seguridad obtuvieron los que creyeron que tenían los marcianos ad portas?). Así se ha intentado explicar, por ejemplo, la existencia del fenómeno religioso (ése que, al parecer y desde el punto de vista educativo, es adoctrinamiento y, por tanto, debe ser inexistente. ¡Qué bonitas son las falacias!) explicando que la vida de ultratumba proporcionaba un consuelo al fiel. Por desgracia para los que creen eso, la vida de ultratumba para un mesopotámico o un griego era cualquier cosa menos una juerga. Si observamos la Epopeya de Gilgamesh veremos que lo que pretende el héroe no es ir a ningún cielo comparable al judeocristiano sino, sencillamente, no morir. En los Diálogos de los Muertos de Luciano de Samósata vemos la concepción que tenían los helenos de la vida en el Hades. Claro, el Olimpo era otra cosa, pero estaba reservado a los dioses (y a algunos humanos "enchufados" como Hércules, Ganímedes...) La vida conforme a las normas religiosas no permitía su acceso a él a los pobre mortales que no tenían como papá a Zeus o a aquéllos por el que éste no sintiera una pasión pederasta. Coñe, que el can Cerbero no estaba vigilando el Hades para que nadie se colara de rondón sino para que nadie se escapara de la "felicísima" vida de ultratumba (y eso que a los espíritus de los muertos se les borraba la memoria de su vida terrena al beber las aguas del río Leteo). Incluso en otras religiones en las que la vida de ultratumba parece más divertida que sus versiones clásicas y mesopotámica como la nórdica tienen su aquél. Se ha popularizado la imagen del Valhala con sus comilonas de carne del jabalí Saehrímnir y sus borracheras con el hidromiel que mana de las tetas de la cabra Heidrún. Pero tampoco estamos hablando de una vida de ultratumba que sea una juerga eterna. En una religión en la que hasta los dioses mueren, el concepto de eternidad queda bastante diluido. Por otra parte, el acceso al Valhala tiene que ver con una única condición, la muerte en combate. Incluso el propio dios Baldr cuando muere debe ir al infierno al no haberlo hecho en una guerra. Aun más, el Valhala será destruido en el Ragnarök (aunque suele traducirse como "el crepúsculo de los dioses" en realidad es "el destino de los dioses") cuando los dioses y los einherjar (los guerreros del Valhala) se enfrenten con el lobo Fenrir (que matará a Odín y será muerto por Vídar), la serpiente de Midgard (que morirá junto con Thor), el perro Garm (que morirá junto con Týr), Loki (que morirá junto con Heimdall) y Surt. Éste destruirá los mundos con el fuego aunque habrá supervivientes al combate apocalíptico que reconstruirán una nueva tierra y un nuevo cielo, el Gimlé (versiones posteriores bajo influjo cristiano como el Gylfaginnig de Snorri Sturluson -S XIII- presentan al Gimlé como el cielo de los justos y buenos y ya existente antes del Ragnarök en abierta contradicción con textos anteriores como la Völuspá -S X-XI-) así como una nueva Ásgard, Ídavellir, dónde vivirán los dioses que sobrevivan, Vídar, Vali, Modi y Magni junto a Baldr y Hödr que no se sabe porqué razón podrán abandonar el infierno después del combate en la llanura de Vígríd. Si la idea del consuelo no está en el origen de todas las creencias ni siquiera de las religiosas, lo mismo sucede con otra explicación frecuentemente aportada, la ignorancia. Según los que sostienen esto, la credulidad es proporcional al desconocimiento. La explicación queda muy bonita pero es falsa. Basta con mirar las encuestas sobre distintas creencias en las que se haga referencia igualmente al grado académico de los encuestados para comprobar que no es así. Pero si la explicación de la creencia como consuelo, como asidero al que aferrarnos en momentos de dificultad al menos no es completa (dijera lo que dijera el Sr. Asimov) y si la explicación de la creencia como fruto de la ignorancia es falsa, la pregunta sigue en pie. ¿Por qué no aplicamos más frecuentemente lo que es puro sentido común, que cuanto más extraordinaria sea una afirmación más extraordinarias deben ser las pruebas que la sustenten? Mi opinión es que no hay una única respuesta, pero una parte no insignificante del problema es, sencillamente, que la gente no percibe como extraordinarias afirmaciones que sí lo son al participar de una tradición cultural generalmente aceptada. En el mantenimiento de ese statu quo hay varias responsabilidades, entre ellas la de los medios de comunicación (aquí y aquí pueden encontrar información sobre el último caso de pifia mediática, el de los OVNIs mexicanos), pero también existe una responsabilidad en la llamada cultura popular. A ver algunos casos concretos dedicaremos nuestra próxima historia. 12/05/2004 13:55 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 13/05/2004Iconos y cultura popular (II) Algunos autores como el etnólogo Wiktor Stoczkowski [1] ya han rastreado los orígenes de alguna de las creencias más extendidas (en este caso concreto la de los "astronautas en la antigüedad" popularizada por autores como von Däniken) y la han encontrado en los relatos de Ciencia Ficción. Sin embargo, los claros precedentes citado por Stoczkowski eran minoritarios. Pos sí solos no explican como pudo formarse un extenso caldo de cultivo cultural en el que se aceptara con facilidad la idea de que los extraterrestres no sólo existían sino que venían a pasear por nuestro planeta como Pedro por su casa.En realidad, la sociedad de finales de los 60 y comienzos de los 70 del pasado siglo XX (la época del auge de las teorías dänikenianas) estaba más que acostumbrada a la idea de los extraterrestres y sus paseos por la Tierra. Es más, esa idea ya estaba muy popularizada cuando Kenneth Arnold aseguró haber visto unos extraños objetos volantes cerca del monte Rainier en 1947 (por cierto, Mr. Arnold aseguró que se movían como platos que rebotaran en el agua no que tuvieron forma de platillo. Eso fue una mala interpretación del periodista Bill Bequette, pero como "platillos volantes" se quedaron desde entonces). No es sólo que Herbert George Wells hubiera publicado en 1898 "The War of the Worlds" y que en la noche de Halloween de 1938 Orson Welles desatara el pánico en los EEUU al radiar una adaptación de esa novela de forma tan realista que muchos de los oyentes creyeron que estaban ante noticias verídicas, que, en realidad, los marcianos habían invadido la Tierra; sino que los estadounidenses se desayunaban con los ETs desde hacía años. En enero de 1929 comenzó la publicación de una serie de cómics basados en una novela corta obra de Philip Francis Nowlan titulada Armagedon 2419 A.D. y editada en el "pulp" Amazing Stories. El protagonista de una y otra era Anthony "Buck" Rogers, un ex-combatiente de la I Guerra Mundial que, a consecuencia de un accidente, quedaba en una especie de hibernación de la que despierta en el S XXV. Esta serie, conocida genéricamente como "Buck Rogers in the 25th Century", tuvo un éxito extrordinario pese a sus flojos guiones y su dibujo infantil. En los cómics, Buck Rogers no sólo debe combatir para salvar la idílica sociedad del S XXV de la amenaza totalitaria de... los mongoles (con un par) sino que también se encuentra con extraterrestres como los hombres-gato de Marte que viajan en unas curiosas naves esféricas que no sé a qué me recuerdan... [2] Pese a sus múltiples defectos, fue un bombazo. Sus tiras se publicaban en multitud de periódicos hasta el año 1967 (casi cuarenta años de vida), se tradujeron a varios idiomas y dieron inicio a una serie de productos como una serie radiofónica que se emitió en la C.B.S desde noviembre de 1932 hasta 1939, un serial cinematográfico de 12 episodios (el equivalente de la época a las series de TV actuales. Eran episodios cortos -aproximadamente de 20 minutos- que se emitían en las salas de cine y que eran muy populares en esos años) y una colección de juguetes (cohetes espaciales, pistolas lanzarrayos, disfraces...) basados en sus aventuras y que no tendría parangón hasta que un tal George Lucas filmó "La guerra de las galaxias". Como ya se sabe que no hay nada mejor que tener éxito para que te salgan imitadores hasta debajo de las piedras, en enero de 1934 comenzaba la publicación de un cómic de Alex Raymond, el mítico "Flash Gordon". En el caso (realmente imperdonable) de que no conozcan este clásico entre los clásicos, les aclaro que el protagonista homónimo y la joven Dale Arden se estrellan cerca del laboratorio del profesor Zarkov cuando éste va a iniciar un viaje espacial para desviar un planeta que sigue un curso de colisión con la Tierra. Zarkov está un poco nervioso (como una chota, vamos) así que secuestra a la pareja y se la lleva con él. Consiguen desviar el planeta errante aunque se estrellan en su superficie. El planeta Mongo resulta estar habitado y sometido a la tiranía del emperador Ming contra el que los tres terrestres (Zarkov ha recuperado el "oremus") inician una guerra de liberación. Los magníficos guiones y el espectacular dibujo lleno de fantasía a la hora de plasmar los habitantes, la fauna, la flora... de un planeta a la vez similar y distinto a la Tierra supusieron, también en este caso, un inmenso éxito y las inevitables secuelas radiofónicas: "The Amazing Interplanetary Adventures of Flash Gordon" (26 episodios emitidos en 1935) y "The Furter Interplanetary Adventures of Flash Gordon" (con episodios en los que Gordon regresa a la Tierra para tener aventuras en... la Atlántida. Se emitieron en 1936) y los habituales seriales cinematográficos que se agruparon en tres títulos distintos "Flash Gordon Rocketship" (1936), "Flash Gordon´s trip to Mars" (1938) y "Flash Gordon conquers the universe" (1940). Incluso se escribió una novela sobre el personaje en 1936 "Flash Gordon in the caverns of Mongo". Si en estos dos cómics los extraterrestres eran personajes secundarios con mayor o menor intervención en la trama, en un tercero el extraterrestre era el protagonista aunque sus aventuras tenían lugar