El triunfo de Clío

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Mis razones para no firmar

Benitez.jpgSi son Vds. lectores de la bitácora de Luis Alfonso Gámez (y si no lo son ¿a qué están esperando?) se habrán encontrado con el enlace a un manifiesto contra la emisión de "Planeta Encantado", la serie de indocumentados documentales que presenta y dirige D. Juan José Benítez.

Si son Vds. lectores más o menos habituales de este blog no creo que les quepa la menor duda sobre mi opinión acerca de ese programa y, sin embargo, no voy a ser uno de los firmantes de ese texto que a veces se presenta como manifiesto y a veces como carta abierta. Como esto puede parecerles una contradicción con lo que he mantenido anteriormente en esta bitácora, siento que tengo una cierta obligación con Vds. de explicarles mis razones personales e intransferibles para no hacerlo.

La primera (sin que este orden implique necesariamente su importancia) es una cuestión de principios. Nunca suscribiré un texto que pida la retirada de una serie de la programación sin que se demuestre que su contenido vulnera derechos ajenos o es puramente delictivo. Ninguna de ambas circunstancias se da en "Planeta encantado" y, por tanto, no está justificada esa petición. La libertad de expresión no reside en permitir que hablen aquéllos cuyo discurso esté de acuerdo con nuestras propias ideas si no en tolerar que hablen aquéllos que nos contradigan. Por tanto, el Sr. Benítez tiene todo el derecho que le reconocen la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución Española para pensar que los moais se transportaron mediante un acto de levitación producido por el mana de los sacerdotes pascuenses e idéntico derecho para manifestarlo así. En virtud de ese mismo derecho, yo puedo decir que no estoy de acuerdo y que los moais fueron tallados, transportados y erigidos por los nativos de la Isla de Pascua y explicar el por qué sostengo eso que contradice la creencia del Sr. Benítez. De igual forma que no toleraría que el Sr. Benítez maniobrara para pedir que Blogia me retirara este espacio que graciosamente me cede para que pueda escribir lo que quiera, yo no acepto que se intente hacer lo mismo con el Sr. Benítez. En última instancia, la libertad de expresión se condensa en una célebre frase de Voltaire: "Sire, no comparto lo que usted dice, pero daría mi vida por defender su derecho a decirlo."

La segunda razón para no firmar este texto es que tampoco estoy de acuerdo con la argumentación y las afirmaciones que se realizan. Vamos a analizar el contenido señalando los puntos en mi opinión erróneos:
"La Ley 4/1980, de 10 de enero, de Estatuto de la Radio y la Televisión dice en su Art. 1.2º que la radio y la televisión son servicios públicos cuya titularidad corresponde al Estado, añadiendo a continuación en tales servicios uno de los principios rectores será (sic) la objetividad, veracidad e imparcialidad de las informaciones (Art. 4.a)" Lo que no dice es que otros de los principios recogidos en la misma ley son: "La separación entre informaciones y opiniones, la identificación de quienes sustentan estas últimas y su libre expresión, con los limites del apartado cuatro del artículo 20 de la Constitución." y "El respeto al pluralismo político, religioso, social, cultural y lingüístico." Es decir, cuando RTVE emite información tiene la obligación de que ésta sea objetiva, veraz e imparcial, pero eso no supone que sólo pueda emitir información ya que también puede emitir opiniones siempre que identifique a quien las realiza y que éstas no supongan una vulneración de los derechos de los demás al honor, a la propia imagen... así como también puede emitir espacios que respeten el pluralismo de la sociedad incluyendo el pluralismo cultural. Por tanto, ¿el espacio del Sr. Benítez puede emitirse? Perfectamente, ya que no es un espacio informativo y, por tanto, no está sujeto a la obligación de objetividad, veracidad e imparcialidad. Lo que expresa son sus opiniones, sus creencias... y su autor está perfectamente identificado como D. Juan José Benítez que prepresenta a una parte de la pluralidad cultural. Por tanto, no encuentro razón para el reproche.

Proseguimos con mis razones para la discrepancia: "Los abajo firmantes criticamos profundamente la decisión de RTVE de financiar y emitir a través de la Primera la serie de programas “documentales” Planeta Encantado, dirigidos por el escritor Juan José Benítez. El producto, cuyo coste se estima en unos ocho millones de euros intenta presentar como hipótesis válidas o como realidades lo que desde un punto de vista histórico y científico son únicamente leyendas, cuando no burdas falsedades." ¿De dónde sale ese dato de los ocho millones de euros? Dado que este texto se presentó en la lista de correos "escépticos" hace días que solicité las pruebas que permitieran hacer tal afirmación. Hasta el momento nadie me ha presentado ninguna pese a lo cuál cuando el manifiesto se hace público sigue existiendo tal referencia y siguen sin ofrecerse las pruebas de que éste sea un dato veraz. Así las cosas, no puedo saber si el programa ha costado ocho millones de euros, dos o dieciocho. Es una afirmación sin pruebas que puede ser o no cierta, pero así argumentada (no argumentada en forma alguna) es tan inaceptable como los moais que levitaron.

