El triunfo de Clío

Blog sobre Historia y sobre historia de la Historia. Se permite la libre reproducción de todos los contenidos con el único requisito de citar la procedencia.

Cuando los dioses se enojaban

La mal llamada gripe española, el SIDA o la neumonía asiática son sólo unos pocos ejemplos de pandemias en el siglo pasado y el actual. Si hoy, cuando conocemos los mecanismos de transmisión de las enfermedades, cuando la alimentación y la higiene de la mayoría de la población del occidente desarrollado son adecuadas, cuando los avances médicos permiten investigar tratamientos adecuados... esas epidemias, sin embargo, continúan causando pavor.

Podemos imaginarnos qué efectos tuvieron las grandes plagas en la antigüedad cuando esos factores positivos no existían. La primera explicación fue la cólera de los dioses. Los dioses creados por los hombres a su imagen y semejanza estaban sujetos a emociones humanas como la ira y se manifestaba en esta forma. Cuando una enfermedad asolaba una zona comenzaban los sacrificios, las ceremonias propiciatorias para calmar el enojo de las divinidades, para recuperar su favor.

Aunque al hablar de las grandes plagas lo primero que se viene a la mente es la Peste Negra que asoló casi toda Europa en el S XIV no fue ni la primera ni la última, aunque sí posiblemente la que tuvo mayores consecuencias de todo tipo. Si bien al referirnos a estas epidemias se habla de forma genérica de pestes no debemos pensar en que todas ellas fueran causadas por el bacilo de la peste bubónica. De hecho, muchas de ellas no se sabe a qué enfermedad correspondían sin que podamos excluir que alguna de esas pestes correspondiera a la coincidencia de dos o más enfermedades distintas.

Por empezar por algún sitio, la Atenas de Pericles fue debastada por la llamada Peste de Atenas descrita por Tucídides en la Historia de la Guerra del Peloponeso. Una de sus víctimas fue el propio Pericles. Otra de las víctimas insignes de posteriores epidemias fue el emperador romano Marco Aurelio como también, siglos después, el rey Alfonso XI de Castilla, lo que demuestra que nadie estaba a salvo del peligro.

No obstante, el principal efecto de las pandemias no fue la desaparición de grandes estadistas como los antes citados, ni siquiera su influencia en el desarrollo de las campañas bélicas. Por ejemplo, parece ser que la razón por la que los Hunos no llegaron a invadir Roma no reside en la intervención del Papa Honorio sino en que el ejército "bárbaro" había sido diezmado por el paludismo. Otro ejemplo, las tropas persas y bizantinas no pudieron frenar a los ejércitos árabes al comienzo de la expansión islámica al haber sido diezmadas por otra enfermedad aunque en este caso no hay acuerdo entre los médicos en identificarla.

Veamos el caso de la Peste Negra (en este caso sí se trataba de peste bubónica) que asoló Europa en el S XIV. No afectó a toda Europa ni en las zonas que la padecieron alcanzó la misma virulencia. En algunos lugares se habla de una mortalidad de un tercio de la población, en otros incluso de las 9/10 partes. Lógicamente, por la acumulación de población, la infección y por tanto la mortalidad (muy pocos de los enfermos sanaban) fue mayor en las ciudades y en las zonas rurales más ricas y menor en las zonas rurales más aisladas. No obstante, una vez superada la epidemia fueron las zonas rurales aisladas las que sufrieron una mayor despoblación ¿por qué este contrasentido? Porque los fallecimientos masivos habían dejado vacantes múltiples empleos urbanos y explotaciones agrícolas y ganaderas más ricas que las de las zonas rurales aisladas lo que motivó un movimiento migratorio para ocupar unos y otras. A partir de ese momento se rompe el equilibrio entre zonas rurales y urbanas para pasar a un predominio de las segundas que conformó formas políticas, sociales y económicas distintas.

También la lucha contra la epidemia supuso un paso del estadio mítico a un estadio precientífico. Si al comienzo la plaga se interpretó bien como un castigo celestial (de ahí las procesiones de disciplinantes que pedían perdón por los supuestos pecados) bien como un envenenamiento ocasionado por los judíos (de ahí las matanzas de judíos que tuvieron lugar en este momento) pronto se pasó a explicaciones menos alucidas aunque no por ello menos erróneas. La que terminó imponiéndose es la de la corrupción del aire que si bien estaba alejada de la realidad al menos supuso la adopción de medidas de profilaxis adecuadas como el aislamiento de los enfermos o la quema de las ropas y los objetos personales de los muertos.

Aunque más famosa, no fue la última. Todavía en el S XVII Londres fue asolada por una nueva plaga de Peste Negra que motivó la muerte o la huida de casi la mitad de la población e incluso en el S XIX Madrid sufrió una epidemia de tifus del que se culpó (no había judíos a los que colgar el sambenito) a los frailes y sacerdotes que envenenaron el agua de la capital. El resultado fue el previsible, una matanza.

La última gran pandemia de la historia de occidente (hay que recordar también los efectos de las enfermedades endémicas europeas como la viruela en las poblaciones nativas americanas) ha sido la mal llamada gripe española (en realidad surgió en Norteamérica y vino a Europa con las tropas estadounidenses que combatieron en la I Guerra Mundial). Su efecto en una población que ya padecía las privaciones de tres años de guerra fue letal. Este tipo de enfermedades víricas, muy contagiosas y de alta mortalidad son la pesadilla de los expertos en pandemias. El temor de que vuelva a aparecer la gripe española o la más letal de las plagas, la llamada Peste Roja que tenía una mortalidad, según las crónicas contemporáneas, de casi el 100% de los afectados y que no parece corresponder a ninguna enfermedad conocida hoy en día, está ahí, en nuestra memoria colectiva, alimentando nuestros temores atávicos.
16/09/2003 13:11


Temas





Archivos

Enlaces

Historia

Parahistoria

Escepticismo

Divulgación

Cajón de sastre

Otros

  • http://www.nedstatbasic.net/stats?ACrp6AQHuOCip5BN7tKuvf78R/wA
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]