en la Tierra. Se trata, ¿como no? de Supermán. Desde 1933 dos jóvenes autores, el guionista Jerry Siegel y el dibujante Joseph E. Shuster, estaban intentado vender a periódicos y revistas una serie de aventuras protagonizadas por un extraterrestre proveniente de un planeta situado a 50 años de la luz de la Tierra llamado Krypton. Sus padres lo habían metido, siendo un niño, en un cohete sabedores de que el planeta iba a desaparecer en un cataclismo geológico. La nave llega a la Tierra, a un pueblecito de Kansas donde el niño es adoptado por los Kent. Pronto mostrará enormes poderes fruto de sus origen extraterrestre. Esta idea le pareció tan descabellada a todo el mundo que nadie quiso publicarla hasta junio de 1938 en la que ve la luz en el primer número de la publicación Action Comics. El éxito fue inmediato. Si la tirada media de una revista de esas características era de menos de 250.000 ejemplares, en el nº 4 Action Comics vendía ya 500.000. En 1939 se edita una nueva revista titulada Superman. Desde enero de 1939 el personaje aparece también en tiras publicadas a diario en los periódicos. Al igual que en los casos de Buck Rogers y Flash Gordon, Supermán se traslada a otros medios de comunicación. En febrero de 1940 comienzan los seriales radiofónicos en cuya presentación se incluían unas frases que se han hecho célebres: "¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡Es Supermán!" Entre 1941 y 1943 se realizan 17 películas de dibujos animados para su pase en salas de cine. En 1948 con el mismo fin se realiza un serial de 15 episodios de unos 15 minutos de duración cada uno. En 1950 un nuevo serial de quince episodios titulado "Atom Man versus Superman". Al año siguiente se rueda "Superman and the Mole Man" episodio piloto para una serie de un nuevo medio, la televisión. Esta serie televisiva "The adventures of Superman" se emitió en 1953 y constaba, en origen de 26 episodios, pero su éxito fue tal que en años sucesivos llegó hasta los 104 capítulos. En 1942 se había publicado la primera novela sobre el extraterrestre de Krypton: "The adventures of Superman". Como vemos, las ideas de que existían civilizaciones extraterrestres, que estaban tecnológicamente avanzadas, que podían visitarnos o ser visitadas por nosotros con propósitos más o menos malévolos gracias a naves espaciales, no eran ninguna novedad. Bastó que Kenneth Arnold viera algo que creyó que eran naves extrañas en 1947 para que se pensara en una procedencia extraterrestre. A partir de ahí, ufología y cultura popular comienzan una proceso simbiótico en el que ésta se alimenta de ideas de aquélla (y viceversa) y, a cambio, actúa de caja de resonancia de sus postulados. Esto lo veremos en la próxima entrega de la serie. NOTAS: [1] Para entender a los extraterrestres por Wiktor Stoczkowski. Traducción de Francisco S. García-Quiñonero Fernández. Acento Editorial. Madrid, 2001. [2] Nada predispuestos. El trasfondo cultural de los informes de abducciones por Martin Kottmeyer. Traducción de Adela Torres. El Escéptico nº 6. Zaragoza, 1999. La ilustración de este artículo (¿por ventura les recuerda a algo?) es una viñeta de Flash Gordon realizada por Alex Raymond en 1933. Por tanto, es 14 años anterior a que nadie mencionara en serio la existencia de platillos volantes. 13/05/2004 01:38 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 22/05/2004Concesión del Premio Favila el Osado ¿Recuerdan una célebre película titulada "Si hoy es martes esto es Bélgica"? Me sucede algo similar a los sufrientes turistas de aquellos viajes programados, si hoy estoy en casa es que es sábado, sabadete, camisa blanca y... articulillo al canto.Permítanme hacer un paréntesis en la cultura popular y las pseudociencias para hablar de las ridiculeces sobre temas históricos. Estos días he estado tentado de otorgar nuestro prestigioso (¿o era rijoso?) galardón a cualquier de las afirmacioness relacionadas con la boda (la Boda). Por ejemplo, ¿qué se les puede decir a los comentaristas que se han empeñado en que este matrimonio era el primero celebrado en España de un Príncipe de Asturias desde el de Alfonso XIII? Aparte de recordarles que D. Alfonso XIII era hijo póstumo de Alfonso XII y como tal rey desde su nacimiento, lo único que puedo añadir es que me entraron ganas de irme a Pernambuco para huir de tantas chorradas a mayor gloria de la monarquía (perdón, de la institución monárquica que así parece que queda más "modelno"). Sin embargo, dejaré tranquila a la monarquicos (por una vez) y premiaré a los míos, a los republicanos y más concretamente al ALTAR, perdón, al ARA, siglas del Ateneo Republicano de Asturias y más concretamente a su genial decisión de homenajear al oso que supuestamente se comió a don Favila, al que consideran un plantígrado republicano. Ignoraba la existencia de osos republicanos (era conocida, por contra, la de osos libidinosos) aunque la de republicanos que hacen el oso ha sido confirmada una vez más y de forma indubitable. Sin embargo, no es ése exactamente el motivo de la concesión (a fin de cuentas cada uno hace el idiota de la forma que estime conveniente, unos homenajean osos y otros escribimos blogs) sino, como es habitual, la chorrada histórica subyacente. ¿A don Favila se lo comió un oso? Pues aunque las crónicas posteriores (Crónica Albendense, Crónica Rotensis, Crónica Ad Sebastianum...) digan que sí, la verdad es que hoy los historiadores piensan que unos cardan la lana y otros llevan la fama. La brevísima referencia en las Crónicas antedichas se limitan a un texto según el cual Fáfila (o Favila), hijo y sucesor de D. Pelayo, tuvo un brevísimo reinado porque a los dos años de acceder al trono fue muerto violentamente por un oso. Dejando aparte las reflexiones sobre lo triste de ser rey y no ser recordado más que por haber servido de pitanza a un oso, la cuestión es otra ¿esas Crónicas son dignas de crédito? Respuesta, pues más bien no. Basta con comprobar las distintas historias que cuentan sobre el padre y el abuelo de Fáfila (o Favila) para ver que la comprobación de fuentes brilla por su ausencia. Se hacen eco de cualquier leyenda que conocieran sin preocuparse si era cierta o no. Dejemos en paz a los pobres osos que bastante tienen con sus problemas de disminución de la zona boscosa y de turistas que se meten a hacer senderismo cerca de mamá osa y sus oseznos con los resultados previsibles (que se llevan unos cuantos zarpazos de recuerdo aunque no recuerdo ningún caso en que la "visita" tuviera resultados fatales... para el humano) para plantear un enigma histórico. ¿Qué sucedió realmente? Pues según las historias que todavía se cuentan en Asturias y que son más explícitas que las Crónicas antes citadas, de D. Favila sólo apareció la cabeza descarnada lo que no hace pensar, precisamente, en un ataque de un plantígrado salvo que supongamos que entonces tenían más capacidad de comer que ahora. Por muy sietejijas que fuera D. Favila o por muy famélico que estuviera el oso no hay quien se lo crea... salvo que estuviera interesado en creérselo. La verdad es que después de la muerte de D. Favila a manos de un "oso" el trono pasó a manos de su cuñado (alguna Crónica asegura que estaba casado con una hija de D. Pelayo) Alfonso, que pasó a la Historia como Alfonso I. Si el viejo adagio latino de His fecit... fuera de aplicación en este caso, el oso del homenaje republicano podía ser el único ejemplar conocido de "oso" coronado, lo que no me negarán tiene su gracia. Con republicanos como éstos, la monarquía tiene un inmejorable futuro en España. 22/05/2004 20:26 Enlace permanente. Tema: Premio Favila el Osado 23/05/2004Iconos y cultura popular (III) Bueno, a ver si es de una vez consigo olvidarme de bodas, bodorrios, tornabodas, vinos no castellanos (hace falta tener mal gusto para preferir un Rías Baixas a un José Pariente D.O. Rueda), capones de mi tierra (¡¡bien!!) y demás zarandajas "monarquicarcas" para centrarnos en lo realmente intranscendente (¿acaso lo dudaban?) como los E.Ts que campaban por doquier en la cultura popular norteamericana de los años 50 (vale,no es lo mismo el príncipe de Asturias que "El Principito" de Saint-Exupéry -por cierto, otro E.T. al canto aunque éste no tenga nada que ver con los U.S.A.-) que influyen y son influenciados en la configuración del mito de la H.E.T. (Hipótesis ExtraTerrestre -los OVNIs son naves de civilizaciones allende nuestro planeta- por si no andan al tanto de la jerga ufológica con lo que demostrarían su buen gusto).A comienzos de los años 50 muchas circunstancias cambian en ese gran (en todos los sentidos) país. El miedo a la destrucción global a consecuencia de una guerra nuclear está presente junto a la sensación de que EEUU no es la gran potencia militar que se creía (resultado incierto de la Guerra de Corea) y con los problemas internos generados por la "caza de brujas" anticomunista que nace con la Guerra Fría. La URSS pasa de ser el fiel aliado en la lucha antifascista al nuevo y más temible enemigo. En la cultura popular norteamericana todo ello se expresa en forma metafórica. De igual forma que en la cultura europea los animales hablan para expresar verdades completamente humanas (por desgracia, las "Fábulas" de Lafontaine están hoy injustamente olvidadas), en los EEUU los soviéticos aparecen como extraterrestres que se infiltran en la sociedad norteamericana. Esto, evidentemente, no es el descubrimiento de la pólvora líquida y ya ha sido señalado por expertos en este mundo cinematográfico, pero no está de más el recordarlo. Una mera enumeración (sin pretensión de ser exhaustiva porque, por ejemplo, me voy a olvidar voluntariamente del celuloide impresionado -no pienso llamarlo película- como ese engendro titulado "Plan 9 del espacio exterior" del peor director de la historia de la cinematografía -que ya es decir-, Ed Wood) de las películas norteamericanas de la década de los 50 es muy reveladora. Podríamos comenzar con "Destination