Más: "Los temas tratados en los programas emitidos hasta ahora se han centrado en misterios que lo son solamente en la mente del creador de este cúmulo de despropósitos al que se ha pretendido dar la pátina de divulgación científica. En los distintos espacios, Benítez ilustra sus peregrinas teorías acerca de una humanidad que convivió con los dinosaurios cuando hay una diferencia temporal de sesenta y cinco millones de años entre los lagartos terribles y las personas; del “enigma” de los moais de la isla de Pascua cuando las investigaciones arqueológicas han demostrado que la talla y transporte de estos monumentos tenía poco de extraño y mucho de actividad humana." Yo espero que cuando alguien se refiera a los contenidos de unos programas como "cúmulo de despropósitos" brinde las razones por las que pueda mantener esa calificación. De "Planeta encantado" se han emitido hasta el momento siete capítulos. Los errores que se citan son dos ¿justifica eso la calificación como cúmulo de despropósitos? En mi opinión, no. Ítem más, la referencia a los dinosaurios (que en castellano significa "lagartos terribles") y las personas es errónea salvo que caigamos en el egocentrismo de creer que las personas sólo somos los Homo Sapiens Sapiens y que los Homo Habilis (por ejemplo) no lo eran. Es errónea porque entre los últimos dinos y nosotros sí hay una diferencia temporal de 65 millones de años pero no entre ellos y los primeros homínidos. Además, en las piedras de Ica (que es al capítulo al que se refiere este asunto) hay múltiples representaciones entre las que muy pocas son de dinosaurios o de otros saurios extintos. Si la razón para sostener la falsedad de esas representaciones fuera únicamente ésta ¿podríamos extender la calificación de falsificaciones a todas? ¿El que haya habido falsificaciones de cuadros de Leonardo da Vinci como "La Madonna del gato" implica que "La Virgen de las rocas" también lo es? No, las razones para justificar su falsedad son mucho más variadas como ya vimos en su momento. Lo de los dinos será razón para demostrar la falsedad de una parte de ellas y para arrojar dudas sobre las demás, pero nada más. Por ello, además de ser parcialmente errónea también es parcial. La argumentación de los moais de la Isla de Pascua es aún peor. No sólo contiene una afirmación sin referencias que permitan su comprobación (¿qué investigaciones arqueológicas son ésas que menciona?) si no que, además, la principal demostración de cómo se tallaron y erigieron los moais no tiene nada que ver con la Arqueología porque Thor Heyerdhal no ha practicado nunca esa disciplina. Supongo que la referencia a unas imprecisas investigaciones arqueológicas quedaba muy molona tanto como las menciones a "mis investigaciones" y "mis fuentes" a las que recurre de continuo el Sr. Benítez, pero ambas son igualmente inaceptables desde el rigor metodológico.

Proseguimos: "Extractamos sólo dos ejemplos sobre muchos posibles, que moverían –y mueven- a la risa si no fuera porque han sido pagados del bolsillo de todos los ciudadanos de este país. Vaya por delante que respetamos profundamente el derecho que el señor Benítez tiene de creer o no creer en lo que estime oportuno, pero resulta inaceptable que intente propalar un cúmulo de vulgares supercherías con dinero público." ¿Y por qué el autor de este texto y las personas que hayan querido firmarlo consideran que basta con dos ejemplos que además y como acabamos de ver están mal argumentados? Yo no le encuentro más explicación que la comodidad (así acabo antes) o el desconocimiento (tiene que haber más errores pero no sé cuáles son), mala cosa cuando uno habla en público para criticar errores ajenos. Tampoco entiendo lo de que los errores sean risibles si los pagan otros y no lo sean si me tocan el bolsillo. Los errores son criticables tanto en uno como en otro caso. Además, y nuevamente en la lista "escepticos" cuando se habló de este texto pedí que se presentaran las pruebas que permitieran mantener que este programa nos había costado dinero a todos (si los ingresos que genera por ventas de la serie a otras televisiones, por publicidad, por venta de productos relacionados... son superiores a su coste de adquisición o producción no nos cuesta ni un duro. Al contrario) y todavía estoy esperando. Nuevamente esa afirmación puede ser o no cierta, pero así hecha y argumentada (sin argumentos) es inaceptable. Sobre lo del cúmulo de vulgares supercherías creo que queda contestado más arriba cuando hablé del derecho de expresión que no está condicionado a que lo que se manifieste sea cierto.

Después de pedir lo que no ha lugar, la retirada del programa, el cese del responsable... (y no ha lugar por lo que vimos en un principio aunque, por supuesto, cada uno es muy libre de pedir lo que quiera que ya decía mi abuelo aquello de que "Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar.") prosigue el manifiesto: Como conclusión, compartimos la preocupación de nuestros gobernantes por el lamentable estado de la televisión en España, pero creemos igualmente que la labor regenerativa de este medio de comunicación social debe iniciarse a través de la predicación con el ejemplo." ¿Cómo era aquello de la paja y la viga? Porque puestos a pedir que se predique con el ejemplo y a ejercer el derecho a la crítica contra un programa que se caracteriza por su falta de objetividad y rigor, lo menos que se puede pedir es que la crítica sea objetiva y rigurosa y, como hemos visto, ni lo uno ni lo otro.

Terminamos: "En unos ámbitos donde la ley exige expresamente objetividad y rigor no hay sitio para la superchería. " Esto es un magnífico ejemplo de cómo añadir la contumacia a la contumelia. La ley exige objetividad y rigor en las informaciones, no en las opiniones por mucho que se pretenda que éstas están basadas en hechos. Las opiniones pueden manifestarse incluso si son supercherías y esto no vulnera ninguna ley. Lo que sí intenta impedir el derecho a la libre expresión de opiniones es el ánimo de coartar las expresiones que no compartamos.

En definitiva, tendría que estar contento de que, por fin, alguien se movilice contra los contenidos del programa del Sr. Benítez, pero el manifiesto-carta abierta este es tan rematadamente malo que incurre en los mismos errores del escritor navarro, falta de rigor metodológico y falta de objetividad. Flaco favor el que hacen al escepticismo.
04/12/2003 13:43


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