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Iconos y cultura popular (III) Bueno, a ver si es de una vez consigo olvidarme de bodas, bodorrios, tornabodas, vinos no castellanos (hace falta tener mal gusto para preferir un Rías Baixas a un José Pariente D.O. Rueda), capones de mi tierra (¡¡bien!!) y demás zarandajas "monarquicarcas" para centrarnos en lo realmente intranscendente (¿acaso lo dudaban?) como los E.Ts que campaban por doquier en la cultura popular norteamericana de los años 50 (vale,no es lo mismo el príncipe de Asturias que "El Principito" de Saint-Exupéry -por cierto, otro E.T. al canto aunque éste no tenga nada que ver con los U.S.A.-) que influyen y son influenciados en la configuración del mito de la H.E.T. (Hipótesis ExtraTerrestre -los OVNIs son naves de civilizaciones allende nuestro planeta- por si no andan al tanto de la jerga ufológica con lo que demostrarían su buen gusto).A comienzos de los años 50 muchas circunstancias cambian en ese gran (en todos los sentidos) país. El miedo a la destrucción global a consecuencia de una guerra nuclear está presente junto a la sensación de que EEUU no es la gran potencia militar que se creía (resultado incierto de la Guerra de Corea) y con los problemas internos generados por la "caza de brujas" anticomunista que nace con la Guerra Fría. La URSS pasa de ser el fiel aliado en la lucha antifascista al nuevo y más temible enemigo. En la cultura popular norteamericana todo ello se expresa en forma metafórica. De igual forma que en la cultura europea los animales hablan para expresar verdades completamente humanas (por desgracia, las "Fábulas" de Lafontaine están hoy injustamente olvidadas), en los EEUU los soviéticos aparecen como extraterrestres que se infiltran en la sociedad norteamericana. Esto, evidentemente, no es el descubrimiento de la pólvora líquida y ya ha sido señalado por expertos en este mundo cinematográfico, pero no está de más el recordarlo. Una mera enumeración (sin pretensión de ser exhaustiva porque, por ejemplo, me voy a olvidar voluntariamente del celuloide impresionado -no pienso llamarlo película- como ese engendro titulado "Plan 9 del espacio exterior" del peor director de la historia de la cinematografía -que ya es decir-, Ed Wood) de las películas norteamericanas de la década de los 50 es muy reveladora. Podríamos comenzar con "Destination Moon" (Con destino a la Luna) de 1950. Una película cuasi-documental sobre cómo podría ser un verdadero viaje espacial a nuestro satélite. Olvidándose de chorradas "vernianas" con sus cañonazos a lo "burro" resulta profundamente premonitoria y, según se dice, los miembros del proyecto Apolo la tuvieron presente, algo nada extraño porque entre sus asesores figuraban expertos en astronáutica. Otra película de ese mismo año "Rocketship X-M" (24 horas en Marte) fue más lejos, hasta el Planeta Rojo para encontrar allí que la civilización marciana ha involucionado hasta un estadio prehistórico. La célebre frase de Einstein de que si la III Guerra Mundial tuviera lugar con armas atómicas, la IV G.M. se llevaría a cabo con piedras subyace en esa situación apocalíptica. Esa misma consideración influiría en la posterior y exitosa saga de "El planeta de los simios" que es lo bastante conocida como para ahorrarme mayores descripciones. El mismo terror a la destrucción termonuclear aparecería en una de las mejores películas de Ciencia-Ficción de todos los tiempos "The Day the Earth Stood Still" (Ultimátum a la Tierra) de 1951 en la que un platillo volante conduce a la Tierra a un E.T. para avisarnos de los riesgos de la proliferación de las armas atómicas, algo en lo que abundarían los "contactados" extraterrestres hasta fechas muy recientes. Los E.Ts se convierten así en una suerte de protectores cósmicos que velan por nuestra seguridad y temen por nuestro futuro. Los paralelismos entra esa concepción y los ángeles de las religiones judeo-cristianas ya han sido sobradamente señalados para precisar mayores explicaciones. Muy distinta es "The Man from Planet X" (El hombre del planeta X) también de 1951 en la que el E.T. de turno pertenece a una civilización agonizante (posiblemente un préstamo de la serie de cómics de Supermán) y viene a la Tierra a morir. También es muy diferente "The Thing from Another World" (El enigma de otro mundo) también de 1951 y también un excelso film en la que unos científicos encuentran un platillo volante enterrado desde tiempo inmemorial en el hielo (no recuerdo si ártico o antártico) y cometen el error de descongelar a su tripulante que comienza a matarles. Ese mismo argumento sería empleado posteriormente en una película española "Pánico en el Transiberiano" (mucho mejor de lo que su olvido actual hace pensar gracias a las magníficas interpretaciones de, nada menos, Lee y Cushing) así como en la más famosa y mucho peor versión de Carpenter titulada "The Thing" (La cosa). Tampoco es ajeno a la exitosa serie "Alien". En 1953 nos encontramos con tres invasiones marcianas "Invaders from Mars" (Los invasores de Marte) y "The War of the Worlds" (La guerra de los mundos). En la primera, un niño contempla la llegada de un platillo volante y ve cómo los adultos comienzan a no ser ellos mismos. Aunque aparentemente son los de siempre en realidad están controlados por una