Moon" (Con destino a la Luna) de 1950. Una película cuasi-documental sobre cómo podría ser un verdadero viaje espacial a nuestro satélite. Olvidándose de chorradas "vernianas" con sus cañonazos a lo "burro" resulta profundamente premonitoria y, según se dice, los miembros del proyecto Apolo la tuvieron presente, algo nada extraño porque entre sus asesores figuraban expertos en astronáutica. Otra película de ese mismo año "Rocketship X-M" (24 horas en Marte) fue más lejos, hasta el Planeta Rojo para encontrar allí que la civilización marciana ha involucionado hasta un estadio prehistórico. La célebre frase de Einstein de que si la III Guerra Mundial tuviera lugar con armas atómicas, la IV G.M. se llevaría a cabo con piedras subyace en esa situación apocalíptica. Esa misma consideración influiría en la posterior y exitosa saga de "El planeta de los simios" que es lo bastante conocida como para ahorrarme mayores descripciones. El mismo terror a la destrucción termonuclear aparecería en una de las mejores películas de Ciencia-Ficción de todos los tiempos "The Day the Earth Stood Still" (Ultimátum a la Tierra) de 1951 en la que un platillo volante conduce a la Tierra a un E.T. para avisarnos de los riesgos de la proliferación de las armas atómicas, algo en lo que abundarían los "contactados" extraterrestres hasta fechas muy recientes. Los E.Ts se convierten así en una suerte de protectores cósmicos que velan por nuestra seguridad y temen por nuestro futuro. Los paralelismos entra esa concepción y los ángeles de las religiones judeo-cristianas ya han sido sobradamente señalados para precisar mayores explicaciones. Muy distinta es "The Man from Planet X" (El hombre del planeta X) también de 1951 en la que el E.T. de turno pertenece a una civilización agonizante (posiblemente un préstamo de la serie de cómics de Supermán) y viene a la Tierra a morir. También es muy diferente "The Thing from Another World" (El enigma de otro mundo) también de 1951 y también un excelso film en la que unos científicos encuentran un platillo volante enterrado desde tiempo inmemorial en el hielo (no recuerdo si ártico o antártico) y cometen el error de descongelar a su tripulante que comienza a matarles. Ese mismo argumento sería empleado posteriormente en una película española "Pánico en el Transiberiano" (mucho mejor de lo que su olvido actual hace pensar gracias a las magníficas interpretaciones de, nada menos, Lee y Cushing) así como en la más famosa y mucho peor versión de Carpenter titulada "The Thing" (La cosa). Tampoco es ajeno a la exitosa serie "Alien". En 1953 nos encontramos con tres invasiones marcianas "Invaders from Mars" (Los invasores de Marte) y "The War of the Worlds" (La guerra de los mundos). En la primera, un niño contempla la llegada de un platillo volante y ve cómo los adultos comienzan a no ser ellos mismos. Aunque aparentemente son los de siempre en realidad están controlados por una inteligencia marciana, un bicho cabezón pero físicamente débil según la absurda consideración de la época para la que la evolución privilegiaría una mayor inteligencia a costa de las restantes facultades físicas. Seguramente el guión tenía presente el relato "Puppet Masters" de Heinlein. La segunda es una recreación de la novela homónima de H. G. Wells de la que ya tuvimos ocasión de hablar anteriormente. Ambas, pese a sus diferencias (invasión sibilina vs invasión a lo "bestia") ejercerían una notable influencia en películas posteriores desde las diferentes versiones de "Invasion of the Body Snatcher" hasta las recientes "Independence day" y la "gamberra" "Mars Attacks!". En ambas, aparece la inutilidad del ejército para enfrentarse a la amenaza E.T. aunque ambas optan por el deus ex machina (o el happy end, como gusten) al revelarse en el primer caso como un sueño infantil y "cascarla" los marcianos por una infección bacteriana en la segunda (aunque en la primera... no, no se lo voy a contar). La tercera, "It came from Outer Space" (Llegó del más allá) está basada en un relato de Ray Bradbury, "The Meteor", y es coincidente con la primera de las señaladas. Unos E.Ts comienzan a suplantar a los habitantes de un pueblecito norteamericano... En 1954 nos encontramos con un clásico producto de serie B (siendo benevolentes porque igual podríamos decir que pertenece a la serie Z) "This Island Earth" (Los supervivientes del infinito) en el que un científico norteamericano que está probando un avión experimental es abducido por unos ETs que le conducen a un refugio en el que ya se encuentran otros colegas para que construyan un arma nuclear con el que derrotar a otra raza ET que tiene muy malas intenciones. Tal vez lo único reseñable es (aparte del precedente de la abducción años antes del caso Hill) la ruptura del maniqueísmo imperante sobre los ETs que o eran angelicales (Ultimátum a la Tierra) o diabólicos (Los invasores de Marte). Ahora unas razas son benéficas mientras otras resultan maléficas. De este mismo año es "Killers from Space" (ignoro si se llegó a estrenar en España y si es así con qué título) en la que una raza alienígena preocupada por las pruebas nucleares manda a uno de sus miembros para aquí para amenazarnos con la destrucción si no se detenían éstas. Aparte de ser deudora de "Ultimátum a la Tierra" es destacable porque las escenas en las que una mujer es secuestrada y sometida a experimentos médicos por los ETs es el más claro precedente de los relatos de abducciones extraterrestres. En 1955 nos encontramos con una película-documental "Conquest os Space" (La conquista del espacio) que repasa la historia de la aviación. No habría lugar a que figurara en esta relación de no ser porque al final hablan de los platillos volantes como posibles naves de civilizaciones extraterrestres. Puffff En 1956 son los humanos los que van a otro planeta en "Forbbiden Planet" (Planeta prohibido) para encontrarse con los restos de una civilización extraterrestre que se destruyó al crear una máquina capaz de hacer realidad los deseos... incluso los monstruos del subconsciente. En este mismo año nos encontramos otras dos invasiones ETs, una oculta y otra a las bravas. La primera sucedió en "Invasion of the Body Snatcher" (La invasión de los ladrones de cuerpos) uno de los mejores films de esta relación. Por si no la recuerdan es la de las vainas ETs que se convierten en seres humanos cuando éstos están dormidos... La segunda tiene lugar en "Earth vs the Flying Sauceurs" (La Tierra contra los platillos volantes) en la que los OVNIs se cargan a base de rayos lásers edificios tan conocidos como el Capitolio. (Cualquier parecido con "Independence Day" no es mera coincidencia). Después de este muestrario de situaciones, las repeticiones eran inevitables y el cine de "platillos" entró en un paréntesis hasta películas más recientes y, por tanto, más conocidas como las ya citadas (que, mejor o peor realizadas perpetúan los mismos esquemas). Aunque siguieron existiendo producciones de serie B o Z, sólo una de ellas me parece reseñable por su calidad (y no era estadounidense sino británica), la producción de 1960 "Village of the Damned" (El pueblo de los malditos) en la que las mujeres de un pueblecito inglés entran en coma simultáneo para, nueve meses después, dar a luz a unas "criaturitas" que poseen el poder de influir en la mente ajena. Entre metáforas sobre los enemigos soviéticos, el riesgo de una destrucción militar y la amenaza de los propios fantasmas, la iconografía ET quedó definida. Seres benéficos o malévolos que acudían a nuestro planeta para salvarnos o perdernos, que podían secuestrar a seres humanos para obtener información o para experimentar con ellos... y que, por supuesto, se transladaban en los omnipresentes OVNIs. Y eso que sólo hemos hablando de uno de los campos de la cultura popular, la cinematografía. No debemos olvidar que alguno de estos films (ya hemos reseñado unos casos) estaban basados en relatos literarios como tampoco que estos iconos estaban reforzados por su plasmación en cómics y en televisión, pero esto es ya otra historia. La imagen que ilustra este artículo es un fotograma de la película "Killers from Space" de 1954. 23/05/2004 20:51 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 24/05/2004Iconos y cultura popular (IV) Antes de proseguir permítanme una breve aclaración. Hoy, con la perspectiva que da el tiempo, pudiera parecer que la iconografía ufológica permanece invariable desde un principio, desde el avistamiento de "naves" de Kenneth Arnold de 1947. No obstante, eso no es para nada cierto. En los primeros tiempos casi no existen descripciones de los "tripulantes" (y las que hay son absolutamente contradictorias) ni mucho menos de sus supuestas intenciones con relación a los seres humanos. Para la descripción de las después habituales abducciones tendrían que pasar casi veinte años más [1 y 2] y aún más para que von Däniken publicara su primer libro "Erinnerungen an die zukunft" (Recuerdos del futuro) en 1968.Esto explica la importancia que tiene la cultura popular en la lenta y contradictoria formación de esa peculiar mitología que comenzó con supuestos marcianos verdes y ha acabado con los enigmáticos "grises" abductores provenientes de vaya Vd. a saber qué planeta situado en el quinto carajo a mano izquierda. ¿Cómo? ¿Los grises no arrancan del caso Roswell de 1947? No nos olvidemos que el "incidente" de Roswell no se popularizó hasta la publicación de "The Roswell incident" (El incidente) por Moore & Berlitz a comienzos de la década de 1980 y sólo pocos años antes se comenzó a hablar de los supuestos cadáveres de alienígenas encontrados en esta localidad. Si las primeras descripciones de alienígenas son tan contradictorias como las representaciones en los cómics y las películas cinematográficas (véanse los casos citados en "The flying saucers conspirancy" de Donald Keyhoe de 1955 entre los que Martin Kottmeyer [1] recoge los de ETs rayados como cebras, un alienígena con cabeza de elefante -tanto en Buck Rogers como en Flash Gordon los ETs aparecen con frecuencia con una mezcla de características humanas y animales como los hombres-gato de Marte o los hombres-león de Mongo- y diversos seres monstruosos que aparecen con frecuencia en los films de la época como en la ya citada "Invaders from Mars" (Los invasores de Marte) o en "Invasion of the Saucer-Men" de 1957), el actual arquetipo de ET enano, lampiño, débil, cabezón, grisáceo y con grandes ojos negros (una hermosura, vamos) popularizado en dos películas de Steven Spielberg ("Close Encounters of the Third Kind" -Encuentros en la tercera fase- de 1977 y "E.T The Extra-terrestial" -E.T.