El triunfo de ClíoBlog sobre Historia y sobre historia de la Historia. Se permite la libre reproducción de todos los contenidos con el único requisito de citar la procedencia.
|
Imago Mundi D. Gonzalo Menéndez-Pidal recupera una tradición, la del Imago Mundi, la imagen del mundo. En su recién presentada obra "Hacia una nueva imagen del mundo" editada por la Real Academia de la Historia y el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, D. Gonzalo repasa más de mil años de Historia, desde la caída del Imperio Romano hasta el final de la época de los grandes descubrimientos geográficos a finales del S XVI centrándose en las distintas visiones que cada época dio sobre el mundo que le rodeaba.Desde siempre el hombre ha sido un animal curioso, queremos saber y esa búsqueda del conocimiento nos ha llevado a desear estar un paso más adelante que nuestros predecesores. Esta curiosidad supone un intento de comprensión. Deseamos comprendernos y comprender lo que nos rodea y en ese intento no puede faltar el mundo tanto como objeto de descripción de lo conocido como de imaginación de lo desconocido. Tierras, pueblos, fauna, flora... llenan los Mappae Mundi, los bestiarios, las narraciones medievales. A veces son reales, pero, en otras ocasiones, son imaginarios. El "hic sunt leones" (aquí existen leones) marca el límite de lo sabido. Para llenar los huecos de la "terra incognita" de más allá de los leones, existe la imaginación. Antípodas que usan sus enormes pies a modo de parasol para soportar los rigores de los calores ecuatoriales, aves fénix que renacen de sus propias cenizas, un gran continente austral que equilibraría la masa de tierra ya conocida... todos ellos son descritos con una meticulosidad aplastante como si en vez de ser producto de la imaginación fueran entes reales. Sin embargo, no deberíamos despreciar estos intentos "descriptivos". Sin esas ficciones maravillosas el hombre no hubiera intentado llegar a esas tierras soñadas y no hubiera descubierto las tierras reales tan distintas a lo imaginado pero igualmente sorprendentes. Esos intentos no fueron inútiles, abrieron caminos que alguien decidió recorrer al cabo de los años (o los siglos). En definitiva ¿somos tan distintos a aquellos hombres? Tenemos mejores herramientas como el escepticismo y las disciplinas metódicas, pero sin la curiosidad son inútiles. Curiosidad por descifrar lo que nadie ha conseguido explicar antes, curiosidad por llegar a donde nadie llegó antes, curiosidad para ver lo que nadie antes pudo contemplar. Ésta es la historia del progreso humano, nuestra propia historia sin la cual seguiríamos buscándonos los piojos a orillas de un lago africano. Cuando en el mundo se acabaron los Fines Terrae, cuando se convirtió en algo conocido pusimos nuestros ojos en nuevas fronteras, los otros mundos, pero eso es ya otra historia. 13/12/2003 13:53 |
Temas
Archivos
EnlacesHistoriaParahistoriaEscepticismo
Divulgación
Cajón de sastreOtros |