El triunfo de ClíoBlog sobre Historia y sobre historia de la Historia. Se permite la libre reproducción de todos los contenidos con el único requisito de citar la procedencia.
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Brancusi, los "grises" y algunas cosas más Reconozco que si hay algo que no me esperaba encontrar esta tarde al llegar a casa para disfrutar mis horas libres era un sobre naranja procedente de los Estados Unidos. Sabía que tenía que llegar, pero no lo esperaba hasta dentro de unos (muchos) días. La verdad, que uno se subscriba a una revista americana y la tenga en casa en menos de una semana roza lo milagroso (al menos desde la perspectiva española) y tal vez sea motivo para que Juan Pablo II inicie un nuevo proceso de turbo-beatificación aunque, acaso, el contenido de la publicación le haga desistir de ello.Dentro del sobre había hecho su viaje transatlántico el segundo número de la revista Pensar, la publicación en castellano del CSICOP (The Commmitte for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal). Reconozco que la abrí con algo (mucho, para ser sincero) de temor. Una revista recién nacida puede ser algo parecido a un bebé, estéticamente horroroso y con virtudes que sólo se manifiestan en estado potencial. Tampoco los problemas del escepticismo norteamericano y del latinoamericano (entiéndase del iberoamericano) son exactamente iguales. Por ello, intuía que podía ser un bodrio de consideración y con muy poca utilidad para el que subscribe estos rebuznos blogocósicos. Afortunadamente, una de las pocas cosas para las que estoy capacitado es para meter la pata hasta el corvejón y ésta ha sido una de esas ocasiones. Comencemos con los aspectos formales, la portada es de una sobriedad escurialense sin estridencias innecesarias. Segunda página con el plantel de la publicación (con pocos apellidos británicos y muchos hispánicos) y de la tercera hasta la vigesimoséptima el contenido. La última página, por contra, es la que parece fruto de un mal "viaje" de "Lucy in the Sky with Diamonds". Los artículos se han maquetado para algo que parece increíble en estos tiempos que corren de diseños "epatantes", para que se lean perfectamente. Márgenes amplios, fuentes claras y de un tamaño adecuado, pocas fotografías y adecuadas al texto, columnas bien diferenciadas... muestran que no se ha hecho ninguna concesión a los maquetadores que pretenden ser geniales y sólo resultan ridículos. Asegura un dicho que "Aunque la mona se vista de seda, mona se queda" y todo ello no tendría la menor importancia si el contenido fuera flojo. Además la brevedad de los atículos, (dos páginas es lo habitual) no hacían pensar lo mejor. La poca extensión puede entenderse como superficialidad en el tratamiento de un tema pese a la afirmación de Baltasar Gracián: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno" y en este caso lo que hay, realmente, es un esfuerzo de concisión que no de simplificación (tanto más admirable para los verborrágicos como yo). Los autores son una mezcla de viejos conocidos de Internet o de otras publicaciones escépticas como el brasileño Kentaro Mori, el español Luis R. González Manso y el argentino L. Enrique Márquez, con otros que hasta el momento eran para mí auténticos desconocidos como el argentino Dr. Ernesto Gil Deza o el norteamericano Dr. Harriet A. Hall (único artículo traducido del inglés) que, sin embargo, firman los artículos más interesantes (afirmación totalmente subjetiva, aviso) de este número, los titulados "Mitos en la oncología clínica de nuestros días" y "El oxígeno es bueno... aun cuando no está". Pocas veces la Medicina muestra esa faz dual a la vez científica (por su metodología) y humanística (porque los pacientes somos seres humanos) y ambos lo logran de forma sobresaliente. No supone esto desmerecer a los restantes autores. Kentaro Mori hace una magnífica y documentada aproximación al problema de si la oración ayuda a los enfermos, Luis R. González Manso retoma una serie muy interesante que publicó en El Escéptico sobre temática ufológica y filatelia para añadir la numismática con el billete rumano dedicado a Brancusi en el que se representa lo que parece ser un "gris" y es, en realidad, una de sus esculturas (serie, por cierto, que fue injustamente minusvalorada en España por considerarla por parte de una escéptica -de cuyo nombre no quiero acordarme- una mera anécdota y no como el reflejo de una creencia muy arraigada), Enrique Márquez se sale de su temática habitual para hablar de curanderismo relacionado con el "empacho" aunque con idéntica calidad a la que tuvimos ocasión de admirar en varios números de El Escéptico, algo que también es aplicable al mágnífico e irónico artículo que Mario Méndez Acosta dedica al Feng shui. El número se completa con breves comentarios a noticias de actualidad, noticias locales y críticas de libros. Como resumen, una publicación muy interesante que espero no varíe la línea en próximos números aunque hay alguna cosa que podría mejorarse como una mayor extensión en alguno de los artículos (que realmente "sabe a poco") y una revisión ortográfica más cuidada. No me refiero a los giros propios del castellano en cada país, sino a cosas como un "ícono" en la pág. 9 o un "Diego Zuñiga" en la pág. 2 que se convierte en un "Diego Zúñiga" en la pág. 22. En fin, tiempo habrá para que se pulan esas cositas. 03/05/2004 19:20 |
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