- de 1982) comienza su andadura con las descriciones bajo hipnosis de la supuestamente abducida Betty Hill en 1964. Kottmeyer ha sido capaz de encontrar su antecedente iconográfico... en una serie de televisión. [1] No deja de ser lógico. Si en los 30 y 40 los extraterrestres pueblan los cómics y las emisiones de radio y en los 50 las pantallas de cine, los 60 son una auténtica edad de oro de la televisión norteamericana. En aquéllas serie no podían faltar los alienígenas que ya entonces estaba claro que vendían. Veamos algunos ejemplos en un listado que, nuevamente, no tiene la pretensión de ser exhaustivo sino meramente ilustrativo. En 1959 comenzó una de las series más recordadas de la TV mundial, "The Twilight Zone", que se extendería a lo largo de 156 episodios hasta 1965. Con guiones a cargo de autores tan competentes como Richard Matheson, Ray Bradbury y el propio creador de la serie Rod Serling, con directores como Don Siegel, Stuart Rosenberg y Richard Donner, y actores de la talla de Robert Redford y Lee Marvin fue un completo éxito pese a su reducido presupuesto. Basada en episodios cortos de tema fantástico fue imitada hasta la saciedad pese a sus defectos como extraterrestres que calzaban zapatos de cocodrilo [3] (cocodrilo alienígena, supongo). Una de las series que la imitaron fue "The Outer Limits" (Rumbo a lo desconocido) que se extendió a lo largo de 49 episodios desde 1963 hasta 1965. Precisamente en uno de ellos "The Bellero shield" emitido el 10 de febrero de 1964 aparecía un alienígena lampiño, sin orejas ni nariz y con grandes ojos almendrados. El 22 de febrero de 1964 Betty Hill recordó bajo hipnosis qué aspecto tenían los ETs que le habían abducido y ¡oh, casualidad! era el mismo que el extraterrestre televisivo que se había emitido doce días antes. [1] El alienígena más duradero de la televisión (aunque fuera de la TV inglesa y no de las americanas) vio la luz en esas mismas fechas "Dr. Who" (Doctor Who) que prolongaría su vida a lo largo de 695 episodios, desde 1963 hasta ni más ni menos que 1989. El Doctor Who es un alienígena huido del planeta Gallifrey que viaja por el tiempo en una típica cabina de teléfonos inglesa (curioso, ¿no?) enfrentándose a todo tipo de amenazas, desde trogloditas hasta extraterrestres. De regreso a los EEUU nos encontramos con una de las series más cutres de la TV mundial, "Lost in Space" (Perdidos en el Espacio). El viaje espacial de la familia Robinson (¡qué original!) y el piloto Donald West en busca de planetas habitables se ve una y otra vez torpedeado por el malvado doctor Smith que intenta vender a la familia a cuanto extraterrestre se encuentran por las vías lácteas. Como los Robinson parecen ser un poco (bastante) gilipollas le perdonan una y otra vez... para que se la vuelva a liar en el siguiente episodio. Pese a que los alienígenas que por allí desfilaron podían ganar un concurso al E.T. más "freakie" de todos los tiempos (me estoy acordando de una especie de hombre-peluche con cuernos y colmillos absolutamente demencial) la serie sobrevivió desde 1965 a 1968 con un total de 83 episodios emitidos. Si la anterior fue cutre, no le fue a la zaga "Star Trek" que comenzó a emitirse en 1966 y sobrevivió (más mal que bien) a lo largo de 80 episodios hasta 1969. Pese a las grandes limitaciones dramáticas de sus actores, el demencial vestuario (más que una nave espacial parecía una fiesta de pijamas) y a los efectos (¿o era defectos?) espaciales, se convirtió (incomprensiblemente para quien esto subscribe) en una serie de culto (satánico, supongo) pese a que en el momento de su emisión no fue ningún éxito. En cualquier caso, aportó a la iconografía de los extraterrestres a los klingons, los romulianos y otros bichos sin denominación conocida y que olían a gomaespuma hasta para quien entonces era un tierno infante que se sorbía los mocos. Al año siguiente (1967) apareció otra serie mítica, "The Invaders" (Los invasores) que sólo aguantó en la programación 80 episodios (hasta 1968). Los alienígenas aquí no son bichos más o menos monstruosos sino entes iguales a los seres humanos salvo por el pequeño detalle de que no tienen corazón (¿a ver si los políticos son E.Ts?) y que llevan el dedo meñique en estado de erección permanente (he dicho el dedo meñique. Que no haya malos entendidos). El "prota" David Vicent (interpretado -o algo así- por el actor Roy Thines) intenta conseguir pruebas de esa invasión alienígena pero una y otra vez se ve frustrado en ese intento por la mala constumbre que tienen los E.Ts de desintegrarse cuando la "palman" (obviamente se ahorraban mucho en entierros). (Por cierto, ¿no les recuerda esto a cierto investigador del FBI bastante zorruno él?) Como la serie iba de culo, cuesta abajo y sin frenos, Roy Thines se dedicó a dar conferencias en las que alertaba del, para él, riesgo de una auténtica invasión alienígena para lo que contaba con las mismas pruebas que su alter ego televisivo, es decir, absolutamente ninguna. La cosa llegó a ser tan demencial que se canceló la producción de una tercera temporada de la serie. También alcanzó (de forma contradictoria, dado su título) las más altas cotas de alucinación extraterrestre la última temporada de "Voyage to the Bottom of the Sea" (Viaje al fondo del mar). Había comenzado en 1964 y duró hasta 1967 a lo largo de 110 episodios. Si bien en un principio se había limitado a las típicas aventuras submarinas, a la lucha contra desastres naturales y espías soviéticos, acabó en el delirio más total y absoluto en su tercera y última temporada en la que aparecieron desde momias atlantes hasta los mismos extraterrestres que poblaron "Perdidos en el espacio" y que si ya resultaban ridículos en un primer vistazo al verles repetidos... dado que el productor de ambos engendros era el mismo Irwin Allen. Obviamente y pese a sus múltiples defectos y algunos aciertos, estas series consiguieron propalar la idea de que los extraterrestres andaban por esos cielos de Dios y este planeta nuestro. El declive de estas series, no obstante, era paralelo al de la Ufología. El público estaba cansado de supuestas invasiones extraterrestres que nunca llegaban, de alienígenas muy sabios pero que nunca movían un dedo para resolver los problemas reales como la proliferación nuclear de la Guerra Fría, los conflictos causados por el reconocimiento de los derechos de la minoría negra o la Guerra de Vietnam. De ese aburrimiento la Ufología saldría gracias a los "Astronautas de la antigüedad" de Charroux, von Däniken & Cía a finales de los 60 y hasta mediados o finales de los 70 y al fenómeno de las abducciones (popularizadas en gran medida gracias a un documental-telefilm de 1975 sobre los Hill protagonizado por el gran actor James Earl Jones -nuevamente la simbiosis entre pseudociencia y cultura popular-) que añadieron nuevos collares al mismo perro para caer posteriormente en un nuevo periodo de aburrimiento del que no ha salido hasta hoy. La televisión, por su parte, tuvo que esperar a un relevo generacional para lograr una nueva serie sobre extraterrestres de gran éxito, "V" pero esto ya en el bienio 1984-1985. NOTAS: [1] Nada predispuestos. El trasfondo cultural de los informes de abducciones. Martin Kottmeyer. Traducción de Adela Torres. El Escéptico nº 6. Zaragoza, Otoño de 1999. [2] El hombre que moldeó un sueño americano. Luis R. González Manso. El Escéptico nº 6. Zaragoza, Otoño de 1999. [3] La información sobre ésta y las demás series de televisión ha sido obtenida de Televisión de culto. Antonio Blanco. Biblioteca Dr. Vértigo nº 6. Ediciones Glénant S. L. Barcelona, 1999. La ilustración que acompaña este artículo es un fotograma de la serie The Outers Limits, del episodio The Bellero shield. 24/05/2004 03:14 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 25/05/2004Iconos y cultura popular (V) Cómics, libros, películas, series de televisión... ¿Hay algún aspecto de la cultura popular que no mostrara extraterrestres? Pues salvo la excepción (por lo que sé) de la música, más bien no.Además, el hecho de que agrupemos las apariciones ETs por décadas y medios no debe hacernos pensar que, por ejemplo, después de la década de los 30 ya no existieran cómics en los que aparecieran alienígenas. Nada más lejos de la realidad. El problema es que las apariciones de visitantes (o visitados) del espacio eran acumulativas con independencia de que en cada una de las décadas se manifestaran con mayor frecuencia en alguno de los medios que ya hemos ido estudiando. ¿Qué queremos decir? Pues que el niño (o no tanto) de los 60 que viera una serie de televisión como "Star Trek" no sólo contemplaba allí la imagen de los ETs porque éstos seguían apareciendo en cómics, libros y películas cinematográficas. Cada década supone la aparición (o popularización) de nuevas formas de reflejar las creaciones de la Ciencia Ficción sin que eso suponga necesariamente que las anteriores desaparecieran (aunque alguna sí lo hiciera como los seriales radiofónicos y cinematográficos arrumbados por la TV). Por ejemplo, nos habíamos quedado con los cómics de los 30 que, repetimos, tuvieron una larga pervivencia. Buck Rogers llegó hasta los años 60, Flash Gordon hasta finales de los 40 y Supermán hasta nuestros días. A tan gloriosos