El triunfo de ClíoBlog sobre Historia y sobre historia de la Historia. Se permite la libre reproducción de todos los contenidos con el único requisito de citar la procedencia.
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Patético penúltimo acto Vamos de Rennes-le-Château au château. Si el primero tiene marcados rasgos de patetismo (como ya hemos visto en una serie tan verborrágica como aburrida) el segundo es, sencillamente, patetismo en estado puro. Lo mejor que se puede decir de él es que se acaba. Antena 3 Tv. ha conseguido que su "realiti chou" no sólo sea una de los mayores engendros que hayan visto las generaciones pasadas, padecido las presentes y teman ver las venideras, sino que, además, ha sido un aburrimiento insufrible. Fruto de tanto desacierto, no lo veían ni las señoras madres de los videntes invidentes allí congregados. La conclusión lógica en el mercado televisivo estaba cantada, cerrojazo al portón, bajada de rastrillo y elevamiento del puente levadizo. Por desgracia, todo ello después de haber dejado salir a la peculiar zoología que albergaba le château.En lugar de haber mantenido la dinámica prevista de una expulsión a la semana, el martes se "ventilaron" de golpe a cuatro de los invitados además de al profesor Mercury que deberá irse con la música (astral) a otra parte. En su salida por la puerta falsa (o por la poterna de desperdicios, según cómo se mire) le acompañaron la santera Miguelina, la vidente Josefina, el indescriptible Paco Porras y el Divino Pelma que se había puesto para tan señalada ocasión el disfraz de la papisa Priscila reina del desierto. Quedan, por tanto, para la final del próximo día el pésimo mentalista Astyaro, el indeterminado ente Kennedy, la chillona pitonisa Lola y el conjurador celta Molezún. Además, alguno ya había puesto previamente pies en polvorosa como Luconi que no sé si es conde pero que se esconde con suma habilidad. No se le ha vuelto a ver el pelo (poco, por otra parte) al igual que a los miembros del jurado Sres. Armentia y Carrión (lo mejor que podían hacer era, precisamente, no hacer acto de presencia en esta astracanada). Por lo demás, más de lo mismo. Al Sr. Porras le pillaron haciendo trampas con las ánforas ("curiosamente" esta vez no acertaron), prosiguieron los insultos entre los miembros de la comunidad del castillo que no sé si tiene dos torres o si espera el retorno de algún rey (habida cuenta del nivelazo intelectual que allí existe debería ser Carlos II por aquello de no desentonar con el resto de la corte de los milagros), pero que se repiten más que una tortilla de ajos. Anduvieron, en esta ocasión, haciendo el "gamba" en un castillo templario (no quedó claro si era un castillo templario o el castillo de la famiia de un templario) en el que descubrieron que se había muerto alguien. Nos han jo...robado. En cualquier vivienda antigua ha "cascado" gente como por un tubo. En fin, maravillosa muestra de videncia. Ah, en los sótanos captaron vibraciones de gente encadenada que había muerto de hambre. Esto quedó sin confirmar con datos históricos. Por lo demás, las señoras, en su intimidad retransmitida por televisión, empezaron a lamentarse porque en todo el tiempo que estaban encerradas en el château no habían tenido ninguna noche buena (ejem, permítanme el eufemismo, ellas lo dijeron de una forma mucho más tosca -esto no es una referencia a ninguna ópera-). Alguna apuntó a la conveniencia de captar vibraciones con un cacharro de látex de esos que funcionan a pilas, aunque la mayoría optó por preferir los miembros reales (esto no es una referencia a ninguna casa reinante). ¿Algo más? Pues al romper las ánforas (además de que la única que acertó en dónde estaba la plata fue la pitonisa Lola) dieron una nueva muestra de su capacidad de previsión. El verdugo (que es el único al que nadie va a reprochar su participación en este bodrio. Ventajas de ir enmascarado) le sacudió un mazazo a una. Cayeron ajos. Le arreó a la que dijeron los "videntes" que contenía el dinero... que estaba llena de "sangre" (dejémoslo en un líquido teñido de rojo). Se ve que el verdugo de ánforas debe estar fuerte porque del mazazo que le dio salió el líquido despedido. Por aquello de la gravedad, le fue a caer encima... al ente Kennedy. En fin. No podía por menos de recordar la película aquella de "Carrie" aunque con dos notables diferencias. Sissy Spacek es una buena actriz, Leevon no. Sissy Spacek tiene una "belleza picassiana" (siempre me ha recordado a una de las señoritas de Avignon), Leevon tampoco. Lo suyo es más parecido al muñeco de Michelín aunque con silicona en vez de con caucho. Bueno, que ya falta menos para que este engendro se acabe ¡¡¡¡Bien!!!!! 24/04/2004 23:55 |
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