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Tradicional amistad al son de gaitas y chirimías (I) Reconozco que hay cosas que no entiendo de mi propio país. Una de ellas es el cómo puede haberse aceptado como verdad histórica la chorrada franquista de la "tradicional amistad hispano-árabe" que, en realidad, no pasaba de ser una coincidencia de intereses basada en la mutua judeofobía. ¿Cómo? No hay historiadores que han hablado de la convivencia ejemplar de las tres culturas en las Españas medievales? Pues sí, pero también hay algún historiador que asegura que nunca hubo una invasión árabe en España y eso no significa que sea cierto.Entendámonos. En los diversos reinos españoles tanto cristianos como musulmanes existían tres culturas, y la España vencedora de la Reconquista adoptó elementos de las tres; pero eso no significa que las relaciones fueran normalmente amistosas. Por supuesto podemos encontrar casos aislados en los que sí había un mutuo respeto, pero son eso, casos aislados, excepciones a la norma. ¿Esto les suena extraño? Posiblemente, lo políticamente correcto ha hecho estragos en ese sentido, pero antes de ir con documentos comencemos con unas citas del libro sagrado de los musulmanes, El Corán y más concretamente de la Sura 5, La mesa servida o Al Maeda: "¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío." (Verso 51) "Sólo es vuestro amigo Alá, Su Enviado y los creyentes, que hacen la azalá, dan el azaque y se inclinan." (Verso 55) "¡Creyentes! No toméis como amigos a quienes, habiendo recibido la Escritura antes que vosotros, toman vuestra religión a burla y a juego, ni tampoco a los infieles. ¡Y temed a Alá, si es que sois creyentes!" (Verso 57) Creo que queda bastante claro lo que opina El Corán de las amistades entre musulmanes y cristianos y judíos ¿no? Pues el sentimiento era mutuo. En el XVII Concilio de Toledo del año 694, los cristianos decían de los judíos (y demás infieles): "Así como la sinceridad de los fieles debe ser remunerada con grandes dones, del mismo modo la maldad de los infieles conviene sea castigada con la dura espada de los jueces. Pues es justo que se ensalce copiosamente a los que participan de la fe, y se condene duramente a sus adversarios..." [1, Pág. 199] Cuando comenzó la invasión árabe que supuso la destrucción del reino visigodo (año 711) las "flores" mutuas fueron en aumento. Al-Maqqari nos dejó la versión musulmana sobre Pelayo y la batalla de Covadonga, inicio de la Reconquista para los cristianos: "Dice Isa ben Ahmad Al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qabi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo [...] Los islamitas lucando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia [sic] y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres." [1, Pág. 212] Claro que si los cronistas árabes llamaban a Pelayo asno salvaje y a los cristianos politeístas, éstos no se quedaban atrás. En su propia versión de Covadonga aseguran: "En el mismo lugar murieron ciento veinticinco mil caldeos. Los sesenta y tres mil restantes subieron a la cumbre del monte Auseva y por el lugar llamado Amuesa descendieron a la Liébana. Pero ni éstos escaparon a la venganza del Señor; cuando atravesaban por la cima del monte que está a orillas del río Deva, junto al predio de Cosgaya, se cumplió el juicio del Señor: el monte, desgajándose de sus cimientos, arrojó al río los sesenta y tres mil caldeos y los aplastó a todos. [...] No consideréis esto imposible o fabuloso, sino que acordaos que el que abrió las olas del mar Rojo al paso de los hijos de Israel, ése a estos árabes, perseguidores de la Iglesia del Señor, oprimió con la inmensa mole de un monte." [1, Pág. 215] Y es que una y otra parte consideraban las victorias como favor divino y las derrotas como signo de desaprobación por las faltas de los creyentes. Por ejemplo, la victoria cristiana de Simancas fue vista así por Ibn Al-Jatib: "Luego Alá le afligió [a Al-Nasir] y le sometió a prueba con la conocida batalla en que padeció duro trato a manos del enemigo de Alá Radmir hijo de Urdun, el día viernes 11 del mes de sawwal del año 327, frente a la ciudad de Sant Mankas [Simancas] [...] Los musulmanes experimentaron una derrota inaudita que fue suscitada por un grupo de hombres de la división miiitar que dependía directamente de Al-Nasir, quienes, envidiosos de los favores que Dios le había acordado, no le aconsejaron lealmente acerca de la conducción de la lucha, sucediendo que al entrar en acción una vez más la caballería se descalabraron las líneas de combate muslímicas. [...] Al llegar a la ciudad, hizo apresar alrededor de trescientos hombres de la caballería, a los que clavaron en dichos rollos y cruces, haciendo difundir Al-Nasir una proclama en la que decía: "Este es el castigo que corresponde a los que han traicionado al Islam, engañado a su pueblo y sembrado la confusión en las filas del ejército de la Guerra Santa." Luego erigieron aquellos maderos con las víctimas y las alancearon a la vista de la gente, hecho lo cual Al-Nasir se fue a su palacio." [1, Págs. 219-220] Por supuesto, la versión cristiana no fue igual: "Después Abderrahman, rey cordobés, con un gran ejército se acercó con rapidez a Simancas. Nuestro católico rey al oír esto, dispuso ir allí con un gran ejército. Y allí luchando uno contra otro, el Señor dio la victoria al rey católico en la segunda feria, muy próxima la festividad de los santos Justo y Pastor; de ellos fueron muertos ochenta mil. [...] Por su parte los que quedaron, tomado el camino se dieron a la huida. Pero persiguiéndoles el rey, al llegar ellos mismos a la población que se llama Alhandega, fueron allí mismo aprisionados y aniquilados por los nuestros. Por su parte el mismo rey Abherraman escapó semivivo." [1, Pág. 219] ¿Más muestras de tradicional amistad? La versión castellana de las correrías de Almanzor: "Pero en los días de su reinado por causa de los pecados del pueblo cristiano aumentó la enorme muchedumbre de los sarracenos; y su rey, que se impuso el falso nombre de Almanzor, cual antes no hubo ni lo habrá, tramado consejo con los sarracenos del otro lado del mar y con toda la nación de los ismaelitas, entró en territorio de los cristianos, y consiguió devastar muchas partes de sus reinos y matar a espada. Éstos son los reinos de los francos, el Reino de Pamplona, incluso el reino de León. Ciertamente devastó ciudades, castillos, y despobló toda su tierra, hasta el punto de que llegó a las zonas costeras del Occidente de España, y destruyó la ciudad de Galicia en la que está enterrado el cuerpo del beato Jacobo [Santiago]. Había dispuesto ir al sepulcro del apóstol para destruirlo; pero aterrorizado se volvió. Abatió iglesias, monasterios y palacios y los quemó con el fuego. En la Era mil treinta y cinco el Rey celestial, recordando su misericordia, se vengó de sus enemigos: decidió destruir a esa gente de los agarenos con una muerte súbita y con la espada, y reducirla de día en día a la nada." [1, Págs. 220-221] Evidentemente, éstos son testimonios sobre actividades bélicas, pero ¿qué pasaba en tiempos de paz? Si las razones para el odio son tan obvias como que eran comunidades en guerra ¿cómo se explican documentos que apuntan en sentido contrario como el fuero de Calatayud: "Cristianos, moros y judíos, compren unos a otros donde quieran y como puedan." o "El cristiano jure ante el judío y el moro sobre la cruz. El judío jure ante al cristiano según su ley, sosteniendo la Tora. El moro que quisiese jurar ante cristiano diga: "Como fiel creyente juro"." [1, Pág. 341]? Esto le veremos en la próxima entrada. 26/04/2004 12:05 |
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