antecedentes se fueron sumando nuevas creaciones. En 1940 nació Planet Comics, la primera publicación periódica dedicada íntegramente a la Ciencia Ficción a la que acompañaba Fiction House´s Planet Stories, una serie de novelas "pulp" sobre la misma temática. En sus páginas aparecieron personajes como Flint Baker, Buzz Gandall de la Patrulla Espacial o el Capitán Nelson Cole de la Fuerza Aérea Solar. En sus aventuras (y en la de los demás personajes) desfilaron todo tipo de entes alienígenas con cierta predilección por el subtipo BEM (Bug-eyed monster o monstruo con ojos de bicho) que, a su vez, mostraban cierta preferencia por poner en apuros a bellas astronautas que eran salvadas por el héroe de turno. Antes de que nadie empiece a pensar en "machismo, machismo" en descargo de los autores de Planet Comics me apresuro a declarar que también hubo heroínas espaciales que no esperaban al macho de turno para que les sacara las castañas del fuego. En los 50 podemos destacar las publicaciones de EC que, al contrario que las dedicadas al género policíaco y de terror, consiguieron sobrevivir, aunque por poco tiempo, a la imposición del Comic Code. EC tenía dos publicaciones sobre S-F, Weird Fantasy y Weird Science que aparecieron en mayo de 1950 y que se prolongaron hasta noviembre de 1953 (cada una, 22 números más dos anuales) cuando se unieron en una nueva publicación, Weird Science-Fantasy, que apareció en marzo de 1954 y desapareció en junio de 1955 (7 números) para ser substituida por Incredible Science Fiction (4 números entre julio de 1955 y enero de 1956). Si por algo destacan los cómics EC (además de por su factura artística) es por la "mala leche" que se gastaban los guionistas. Por ejemplo, en la portada de Weird Science nº 13 (jul-ago 1950) aparece un militar hablando con los periodistas y negando tajantemente la existencia de platillos volantes... mientras tres OVNIs "tamaño buque" sobrevuelan el Capitolio. Si pensaban que las pretensiones de los ufólogos sobre la conspiración militar de silencio era algo reciente, ya ven que nones. Incluso en el número de Weird Science-Fantasy nº 26 (Dic 1954) EC fue más allá. La portada de ese número que muestra a un OVNI sobrevolando un cuatrimotor contiene, además, la siguiente leyenda: "EC desafía a la Fuerza Aérea de los EEUU con este reportaje ilustrado sobre los Platillos Volantes." El contenido no se presenta como una ficción sino como un reportaje verídico sobre los OVNIs. La casi total desaparición de EC no supuso que los alienígenas se desvanecieran de los quioscos. El relevo lo tomaría Marvel Comics. En 1961 Stan Lee y Jack Kirby crean un cuarteto de personajes que durante un viaje espacial sufren una exposición masiva a los rayos cósmicos. En vez de morirse, adquieren unos extraños poderes que emplearán contra malvados terrestres... y extraterrestres. Evidentemente, se trata de Los 4 Fantásticos. Ya en el número 2 (¿para qué esperar más tiempo?) de enero de 1962 se las tienen tiesas con unos ETs polimórficos, los Skrulls. Fueron los primeros, pero no los últimos. Por allí aparecieron también Kurrgo, señor del Planeta X (nº 7 de noviembre de 1962), el Vigilante, el miembro de una raza alienígena ancestral que vigila la evolución de los humanos desde la zona oculta de la Luna (nº 13 de abril de 1963), Galactus (que debe alimentarse con la vida de planetas enteros) y su heraldo Estela Plateada (nº 48 de marzo de 1966), los Kree, los enemigos de los Skrulls (nº 64 de julio de 1967)... Sin embargo, su mayor relación con la Ufología la obtendrían con los Inhumanos (nº 44 de noviembre de 1965), una raza inteligente que en la Prehistoria (sin más detalles) dirigió su propia evolución mediante la manipulación genética. Uno de ellos explica (nº 46 de enero de 1966) así su origen: "¡La ciencia de la genética nos apasionaba! Fuimos capaces, mediante el uso de variagenes, de controlar la evolución... ¡y de dirigirla hacia donde quisiéramos!" [1] En otro episodio (59 de febrero de 1967), el doctor Muerte se hace con el poder cósmico del extraterrestre Estela Plateada y lo emplea para hacer evolucionar a un gorila. Si unimos todo esto a la presencia Kree en nuestro planeta desde tiempo inmemorial: "Por increíble que pueda parecer, nos hallamos en un espaciopuerto. Un espaciopuerto que ya era viejo cuando la especie humana estaba aún en su infancia." [2] (nº 64 de julio de 1967) ¿qué resultado nos dará? Si les suena a von Däniken no estarán desencaminados. Obviamente, no se trata de sostener que von Däniken obtuviera sus (descabelladas) teorías de Los 4 Fantásticos, pero sí que es evidente que sus ideas no eran novedosas. Circulaban, antes de que las pusiera por escrito, por el mundo de la cultura popular. Eso facilitó su asimilación masiva. Durante años, las jóvenes (y no tan jóvenes) generaciones habían vivido rodeadas de extraterrestres de ficción. Cuando alguien pretendió que eran reales no se nos dispararon las alertas lógicas. Estábamos tan acostumbrados a la idea de que la Tierra estaba siendo visitada por alienígenas que parecía más extraordinaria la tesis de que ese supuesto hecho no fuera tal que su antítesis. NOTAS: [1] Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos, tomo 5. Traducción de Eduardo López. Ed. Planeta-DeAgostini. Barcelona, 2001. [2] Biblioteca Marvel Los 4 Fantásticos, tomo 7. Traducción de Eduardo López. Ed. Planeta- DeAgostini. Barcelona, 2001. 25/05/2004 19:42 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 26/05/2004Iconos y cultura popular (y VI) Hemos ido viendo algunos ejemplos de cómo se reflejó la mitología de los platillos volantes en la cultura popular, cómo esa abundancia de extraterrestres por todas partes pudo contribuir a relajar el sentido crítico ante afirmaciones como las de los "astronautas en la antigüedad" o las abducciones. Si una de las premisas del escepticismo es "Afirmaciones extraordinarias necesitan pruebas extraordinarias" pero no existe una clara percepción social de lo que es extraordinario porque lo extraordinario se presenta cotidianamente hasta que lo consideramos como algo ordinario, tendremos una clara idea de lo complicada que es nuestra labor como escépticos.No sé si alguien espera ahora un deus ex machina en forma de solución al problema. Si es así, siento desencantarle. No conozco la fórmula del bálsamo de Fierabrás que cure todas las enfermedades. Es más, les estaría ocultando la verdad si no les dijera que, en mi opinión, éste es uno de los problemas que no tiene resolución posible. Cualquier fórmula que pasara por una limitación de contenidos de la cultura popular sería, primero y ante todo, inasumible desde la libertad de creación. Si alguien pretendiera (no creo que exista nadie que lo sostenga) que en aras del pensamiento crítico se pueden limitar los derechos individuales, en ese mismo momento mandaría a tomar por el saco el escepticismo. La censura es inadmisible incluso en su vertiente más sibilina, la de la autocensura. La creación cultura no es crédula o escéptica, debe ser libre y debe tener calidad. Si está poblada de vampiros, extraterrestres, magos, dioses y milagros es porque los autores así lo quieren y están en su pleno derecho de que así sea. Podemos analizar la influencia que tienen esas creaciones culturales en la aceptación social de las creencias (influjo que funciona en ambos sentidos), pero ni podemos ni debemos impedirlo. En definitiva no hay solución salvo que el mero análisis sea parte de la solución. Sólo si la sociedad aprende de errores pasados y llega a ser capaz de levantar una frontera nítida entre creación cultural y realidad, a aprender a considerar que todo esos supuestos entes y hechos están muy bien en la ficción, que resultan muy entretenidos, muy atractivos... pero que eso no supone que sean realmente menos extraordinarios por mucho que me haya habituado a ellos, sólo entonces podrá deshacerse este nudo gordiano y, francamente, no veo señales esperanzadoras de que sea así. Si en el pasado han sido los alienígenas, las civilizaciones perdidas, los magos orientales... (ya iremos viendo nuevos ejemplos en próximas series sobre cultura popular y creencias) el presente se nos muestra llenos de templarios, cátaros, sorprendentes revelaciones religiosas... y no es una mera casualidad que autores y revistas que comenzaron en la Ufología se hayan reconvertido a estos nuevas temas, pero de todo esto hablaremos en otra ocasión. La ilustración de este artículo corresponde a la película "Invaders from Mars". 