inteligencia marciana, un bicho cabezón pero físicamente débil según la absurda consideración de la época para la que la evolución privilegiaría una mayor inteligencia a costa de las restantes facultades físicas. Seguramente el guión tenía presente el relato "Puppet Masters" de Heinlein. La segunda es una recreación de la novela homónima de H. G. Wells de la que ya tuvimos ocasión de hablar anteriormente. Ambas, pese a sus diferencias (invasión sibilina vs invasión a lo "bestia") ejercerían una notable influencia en películas posteriores desde las diferentes versiones de "Invasion of the Body Snatcher" hasta las recientes "Independence day" y la "gamberra" "Mars Attacks!". En ambas, aparece la inutilidad del ejército para enfrentarse a la amenaza E.T. aunque ambas optan por el deus ex machina (o el happy end, como gusten) al revelarse en el primer caso como un sueño infantil y "cascarla" los marcianos por una infección bacteriana en la segunda (aunque en la primera... no, no se lo voy a contar). La tercera, "It came from Outer Space" (Llegó del más allá) está basada en un relato de Ray Bradbury, "The Meteor", y es coincidente con la primera de las señaladas. Unos E.Ts comienzan a suplantar a los habitantes de un pueblecito norteamericano... En 1954 nos encontramos con un clásico producto de serie B (siendo benevolentes porque igual podríamos decir que pertenece a la serie Z) "This Island Earth" (Los supervivientes del infinito) en el que un científico norteamericano que está probando un avión experimental es abducido por unos ETs que le conducen a un refugio en el que ya se encuentran otros colegas para que construyan un arma nuclear con el que derrotar a otra raza ET que tiene muy malas intenciones. Tal vez lo único reseñable es (aparte del precedente de la abducción años antes del caso Hill) la ruptura del maniqueísmo imperante sobre los ETs que o eran angelicales (Ultimátum a la Tierra) o diabólicos (Los invasores de Marte). Ahora unas razas son benéficas mientras otras resultan maléficas. De este mismo año es "Killers from Space" (ignoro si se llegó a estrenar en España y si es así con qué título) en la que una raza alienígena preocupada por las pruebas nucleares manda a uno de sus miembros para aquí para amenazarnos con la destrucción si no se detenían éstas. Aparte de ser deudora de "Ultimátum a la Tierra" es destacable porque las escenas en las que una mujer es secuestrada y sometida a experimentos médicos por los ETs es el más claro precedente de los relatos de abducciones extraterrestres. En 1955 nos encontramos con una película-documental "Conquest os Space" (La conquista del espacio) que repasa la historia de la aviación. No habría lugar a que figurara en esta relación de no ser porque al final hablan de los platillos volantes como posibles naves de civilizaciones extraterrestres. Puffff En 1956 son los humanos los que van a otro planeta en "Forbbiden Planet" (Planeta prohibido) para encontrarse con los restos de una civilización extraterrestre que se destruyó al crear una máquina capaz de hacer realidad los deseos... incluso los monstruos del subconsciente. En este mismo año nos encontramos otras dos invasiones ETs, una oculta y otra a las bravas. La primera sucedió en "Invasion of the Body Snatcher" (La invasión de los ladrones de cuerpos) uno de los mejores films de esta relación. Por si no la recuerdan es la de las vainas ETs que se convierten en seres humanos cuando éstos están dormidos... La segunda tiene lugar en "Earth vs the Flying Sauceurs" (La Tierra contra los platillos volantes) en la que los OVNIs se cargan a base de rayos lásers edificios tan conocidos como el Capitolio. (Cualquier parecido con "Independence Day" no es mera coincidencia). Después de este muestrario de situaciones, las repeticiones eran inevitables y el cine de "platillos" entró en un paréntesis hasta películas más recientes y, por tanto, más conocidas como las ya citadas (que, mejor o peor realizadas perpetúan los mismos esquemas). Aunque siguieron existiendo producciones de serie B o Z, sólo una de ellas me parece reseñable por su calidad (y no era estadounidense sino británica), la producción de 1960 "Village of the Damned" (El pueblo de los malditos) en la que las mujeres de un pueblecito inglés entran en coma simultáneo para, nueve meses después, dar a luz a unas "criaturitas" que poseen el poder de influir en la mente ajena. Entre metáforas sobre los enemigos soviéticos, el riesgo de una destrucción militar y la amenaza de los propios fantasmas, la iconografía ET quedó definida. Seres benéficos o malévolos que acudían a nuestro planeta para salvarnos o perdernos, que podían secuestrar a seres humanos para obtener información o para experimentar con ellos... y que, por supuesto, se transladaban en los omnipresentes OVNIs. Y eso que sólo hemos hablando de uno de los campos de la cultura popular, la cinematografía. No debemos olvidar que alguno de estos films (ya hemos reseñado unos casos) estaban basados en relatos literarios como tampoco que estos iconos estaban reforzados por su plasmación en cómics y en televisión, pero esto es ya otra historia. La imagen que ilustra este artículo es un fotograma de la película "Killers from Space" de 1954. 23/05/2004 20:51 |
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