El triunfo de Clío

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Trapitos y pendones

bandera.jpgHay personas que son capaces de ver una película fotograma a fotograma para encontrar fallos de continuidad. Ya saben, aquello de que si en Pulp Fiction, Travolta prepara un chute de heroína en una jeringuilla de cristal y cuando se la inyecta la jeringa es de plástico ( transubstanciación conseguida sin que un cura consagre ni nada parecido). Para algunos es una forma como otra cualquiera de perder el tiempo; pero reconozco que hago lo mismo en películas, novelas... y demás productos relacionados con la Historia. Me encanta pillar anacronismos porque eso supone que la obra contiene fallos, que es humana y eso la hace más satisfactoria para mí (sí, soy más raro que un perro de color verde esmeralda).

Ver cómo en un mercado medieval se venden patatas y tomates o leer cómo en el antiguo Egipto los personajes pasean bajo unos castaños de Indias (me gustaría saber el porqué el escritor creía que se llaman así) es fácil de relacionar con un fallo histórico de consideración. Otros errores, en cambio, son menos llamativos como escoceses combatiendo con la cara pintada de azul o la caballería romana montando hermosos caballos árabes.

Claro que no sólo en Jolibú las montan de colores ni los escritores polacos son los únicos que meten la pata en cuestión de anacronismos históricos. Es famosísimo el sello que representa a Colón observando el Nuevo Mundo catalejo en mano como un Galileo cualquiera, aunque el despatarro llega a su culmen cuando de banderas se trata. Vamos a ver. Los reinos de Castilla y León y Aragón empleaban sus pendones correspondientes, blanquirrojo con leones y castillos el primero y rojiamarillo con las barras el segundo. La bandera blanca con la cruz de San Andrés (en forma de X) de color rojo no se empleó hasta 1506 cuando la introdujo Felipe el Hermoso. De hecho, esa cruz es también denominada cruz de Borgoña. Por tanto, olvídense de que la empleara Colón en su primer viaje. Mucho menos pudo llevar la bandera actual, la bicolor roja y amarilla con la franja central amarilla el doble de ancha que las rojas porque no fue adoptada (y sólo para la marina de guerra) hasta 1785. La marina mercante empleaba una pentapartita también en rojo y amarillo. Tampoco las tropas españolas la emplearon en la Guerra de la Independencia ya que no fue usada como bandera nacional hasta el 13 de octubre de 1843 (es decir, que pronto cumplirá 160 añitos) y, aun entonces, tenía ciertas diferencias con la actual. En el centro figuraba el escudo nacional pero debajo de él pervivía la cruz de Borgoña.

También con la bandera republicana hay errores. No es la bandera actual con la franja inferior morada en vez de roja. Las tres franjas horizontales eran de la misma anchura y el escudo es el nacional durante la I República.

Tampoco hagan ni puñetero caso a las interpretaciones metafóricas de que el rojo representa la sangre y el amarillo el oro. La verdad es que sencillamente eran dos colores que se veían bien en el mar desde lejos y que no admitían confusión con los empleados por otras naciones. Ése es el motivo para que sea así, una razón completamente práctica y muy alejada de simbolismos absurdos.
10/10/2003 18:06


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