26/05/2004 12:18 Enlace permanente. Tema: Escepticismo El rocío y la escarcha Hay muchas costumbres que me disgustan, pero con las que hago "la vista gorda". A fin de cuentas, por ejemplo, si quiero ir a las procesiones de Semana Santa de mi tierra por motivos artísticos y tradicionales lo hago y si no quiero saber nada de ellas me quedo en mi non sancta casa. No me las encuentro "hasta en la sopa" si mi deseo es "pasar" de cofrades y pasos.Cuando este principio de "el que quiera saber de ello que acuda y el que no, no se va a ver bombardeado con fiestas que se la traen floja y pendulona" se rompe es cuando comienzo a sentirme levemente molesto. Por descontado, que cada uno acuda a los festejos que quiera por los motivos que le den la gana, desde pasar una noche buena en mayo hasta para cumplir con una fe religiosa. Sobre esto no pienso hacer crítica alguna porque es una manifestación personal de la libertad individual de cada uno. Por lo que a mí respecta, si alguien se siente bien por hacer el Camino de Santiago de rodillas puede comenzar cuando le dé la gana. Otra cosa es que los medios de comunicación se empeñen en que eso es la noticia más trascendente desde que el mundo es mundo. Viene esto a cuento porque ha comenzado, una vez más, la procesión del Rocío, la marcha de las cofradías hasta la aldea de Almonte (Huelva) para venerar a la Blanca Paloma (por mí como si veneran a un Gato Negro). Echar a andar las carretas y comenzar el "peñazo" informativo es todo uno. La Sociedad Española de Radiodifusión (vulgo SER) ha estado dando la "matraca" toda la mañana con la procesión de las narices y eso que es una cadena pro-PSOE. Mucha defensa del laicismo de la sociedad, pero a la que te descuidas te clavan el fiestorrio religioso como si la mayoría de los españoles tuviéramos la menor obligación de sentirnos concernidos por él. Y esta situación alucinante se repite año tras año desde que tengo uso de razón (en el supuesto, improbable, de que ese momento aconteciera alguna vez). Y lo más gracioso es que nadie parece sentirse molesto por ello. Nadie protesta por el tratamiento informativo absolutamente desproporcionado que se dedica a este evento. Curiosamente, sí hay protestas por todo lo demás, que si el programa X es telebasura, que si en la Boda hubo pocos primeros planos salvo de Zapatero... pero el tiempo dedicado a difundir algo que es una fiesta religiosa que a la mayoría de los españoles no nos dice nada parece ser un tema ajeno a la crítica. Lo malo no es que el patio esté como esté sino que a nadie parece importarle. ¡Venga alegría! Queríamos un país laico y moderno, alejado de los tópicos de charanga y pandereta y la noticia es un montón de gente disfrazada de gitana peregrinando al son de sevillanas. Arsa, chiquillo. Pues qué bien. Después de esto, que los de la SER no se enfanden cuando les pregunten a los corresponsales extranjeros que si son toreros o que si su mujer lleva navaja en la liga. Cuando uno fomenta el tópico que cargue con las consecuencias. Toreador, toreador... 26/05/2004 18:22 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 27/05/2004Necesito un exorcismo Hay veces que dudo si estoy despierto o dormido o si, tal vez, acabo de cruzar un espejo para encontrarme en un mundo irreal. Miro el calendario para convencerme de que estamos en el S XXI, en el tercer milenio. Vivo en España, país miembro de la Unión Europea ¿no? Pues hay veces en las que creo que no es así, que esto es una alucinación y que, en realidad, estamos en plena Edad Media.A ver cómo se lo explico. Recientemente se terminó de construir la catedral de Madrid bajo la advocación de Nuestra Señora de la Almudena. Hasta aquí poco tengo que decir, salvo señalar lo curioso de que la capital de la católica España careciera no ya de una Seo (algo que depende de que una localidad sea sede obispal o no) sino ni siquiera de una iglesia de gran tamaño. Esto planteaba un serio problema a la hora de encontrar un recinto adecuado para los grandes fastos religiosos vinculados a la Corte. Consciente de ese problema, D. Alfonso (el decimosegundo de ese nombre) puso la primera piedra del nuevo templo justo enfrente del Palacio Real. Por aquello de que las cosas de palacio van despacio (y que todo hay que decirlo, levantar una catedral es algo muy caro y el personal ya no estaba tan dispuesto a "aflojar" la bolsa para financiar un templo como en otras épocas) la última piedra tardó algo más de un siglo en colocarse. Por descontado, en ese plazo intervino más de un arquitecto lo que ha conferido a la catedral matritense un carácter peculiar. Compaginar el inicial interior neogótico con el respeto al Palacio Real no era algo fácil, pero finalmente se logró con mayor o menor acierto (si mi opinión vale de algo, con más de lo segundo que de lo primero). En fin, Madrid ya tenía su catedral cuando el príncipe de Asturias, Viana etc. etc. (es decir, D. Felipe, el heredero de la corona española) decidió casarse. La cuestión planteaba el mismo problema que tuvieron D Alfonso XII y XIII, ¿en dónde? D. Alfonso XII resolvió el dilema contrayendo sus dos matrimonios en la basílica de Nuestra Señora de Atocha. Su hijo optó por la iglesia de los Jerónimos. Sin embargo, la situación no era exactamente igual a entonces. La Basílica de Atocha es actualmente, gracias al afán de alguno de esos que confunde el anticlericalismo con el rociar de gasolina los edificios religiosos y añadir un mixto para completar la mezcla, un edificio moderno y desangelado. La iglesia de los Jerónimos es un templo pequeño para el número de invitados que se esperaba. Pretender meter allí a más de 1.500 personas no precisa de un experto en protocolo sino de varios expertos en conservas. Así que se tomó la única decisión posible, la Almudena. No obstante, había un pequeño problema. El edificio estaba terminado, pero faltaban elementos de la decoración interior. Dado que el principesco enlace se había anunciado por sorpresa y con cierta precipitación el tiempo apremiaba, así que el encargo de completar la decoración tuvo que hacerse de prisa y corriendo. El elegido fue Kiko Argüello, más conocido por ser el fundador del Camino Neocatecumenal (de ahí que popularmente se les conozca como "los kikos") que por sus virtudes con un pincel en las manos. El resultado fue, en opinión del que esto subscribe, un absoluto horror y error. Teníamos poco con la dificultosa unión entre interior neogótico y exterior neoneoclásico para añadir unos murales neobizantinos y unas vidrieras que escapan a cualquier intento de definición (¿neonada?). La Boda pasó, pero los murales y las vidrieras permanecen. Doctores tiene la Iglesia y Académicos de San Fernando el Arte y éstos (una vez concluidos los fastos que no es cosa de crear polémicas que empañen los matrimonios principescos que comieron capones y nos tocaron los...) han tomado cartas en el asunto. Kiko Argüello, hay que reconocerlo, ha conseguido un milagro que espero se tenga en cuenta en su proceso de beatificación (que ya llegará y si no al tiempo), poner de acuerdo a los miembros de tan docta institución. En un comunicado unánime, la Academia de San Fernando dictaminó que murales y pinturas son una mierda desde el punto de vista artístico (por supuesto, no lo dicen con esas palabras, pero sí es ésa la idea). Hasta aquí todo es más o menos normal y no quiero excederme en la crítica. La Almudena tampoco es una maravilla arquitectónica como para que importe demasiado el qué se ponga en su interior y Kiko Argüello, aparte de sus limitaciones como pintor, tampoco tuvo tiempo como para hacer algo excelso. Sin embargo, lo que me hace dudar de en qué época vivo es la respuesta que da el Sr. Argüello a las críticas. ¿Hace referencia a los problemas que tuvo para desarrollar su obra? No ¿Entonces? ¿Están Vds. sentados? ¿Sí? Pues atención, según el diario ABC de hoy, el Sr. Argüello atribuye la crítica a sus murales: "a la obra del demonio, que quiere hacer de esta cuestión un problema universal." Puffff. Santa Teresa descubrió que Dios también estaba en los fogones y, ahora, el Sr. Argüello nos descubre que el demonio anda enredando por la Real Academia de San Fernando. Como siga esto así, el "Malleus Maleficarum" se vuelve a colocar en la lista de los más vendidos y los Autos de Fe regresan a la Plaza Mayor entre botellón y botellón. 27/05/2004 11:40 Enlace permanente. Tema: Anécdotas y curiosidades Nombres premonitorios He encontrado la noticia en la versión digital del diario El Mundo Un incendio destruye el almacén en el que se conservaban 100 obras de jóvenes artistas británicos. Por desgracia no es la primera vez ni será la última. El patrimonio artístico que conservamos es lo que ha sobrevivido a siglos de destrucciones. Guerras, pillajes, incendios fortuitos o intencionados... parecen conjurarse para privarnos de obras maestras o menores. Entre las que sabemos perdidas (posiblemente para siempre) figuran pinturas de Leonardo da Vinci, Velázquez, El Bosco... Cada una de las catástrofes en las que perecieron nos hizo a todos un poco más pobres, nos privó de una parte de nuestro pasado. Si eso es así para la pérdida de una o dos, podemos imaginarnos lo que supone una destrucción masiva como la sufrida en la quema del antiguo alcázar de los Austrias en Madrid o en el almacén londinense.Fuentes del Reino Unido señalan que entre las obras perdidas figura "Hell" de los hermanos Chapman, artistas que, por lo habitual, no son santo de mi devoción. Al contrario, suelo pensar que me están tomando el pelo a base de bien, pero espero que esta vez los periodistas ingleses se equivoquen y que el "Infierno" no esté entre las víctimas del fuego al que, por otra parte, parecía estar predestinado por su nombre. ¿Cómo puede describirse una obra de arte? Si siempre es dificultoso, en esta ocasión lo es aún más por la complejidad del montaje. Imagínense más de 5.000 figuritas que intentan actualizar los infiernos soñados por El Bosco, los aguafuertes de "Los desastres de la Guerra" goyescos... un muestrario de la barbarie y la crueldad humana y su correspondiente castigo, y comenzarán a tener una vaga idea de lo que, quizás, ha sido destruido. Normalmente, la obra de los Chapman me deja absolutamente gélido. Sus intentos de provocación no consiguen ni eso. "Hell" sí logró emocionarme. Pensar que puede haberse convertido en cenizas y nada, que mis hijos no podrán verla como yo supone que hoy el mundo es un lugar aún más triste y sombrío. La imagen que ilustra este artículo es ¿como no? uno de los fragmentos del "Infierno". Valga como homenaje a sus creadores y como muestra de mi inmenso pesar. 27/05/2004 12:33 Enlace permanente. Tema: Divulgación La fama y los famosos Hay días en lo que siento cómo se hace realidad aquella vieja frase de ¿Cánovas? según la cual "Es español el que no puede ser otra cosa", ocasiones en las que siento asco de mi propio país, en las que aprecio claramente lo mucho que de ridículo hay en él. Sospecho que esos mismos sentimientos son los que albergaba Mariano José de Larra cuando se sentaba ante las cuartillas en blanco. Por desgracia para Vds. yo no soy Larra y el otro gran fustigador de las ridiculeces sociales de este país que se llama España, Terenci Moix, también pasó a la inexistente otra vida (tal vez sea por eso mismo por lo que nos referimos a ella como "mejor vida". Cualquier cosa parece preferible a esto).