El triunfo de Clío

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Dos rombos

canecillo.jpgDurante muchos, muchos años, las palabras "tiene dos rombos" era la señal de que los niños debíamos irnos a la cama porque la película que comenzaba en la Televisión Española sólo estaba autorizada para mayores de 18 años. Dado que en esa época estábamos en la dictadura del general Franco, las razones para esos dos rombos no eran nunca el sexo explícito (sencillamente, esas películas no se exhibían) sino sexo implícito, violencia... Curiosamente, nadie pensó en colocar los dos rombos a determinadas iglesias de mi tierra y de las vecinas tierras cántabras y burgalesas pese a que en ellas sí había sexo explícito que, incluso, hubiera sido calificado como "aberrante" por los censores del régimen franquista. Entiéndanme, no me refiero a que en esas iglesias se practicasen actos sexuales de cualquier tipo y sí a las representaciones artísticas que contienen. ¿Sexo en las iglesias? Sí. Es sabido que en muchas sillerías góticas hay escenas de este tipo. Tal vez lo sea menos el arte erótico en el Románico pese a que a diferencia de épocas posteriores, en el Románico las representaciones pornográficas no se esconden. Están en lugares perfectamente visibles. La pregunta es clara ¿por qué se tallaron tales escenas?

Y eso nos coloca en la necesidad de ser humildes y confesar: "No lo sabemos". No es, precisamente, por falta de teorías. El problema es que ninguna de ellas, por si misma, explica todo el fenómeno. Veamos alguna de ellas, aunque ya les anuncio que la pregunta quedará sin respuesta.

Se ha dicho que responden a la pervivencia de antiguas supersticiones. Por ejemplo, en la iglesia de San Cebrián de Mudá (Palencia) hay un canecillo itifálico (traducido, un pene erecto). Este mismo símbolo aparece frecuentemente en el arte romano como amuleto tanto portátil (en forma de colgante) como asociado a edificios (por ejemplo, en Pompeya). No obstante, muchas otras representaciones eróticas no tienen ese precedente.

También se ha pretendido que eran parte de un programa propagandístico. Estamos hablando de zonas que debían repoblarse en lo que llamamos Reconquista. El colocar imágenes pornográficas podía incitar a las parejas a mantener relaciones sexuales con lo que aumentaría la natalidad. Sin embargo, imágenes como la que ilustra este artículo, procedente de la iglesia de Revilla de Santullán (Palencia), muestran diversas técnicas masturbatorias que son lo menos adecuado para fomentar la reproducción (en todo caso servirán para fomentar las lesiones musculares ai se intentan poner en práctica).

También se ha señalado una influencia de otros artes, como el hindú, en los que el acto sexual no es algo reprobable. Sin embargo, las zonas en las que se documentan las representaciones eróticas románicas no son zonas comerciales, cruces de caminos en los que hubiera contactos con otras culturas. Por el contrario, son zonas rurales, en muchos casos de montaña y notablemente aisladas.

Tal vez más acertadamente, se ha hablado de que, sencillamente, se mostraba la lujuria como se muestran otros pecados, de forma explícita. Esto es válido para muchas de las representaciones que se sitúan en el exterior de la iglesia en forma de canecillos (en el románico, con frecuencia, las imágenes negativas -representaciones de los pecados, animales como el mono, el león, el lobo, la lechuza, el macho cabrío y animales monstruosos- se colocan en el exterior del templo, mientras en el interior se ubican las imágenes positivas -escenas bíblicas, animales como el perro y el pelícano, símbolo eucarístico,- con un claro sentido simbólico, fuera del edificio sagrado imperan las tentaciones, el mal, el demonio... pero la iglesia es el refugio contra todo ello) pero también hay este tipo de escenas en el interior. Por ejemplo, el capitel de la pareja que se estimula sexualmente en la Colegiata de Santillana del Mar (Cantabria) o el del fraile que se levanta el hábito para mostrar su pene erecto en San Vicente de la Barquera (Cantabria). Sin embargo, los que se adhieren a esta explicación señalan, con razón, que la división entre interior y exterior del templo no es tajante, que hay símbolos positivos también en el exterior y negativos en el interior aunque predominen los negativos en el exterior y los positivos en el interior.

También razonablemente se ha señalado que la moral de los hombres del románico no es la moral posterior. Por ejemplo, uno de los canecillos de San Martín de Fromista (Palencia) muestra a una mujer completamente desnuda con un niño en brazos y que parece formar una serie con otros que ilustran el proceso del parto. Pocos se fijan (por la altura a la que está colocado) en que el niño está nimbado, tiene la aureola de santidad alrededor de la cabeza por lo que, posiblemente, lo que quiso representarse de forma mucho más cruda y realista de lo que se haría en épocas posteriores, es la Natividad de Cristo. De igual forma, en el interior de la misma iglesia no se tuvo ningún reparo en ilustrar uno de los episodios más extraños del evangelio de Marcos (Mc. 14, 51-52) cuando en el Prendimiento uno de sus discípulos que iba cubierto con una sábana la deja caer y escapa completamente desnudo.

Cuando la moral fue cambiando, muchos sacerdotes se encargaron de hacer desaparecer ese tipo de imágenes (por ejemplo, en la restauración de San Martín de Frómista en el S XIX se eliminaron diversos canecillos pornográficos) lo que plantea el problema de si este tipo de representaciones fueron mucho más frecuentes que los restos conservados hasta hoy.

Tal vez la respuesta a la pregunta que formulamos al principio sea que no hay una única respuesta, que en cada caso hay una respuesta y que ésta varía, que en unos casos hay pervivencia de creencias anteriores, en otros una ilustración del pecado de la lujuria y, en otros, una muestra de una moral distinta a la nuestra; pero, la verdad, es que no lo sabemos con certeza. Desde los muros de las iglesias seguirán mirándonos la pareja exhibicionista de San Pedro de Tejada (Burgos), la parejas en pleno coito de Santa María del Yermo (Cantabria) o de San Pedro de Cervatos (Cantabria)... y nosotros seguimos preguntándonos ¿por qué?
06/04/2004 18:08


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