El triunfo de Clío

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El avispero (II)

balkanes.jpgSin embargo, no debemos suponer que la invasión mongola se produjera en unos países que, anteriormente, eran un remanso de paz y tranquilidad. Nada más alejado de la realidad. Veamos unos apuntes sobre los protagonistas de la historia pasada y futura (en relación con la invasión mongola) de los Balcanes.

A finales del S IX, varias tribus magiares (nómadas de origen turcomongólico) bajo el mando de Arpad ocupan la llanura de Tizsa y el Danubio medio. Desde allí comienzan una serie de campañas de pillaje contra Occidente (por lo que posteriormente será Alemania, Austria, Francia, Italia e incluso España) y contra el Imperio Bizantino en el S X hasta que son derrotados por Otón I junto a Augsburgo en el 955. Un nieto de Arpad, Geza, fomenta la sedentarización y la conversión al cristianismo de las tribus magiares. Su sucesor, Esteban I el Santo (997-1038) se bautiza y recibe de Otón III la corona de rey de Hungría (1001). Ladislao I (1077-1095) completa la cristianización de Hungría por "real decreto" imponiendo severas medidas contra los que no aceptaran la religión cristiana. Fomentó las libertades de los burgos para tener un poder que se opusiera al de la nobleza campesina y se apodera de parte de Croacia. Su sucesor Coloman (o Koloman) I (1095-1116) se proclama como rey de Croacia (1102) y consigue la salida al mar Adriático con el protectorado sobre Dalmacia. Además, desarrolla una gran labor como legislador. A partir de ese momento, sin embargo, el poder real húngaro entra en debilitamiento por la oposición con la nobleza campesina y por problemas sucesorios entre las distintas ramas de los sucesores de Arpad que lleva al reino húngaro a perder Croacia y Dalmacia en 1159 que pasan a dominio bizantino en 1159 hasta el reinado de Bela III (1172-1196) que crea la Cancillería en 1185 con notarios instruidos en Occidente y establece los primeros impuestos reales (aduanas, peajes y derechos sobre ferias y mercados) y consigue la anexión de Croacia, Dalmacia y Bosnia. Establece fuertes relaciones con Francia que se traduce en el establecimiento en Hungría de cistercienses y premonstratenses y favorece el establecimiento de sajones en el área de Transilvania, zona conflictiva por ser la frontera con los cumanos que ya habían atacado Hungría en alguna ocasión. Sus sucesores, no obstante, no lograron mantener el mismo poder real y Andrés II (1204-1235) al regresar derrotado de la Cruzada de 1217 (la Quinta -o la Sexta si se considera como Cruzada la llamada Cruzada de los Niños-, en la que Andrés II y el duque Leopoldo de Austria toman Damieta pero son cercados al dirigirse a El Cairo y deben devolver, a cambio de su libertad, la plaza conquistada) promulga la Bula de Oro (1222) por la que realiza importantes concesiones a la nobleza campesina y eclesiástica. En 1224 concede autonomía a los sajones establecidos en Transilvania y en 1231 confirma los privilegios nobiliarios y eclesiásticos de la Bula de Oro. Su sucesor, Bela IV (1235-1270) permite la instalación de los cumanos en territorio húngaro, entre el Danubio y el Tisza para que actuasen como freno de la expansión mongola. Como ya vimos, fue en vano y el ejército húngaro fue derrotado por los mongoles en 1241 en la batalla de Sajo. Durante 1241 y 1242 Hungría es saqueada por los invasores y a su retirada el poder real es casi inexistente. Bela IV tuvo que permitir el asentamiento de repobladores extranjeros (fundamentalmente alemanes), fortificó algunas ciudades y concedió que los nobles construyesen fortalezas en sus tierras. Con Andrés III (1290-1301) desaparece la dinastía arpádica. En los desórdenes que sucedieron al finalizar la primera dinastía húngara, toma el poder la casa de Anjou cuando Carlos Roberto conquista Transilvania (1307). Su hijo Luis I el Grande (1342-1382) consigue reducir el poder de la nobleza feudal y unifica Hungría y Polonia. Se desarrollan las ciudades y, con ellas, la burguesía. Al sur del país aparecen estados como Moldavia y Valaquia sometidos a vasallaje turco. Su hijo Segismundo acaricia el sueño de un imperio balkánico.