¿A qué viene este toque melancólico-pesimista-depresivo? ya me dirán Vds. qué demonios se puede sentir cuando uno ve que la publicación más deseada en este país es la revista ¡Hola! con su exhaustiva (supongo) información no sobre ninguna investigación científica, histórica... ni siquiera sobre política y el cómo la promesa de 180.000 nuevas viviendas de protección oficial se convierten en 180.000 "actuaciones" (¿?) sin que a nadie parezca importarle un bledo esa muestra de alquimia inversa, sino sobre la Boda. ¡Ohhhh! Parece como si el mundo se hubiera detenido para contemplar el modelito de Ivo San Laurel o de Cristiano Lacruz que llevaba tal o cual señora que nunca supe qué ha hecho en beneficio de nuestra sociedad. ¿Y qué me dicen de lo transcendental que resulta para la buena marcha de la economía el que el príncipe Dumbo portara con garbo (todo hay que decirlo) un chaqué gris en vez de negro -seguro que no quería parecer un camarero del Ritz-? Si la importancia de tales asuntos seguro que no se les escapa como al que subscribe (que tiene pocas neuronas y en mal estado), también podrán entender lo necesario de dictaminar si la señora zapatera iba como un espantajo o, por el contrario, muy elegante de la mano de sesudos expertos en modelitos de haute couture. Si todo esto no se les antoja una muestra de gilipollez demencial tal vez puedan complementar las noticias del ¡Hola! con una visita al Palacio Real donde, tras una breve espera de varias horas, podrán contemplar el Patio del Prícipe tal y como se le encontraron los invitados al convite (bueno, sin comida incluida que entonces sí merecería la pena) democrático (lo pagamos todos los españoles ¿Cabe mayor unanimidad?). Si en ese momento, alguno de Vds. está pensando en la posibilidad de darse de calamotazos contra una pared, bienvenido al grupo de los que estamos hasta los mismísimos cataplines de tanto opio para el pueblo, de tanta maniobra de distracción para que la gente no piense por sí misma. No se preocupen, cuando se agote el "impacto mediático" de la Boda siempre quedará algún partido de fútbol (anda, si la Eurocopa está ahí mismo), alguna buena corrida (de toros, no sean mal pensados) o las andanzas de alguna folclórica coetánea de Matusalén. Lo que haga falta para mantener alienado al personal no sea que comiencen a pensar lo ridículo que resulta todo este tinglado de la ¿antigua, nueva? farsa. Y es que todo ello se mantiene en unas personas que son famosas por el mero hecho de serlo sin que ninguno de sus hagiógrafos panegiristas sea capaz de explicar qué cuernos han hecho (aunque sí nos cuentan los que puso) para merecer lo que en nuestra tradición cultural era un galardón. Los laureles de la fama se decía antes, pero, ¡ay! la fama ha resultado ser un poco meretriz y ya concede sus favores a cualquiera. Valle-Inclán decía que los héroes clásicos se habían paseado por el Callejón del Gato. Si viviera hoy añadiría que ...y Fama por la Calle de la Ballesta. ¿Y los laureles? Pues para dar sabor a los guisos, claro. Después de esto, sólo me quedan ganas de nacionalizarme en un país serio como Sealand. 27/05/2004 13:38 Enlace permanente. Tema: Anécdotas y curiosidades SER motivo de (P)RISA Lo reconozco. El no ser nadie conocido ni pretender serlo nunca tiene una inmensa ventaja, la libertad de decir exactamente lo que me dé la real gana. Si se encuentran Vds. en el mismo caso, no necesitan que les diga lo sumamente bien que se siente uno cuando puede desahogarse sin rendirle cuentas a nadie. Quizás haya otras personas que tengan que "cortarse" por pensar "Es que si digo esto luego criticarán mi libro XXX o, peor aún, ni lo mencionarán. No me entrevistarán en la radio, el canal de TV, los periódicos...", pero, afortunadamente, no es mi caso. Son las ventajas de asumir que nunca escribiré un libro, que nunca tendrán interés los medios de comunicación en entrevistarme... que, en fin, soy un mediocre consciente de serlo y feliz con ello. A fin de cuentas, esta vida es la única que tenemos y es demasiado corta como para amargarnos por no tener la inteligencia de Einstein o el físico de Marilyn Monroe. En caso de precisar algún consuelo adicional piensen que la genética nos podía haber gastado la broma pesada de tener el físico de Einstein y la inteligencia de Marilyn. Puffff...Como tampoco me atraen los partidos políticos y no pienso hacer carrera en ninguna de ellos tampoco eso me preocupa, así que "libre, como el sol cuando amanece yo soy libre como el mar..." dado que, además, me importa un carajo que los demás piensen que soy facha, comunista o anarquista de extremo centro. Vamos, que puedo dedicarme tanto a criticar a la Virgen del Rocío como a Jesús del Gran Poder (y no, no me refiero a la talla sevillana sino al apodo por el que es conocido -a sus espaldas, claro- Jesús de Polanco, el gerifalte del grupo PRISA). Pues verán, este señor, muy progresista él (o eso se supone), amigo de políticos socialistas como Felipe González... es, a través de su grupo PRISA, el propietario de la Cadena de radio SER. Hasta el momento nada que objetar. El problema, claro, reside en los contenidos de esa cadena. Ya hablamos de su "Rocío hasta en la sopa" por obra y gracia de Iñaki Gabilondo (¿por qué cuando le escucho siempre me viene a la mente la imagen de un sacerdote declamando la homilía ante los fieles?). Ahora, gracias a un comentario de D. Julio Arrieta me entero de algo aún más divertido, que la SER patrocina una "Alerta OVNI". ¿Que no saben de qué va esto? No se preocupen que como alguna me tragué cuando era joven (y aún más bobo que hoy) se lo puedo explicar. Imagínense un grupo de adolescentes (al menos la mayoría lo éramos) en el campo, tumbados sobre la hierba y mirando las estrellas (ya, ya sé que hubiera sido más productivo estar tumbados sobre una estrella -la Weaver, la Pfeiffer...- y mirando la hierba, pero nadie es perfecto) en espera de que aparecieran los Hermanos Cósmicos que debían tener cosas mejores que hacer que dejarse ver por una panda de adolescentes con problemas de acné porque no asomaban ni siquiera una lucecita de colorines. Bueno, tampoco se trata de ser tan negativo que en alguna "Alerta OVNI" sí vieron cosas como Venus, aviones o al cachondo de turno con una batería y el faro de un coche, pero lo que son extraterrestres, ni por el forro, vamos. Bueno, pues estas movidas que uno creía que pertenecían al pasado, son las que los "progres radiofónicos" quieren revitalizar. Tampoco es que me sorprenda mucho (más bien nada) habida cuenta de que servidor cuenta entre sus múltiples defectos con el de tener buena memoria y se acuerda de que la misma cadena hizo exactamente lo mismo en el año 1979 cuando, tras la dictadura de Franco y la transición democrática, todas las pseudociencias se presentaron revestidas de una ola de progesía y modernidad. Incluso hoy todavía hay alguien que pretende que fueron perseguidas durante la dictadura franquista lo que es motivo para el que quién esto subscribe se descojone de la risa. A ver, prueba de agudeza histórica ¿cuando se murió Francisco Franco, Caudillo de España por la Gracia de Dios y para Desgracia de los Españoles? Si la fecha que han recordado es la de 20 de noviembre de 1975, han acertado. Voy a comprobar la fecha de publicación de algunos libros de los que componen la parte esotérica de mi biblioteca a ver con qué me encuentro: "El oro de Rennes" por Gérard de Sède en la colección Otros Mundos de Plaza & Janés, primera edición en enero de 1970; "El enigma de la Catedral de Chartres" por Louis Charpentier de la misma colección y editorial, primera edición en febrero de 1969; "La rebelión de los brujos" por L. Pauwels y J. Bergier, misma colección y editorial, primera edición en enero de 1971; "Recuerdos del futuro" por Erich von Däniken, misma colección y editorial, primera edición en enero de 1970; "Pasaporte a Magonia" por Jacques Vallée, misma colección y editorial, primera edición en mayo de 1972... y yo juraría que compré esos títulos en una librería nada clandestina y sin el menor peligro de ser detenido por la "Secreta"... Desde luego la reescritura del pasado que pretenden hacer algunos es para echarse a temblar. Claro que esperar más racionalidad por parte de una cadena que mantiene un programa de contenido esotérico, Milenio 3, de la mano de, ni más ni menos, Íker Jiménez es tanto como pretender obtener peras del olmo. En fin, que las posiciones "progresistas" en cuestión de Ciencias y Pseudociencias ya ven en qué se quedan, en procesiones rocieras y alertas OVNIs, con un par. Claro que el mandamás de PRISA no tiene motivo para la preocupación. Practiquemos el noble arte de la adivinación mediante el recuerdo del pasado: ¿Quién, entre los escépticos españoles, se movilizó cuando el suplemento dominical del diario El País -también del mismo grupo de ¿comunicación?- publicó una serie de reportajes alucinantes sobre pseudomedicinas? Vaya por Dios, nadie (y no será porque el Sr. Gámez no lo intentara). ¿Conocen las figuras de los tres monitos, el que se tapa los ojos, el que se tapa los oídos y el que se tapa la boca? Pues eso mismo, pero en versión escéptica. ¿Habrá esta vez quien tenga el valor de olvidarse de quién es el mensajero y criticará el mensaje? Esperémoslo, pero hagámoslo sentados por si acaso. 