Otro de los reinos cristianos era el de Bulgaria formado por tribus de origen turco y unidas a la población nativa de origen eslavo cuya cultura adoptan los conquistadores. Ya en el S X el zar búlgaro Simeón (893-927) intenta la conquista del Imperio Bizantino pero lo impide Romano I Lacapeno (920-944). A la muerte de Simeón, se establece una alianza entre los búlgaros y Bizancio por la que los primeros debían defender la frontera del Danubio, pero los húngaros se aprovechan de la debilidad de los búlgaros y a lo largo del S X harán repetidas incursiones en el Imperio Bizantino que acabará cambiando la alianza con los búlgaros por su conquista. El bizantino Juan I Tzimiskés (969-976) convierte, con ayuda rusa, la Bulgaria oriental en una provincia bizantina (971) lo que provocará la resistencia búlgara encabezada por el zar Samuel que consigue la unidad de los búlgaros y desde 980 comienza sus ataques al Peloponeso. Basilio II (976-1025), nieto de Romano I Lacapeno y cuya hermana se casaría en 989 con el príncipe de Kiev Vladimiro (se había convertido al cristianismo haciéndose bautizar en el 988), combate durante décadas contra el zar Samuel haciéndose merecedor del sobrenombre de Bulgaróctonos (matador de búlgaros). En 1014 los búlgaros son derrotados en la batalla de Estruma y los 14000 prisioneros tomados son cegados. En 1018, toda Bulgaria es una provincia bizantina y desaparece como reino hasta 1187, cuando los hermanos Pedro y Asén I consiguen reunir un conglomerado de pueblos y alzarse en armas contra el dominio bizantino (1186). El emperador Isaac Angel (1185-1195) ante la debilidad de Bizancio reconoce en esa fecha la independencia de Bulgaria así como la de Dalmacia, Croacia y Serbia (las dos primeras anexionadas por el reino húngaro de Bela III como ya vimos). El Papa Inocencio III concede a Kalojan (hermano de Asén I) el título de rey de los búlgaros y de los válacos, pero es con Asén II (1218-1241) con el que el nuevo reino búlgaro consigue su máxima expansión al conquistar el norte de Tracia y parte de Albania con lo que alcanza desde las costas del mar Negro hasta el Adriático. No obstante, a su muerte y tras la invasión mongola en 1242 el reino se sume en la decadencia hasta que en 1265 cae bajo soberanía tártara y se convierte en una serie de pequeños estados feudales que en la batalla de Küstendil (1330) pasan a formar parte de la Gran Serbia.

El primer estado serbio surgió en el S XI con el rey Miguel de Zeta (Montenegro) pero terminó dividiéndose en clanes de los que los occidentales reciben influencia del catolicismo romano mientras los orientales lo hacen de los greco-ortodoxos. Esteban Nemania (1151-1196) reunifica los clanes, se independiza de Bizancio (situación reconocida en 1187, como ya vimos) y funda el reino de Serbia. Su sucesor, Esteban II (1196-1228) realiza una política pro-occidental que le lleva a ser reconocido por el Papa como rey de Serbia en 1217, pero su hermano Sava crea en 1219 una iglesia nacional serbio-ortodoxa. A lo largo del S XIII Serbia irá desarrollándose de acuerdo al modelo feudal, aparece la nobleza y el campesinado pasa a la servidumbre mientras las ciudades obtienen derechos en la zona occidental copiando modelos italianos y en la zona oriental según modelos griegos). En la victoria de Küstendel (1330) Serbia pasa a ser la gran potencia balkánica al derrotar a búlgaros y griegos. Uros IV entre 1331 y 1335 desarrolla una gran expansión al añadir a sus conquistas el norte de Macedonia y parte de Albania. En 1346 Esteban se hace coronar como emperador de serbios y griegos y crea el patriarcado serbio. Bosnia pasa a formar parte de Serbia. Con Uros V entre 1356 y 1367, no obstante, las presiones feudales rompen el país en principados gobernados por déspotas, lo que se conoce como despotados.

Como verán, la situación era un follón considerable con naciones que aparecen y desaparecen, territorios que son conquistados por unos y por otros y no hemos hecho más que empezar porque aún faltan tres jugadores en el tablero, el Imperio Bizantino (del que ya hemos hecho alguna referencia), los eslavos orientales (la Rusia de Kiev) y los venecianos, pero por hoy ya es bastante.
21/03/2004 16:08


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