27/05/2004 18:17 Enlace permanente. Tema: Escepticismo 28/05/2004El penúltimo disparate Reconozco que he leído "El último merovingio" por Jim Hougan (Traducción de Sofía Coca y Roger Vázquez de Varga. Ed. Círculo de Lectores. Barcelona, 2004) totalmente predispuesto en su contra. Tanto por el título como por el texto en la contracubierta: "...Dunphy deberá seguir la pista de viejas teorías mesiánicas, en una extenuante investigación a lo largo y ancho de la geografía europea que lo llevará a enfrentarse a una conspiración siniestra cuya trama se remonta a las arcanas profecías del Priorato de Sión" temía que estábamos ante el viejo truco de imitar una novela de éxito (en este caso, de "El código da Vinci") lo que podía lograr lo que considero algo cercano a lo imposible, un texto aún peor que "El código..."Sin embargo no era así. Por de pronto el título original es "Kingdom Come" (pague Vd. dos traductores para esto aunque, en honor a la verdad, me da que el título hispano es una hábil jugada editorial), el año de su publicación en inglés es el 2000 (por tanto, anterior al engendro del Sr. Brown) y el Priorato de Sión no aparece en parte alguna... con ese nombre. Vamos, que la artimaña está clara. Al ver el éxito de "El Código..." Planeta (editorial que autoriza la edición en Círculo) ha buscado algo semejante e inédito en español. Ha cambiado el título y ha colocado un imaginativo resumen en la contraportada para relacionarlo con el best-seller y ¡a vender que son días y uno sale nublado! De nada de esto, claro, tiene la culpa Mr. Hougan. Su responsabilidad acaba con haber parido una novela horrorosa, pero más deudora de las de Ludlum que de Brown. Vale. En "El último merovingio" se habla de las mismas chorradas que en "El código..." a las que añade el caso Roswell, las apariciones marianas, el chupacabras (por fin nuestro criptobicho favorito goza de su cuarto de hora de publicidad), las vírgenes negras... El Priorato de Sión aparece con el nombre de Sociedad Magdalena (el gerifalte recibe el nombre de Timonel y Nautonnier y cuando cita a los Timoneles de la Sociedad Magdalena éstos coinciden con los de los supuestos Nautonniers del Priorato: "Y sin embargo, aunque nuestros Timoneles ha menudo han sido artistas u hombres de letras (Bacon, Hugo, Debussy..., ninguna lista podría ser más ilustrativa)..." (Pág. 249) ), los merovingios son los descendientes de Jesús y María Magdalena, las vírgenes negras representan a la Magdalena con su hijo en brazos... todo ello aún más disparatado que en "El Código..." La ventaja que tiene Mr. Hougan sobre Mr. Brown es que mientras éste parece que se cree esos disparates, aquél lo emplea como un McGuffin y con cierta ironía. Hougan nunca pretende que lo que dice sea cierto (el simple hecho de que cambie el nombre al Priorato es una buena prueba de ello) y tampoco es imprescindible para el desarrollo de la trama. En su estructura profunda tenemos al héroe (un espía de la CIA) que se encuentra con algo que le pone en el punto de mira de un círculo secreto dentro de la propia Agencia que intentará matarle -junto a la imprescindible heroína- para que el secreto no se divulgue. Como verán, el que ese círculo secreto sea la Sociedad Magdalena-Priorato de Sión o no, no importa demasiado. Hay centenares de novelas de espionaje con ese mismo esquema y en la que el desencadenante del conflicto es la infiltración del KGB, la malversación de fondos, el intento de formar un gobierno en la sombra... Eso sí, el mezclar las Pseudociencias con el esquema tradicional permite algunos momentos divertidos como la atribución a la CIA (a su círculo interno, claro) de la responsabilidad de manipular el subconsciente colectivo (Jung es otro de los miembros de la Sociedad Magdalena) mediante la invención del caso Roswell, del Chupacabras, de los círculos en los campos de cereales..., pero, como decíamos, todo ello son fuegos de artificio porque la trama es la típica de las novelas de espías con continuas persecuciones, huidas, intentos de asesinato, falsificación de documentos... Y en ese sentido es donde más flojea la novela al igual que otras del mismo género, por ser incapaz de resolver un problema que siempre se plantea. Para que el otro bando cree una situación agónica al "prota" debe ser una amenaza temible, pero entonces ¿cómo logra sobrevivir el héroe solitario? Si la respuesta a ese dilema es creíble la novela suele ser buena. En este caso, es una de las mayores chapuzas literarias que he tenido que leer. Por cierto, si tiene Vd. la intención de leer "El último merovingio" deje de leer a partir de aquí. Que una sociedad que forma el núcleo interno de la CIA no sepa si la persona a la que va a matar está o no en casa es un disparate considerable. La facilidad con la que se mueve la pareja de "protas" por Europa (Londres, París, Suiza, Madrid, Tenerife...) con un único pasaporte falsificado roza lo esperpéntico. Que la terrible Sociedad Magdalena no los encuentre y sí lo haga un hampón corso al que el "prota" le "birla" la "pasta" no se lo cree ni el lector mejor predispuesto. Que cuando, finalmente, la CIA los encuentra (por la metedura de pata de la chica que usa una tarjeta de crédito) los asesinos sean torpes (pero torpes, torpes) demuestra una idéntica torpeza del autor para hacer creíble la ficción. Y el final, oh el final, cuando la pareja encuentra al último merovingio en Suiza en una casa controlada por la Sociedad Magdalena y se van todos juntos con la mayor facilidad es como para otorgar un premio a la situación más inverosímil. Ahora bien, si la novela es completamente prescindible por su inexistente calidad literaria (lo que no quiere decir que no pueda proporcionar un rato de entretinimiento sin mayores pretensiones) sí tiene un punto interesante, el cambio de paradigma. ¿Qué quiero decir? Pues que tal vez sin intención del autor ilustra perfectamente el paso de la mitología ufológica (que queda totalmente desprestigiada en cuanto a la H.E.T) a la mitología pseudohistórica con sus griales, sus Prioratos de Sión... algo que resulta meridianemente claro si observamos los temas de las revistas sobre esoterismo y su evolución histórica. Las mismas publicaciones que se llenaron de OVNIs, ahora tratan de Jesús, la Sábana Santa, los Evangelios Apócrifos... y esto, claro, debía tener su reflejo en la cultura popular. Sólo en este sentido "El último merovingio" resulta una lectura recomendable. En los demás casos, compren otro libro. Sus neuronas se lo agradecerán. 28/05/2004 12:40 Enlace permanente. Tema: Parahistoria 31/05/2004El origen no es la única pérdida ¿Conocen el viejo adagio latino según el cuál no hay libro tan malo que no tenga algo bueno? ¿Sí? Pues no le hagan ni puto caso porque no es cierto. Hay novelas tan malas que, ni aun poniéndome en plan benevolente, consigo encontrar algo que las salve del desastre total y absoluto.Por desgracia, una de ellas es "El origen perdido" por Matilde Asensi. Ed. Planeta. Barcelona, 2003, lo que me molesta áun más cuando la anterior novela ("El último catón") de la Sra. Asensi sí me había gustado y mucho. El empleo de la "Comedia" de Dante (el apelativo de "Divina" no fue cosa del autor italiano) como clave para resolver el viaje iniciático si no completamente original sí aportaba elementos desconocidos para el gran público. El que fuera un monumento a la credulidad no tenía mayor importancia. Sin embargo, nada semejante a esto puede encontrarse en "El origen perdido" que no merece otro calificativo que el epíteto favorito de la pitonisa Lola, ba-su-ra tanto literariamente como desde un punto de vista histórico y esotérico. Vale que sea predecible, que los personajes sean menos creíbles que un billete de siete euros, que la trama avanza a trompicones en vez de ser un continuo... pero que en estos días se descuelgue la autora con las tonterías habituales sobre el mapa de Piri Reis y su presunta representación de la Antártida libre de hielos, de la Puerta del Sol del Tihuanaco construida en el 10.000 A. de C., de las planchas de oro que contendrían la historia ancestral del pueblo inca (¿por qué me vendrá a la mente el "despelote" de von Däniken titulado "El oro de los dioses"?), de la historia de los gigantes en la antigüedad (¿por qué me vendrá a la mente el "despelote" de Louis Charpentier titulado "Los gigantes y el misterio de los orígenes"?), de la realidad del Diluvio... huele (apesta) a naftalina rancia. El caso es que, evidentemente, hasta esto sería válido si fuera una mera construcción literaria, pero, en ocasiones, "El origen perdido" parece deslizarse por la pendiente de la pseudohistoria esotérica. Puede que para la trama fuera conveniente el imaginar una pirámide subterránea de tres pares de carallos justo debajo de la Puerta del Sol y que habría pasado desapercibida (¿cómo?) para los arqueólogos que han trabajado en ese yacimiento boliviano (y que en sus ratos de ocio deberíann vender cupones de la O.N.C.E. si eso fuera posible), pero no había ninguna necesidad de aderezar esa invención con los ya manidos insultos de que si la historia y la arqueología oficial se niega a considerar las payasadas esotéricas porque tienen la mente cerrada... (el resto ya se lo saben). Delirante de principio a fin, con su pretensión inicial de que el aymara (del que debo reconocer que desgraciadamente no tengo ni idea) es el idioma superviviente de la presunta lengua primordial y que es tan perfecto que tiene que haber sido creado lógicamente (según la propia autora, ese lenguaje no distingue género ni diferencia entre 3 y 30 -¡toma perfección lógica-) y con su presunta explicación científica (¿o era cinetífica?)de la magia como fruto de la influencia de determinados sonidos en el cerebro humano para finalizar esta "magna" obra que, para más INRI, es más larga que una semana sin pan (más de 550 páginas). Pufff... Vamos, que lectura sólo recomendable para los masoquistas que le encuentren interés a las Páginas Amarillas o textos tan apasionantes como éstas. Los demás mortales disfrutarán más con la lecturas de los discursos parlamentarios completos de José María Aznar (zzzzzz) o con las novelas del Far West de Marcial Lafuente Estefanía, por ejemplo. En dos palabras (y aprovechando que hoy es el día mundial sin tabaco), absolutamente infumable. La imagen corresponde a la Puerta del Sol de Tihuanaco, uno de los monumentos preferidos por los vendedores de inexistentes misterios históricos y que no precisa de tonterías esotéricas para ser maravillosa. 31/05/2004 17:28 Enlace permanente. Tema: Parahistoria |
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